{"id":9018,"date":"2011-06-25T05:58:35","date_gmt":"2011-06-25T11:58:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9018"},"modified":"2011-06-25T05:58:54","modified_gmt":"2011-06-25T11:58:54","slug":"la-historia-y-la-literatura-con-objetivos-distintos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9018","title":{"rendered":"La historia y la literatura con objetivos distintos"},"content":{"rendered":"<p>La tercera verdad<\/p>\n<p>JAVIER CERCAS <\/p>\n<p>La historia y la literatura persiguen objetivos distintos; ambas buscan la verdad, pero sus verdades son opuestas. <\/p>\n<p>La naturaleza de la novela es h\u00edbrida, sostiene el autor de Anatom\u00eda de un instante.<\/p>\n<p>1\u00bfQu\u00e9 es una novela? <\/p>\n<p>Una novela es todo aquello que se lee como tal; es decir: si alg\u00fan lector fuese capaz de leer la gu\u00eda de tel\u00e9fonos de Madrid como una novela, la gu\u00eda de tel\u00e9fonos de Madrid ser\u00eda una novela. <\/p>\n<p>En este sentido no hay duda de que mi libro Anatom\u00eda de un instante es una novela. \u00bfLo es tambi\u00e9n en alg\u00fan otro? No lo s\u00e9. Lo que s\u00ed s\u00e9 es que a algunos lectores les ha parecido un libro raro.<\/p>\n<p>Los g\u00e9neros literarios se distinguen por el tipo de preguntas que plantean y por el tipo de respuestas que dan<\/p>\n<p>Pero la pregunta novelesca queda sin respuesta o la respuesta es la propia pregunta, el propio libro<\/p>\n<p>El 23 de febrero es una ficci\u00f3n colectiva, algo quiz\u00e1 s\u00f3lo comparable a lo que representa el asesinato de Kennedy en EE UU<br \/>\nQuiz\u00e1 lo es. <\/p>\n<p>Anatom\u00eda explora el instante en que, durante la tarde del 23 de febrero de 1981, un grupo de militares golpistas entr\u00f3 disparando en el abarrotado Parlamento espa\u00f1ol y s\u00f3lo tres de los parlamentarios se negaron a obedecer sus \u00f3rdenes y tirarse bajo los esca\u00f1os: el presidente del Gobierno, Adolfo Su\u00e1rez; el vicepresidente, general Guti\u00e9rrez Mellado; y el secretario general del partido comunista, Santiago Carrillo. Tratar de agotar el significado del instante en que esos tres hombres decidieron jugarse el tipo por la democracia -precisamente ellos tres, que la hab\u00edan construido tras haberla despreciado durante casi toda su vida- obliga a indagar en sus biograf\u00edas y en los azares inveros\u00edmiles que las unen y las separan, obliga a explicar el golpe del 23 de febrero, obliga a explicar la conquista de la democracia en Espa\u00f1a. La forma en que el libro lo hace es peculiar. Anatom\u00eda parece un libro de historia; tambi\u00e9n parece un ensayo; tambi\u00e9n parece una cr\u00f3nica, o un reportaje period\u00edstico; a ratos parece un torbellino de biograf\u00edas paralelas y contrapuestas girando en una encrucijada de la historia; a ratos incluso parece una novela, tal vez una novela hist\u00f3rica. Es absurdo negar que Anatom\u00eda es todas esas cosas, o que al menos participa de ellas. Ahora bien: \u00bfpuede un libro as\u00ed ser fundamentalmente una novela? De nuevo: \u00bfqu\u00e9 es una novela?<\/p>\n<p>2 La novela moderna es un g\u00e9nero \u00fanico porque dir\u00edase que todas sus posibilidades est\u00e1n contenidas en un \u00fanico libro: Cervantes funda el g\u00e9nero en el Quijote y al mismo tiempo lo agota -aunque sea volvi\u00e9ndolo inagotable-; o dicho de otro modo: en el Quijote Cervantes define las reglas de la novela moderna acotando el territorio en el que a partir de entonces nos hemos movido todos los novelistas, y que todav\u00eda no hemos terminado de colonizar. \u00bfY qu\u00e9 es ese g\u00e9nero \u00fanico? \u00bfO qu\u00e9 es al menos para su creador? Para Cervantes la novela es un g\u00e9nero de g\u00e9neros; tambi\u00e9n, o antes, es un g\u00e9nero degenerado. Es