{"id":9270,"date":"2011-07-16T09:05:32","date_gmt":"2011-07-16T15:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9270"},"modified":"2011-07-16T09:05:32","modified_gmt":"2011-07-16T15:05:32","slug":"pobreza-pobreza-y-mas-pobreza-en-este-mexico-nuestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9270","title":{"rendered":"Pobreza  pobreza y m\u00e1s pobreza en este M\u00e9xico nuestro"},"content":{"rendered":"<p>Se agudiza la pobreza de campesinos e ind\u00edgenas<\/p>\n<p>Antonio Y\u00fanez-Naude y Omar Stabridis <\/p>\n<p>Como en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, la pobreza es un problema end\u00e9mico en M\u00e9xico, sobre todo la que sufren sus habitantes en el medio rural. Desde inicios de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1990 \u2013cuando se profundiza el proceso de liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica\u2014 el Estado mexicano ha estado aplicando programas para combatirla y, en paralelo, haciendo mediciones del fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Resultados seleccionados de diversos c\u00e1lculos sobre la evoluci\u00f3n de este flagelo muestran que:<\/p>\n<p>\u2022 Es en el medio rural (compuesto por localidades con menos de 15 mil personas) donde habitan los m\u00e1s pobres del pa\u00eds tanto en materia alimentaria, como en ingreso, en capacidades y patrimonio.<\/p>\n<p>\u2022 A partir de 1994 la brecha entre los pobres alimentarios o extremos rurales y los urbanos creci\u00f3, sobre todo desde 2005.<\/p>\n<p>\u2022 A diferencia de la pobreza extrema, las brechas rural\/urbana entre pobres en capacidades y en patrimonio no se han modificado sustancialmente.<\/p>\n<p>Algo destacable es que las crisis de la econom\u00eda mexicana de mediados de los a\u00f1os 1990 y de 2007\/08 revirtieron las tendencias decrecientes previas de este mal social tanto en el medio rural como en el urbano. Esto indica la ausencia en el pa\u00eds de sistemas de protecci\u00f3n (safety nets) para su poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable.<\/p>\n<p>Que la pobreza rural es m\u00e1s aguda que la urbana se refrenda a partir de las estimaciones sobre rezago social, cuyo c\u00e1lculo incluye variables como el analfabetismo, la escolaridad, el acceso a la salud y la calidad de la vivienda de los hogares. Con esta base el Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica de Desarrollo Social (Coneval) dividi\u00f3 al pa\u00eds en cinco zonas para el a\u00f1o 2005: de rezago social muy alto, alto, medio bajo y muy bajo. Al distinguir los municipios rurales y semirurales (con menos de dos mil 500 habitantes y con menos de 15 mil, respectivamente), resulta que, frente al total del pa\u00eds, son \u00e9stos los que m\u00e1s padecen rezago social muy alto, alto y medio.<\/p>\n<p>En un estudio sobre la econom\u00eda de los hogares rurales de M\u00e9xico basado en datos de encuestas representativas tipo panel (http:\/\/ precesam.colmex.mx) se concluye que la pobreza alimentaria o extrema es mucho m\u00e1s aguda en la regi\u00f3n rural del sureste mexicano respecto a las otras cuatro regiones rurales del pa\u00eds. Y que de 2002 a 2007 disminuy\u00f3 significativamente, en casi cuatro por ciento, la pobreza alimentaria en comunidades de entre 500 y dos mil 500 habitantes. Una posible explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno es el aumento de los ingresos de los hogares rurales provenientes de la econom\u00eda del campo, en espec\u00edfico, de la producci\u00f3n y el trabajo agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Entre los m\u00e1s pobres de los pobres est\u00e1n los jornaleros agr\u00edcolas y la poblaci\u00f3n ind\u00edgena que representa alrededor del 10 por ciento de los mexicanos y que en su mayor\u00eda vive en el campo. Los c\u00e1lculos oficiales sobre pobreza multidimensional \u2013que toma en cuenta tanto la carencia de ingresos como la de derechos sociales\u2014 muestran que 75.7 por ciento de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena sufre pobreza.