{"id":8476,"date":"2011-05-06T06:42:44","date_gmt":"2011-05-06T12:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8476"},"modified":"2011-05-06T06:42:44","modified_gmt":"2011-05-06T12:42:44","slug":"los-padres-de-familia-y-la-sociedad-sin-intervencion-en-las-escuelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8476","title":{"rendered":"Los padres de familia y la sociedad sin intervenci\u00f3n en las escuelas"},"content":{"rendered":"<p>Escuelas sin sociedad <\/p>\n<p>Antonio G\u00f3mez Nashiki y \u00darsula Zurita Rivera <\/p>\n<p>Revista Nexos<\/p>\n<p>El mundo de la escuela b\u00e1sica en nuestro pa\u00eds se ha caracterizado por un fuerte hermetismo, pese a las diversas iniciativas que en distintas \u00e9pocas sectores de la sociedad civil y reformas educativas han promovido para que estas instituciones permitan conocer, con mayor facilidad, los m\u00faltiples procesos que se generan en su interior. Por lo regular los padres son simplemente informados y desplazados de la posibilidad de poder pensar, junto con la escuela, lo que acontece en las aulas.<\/p>\n<p>Las reformas educativas desplegadas en Am\u00e9rica Latina durante la d\u00e9cada del noventa se\u00f1alaron a la participaci\u00f3n social como una de las principales l\u00edneas estrat\u00e9gicas asociadas a la descentralizaci\u00f3n y la democratizaci\u00f3n de los sistemas educativos con el objetivo de asegurar la calidad y la cobertura educativa. En M\u00e9xico, con la firma del Acuerdo Nacional para la Modernizaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica (ANMEB), el 18 de mayo de 1992, incluy\u00f3 en sus consideraciones la necesidad de promover \u201cla participaci\u00f3n social\u201d en la tarea educativa; as\u00ed como una renovaci\u00f3n de la vida escolar, con la finalidad de alcanzar mejores resultados educativos, mayor comprensi\u00f3n de los padres, formar redes sociales de inter\u00e9s e impulsar una mayor atenci\u00f3n de la comunidad para el funcionamiento correcto de la escuela. <\/p>\n<p>Pero fue en la Ley General de Educaci\u00f3n (1993) en donde se menciona la constituci\u00f3n de los Consejos de Participaci\u00f3n Social en los niveles: nacional, estatal, municipal y escolar (secci\u00f3n II, arts. 68 a 73). En esta primera etapa la constituci\u00f3n de los consejos en el pa\u00eds fue muy desigual, mientras que en algunas entidades y municipios su instalaci\u00f3n fue casi inmediata, en otros casos tardaron mucho tiempo en realizarlo, y de acuerdo con la informaci\u00f3n del Consejo Nacional de Participaci\u00f3n Social de la Educaci\u00f3n (CONAPASE)1 de 2001, algunas entidades reportaban no haber creado los Consejos. Esta iniciativa, si bien recuperaba una demanda a\u00f1eja y algunas de las inquietudes expuestas por diversos sectores de la sociedad, no se tradujo en resultados concretos de acci\u00f3n en las escuelas; progresivamente se fueron abandonando los \u00e1nimos iniciales y est\u00e1 pendiente a\u00fan una evaluaci\u00f3n sistem\u00e1tica de lo que aconteci\u00f3 realmente. Incluso desde el mismo sector gubernamental se mostraron cr\u00edticas severas, por ejemplo, en el programa sectorial de la administraci\u00f3n federal de 1994-2000, se reconoc\u00eda el fracaso de la estrategia en los siguientes t\u00e9rminos: \u201c[\u2026] conviene resaltar que la participaci\u00f3n social en el quehacer educativo es todav\u00eda incipiente. Hasta el momento, la conformaci\u00f3n de los Consejos ha sido poco din\u00e1mica y su desarrollo bastante desigual. [\u2026]\u201d (Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000, p. 28).<\/p>\n<p>La cr\u00edtica m\u00e1s enf\u00e1tica gir\u00f3 en torno a la extremada rigidez de la propuesta, pues en ning\u00fan momento los Consejos tomaban en cuenta el desarrollo de las comunidades educativas y el contenido de sus proyectos socioeducativos. Ante esta situaci\u00f3n, el gobierno federal se\u00f1al\u00f3 que trabajar\u00eda de manera conjunta con las entidades en la \u201cconformaci\u00f3n de un marco flexible para dar cabida a la gran diversidad de formas de organizaci\u00f3n establecidas\u201d (PDE 1995-2000). Los avances fueron magros y en 1999 se estableci\u00f3 el Consejo Nacional de Participaci\u00f3n Social, pero sin generar ninguna propuesta espec\u00edfica o iniciativa que modificara el bajo perfil de su acci\u00f3n.