un g\u00e9nero degenerado porque es un g\u00e9nero bastardo, un g\u00e9nero sine nobilitate, un g\u00e9nero snob; los g\u00e9neros nobles eran, para Cervantes como para los hombres del Renacimiento, los g\u00e9neros cl\u00e1sicos, aristot\u00e9licos: la l\u00edrica, el teatro, la \u00e9pica. Por eso, porque pertenec\u00eda a un g\u00e9nero innoble, el Quijote apenas fue apreciado por sus contempor\u00e1neos, o fue apreciado meramente como un libro de entretenimiento, como un best seller sin seriedad. Por eso no hay que enga\u00f1arse: como dijo Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, Cervantes nunca hubiese ganado el Premio Cervantes. Y por eso tambi\u00e9n Cervantes se preocupa en el Quijote de dotar de abolengo a su libro y lo define como \u00ab\u00e9pica en prosa\u00bb, tratando de injertarlo as\u00ed en la tradici\u00f3n de un g\u00e9nero cl\u00e1sico, y de asimilarlo. Dicho esto, lo m\u00e1s curioso es que es precisamente esta tara inicial la que termina constituyendo el centro neur\u00e1lgico y la principal virtud del g\u00e9nero: su car\u00e1cter lib\u00e9rrimo, h\u00edbrido, casi infinitamente maleable, el hecho de que es, seg\u00fan dec\u00eda, un g\u00e9nero de g\u00e9neros donde caben todos los g\u00e9neros, y que se alimenta de todos. Es evidente que s\u00f3lo un g\u00e9nero degenerado pod\u00eda convertirse en un g\u00e9nero as\u00ed, porque es evidente que s\u00f3lo un g\u00e9nero plebeyo, un g\u00e9nero que no ten\u00eda la obligaci\u00f3n de proteger su pureza o su virtud aristocr\u00e1ticas, pod\u00eda cruzarse con todos los dem\u00e1s g\u00e9neros, apropi\u00e1ndose de ellos y convirti\u00e9ndose de ese modo en un g\u00e9nero mestizo. Eso es exactamente lo que es el Quijote: un gran caj\u00f3n de sastre donde, atadas por el hilo tenu\u00edsimo de las aventuras de don Quijote y Sancho Panza, se re\u00fanen en una amalgama in\u00e9dita, como en una enciclopedia que hace acopio de las posibilidades narrativas y ret\u00f3ricas conocidas por su autor, todos los g\u00e9neros literarios de su \u00e9poca, de la poes\u00eda a la prosa, del discurso judicial al hist\u00f3rico o el pol\u00edtico, de la novela pastoril a la sentimental, la picaresca o la bizantina. Y, como eso es exactamente lo que es el Quijote, eso es exactamente tambi\u00e9n lo que es la novela, y en particular una l\u00ednea fundamental de la novela, la que va desde Sterne hasta Joyce, desde Fielding o Diderot hasta Perec o Calvino.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: quiz\u00e1 cabr\u00eda contar la historia de la novela como la historia del modo en que la novela intenta apropiarse de otros g\u00e9neros, igual que si nunca estuviese satisfecha de s\u00ed misma, de su condici\u00f3n plebeya y de sus propios l\u00edmites, y aspirara siempre, gracias a su esencial versatilidad, a ser otra, luchando por ampliar una y otra vez las fronteras del g\u00e9nero. Esto es ya visible en el siglo XVIII, cuando sobre todo los ingleses se apoderan de la novela (o a los espa\u00f1oles se nos escapa literalmente de las manos), aprendiendo mucho antes y mucho mejor que nosotros la lecci\u00f3n de Cervantes, pero se hace evidente a partir del XIX, que es el siglo de la novela porque es el siglo en que la novela pelea a brazo partido por dejar de ser un mero entretenimiento y conquistar un lugar entre los dem\u00e1s g\u00e9neros nobles. Balzac aspiraba a equiparar la novela a la historia, y por eso afirma famosamente que \u00abla novela es la historia privada de las naciones\u00bb. A\u00f1os despu\u00e9s Flaubert, a la vez principal seguidor y principal corrector de Balzac, no se conformaba con ello y, seg\u00fan es posible advertir aqu\u00ed y all\u00e1 en su correspondencia, se obsesiona con la ambici\u00f3n de elevar la prosa a la