<\/p>\n<p>Independientemente de c\u00f3mo se mida la pobreza, las estimaciones existentes muestran que su incidencia en M\u00e9xico sigue siendo muy elevada, especialmente en el medio rural, y que lo \u00faltimo tambi\u00e9n sucede en materia de rezago social. A lo anterior debe a\u00f1adirse la elevada proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n ind\u00edgena en pobreza multidimensional, y que ha sido muy baja la proporci\u00f3n de mexicanos que de 1990 a 2005 han experimentado mejoras en su bienestar, sean urbanos o rurales.<\/p>\n<p>Fen\u00f3meno fundamental que explica en parte la ausencia de mejoras econ\u00f3mico-sociales de los habitantes de M\u00e9xico durante los 20 a\u00f1os pasados es la muy baja tasa de crecimiento econ\u00f3mico del pa\u00eds. El pobre desempe\u00f1o en materia de bienestar y crecimiento, unido a los efectos negativos que la reciente crisis internacional ha tenido al respecto, as\u00ed como a las tendencias presentes y previstas para el futuro de aumento en el precio internacional de los alimentos, conducen a tener dudas de que en el corto y mediano plazos mejoren las condiciones de vida de los mexicanos m\u00e1s pobres; es decir, de los pobladores rurales, destacando los jornaleros y los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>La creciente brecha rural\/urbana. Las estimaciones del Coneval sobre la evoluci\u00f3n de la pobreza por ingreso de 1992 a 2008 muestran que, en general, \u00e9sta ha sido similar en los \u00e1mbitos rural y urbano. No obstante, la diferencia entre la proporci\u00f3n de pobres extremos en ingreso en el sector rural y urbano ha crecido ya que, en promedio, la relaci\u00f3n entre pobres rurales y urbanos pas\u00f3 de 2.6 durante 1992\/1998 a 3.1 durante los ocho primeros a\u00f1os del presente milenio.<\/p>\n<p>Es necesario realizar estudios cuantitativos rigurosos para explicar las diferencias y similitudes entre pobreza rural y urbana y poder as\u00ed dar respuesta a preguntas tales como \u00bfpor qu\u00e9 en lo que va del siglo XXI y hasta al menos 2006 ha estado creciendo la brecha entre la proporci\u00f3n de pobres extremos en el medio rural y la urbana?, \u00bfpor qu\u00e9 la brecha rural\/ urbana en pobreza de capacidades y patrimonial es considerablemente menor a la alimentaria y no ha experimentado cambios bruscos durante el periodo?, \u00bfpor qu\u00e9 la pobreza extrema urbana creci\u00f3 m\u00e1s durante la crisis de mediados de los 1990? y \u00bfpor qu\u00e9 la misma tendencia se dio en 2008 respecto a 2006?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n son necesarios estudios emp\u00edricos con datos detallados y comparables de varios a\u00f1os para conocer los factores que determinan la pobreza rural y su evoluci\u00f3n en M\u00e9xico. Esto es precisamente el prop\u00f3sito de una encuesta socioecon\u00f3mica en curso a los hogares rurales de M\u00e9xico, o ENHRUM, cuyos resultados, unidos a los de encuestas previas tipo panel para los a\u00f1os 2002 y 2007, ser\u00e1n la base para estimar los cambios en la pobreza de los hogares situados en localidades de hasta dos mil 500 habitantes durante la crisis actual, y para conocer los fen\u00f3menos que los podr\u00edan explicar.