{"id":9044,"date":"2011-06-28T05:20:13","date_gmt":"2011-06-28T11:20:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9044"},"modified":"2011-06-28T05:20:13","modified_gmt":"2011-06-28T11:20:13","slug":"lo-importante-del-dialogo-de-chapultepec-era-salvar-a-los-mexicanos-que-todavia-no-han-sido-asesinados-por-la-guerra-calderonista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9044","title":{"rendered":"Lo importante del di\u00e1logo de Chapultepec era salvar a los mexicanos que todav\u00eda no han sido asesinados por la \u00abguerra\u00bb calderonista"},"content":{"rendered":"<p>Los claroscuros del di\u00e1logo de Chapultepec<\/p>\n<p>Luis Hern\u00e1ndez Navarro<\/p>\n<p>El di\u00e1logo entre el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y el presidente Felipe Calder\u00f3n en el Castillo de Chapultepec ha desatado un intenso y enconado debate. Los medios de comunicaci\u00f3n y los periodistas tradicionalmente afines al gobierno federal lo presentan como una muestra de la capacidad de Felipe Calder\u00f3n de escuchar a sus detractores. Sectores importantes de la izquierda y el mundo intelectual lo cuestionan.<\/p>\n<p>Se trata de un asunto complicado. No debiera ser una cuesti\u00f3n de principios, sino de correlaci\u00f3n de fuerzas. Toda lucha que no sea insurreccional \u2013e incluso \u00e9sta en ciertos momentos\u2013 est\u00e1 obligada a negociar con el gobierno. M\u00e1s a\u00fan, una movilizaci\u00f3n que exige justicia, reparaci\u00f3n de da\u00f1os y modificaci\u00f3n de pol\u00edticas tiene el imperativo de dialogar.<\/p>\n<p>Dentro del movimiento hay quienes critican el di\u00e1logo argumentando que Felipe Calder\u00f3n es un mandatario espurio, carente de legitimidad. Planteado as\u00ed, el asunto se vuelve una cuesti\u00f3n ideol\u00f3gica sin salida. Por supuesto que Calder\u00f3n carece de legitimidad. M\u00e1s a\u00fan, esa falta de legitimidad es precisamente la que lo ha llevado a encabezar la guerra contra el narcotr\u00e1fico. Sin embargo, dialogar o no dialogar no es asunto de legitimidad del adversario, sino de fuerza. Los movimientos dialogan con quien tiene la capacidad para resolver sus demandas. Y una convergencia de v\u00edctimas que exige justicia tiene necesariamente que emplazar y tratar con el responsable de que se haga justicia y se modifique la pol\u00edtica que la propici\u00f3.<\/p>\n<p>El Movimiento por la Paz logr\u00f3 que el Presidente de la Rep\u00fablica se reuniera con sus integrantes para sostener un di\u00e1logo p\u00fablico. Un grupo de v\u00edctimas que cuestiona radicalmente su pol\u00edtica dijo al jefe del Ejecutivo lo que quiso delante de los medios masivos de comunicaci\u00f3n y Felipe Calder\u00f3n les respondi\u00f3. Se trata de un hecho inusitado en el pa\u00eds. Lo es tanto por la tradici\u00f3n autoritaria de los gobernantes como por el clima de confrontaci\u00f3n que vivimos.<\/p>\n<p>Hasta ahora, las v\u00edctimas no hab\u00edan tenido oportunidad de hablar con el Presidente como lo hicieron. Cuando en febrero de 2010 Mar\u00eda de la Luz D\u00e1vila expres\u00f3 a Calder\u00f3n en Ciudad Ju\u00e1rez: \u201cDisculpe, se\u00f1or Presidente, yo no le puedo dar la bienvenida porque no lo es\u201d, lo tuvo que hacer entre forcejeos y a contracorriente.<\/p>\n<p>Las v\u00edctimas que tomaron la palabra en Chapultepec lo hicieron no para engrandecer la figura presidencial, sino para decir su verdad y reclamar justicia. No hicieron concesiones. Fueron actores centrales del di\u00e1logo, no personal de acompa\u00f1amiento. Dijeron a Felipe Calder\u00f3n cosas muy fuertes. Salvador Campanur S\u00e1nchez, representante ind\u00edgena, le se\u00f1al\u00f3: \u201cA nosotros nos agreden las autoridades que desconocen nuestro derecho a la autonom\u00eda y libre determinaci\u00f3n, criminalizan nuestras luchas, roban nuestras riquezas y aplican una pol\u00edtica nacional de exterminio contra nosotros\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, Felipe Calder\u00f3n sali\u00f3 fortalecido del encuentro. Defendi\u00f3 su estrategia de guerra. No cedi\u00f3 un \u00e1pice en su posici\u00f3n. Reafirm\u00f3 lo dicho el pasado 5 de mayo: \u201ctenemos la raz\u00f3n, la ley y la fuerza\u201d. Utiliz\u00f3 a los medios masivos de comunicaci\u00f3n en su favor. Y se tom\u00f3 la foto con sus cr\u00edticos.