categor\u00eda est\u00e9tica del verso, con el sue\u00f1o de conquistar para la novela el rigor y la complejidad formal de la poes\u00eda. Muchos de los grandes renovadores de la narrativa de la primera mitad del siglo XX adoptan a Flaubert como modelo y, cada uno a su modo -Joyce regresando a la multiplicidad estil\u00edstica, narrativa y discursiva de Cervantes, Kafka regresando a la f\u00e1bula para construir pesadillas, Proust exprimiendo hasta el l\u00edmite la novela psicol\u00f3gica-, prolongan el prop\u00f3sito de Flaubert, pero algunos, sobre todo algunos escritores en alem\u00e1n -un Thomas Mann, un Robert Musil-, pugnan por dotar a la novela del espesor del ensayo, convirtiendo las ideas filos\u00f3ficas, pol\u00edticas e hist\u00f3ricas en elementos tan relevantes en la novela como los personajes o la trama. Tampoco el periodismo, uno de los grandes g\u00e9neros narrativos de la modernidad, se ha resistido al apetito omn\u00edvoro de la novela. El New Journalism de los a\u00f1os sesenta pretend\u00eda, como afirmaba Tom Wolfe, que el periodismo se leyera igual que la novela, entre otras razones porque usaba las estrategias de la novela, pero el resultado no fue s\u00f3lo que el periodismo canibaliz\u00f3 la novela, sino tambi\u00e9n que la novela -A sangre fr\u00eda de Truman Capote, digamos- canibaliz\u00f3 el periodismo, digiriendo los recursos de \u00e9ste y convirtiendo la materia period\u00edstica en materia de novela.<\/p>\n<p>\u00c9pica, historia, poes\u00eda, ensayo, periodismo: esos son algunos de los g\u00e9neros literarios que la novela ha fagocitado a lo largo de su historia; esos son tambi\u00e9n algunos de los g\u00e9neros de los que, a su modo, participa Anatom\u00eda, un libro que, desde este punto de vista, quiz\u00e1 no quede m\u00e1s remedio que considerar como una novela, aunque solo sea porque, de Cervantes para ac\u00e1, a este tipo de libros mestizos solemos llamarlos novelas. Por lo dem\u00e1s, vale decir que Anatom\u00eda no es por supuesto un libro aislado o excepcional; otros libros de autores contempor\u00e1neos exploran territorios colindantes con el suyo. De hecho, la hibridaci\u00f3n de g\u00e9neros es, adem\u00e1s de un rasgo esencial de la novela, un rasgo esencial del postmodernism. Borges, acaso el fundador involuntario del postmodernism, tard\u00f3 casi cuarenta a\u00f1os en encontrarse a s\u00ed mismo como narrador, y lo hizo con un relato titulado &#8216;El acercamiento a Almot\u00e1sim&#8217; que se public\u00f3 en un libro de ensayos, Historia de la eternidad, y que adoptaba la forma de un ensayo, la rese\u00f1a de un libro ficticio titulado The Approach to Al-Mu&#8217;tasim. Esta mezcla de ficci\u00f3n y realidad, de narraci\u00f3n y ensayo, es lo que le abre a Borges las puertas de sus grandes libros. As\u00ed, en Borges el relato y el ensayo se confunden y fecundan; de igual modo lo hacen en determinados autores contempor\u00e1neos -de Sebald a Magris, de Kundera a Coetzee- que indagan en los confines del g\u00e9nero y tratan as\u00ed de expandir, o simplemente de colonizar por completo, el territorio cartografiado por el Quijote. En todo caso, a esa tarea de expansi\u00f3n o colonizaci\u00f3n del territorio de Cervantes quiere sumarse modestamente Anatom\u00eda, y esa es otra raz\u00f3n por la que el libro admite una lectura novelesca.