<\/p>\n<p>Por el momento, lo que se puede argumentar con fundamentos emp\u00edricos es que, en parte, la reducci\u00f3n en la pobreza rural observada durante los primeros siete a\u00f1os del presente siglo se debe al aumento en los ingresos de los hogares rurales provenientes de las actividades propias del campo (ver http:\/\/precesam.colmex.mx). En t\u00e9rminos de las pol\u00edticas p\u00fablicas, el resultado, unido a la elevada vulnerabilidad de los hogares rurales en \u00e9pocas de crisis econ\u00f3micas y de eventos clim\u00e1ticos extremos, indican lo necesario que es que el Estado mexicano aplique medidas enfocadas a promover la producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de los productos de los campesinos, as\u00ed como su acceso a servicios financieros.<\/p>\n<p>El estudio de la pobreza rural de los mexicanos debe adem\u00e1s considerar los procesos de envejecimiento y feminizaci\u00f3n de la producci\u00f3n agropecuaria.<\/p>\n<p>Para concluir, conviene recordar que, por sus objetivos y caracter\u00edsticas, en el presente resumen de diagn\u00f3stico se ha definido como rural a las localidades (y municipios) con menos de dos mil 500 habitantes (Censos y ENHRUM) o con menos de 15 mil (Coneval). Por supuesto, esta definici\u00f3n puede ser arbitraria, no es la \u00fanica, ni necesariamente la m\u00e1s conveniente para el estudio de la \u201cpobreza \u201crural\u201d. Por ejemplo, podr\u00eda definirse a lo rural como el \u00e1mbito compuesto por zonas que dependen de las actividades propias del campo (agropecuarias, la extracci\u00f3n de recursos forestales, etc\u00e9tera), o podr\u00eda usarse un enfoque territorial. Sin embargo, no es sencillo definir con precisi\u00f3n lo que es un territorio rural (ver por ejemplo http:\/\/www. rimisp.org\/) y es dif\u00edcil aplicar nociones alternativas a la usada en el presente diagn\u00f3stico debido, entre otras causas, a la falta de datos.<\/p>\n<p>Centro de Estudios Econ\u00f3micos y Programa de Estudios del Cambio Econ\u00f3mico y la Sustentabilidad del Agro Mexicano (Precesam) de El Colegio de M\u00e9xico A.C.<\/p>\n<p>Fragmentaci\u00f3n del tejido social y de las familias rurales<\/p>\n<p>Dr. Salom\u00f3n Nahmad S.*<br \/>\ny \u00c1lvaro Gonz\u00e1lez R.**<\/p>\n<p>Entre los factores que inciden en la desintegraci\u00f3n familiar, la pobreza se encuentra en la ra\u00edz del problema. M\u00e9xico es un pa\u00eds donde 47.19 millones de personas, equivalentes a 44.2 por ciento de la poblaci\u00f3n, viven en pobreza multidimensional, de acuerdo con los par\u00e1metros cuantitativos empleados por el Estado mexicano para medirla.<\/p>\n<p>En el sureste del pa\u00eds se concentran algunos de los mayores recursos renovables y no renovables estrat\u00e9gicos del pa\u00eds, como los h\u00eddricos, bosques, biodiversidad, recursos pesqueros y energ\u00e9ticos. Sin embargo, la presencia de este potencial natural no es un factor que genere condiciones de vida aceptables para la poblaci\u00f3n de los estados con los mayores \u00edndices de pobreza. Se trata de entidades con las mayores concentraciones de poblaci\u00f3n ind\u00edgena y altos porcentajes de poblaci\u00f3n rural, los dos estratos poblacionales con las mayores carencias sociales de todo tipo: a nivel nacional la pobreza en el sector rural es 2.5 veces mayor que en el urbano, mientras que la poblaci\u00f3n ind\u00edgena se concentra en los municipios de mayor pobreza, tanto a nivel rural como urbano.<\/p>\n<p>La pobreza conlleva aparejada la desigualdad social, y en este sentido hay no un solo M\u00e9xico, sino varios, ya que la pobreza y la falta de equidad se expresan y viven de manera diferenciada a lo largo y ancho del pa\u00eds y sus manifestaciones e impactos en las estructuras familiares y el tejido social en general presentan caracter\u00edsticas diferenciales.