<br \/>\nPara muchos de quienes consideran que su presidencia es espuria, la reuni\u00f3n fue un fracaso total, y hasta una traici\u00f3n. Para ellos, lo central no es la reivindicaci\u00f3n de las v\u00edctimas, ni que \u00e9stas hayan dicho su palabra, ni la dignificaci\u00f3n de su causa, ni que ante la opini\u00f3n p\u00fablica hayan dejado de ser sospechosas de defender delincuentes para convertirse en damnificados leg\u00edtimos. No. Lo importante, seg\u00fan su l\u00f3gica, es que Calder\u00f3n se legitim\u00f3.<\/p>\n<p>Sin embargo, es importante mirar el di\u00e1logo desde otra perspectiva. El Movimiento por la Paz es, fundamentalmente, una convergencia de v\u00edctimas que reclama justicia, con un programa que cuestiona al conjunto de la clase pol\u00edtica y no s\u00f3lo al Presidente. No pone en el centro de su acci\u00f3n la legitimaci\u00f3n o deslegitimaci\u00f3n de la figura presidencial. No es un movimiento que mire de cara a las elecciones de 2012, ni que rija su acci\u00f3n a partir del fraude electoral de 2006. Es otra cosa, tiene otros or\u00edgenes, otro horizonte y otro lenguaje. Querer que se comporte como un movimiento social de oposici\u00f3n tradicional es renunciar a comprender su naturaleza y su l\u00f3gica.<\/p>\n<p>A pesar de su nombre, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad no es a\u00fan un movimiento, sino un fen\u00f3meno de solidaridad colectiva en torno a Javier Sicilia. No es una organizaci\u00f3n permanente, sino un estado de \u00e1nimo. Alrededor del dolor y la convocatoria del poeta se han nucleado las emociones y el hartazgo de miles de ciudadanos consternados con la inseguridad p\u00fablica, la violencia y la militarizaci\u00f3n del pa\u00eds. El di\u00e1logo le proporcion\u00f3 un nivel superior de presencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Hasta hace tres meses ninguna fuerza pol\u00edtica o social hab\u00eda logrado dar visibilidad nacional a la situaci\u00f3n que viven las v\u00edctimas de la guerra contra el narcotr\u00e1fico. La convocatoria de Javier Sicilia dio un vuelco dram\u00e1tico a esta situaci\u00f3n. Lo que la izquierda no quiso, no supo o no pudo hacer fue conseguido por el poeta y su equipo. Hablando desde una cultura cat\u00f3lica radical y pacifista y desde las v\u00edctimas logr\u00f3 agrupar el descontento social contra la militarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A esta convocatoria se ha sumado una variopinta congregaci\u00f3n de actores pol\u00edticos y sociales que padecen el bloqueo pol\u00edtico del actual r\u00e9gimen de partidos. Tambi\u00e9n sectores de la Iglesia cat\u00f3lica que padecen sin deberla el costo de las barbaridades perpetradas por su jerarqu\u00eda. En los hechos, el Movimiento por la Paz abri\u00f3 una brecha por la que esos actores excluidos han comenzado a colarse.<\/p>\n<p>Para valorar el di\u00e1logo de Chapultepec resulta \u00fatil la r\u00e9plica de Mefist\u00f3feles en el Fausto, de Goethe: \u201cGris es la teor\u00eda, y verde el \u00e1rbol de oro de la vida\u201d. En los claroscuros del encuentro es posible encontrar un hecho de gran relevancia: las v\u00edctimas se han convertido en sujetos de cambio. Eso tiene m\u00e1s importancia para el pa\u00eds y su democratizaci\u00f3n que el que Felipe Calder\u00f3n se haya fortalecido a corto plazo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los claroscuros del di\u00e1logo de Chapultepec Luis Hern\u00e1ndez Navarro El di\u00e1logo entre el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y el presidente Felipe Calder\u00f3n en el Castillo de Chapultepec ha desatado un intenso y enconado debate. Los medios de comunicaci\u00f3n y los periodistas tradicionalmente afines al gobierno federal lo presentan como una muestra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-9044","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9044","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9044"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9045,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9044\/revisions\/9045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}