<\/p>\n<p>Pero no es la \u00faltima; ni desde luego la m\u00e1s elemental. La m\u00e1s elemental es que yo soy ante todo un novelista, y que, aunque tambi\u00e9n he practicado el ensayo o la cr\u00f3nica, en este libro no he operado como un cronista o un ensayista, sino como un novelista: la estructura del libro es novelesca, muchos de sus procedimientos t\u00e9cnicos son novelescos, elementos esenciales de la narraci\u00f3n, como la iron\u00eda o el multiperspectivismo, son consustanciales al g\u00e9nero, igual que lo son la visi\u00f3n ambigua y poli\u00e9drica de la realidad que a trav\u00e9s de ellos se ofrece; mi preocupaci\u00f3n principal mientras escrib\u00eda el libro, en fin, fue la forma, y un escritor en general -y un novelista en particular- es alguien concernido ante todo por la forma, alguien que siente que en literatura la forma es el fondo y que piensa que s\u00f3lo a trav\u00e9s de la forma es posible acceder a una verdad que de otro modo resultar\u00eda inaccesible.<\/p>\n<p>Y hay m\u00e1s. Sin duda los g\u00e9neros literarios se distinguen por sus rasgos formales, pero tal vez tambi\u00e9n por el tipo de preguntas que plantean y por el tipo de respuestas que dan. As\u00ed, las preguntas centrales que ante el golpe del 23 de febrero formular\u00eda un libro de historia, o un ensayo, podr\u00edan ser estas: \u00bfqu\u00e9 ocurri\u00f3 el 23 de febrero en Espa\u00f1a?; o \u00bfqui\u00e9n fue en realidad Adolfo Su\u00e1rez? En cambio, es muy improbable que un libro de historia o un ensayo formulase la pregunta central que formula Anatom\u00eda: \u00bfpor qu\u00e9 permaneci\u00f3 Adolfo Su\u00e1rez sentado en su asiento el 23 de febrero mientras las balas de los golpistas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo del Congreso? Para intentar responder a esta \u00faltima pregunta son desde luego indispensables los instrumentos del historiador, del periodista, del ensayista, del bi\u00f3grafo, del psic\u00f3logo, pero la pregunta es una pregunta moral; una pregunta muy parecida a la que se plantea, por ejemplo, Soldados de Salamina: \u00bfpor qu\u00e9 durante la Guerra Civil un soldado republicano salv\u00f3 la vida de Rafael S\u00e1nchez Mazas cuando todas las circunstancias conspiraban para que lo matase? Dado que son preguntas morales, tanto la pregunta central de Soldados como la de Anatom\u00eda son preguntas esencialmente novelescas, y resultan impertinentes o carecen de sentido como preguntas centrales en un libro de historia o un ensayo. Pero adem\u00e1s, como digo, un g\u00e9nero literario no s\u00f3lo se distingue por las preguntas que formula sino tambi\u00e9n por las respuestas que da a esas preguntas. Pues bien, al final de Soldados, despu\u00e9s de la larga b\u00fasqueda en que consiste el libro, no sabemos por qu\u00e9 el soldado republicano le salv\u00f3 la vida a S\u00e1nchez Mazas, ni siquiera estamos seguros de qui\u00e9n era ese soldado: la respuesta a la pregunta es que no hay respuesta; o mejor dicho: la respuesta a la pregunta es la propia pregunta, la propia b\u00fasqueda, el propio libro. Lo mismo ocurre en Anatom\u00eda: despu\u00e9s de la larga b\u00fasqueda en que consiste el libro, no sabemos por qu\u00e9 Adolfo Su\u00e1rez permaneci\u00f3 inm\u00f3vil en su asiento mientras las balas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo; durante la b\u00fasqueda, el libro responde desde luego a las preguntas que se hubieran hecho el historiador o el ensayista -por ejemplo: el 23 de febrero fue el principio de la democracia en Espa\u00f1a y el final del franquismo y de la Guerra Civil; por ejemplo: Adolfo Su\u00e1rez fue un colaboracionista del franquismo y un trepador social y pol\u00edtico convertido finalmente en h\u00e9roe de la democracia-; pero la pregunta novelesca, la pregunta central, queda sin respuesta o, de nuevo, la respuesta es la propia pregunta, la propia b\u00fasqueda, el propio libro. En suma: si es posible definir la novela como un g\u00e9nero que persigue proteger las preguntas de las respuestas, esto es, como un g\u00e9nero que reh\u00faye las respuestas claras y un\u00edvocas y que s\u00f3lo admite formularse preguntas que no pueden ser contestadas o preguntas que exigen respuestas ambiguas, complejas, plurales y en todo caso esencialmente ir\u00f3nicas, entonces, si es posible definir as\u00ed la novela, no hay duda de que Anatom\u00eda es una novela.