<\/p>\n<p>Hay muchos M\u00e9xicos urbanos, rurales y \u00e9tnicos, por lo que las estrategias institucionales homog\u00e9neas para combatir la pobreza no garantizan los mismos resultados en todos los casos. Lo que s\u00ed es similar entre los diversos sectores poblacionales en pobreza es la b\u00fasqueda de alternativas para salir adelante, aunque esto represente, entre otras implicaciones, la desintegraci\u00f3n familiar, como es el caso de la estrategia de mayor aceptaci\u00f3n social para mitigar la pobreza: la emigraci\u00f3n, opci\u00f3n practicada por una de cada 16 personas, seg\u00fan los resultados del m\u00e1s reciente censo de poblaci\u00f3n y vivienda.<\/p>\n<p>En buena medida la pobreza, y la consecuente emigraci\u00f3n del \u00e1mbito rural ind\u00edgena se debe a la inoperancia de las pol\u00edticas agropecuarias: un an\u00e1lisis del Instituto Tecnol\u00f3gico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) se\u00f1ala: \u201cEn 30 a\u00f1os el sistema agrario y ganadero mexicano no ha logrado avanzar de manera significativa en t\u00e9rminos de producci\u00f3n alimentaria, lo que ha derivado en que buena parte de la poblaci\u00f3n no tenga para alimentarse adecuadamente\u201d. El an\u00e1lisis destaca que en 1980 la producci\u00f3n nacional de ma\u00edz alcanzaba para que cada mexicano consumiera 489 gramos del cereal a diario, mientras en 2008 alcanzaba para 604 gramos, un avance de apenas 115 gramos en casi tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Las consecuencias de la emigraci\u00f3n para las familias son f\u00e1cilmente reconocibles, destacando la ausencia temporal o definitiva del jefe de familia; el crecimiento de las jefaturas femeninas; la p\u00e9rdida de capital social en edad productiva; el abandono de las actividades agropecuarias de subsistencia por falta de mano de obra; el trastocamiento de los valores culturales comunitarios y la p\u00e9rdida de la soberan\u00eda alimentaria. Todo esto afecta directamente a miles de familias rurales e ind\u00edgenas, que dependen fundamentalmente de las remesas para su subsistencia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la pobreza, y todas sus secuelas, hay otros factores que contribuyen a la desintegraci\u00f3n familiar en el sector rural e ind\u00edgena. Sobresale el aumento de la violencia a causa de la lucha contra el crimen organizado y todas las formas de violencia intrafamiliar derivada del machismo y las pugnas entre comunidades y municipios por conflictos agrarios, pol\u00edticos, presupuestarios, etc\u00e9tera. Las consecuencias sociales son impactantes: se sabe de miles de muertes, entre las que destacan las de pobladores rurales e ind\u00edgenas, quienes ante la falta de oportunidades laborales son reclutados por los diversos grupos de delincuentes para dirimir sus diferencias y llevar a cabo sus actividades il\u00edcitas.<\/p>\n<p> La Jornada <\/p>\n<p>De manera creciente, el Estado, por medio de sus distintos \u00f3rdenes de gobierno, destina una parte considerable de recursos para el gasto social para combatir la pobreza y la desigualdad en sus varias manifestaciones y para la atenci\u00f3n directa a la familia. Entre 1990 y 2006 el gasto en materia social creci\u00f3. Entre 2000 y 2006, la pobreza de patrimonio a nivel nacional se redujo de 53.6 a 42.6 por ciento de la poblaci\u00f3n, y la pobreza alimentaria baj\u00f3 de 24.1 a 13.8 por ciento. En las localidades rurales menores a 15 mil habitantes, la pobreza de patrimonio disminuy\u00f3 su afectaci\u00f3n de 69.2 a 54.7 por ciento de la poblaci\u00f3n y en cuanto a la pobreza alimentaria, pas\u00f3 de 42.4 a 24.5 por ciento.<\/p>\n<p>Las cifras indican avances, pero \u00bfson realmente significativos cualitativamente o representan meros paliativos que mantienen a la mayor parte de la poblaci\u00f3n en un \u00e1mbito de desigualdad, inequidad y precariedad social? los informes del Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica Social (Coneval) sobre los programas sociales que inciden directamente en las familias muestran que \u201cLas instituciones combaten los s\u00edntomas de la pobreza: ingreso, alimentaci\u00f3n, escolaridad, empleo, desnutrici\u00f3n, etc\u00e9tera, pero con serios problemas de coordinaci\u00f3n y planeaci\u00f3n estrat\u00e9gica entre s\u00ed, como muestran las evaluaciones al respecto.