<br \/>\nEl Programa Nacional de Educaci\u00f3n 2001-2006 tambi\u00e9n dio cuenta de los graves problemas de desorganizaci\u00f3n y confusi\u00f3n que generaba la participaci\u00f3n social, se\u00f1alando que \u201cel CONAPASE no responde suficientemente al reto de la participaci\u00f3n, y su operaci\u00f3n efectiva ha sido pobre y m\u00e1s todav\u00eda la de sus hom\u00f3logos en estados y municipios [\u2026]\u201d (PNE, p. 69). Y es que el esquema administrativo consideraba a la escuela como un espacio homog\u00e9neo y abstracto, centrado en los procesos formales y la normatividad supuestamente acatada por todos en pos del funcionamiento organizacional. En cuanto a la forma de entender la participaci\u00f3n se\u00f1alaba que se trataba de \u201c[\u2026] una participaci\u00f3n inducida, en la que la autoridad propone los temas y hasta las formas en lugar de escuchar las propuestas de alumnos y ciudadanos\u201d (PNE, p. 68).<\/p>\n<p>Tras un largo proceso que inici\u00f3 en 2004 de \u201crenovaci\u00f3n para consolidarse como un instrumento de apoyo, consulta y propuesta para el desarrollo educativo\u201d, como lo se\u00f1alaba su sitio web, el 8 de junio de 2010 se public\u00f3 en el Diario Oficial de la Federaci\u00f3n, a trav\u00e9s del Acuerdo Secretarial 535, los Lineamientos Generales de Operaci\u00f3n de los Consejos Escolares de Participaci\u00f3n Social, que destacan entre sus acciones: la implementaci\u00f3n de un cronograma de actividades para cada centro educativo, de un Consejo Escolar, as\u00ed como de nueve comit\u00e9s;2 los cuales estar\u00e1n integrados siempre por una mayor\u00eda de madres y padres de familia, deber\u00e1n comenzar a constituirse a partir del ciclo escolar 2010-2011.<\/p>\n<p>En instituciones con una larga tradici\u00f3n de autoritarismo como la familia y la escuela, establecer una convivencia entre ambas impone una tarea en donde hay mucho por inventar, adecuar y crear, m\u00e1s all\u00e1 de una serie de aspectos burocr\u00e1ticos. Participar no es lo mismo que colaborar o prestar ayuda, que ha sido la forma de entender la presencia de los padres de familia en la escuela; significa formar parte de, y por esa raz\u00f3n tener el derecho de opinar, decidir, actuar, cambiar. No obstante, hay concepciones profundamente arraigadas que afectan gravemente el esp\u00edritu democr\u00e1tico de la reforma educativa y que se encuentran no s\u00f3lo entre los distintos miembros de las comunidades escolares, sino tambi\u00e9n entre las propias autoridades educativas al reducir la participaci\u00f3n social a la participaci\u00f3n de los padres de familia y, todav\u00eda m\u00e1s, al limitar la participaci\u00f3n de \u00e9stos a la aportaci\u00f3n de cuotas o al apoyo al mantenimiento de la infraestructura y mobiliario escolar o a la realizaci\u00f3n de ciertas actividades (c\u00edvicas, sociales y deportivas) en las escuelas.<\/p>\n<p>El complejo dise\u00f1o de los Consejos y la carencia de una pol\u00edtica p\u00fablica nacional y estatal de promoci\u00f3n de la participaci\u00f3n social en la educaci\u00f3n, ha ocasionado que su desarrollo, despu\u00e9s de casi dos d\u00e9cadas de su creaci\u00f3n, sea accidentado e irregular, no s\u00f3lo por factores educativos, asociados a las caracter\u00edsticas del sistema educativo, a la oposici\u00f3n por parte de ciertos grupos del sector educativo o fuera de \u00e9ste, sino tambi\u00e9n por otros factores pol\u00edticos, sociales e, inclusive, geogr\u00e1ficos.<br \/>\nUno de los retos de los Consejos es que el costo de una propuesta con estas caracter\u00edsticas \u2014con antecedentes muy cuestionables\u2014 puede traducirse en una expansi\u00f3n de m\u00e1s burocracia, que llenen los \u201corganigramas\u201d a lo largo del pa\u00eds de nuevos organismos descentralizados, sin que se produzca una descarga efectiva de las funciones del gobierno central; por otra parte, est\u00e1 latente la posibilidad de generarse duplicidad de funciones, por la existencia de demasiados niveles de gobierno involucrados. En este sentido, el funcionamiento de los Consejos puede caer, como ha ocurrido con otras experiencias, en un conjunto de reglas y procedimientos a seguir para implementar decisiones que, a final de cuentas, siguen siendo tomadas por la burocracia central. <\/p>\n<p>Datos de julio de 2010 proporcionados por la Secretar\u00eda T\u00e9cnica del CONAPASE3 indican que hay 14 Consejos Estatales, poco m\u00e1s de 700 Consejos Municipales y m\u00e1s de 90 mil Consejos Escolares