<\/p>\n<p>3 Admitamos entonces que, tal vez, Anatom\u00eda de un instante es una novela. No hay duda, sin embargo, de que no es una ficci\u00f3n. \u00bfSignifica esto que a fin de cuentas mi libro no es una novela? \u00bfEst\u00e1n obligadas todas las novelas a ser ficci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 no es una ficci\u00f3n Anatom\u00eda?<\/p>\n<p>En marzo de 2008 yo llevaba m\u00e1s de dos a\u00f1os trabajando en una novela donde mezclaba ficci\u00f3n y realidad para narrar el golpe de Estado del 23 de febrero y el triunfo de la democracia en Espa\u00f1a a partir del mismo instante en torno al cual gira Anatom\u00eda. De hecho, por entonces acababa de terminar un segundo borrador de la novela, pero no estaba satisfecho con \u00e9l: algo esencial fallaba y no sab\u00eda lo que era. Desesperado, para olvidarme unos d\u00edas de mi novela fracasada me march\u00e9 de vacaciones con mi familia. Fue entonces cuando le\u00ed en un art\u00edculo de Umberto Eco que, seg\u00fan una encuesta publicada en el Reino Unido, la cuarta parte de los ingleses pensaba que Winston Churchill era un personaje de ficci\u00f3n. Y fue entonces cuando cre\u00ed comprenderlo todo. El golpe del 23 de febrero es en Espa\u00f1a una ficci\u00f3n, una gran ficci\u00f3n colectiva construida durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os a base de especulaciones noveleras, recuerdos inventados, leyendas, medias verdades y simples mentiras. La explicaci\u00f3n de este delirio es compleja, pero guarda relaci\u00f3n con un hecho simple: el golpe del 23 de febrero fue un golpe sin documentos o sin eso que gran parte de la historiograf\u00eda suele llamar documentos, de manera que los historiadores han dejado el trabajo de contar el golpe a los propios golpistas, a periodistas con muchas prisas y pocos escr\u00fapulos y a la fantas\u00eda popular, con el resultado de que durante d\u00e9cadas han circulado impunemente por Espa\u00f1a las m\u00e1s disparatadas versiones del golpe. Una gran ficci\u00f3n colectiva, repito, algo quiz\u00e1 s\u00f3lo comparable a lo que el asesinato de Kennedy representa en Estados Unidos. Eso es lo que cre\u00ed comprender durante aquellas vacaciones. Eso y tambi\u00e9n, de inmediato, que escribir una ficci\u00f3n sobre otra ficci\u00f3n era una operaci\u00f3n redundante, literariamente irrelevante; lo que pod\u00eda ser literariamente relevante era realizar la operaci\u00f3n contraria: escribir un relato cosido a la realidad, desprovisto de ficci\u00f3n, despojado de todas las noveler\u00edas, leyendas y disparates que a lo largo de tres d\u00e9cadas se hab\u00edan ido adhiriendo al golpe. Y eso es lo que en definitiva intenta hacer el libro (y de ah\u00ed que su primera frase sea la frase de Eco). Partiendo del principal y casi \u00fanico documento del golpe de Estado -la grabaci\u00f3n televisiva de la entrada de los golpistas en el Parlamento, un documento tan evidente que nadie lo ha considerado un documento y que en mi opini\u00f3n es sin embargo la gu\u00eda mejor para entender aquellos hechos-, Anatom\u00eda trata de contar el golpe del 23 de febrero y el triunfo de la democracia en Espa\u00f1a con la m\u00e1xima veracidad, como los contar\u00edan un historiador o un cronista, aunque sin renunciar por ello, insisto, a determinados instrumentos y virtudes de la novela, ni por supuesto a que el resultado sea le\u00eddo como una novela.