\u201d<\/p>\n<p>Proponemos estrategias factibles:<\/p>\n<p>\u2022 Considerar la diversidad socio-cultural familiar del pa\u00eds en el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de la pol\u00edtica p\u00fablica rural, adem\u00e1s de las mediciones cuantitativas sobre pobreza y rezago social, que deben guiar los montos a destinar seg\u00fan entidad, pero bajo patrones culturales espec\u00edficos sobre las condiciones contextuales regionales, microregionales y comunitarias.<\/p>\n<p>\u2022 Elaborar los inventarios sobre la diversidad rural municipal, comunitaria y familiar del pa\u00eds y generar inventarios sobre qu\u00e9 tipo de programas prioritarios sociales y productivos recibe cada familia.<\/p>\n<p>\u2022 El dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas regionales y micro regionales culturalmente efectivas debe ser responsabilidad de los gobiernos estatales en estrecha colaboraci\u00f3n con las dependencias federales, para dar sentido espec\u00edfico a la inversi\u00f3n federal.<\/p>\n<p>\u2022 Promover la creaci\u00f3n de redes de monitoreo y acci\u00f3n ciudadana en materia de seguridad p\u00fablica, derechos humanos y de g\u00e9nero y acceso equitativo a la administraci\u00f3n de justicia.<\/p>\n<p>\u2022 La Secretar\u00eda de Agricultura deber\u00e1 reorientar sus programas para fortalecer de manera prioritaria la recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda alimentaria en los municipios, las comunidades y los ejidos de mayor pobreza e \u00edndices de migraci\u00f3n, v\u00eda la optimizaci\u00f3n de la agricultura de autoconsumo; adem\u00e1s deber\u00e1 apoyar a la promoci\u00f3n efectiva de los cultivos comerciales propios de los sectores campesinos e ind\u00edgenas, para generar ingresos y empleo.<\/p>\n<p>\u2022 Es necesario mejorar la relaci\u00f3n entre el Poder Judicial, estatal y federal, para dar seguridad y garantizar los derechos humanos de los campesinos y de los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>\u2022 Finalmente, es indispensable considerar con seriedad en la planeaci\u00f3n institucional las observaciones y recomendaciones sobre las insuficiencias y deficiencias de las pol\u00edticas p\u00fablicas de combate a la pobreza, promoci\u00f3n de la equidad, respeto a los derechos humanos y estrategia de seguridad, realizadas por el Coneval y otros organismos internacionales especializados.<\/p>\n<p>*Investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog\u00eda Social-Unidad Pac\u00edfico Sur<br \/>\n** Miembro del Grupo Mes\u00f3filo, AC<\/p>\n<p>Caficultores: lento y complicado salir de la pobreza<\/p>\n<p>Lourdes Edith Rudi\u00f1o<\/p>\n<p>La pobreza rural es un fen\u00f3meno que se alimenta de diversas fuentes: desde la insuficiencia de activos productivos en las familias, hasta la carest\u00eda de servicios financieros, pasando por la insensibilidad e incluso corrupci\u00f3n de los operadores de las pol\u00edticas p\u00fablicas \u2013que restringen el acceso a programas y apoyos fiscales\u2014; la falta de infraestructura, y la acci\u00f3n de las grandes compa\u00f1\u00edas y los coyotes, que ejercen una competencia desleal y mafiosa afectando a los campesinos. Por tanto, salir de la miseria se vuelve lento, complicado o imposible.