instalados. Sin embargo, los Consejos Escolares todav\u00eda no disfrutan de una identidad en las escuelas pues en \u00e9stas la referencia inmediata de participaci\u00f3n social contin\u00faa siendo la Asociaci\u00f3n de Padres de Familia. Asimismo, s\u00f3lo de pensar en la enorme tarea que supone promover los Consejos Estatales y Municipales en entidades que tienen un gran n\u00famero de municipios, o bien en entidades con gobiernos estatales y municipales cuyas autoridades provienen de diferentes partidos pol\u00edticos, en sistemas educativos que tienen recursos financieros, materiales, humanos y log\u00edsticos reducidos, que son entidades que poseen una gran extensi\u00f3n, v\u00edas de comunicaci\u00f3n limitadas, geograf\u00edas accidentadas o zonas de dif\u00edcil acceso, se vuelve una tarea tit\u00e1nica.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n social en la educaci\u00f3n b\u00e1sica es una experiencia parad\u00f3jica, primero, porque su origen no fue el resultado de demandas organizadas de la sociedad; segundo, la participaci\u00f3n social, en tanto proceso, ha avanzado trabajosamente de acuerdo con las necesidades y pocas oportunidades que les han sido reconocidas a m\u00faltiples actores, desde aquellos que tienen en la mira las pol\u00edticas educativas como aquellos situados en los espacios escolares y, tercero, aun en este contexto, la mayor\u00eda de los actores que intervienen en la educaci\u00f3n coinciden en se\u00f1alar que la participaci\u00f3n social representa un bien en s\u00ed misma, que genera beneficios colectivos y que, por tanto, deber ser promovida por todos. <\/p>\n<p>De ninguna manera se puede minimizar la relevancia que tiene la participaci\u00f3n social en la educaci\u00f3n y de los Consejos u otras modalidades de participaci\u00f3n social, ya que tal como lo establece una amplia literatura especializada, esta participaci\u00f3n adem\u00e1s de que puede ser una pieza clave para mejorar la calidad educativa, a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n de la lectura, la revisi\u00f3n de las evaluaciones educativas y acciones dirigidas al fortalecimiento de los procesos de ense\u00f1anza y aprendizaje, tambi\u00e9n puede ser el componente activo de la educaci\u00f3n para la vida democr\u00e1tica y un factor crucial para la transformaci\u00f3n del pa\u00eds en su conjunto. <\/p>\n<p>Antonio G\u00f3mez Nashiki. Doctor en ciencias con especialidad en investigaci\u00f3n educativa. Profesor-investigador de tiempo completo en la Facultad de Pedagog\u00eda de la Universidad de Colima.<\/p>\n<p>\u00darsula Zurita Rivera. Doctora en ciencia pol\u00edtica. Profesora-investigadora de tiempo completo, FLACSO, sede M\u00e9xico.<\/p>\n<p>1 El 13 de agosto de 1999 se public\u00f3 el Acuerdo Secretarial n\u00fam. 260 que crea y establece la normatividad general del CONAPASE y d\u00edas despu\u00e9s \u201426 de agosto de 1999\u2014 este Consejo qued\u00f3 formalmente instalado pero su existencia fue breve y jam\u00e1s volvi\u00f3 a instalarse.<br \/>\n2 1) De lectura para promover el uso y mejora de la biblioteca escolar, as\u00ed como fomentar la creaci\u00f3n de c\u00edrculos de lectura; 2) del mejoramiento de la infraestructura; 3) de protecci\u00f3n civil y de seguridad; 4) de impulso a la activaci\u00f3n f\u00edsica; 5) de actividades recreativas, art\u00edsticas o culturales; 6) de desaliento de las pr\u00e1cticas que generen violencia entre pares; 7) de establecimiento de consumo escolar; 8) de cuidado al medio ambiente y limpieza del entorno escolar; 9) de otras materias que el Consejo Escolar juzgue pertinentes.<br \/>\n3 http:\/\/www.conapase.sep.gob.mx:7069\/sistema\/que_es\/integracion,html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escuelas sin sociedad Antonio G\u00f3mez Nashiki y \u00darsula Zurita Rivera Revista Nexos El mundo de la escuela b\u00e1sica en nuestro pa\u00eds se ha caracterizado por un fuerte hermetismo, pese a las diversas iniciativas que en distintas \u00e9pocas sectores de la sociedad civil y reformas educativas han promovido para que estas instituciones permitan conocer, con mayor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-8476","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8476"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8477,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8476\/revisions\/8477"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}