<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>\u00bfSignifica esto que, a mi juicio, la novela puede contar la historia mejor que la historia? \u00bfSignifica que la novela puede sustituir a la historia? Mi respuesta es no. La historia y la literatura persiguen objetivos distintos; ambas buscan la verdad, pero sus verdades son opuestas: seg\u00fan sabemos desde Arist\u00f3teles, la verdad de la historia es una verdad factual, concreta, particular, una verdad que busca fijar lo ocurrido a determinadas personas en determinado momento y lugar; por el contrario, la verdad de la literatura (o de la poes\u00eda, que es como llamaba a la literatura Arist\u00f3teles) es una verdad moral, abstracta, universal, una verdad que busca fijar lo que les pasa a todos los hombres en cualquier momento y lugar. Es cierto que Anatom\u00eda persigue al mismo tiempo esas dos verdades antag\u00f3nicas, porque busca una verdad factual, que ata\u00f1e sobre todo a determinados hombres de la Espa\u00f1a de los a\u00f1os setenta y ochenta, pero tambi\u00e9n busca una verdad moral, una verdad que ata\u00f1e sobre todo a quienes, con un ox\u00edmoron, el libro denomina h\u00e9roes de la traici\u00f3n, esos individuos que, como los tres protagonistas del libro -Su\u00e1rez, Guti\u00e9rrez Mellado y Carrillo: dos antiguos franquistas y un antiguo estalinista-, poseen el coraje de traicionar un pasado totalitario para ser leales a un presente de libertad por el que, llegado el caso, en el instante decisivo, aceptan jugarse la vida. Y asimismo es cierto que, visto as\u00ed, como un libro que ambiciona reconciliar las verdades irreconciliables de la historia y la literatura, Anatom\u00eda puede parecer, adem\u00e1s de un libro raro, un libro contradictorio, otro ox\u00edmoron. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n es eso: un libro donde, idealmente, la verdad hist\u00f3rica ilumina a la verdad literaria y donde la verdad literaria ilumina a la verdad hist\u00f3rica, y donde el resultado no es ni la primera verdad ni la segunda, sino una tercera verdad que participa de ambas y que de alg\u00fan modo las abarca. Un libro imposible, dir\u00e1n ustedes. No digo que no. Pero me pregunto si no ser\u00e1n los libros imposibles los \u00fanicos que merece la pena intentar escribir, y si un escritor puede aspirar a cosechar algo mejor que un fracaso decente; tambi\u00e9n me pregunto si yo hubiera buscado la verdad hist\u00f3rica del 23 de febrero si los historiadores no hubieran olvidado hacerlo, o si no la hubiesen considerado irrelevante o inasequible, regal\u00e1ndome as\u00ed la posibilidad de este extra\u00f1o libro. Sea como sea, una cosa es segura: yo s\u00f3lo soy un novelista, no un historiador, y es posible por ello que incluso en Anatom\u00eda, donde he buscado con el mismo empe\u00f1o dos verdades opuestas, la verdad hist\u00f3rica est\u00e9 al servicio de la verdad literaria, y que ambas nutran aquella tercera verdad conjetural. No lo s\u00e9. Lo que s\u00ed s\u00e9 es que, de ser as\u00ed, \u00e9sta ser\u00eda quiz\u00e1 la raz\u00f3n definitiva para considerar Anatom\u00eda una novela. Pero que eso tambi\u00e9n lo decida el lector.<\/p>\n<p>Una versi\u00f3n m\u00e1s amplia de este texto se ley\u00f3 en ingl\u00e9s como Raymond Williams Memorial Lecture en el Hay-On-Wy Festival de UK, el 29 de mayo de 2011. Javier Cercas (Ibahernando, C\u00e1ceres, 1962) es autor, entre otros libros, de Soldados de Salamina (Tusquets, 2001; premios Salamb\u00f3, Llibreter e Independent Foreign Fiction) y Anatom\u00eda de un instante (Mondadori, 2009: Premio Nacional de Narrativa). javiercercas.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tercera verdad JAVIER CERCAS La historia y la literatura persiguen objetivos distintos; ambas buscan la verdad, pero sus verdades son opuestas. La naturaleza de la novela es h\u00edbrida, sostiene el autor de Anatom\u00eda de un instante. 1\u00bfQu\u00e9 es una novela? 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