<\/p>\n<p>Esta conclusi\u00f3n se desprende del relato de productores cafetaleros de Ocosingo, de la Sociedad de Productores Org\u00e1nicos de la Selva Lacandona (Sposel). Ellos son Roberto M\u00e9ndez L\u00f3pez y Jos\u00e9 Manuel P\u00e9rez Vargas, presidente y responsable de control interno, respectivamente, de Sposel, organizaci\u00f3n que fue creada en 2002, con 254 miembros entonces y hoy con 643, de 25 comunidades (siete de ellas zapatistas) y que en conjunto cuentan con 883 hect\u00e1reas ubicadas entre dos \u00e1reas de reserva de Montes Azules, Metzabok y Naja.<\/p>\n<p>La pl\u00e1tica con La Jornada del Campo ocurre en el marco de una exposici\u00f3n organizada por el Fideicomiso de Riesgo Compartido (Firco), pues ellos son beneficiarios de esta instituci\u00f3n y desde hace dos a\u00f1os exportan casi toda su producci\u00f3n org\u00e1nica a Europa; antes exportaban por medio de la Uni\u00f3n de Comunidades Ind\u00edgenas de la Regi\u00f3n de Istmo (UCIRI), de Oaxaca.<\/p>\n<p>Explican su paradoja: En efecto, Sposel es exitosa en el mercado. Este a\u00f1o exportaron a Francia e Inglaterra cuatro lotes de 425 quintales de caf\u00e9 verde cada uno (mil 920 toneladas en total), pero han debido enfrentar la competencia desleal, lo cual debilita a la organizaci\u00f3n y sus esfuerzos autogestivos.<\/p>\n<p>El caf\u00e9 de Sposel corresponde a campesinos minifundistas, que tienen de una o dos hect\u00e1reas aunque hay quienes cuentan con diez o 15. Sus comunidades est\u00e1n consideradas como de alta y muy alta marginaci\u00f3n, y afirman los entrevistados, \u201cs\u00ed hay aqu\u00ed gente que sufre pobreza alimentaria\u201d. El ingreso por hect\u00e1rea que recibe un productor en esta organizaci\u00f3n es de 15 mil a 25 mil pesos anuales, pero ya muchos cultivan de forma asociada palma de chate, con lo cual pueden duplicar ese ingreso. Esa palma es un cultivo de exportaci\u00f3n que produce colorantes, y que, dice don Roberto, se usa para pintar los billetes de d\u00f3lar.<\/p>\n<p>El caso es que Sposel acopia el caf\u00e9 de sus agremiados, que es todo org\u00e1nico \u2013libre de agroqu\u00edmicos\u2013 y lo exporta con la certificaci\u00f3n de Comercio Justo (CJ). Los compradores de CJ pagan 190 d\u00f3lares cuando las cotizaciones internacionales son inferiores (esa es la marca para garantizar a los productores un piso para sus precios), pero cuando est\u00e1n arriba, tambi\u00e9n cubren s\u00f3lo 190. Hoy d\u00eda los precios han rebasado por mucho esa marca y por tanto las trasnacionales (Nestl\u00e9 y Agroindustrias Unidas de M\u00e9xico, AMSA) y los coyotes, que gozan de gran liquidez, financiados por esas compa\u00f1\u00edas, pueden pagar m\u00e1s por el caf\u00e9 y entonces muchos campesinos prefieren venderles a ellos antes que a Sposel.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n no logra competir adem\u00e1s porque carece de liquidez. Es cierto, dice Jos\u00e9 Manuel P\u00e9rez, \u201cmanejamos mucho dinero, pero tenemos muchos gastos. El a\u00f1o pasado estuvimos maquilando el caf\u00e9 en Oaxaca con costos de cien mil pesos por lote (\u2026) Si queda ganancia del caf\u00e9 lo invertimos en materiales, en bodegas, durante cuatro o cinco a\u00f1os estuvimos invirtiendo para poder tener la infraestructura de tostado y molido\u201d. Mientras que los coyotes salen a comprar caf\u00e9 con 200 mil o 500 mil pesos l\u00edquidos que les dan las trasnacionales, Sposel debe buscar cr\u00e9dito en diversas fuentes, como el BanChiapas y la Sofom Findeca. \u201cNos piden un tambache de documentaci\u00f3n \u2013acta constitutiva, datos de cuentas de banco, etc\u00e9tera\u2013 y cuando se las llevamos, nos dicen que no tienen dinero\u201d. Este a\u00f1o la organizaci\u00f3n recibi\u00f3 cr\u00e9dito de Lobodis, su comprador franc\u00e9s, que sirvi\u00f3 para el acopio de la mitad del caf\u00e9. \u201cEl asunto financiero es una piedra en nuestro camino\u201d, dice Jos\u00e9 Manuel.