{"id":9419,"date":"2011-08-31T10:33:30","date_gmt":"2011-08-31T16:33:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9419"},"modified":"2011-08-31T10:33:30","modified_gmt":"2011-08-31T16:33:30","slug":"el-remedio-de-mexico-una-sociedad-laica-y-tolerante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9419","title":{"rendered":"El remedio de M\u00e9xico: Una sociedad laica y tolerante"},"content":{"rendered":"<p>M\u00e9xico: laboratorio de la violencia<\/p>\n<p>Bernardo Barranco V.<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>Muerte y brutalidad son representaciones vivas que definen el M\u00e9xico contempor\u00e1neo. Los hechos y fen\u00f3menos sociales que, por su significaci\u00f3n y frecuencia, caracterizan a una \u00e9poca a trav\u00e9s de los cuales se expresan las necesidades y las aspiraciones de una colectividad es lo que en el mundo cristiano se llama: \u00absignos de los tiempos\u00bb. Juan XXIII recuper\u00f3 esta vieja noci\u00f3n b\u00edblica para convocar a un nuevo concilio.<\/p>\n<p>La violencia, la inseguridad y la zozobra son elementos que conforman nuestra realidad cotidiana actual. Los ciudadanos vivimos bajo el terror de una violencia desatada bajo el signo de la muerte. No s\u00f3lo est\u00e1n las 50 mil personas asesinadas, hecho de suyo lamentable, sino la extinci\u00f3n de los signos vitales de una sociedad que hasta hace muy poco se presum\u00eda sana. Percibimos, efectivamente, indicios de descomposici\u00f3n de un cuerpo social que ha ido sucumbiendo a los tumores cancerosos de la violencia, la corrupci\u00f3n y la impunidad. Padecemos la violencia como una patolog\u00eda social.<\/p>\n<p>Las comunidades humanas se organizan en torno a acuerdos sociales, impregnadas a su vez de tradiciones morales, normas \u00e9ticas que se plasman en reglas jur\u00eddicas como base de la convivencia armoniosa y sustento de su propia supervivencia.<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n de la violencia en el M\u00e9xico moderno ha trastocado las formas de sociabilidad; la violencia en s\u00ed, sea la del crimen organizado o la institucional, es por naturaleza excluyente. La violencia es exclusi\u00f3n no s\u00f3lo porque somete o desaparece algo o a alguien, sino porque se transgrede conscientemente el orden establecido. \u00bfSe podr\u00eda decir que el ser humano por naturaleza es violento? \u00bfY que todas las normas morales, \u00e9ticas y jur\u00eddicas est\u00e1n establecidas para controlar, administrar y contener esa violencia?<\/p>\n<p>Pong\u00e1moslo de otra manera. Hay una relaci\u00f3n radical entre moral y violencia; la moral no existe solamente porque los seres humanos sean violentos, sino porque son capaces de distinguir lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injustificable. La moral y la violencia surgen de una tensi\u00f3n de significados en un espacio de sentidos donde se  reconoce a la inclusi\u00f3n como condici\u00f3n de supervivencia de los grupos humanos y personas que integran la sociedad. La violencia y la prevaleciente cultura de la muerte son responsabilidad de todos nosotros como sociedad, pero las clases dirigentes tienen la mayor exigencia y peso en el proceso de degradaci\u00f3n que vivimos; incluso las propias iglesias que se llenan la boca ahora, condenando la violencia y la ausencia de valores.<\/p>\n<p>Las teolog\u00edas de la muerte han exaltado el martirio como prueba. La experiencia de la cruz como signo de sufrimiento y sometimiento, pero al mismo tiempo el sacrificio como signo de triunfo de la vida sobre el mal. M\u00e9xico sufre como Job en la Biblia. El concepto vida en el juda\u00edsmo, olam hab\u00e1h, o \u00abmundo por venir\u00bb, es una noci\u00f3n fundamental equiparable a la inmortalidad del alma; igualmente en el Islam se proclama la vida eterna como triunfante sobre la muerte que suceder\u00e1 a la resurrecci\u00f3n y al juicio.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n de Jes\u00fas, en particular su alianza, es un pacto de vida en la tradici\u00f3n de muchos cristianos.  \u00c9l ha venido \u2013dice el Nuevo Testamento\u2013: \u00abpara que tengan vida y la tengan en abundancia\u00bb (Jn. 10,10). Por ello el tema de la vida es crucial para muchos movimientos religiosos cristianos, tanto conservadores como progresistas, como signo distintivo del discipulado de Jes\u00fas es condensado en el profeta Jere-m\u00edas, quien plantea: \u00abAs\u00ed dice Yahv\u00e9: practiquen la justicia y el derecho, liberen al oprimido de manos del opresor, no exploten al emigrante, al hu\u00e9rfano y a la viuda, no derramen sangre inocente en este lugar\u00bb (Jer. 22, 3). En estas religiones, sus sectores m\u00e1s conservadores y radicales reprochan a la modernidad haber vaciado la historia de los valores y de la moral social religiosa, exaltando, por el contrario, los derechos del individuo.<\/p>\n<p>La consecuencia m\u00e1s dram\u00e1tica de la exacerbaci\u00f3n del individualismo no es tanto el nihilismo, como Nietzsche hab\u00eda previsto, sino el \u00abcrep\u00fasculo del deber\u00bb, expresi\u00f3n de Gilles Lipovetsky para referirse a la \u00abla \u00e9tica indolora de los nuevos tiempos democr\u00e1ticos\u00bb (Le cr\u00e9puscule du devoir, Par\u00eds, \u00c9ditions Gallimard, 1992). <\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n est\u00e1 abriendo el camino a las m\u00e1s variadas formas de violencia, desde la sutil hasta la multifac\u00e9tica brutalidad; seg\u00fan este enfoque, la violencia brota espont\u00e1neamente de la frustraci\u00f3n casi sistem\u00e1tica de las expectativas forjadas como necesidades de realizaci\u00f3n materiales, y por esto es a\u00fan m\u00e1s atroz como resultado de las injusticias, de la monoton\u00eda y del vac\u00edo creado por la b\u00fasqueda fren\u00e9tica de satisfactores. Soluci\u00f3n: el regreso casi teocr\u00e1tico a los valores religiosos.<\/p>\n<p>El indignante acontecimiento en el casino Royale de Monterrey nos lleva a lamentar el costo de vidas inocentes. Nos lleva a preguntarnos nuevamente por la estrategia de seguridad. Con desespero presenciamos la incapacidad de la clase pol\u00edtica para enfrentar  con generosidad un reclamo generalizado de la sociedad. Los pol\u00edticos medran con sus negociaciones y pactos de poder, c\u00e1lculos electorales y posicionamientos de grupos, postergando soluciones reales; hemos visto, escuchado y le\u00eddo lamentos por este hecho como si fueran ajenos a lo que ah\u00ed sucede. <\/p>\n<p>Es necesario fortalecer una cultura de la vida, la cual se construye con educaci\u00f3n y la promoci\u00f3n de los valores de los derechos humanos; impulsar los principios de la no violencia, inspirados en Gandhi y Martin Luther King, as\u00ed como fomentar las significaciones \u00e9ticas de una sociedad laica y tolerante.  <\/p>\n<p>M\u00e9xico no aspira a ser territorio de guerra ni un contradictorio laboratorio social del asesinato ni de la violencia. Se requieren ya acciones pol\u00edticas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico: laboratorio de la violencia Bernardo Barranco V. La Jornada Muerte y brutalidad son representaciones vivas que definen el M\u00e9xico contempor\u00e1neo. 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