<\/p>\n<p>Los directivos de Sposel consideran que no obstante los problemas, Comercio Justo es un buen camino para comercializar su caf\u00e9, pero desear\u00edan que la marca fuera mayor a 190 d\u00f3lares para evitar la competencia desleal. Reconocen que gracias a Comercio Justo y al premio social que de \u00e9ste obtienen (un recurso que se paga para beneficio de la comunidad) han logrado capitalizar a la organizaci\u00f3n aunque a un paso lento, y tambi\u00e9n pudieron establecer recientemente su propia universidad. Es la Universidad Intercultural de la Selva Lacandona, que tiene ya seis alumnos y cuenta con las licenciaturas en Derecho Ind\u00edgena, Mercadotecnia y Desarrollo Sustentable, adem\u00e1s de que se integrar\u00e1n otras, como Biolog\u00eda. \u201cSon carreras que van acorde con las necesidades de la organizaci\u00f3n\u201d, afirma Jos\u00e9 Manuel, y don Roberto explica que los profesores son ind\u00edgenas de la regi\u00f3n que est\u00e1n preparados, pero son gente humilde que habla tzeltal.<\/p>\n<p>\u00bfLa organizaci\u00f3n ha logrado en algo abatir la pobreza?, preguntamos.<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed. Cuando comenz\u00f3 la organizaci\u00f3n, yo los ve\u00eda m\u00e1s acabados. La organizaci\u00f3n los ha ense\u00f1ado a trabajar mejor su tierra, a cultivar mejor, a dedicarse m\u00e1s al trabajo y no a otras cosas; la gente cambia sus vidas, son mejores, valorizan m\u00e1s su familia, a ellos mismos, a los ni\u00f1os, pero s\u00ed, la pobreza persiste, sobre todo en quienes tienen menos tierra\u201d, dice don Roberto.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Manuel P\u00e9rez afirma: \u201dCuando no estaba la organizaci\u00f3n, el coyote llegaba y pagaba lo que \u00e9l quer\u00eda. Si hab\u00eda un bulto de 50 kilos, lo pesaba en su b\u00e1scula y dec\u00eda que eran 45 kilos. Las b\u00e1sculas de la organizaci\u00f3n est\u00e1n checadas, tenemos personal capacitado, los productores verifican. Pienso que desde que se fund\u00f3 Sposel, ha mejorado la capacidad de gesti\u00f3n y el nivel de vida de los productores\u201d.<\/p>\n<p>Esta agrupaci\u00f3n ha tenido acceso a apoyos p\u00fablicos, sobre todo por v\u00eda de la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c1reas Naturales Protegidas (Conanp). Por ejemplo, por trabajos de reforestaci\u00f3n en sus comunidades obtuvieron hace alg\u00fan tiempo un mill\u00f3n de pesos, que sirvi\u00f3 para repartir a cada productor mil pesos. Pero hay otros programas, por ejemplo para renovaci\u00f3n de cafetales, que, en el caso de Chiapas han sido condicionados por las autoridades de Agricultura a que los campesinos pasen de variedad ar\u00e1biga (de m\u00e1s valor y calidad) a robusta (que es una variedad que requiere Nestl\u00e9 para sus presentaciones de caf\u00e9 soluble).<\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os, relatan los entrevistados, Sposel quiso recibir apoyos para este programa de cafetales, pero al ver que hab\u00eda tal condicionamiento, decidieron no entrar. El caf\u00e9 que tienen sus socios est\u00e1 entre 600 y mil 500 metros sobre el nivel del mar. \u201cEl 90 por ciento de nuestro caf\u00e9 es de altura\u201d, dice Jos\u00e9 Manuel y considera que pasar a robusta ser\u00eda absurdo.<\/p>\n<p>Organizaciones cafetaleras nacionales han denunciado el inter\u00e9s de las autoridades de Agricultura por querer beneficiar a Nestl\u00e9 promoviendo la siembra de caf\u00e9 robusta, y aprovechando el recurso p\u00fablico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se agudiza la pobreza de campesinos e ind\u00edgenas Antonio Y\u00fanez-Naude y Omar Stabridis Como en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, la pobreza es un problema end\u00e9mico en M\u00e9xico, sobre todo la que sufren sus habitantes en el medio rural. 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