{"id":9724,"date":"2012-10-29T23:08:44","date_gmt":"2012-10-30T05:08:44","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9724"},"modified":"2012-10-29T23:08:44","modified_gmt":"2012-10-30T05:08:44","slug":"los-jovenes-de-hoy-son-los-del-68","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9724","title":{"rendered":"Los j\u00f3venes de hoy son los del 68"},"content":{"rendered":"<div>Los j\u00f3venes de hoy son los del 68<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Elena Poniatowska<\/div>\n<div>\n<div>\n<div>Agradezco con toda mi alma a la escritora Rosa Beltr\u00e1n, directora de Literatura, a quien se le ocurri\u00f3 organizar este gran homenaje; le agradezco a Mar\u00eda Teresa Uriarte, directora de Difusi\u00f3n Cultural de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico su apoyo y finalmente les agradezco a los tres rectores aqu\u00ed presentes, el doctor Guillermo Sober\u00f3n, el doctor Juan Ram\u00f3n de la Fuente y el doctor Jos\u00e9 Narro que nos recibe hoy en la sala Miguel Covarrubias. Son tres rectores que han sido y siguen siendo los Tres Mosqueteros que defienden a la UNAM y a sus estudiantes y la abren al di\u00e1logo y a la discusi\u00f3n.<\/div>\n<p>Y que gritan en el estadio cuando ganan los Pumas:\u00a0<q>Goya, Goya, cachun, cachun ra r\u00e1, cachun cachun ra r\u00e1, Goya Universidad<\/q>.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, tal parece que M\u00e9xico es un pa\u00eds al que todo le duele, enfermo de corrupci\u00f3n, infectado de violencia, pero si uno se acerca a su coraz\u00f3n escucha un latido tan en\u00e9rgico que lo pone a temblar: el de su juventud. Seg\u00fan el \u00faltimo censo, la poblaci\u00f3n joven en nuestro pa\u00eds supera los 28 millones, de los cuales 324 mil estudian en la UNAM, aunque este a\u00f1o unos 110 mil muchachos quedaron afuera. Hace unos d\u00edas, el doctor Juan Ram\u00f3n de la Fuente aclar\u00f3 que hay m\u00e1s de 5 millones de analfabetas en nuestro pa\u00eds y que no s\u00f3lo son ancianos, mujeres y ni\u00f1os sino j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes son mi fuerza, mi inspiraci\u00f3n y mi orgullo. Creo en ellos como en el Santo Ni\u00f1o de Atocha en el que confiaba Jesusa Palancares. Sin ellos no tendr\u00eda sentido teclear un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n desde el a\u00f1o de 1953 hasta la fecha.<\/p>\n<p>Sin los j\u00f3venes, M\u00e9xico estar\u00eda irremediablemente perdido, sin aliento, sin nadie por qui\u00e9n luchar, sin vuelo, sin futuro. La tienen dif\u00edcil en estos a\u00f1os porque a los egresados de las distintas facultades universitarias se les cierran las puertas:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTiene experiencia?<\/p>\n<p>\u2013Acabo de terminar mi carrera.<\/p>\n<p>\u2013Lo siento. Que pase el siguiente.<\/p>\n<p>Muchos tienen que trabajar para pagar sus estudios y al final se encuentran con que no hay nada para ellos y el veredicto es inapelable:\u00a0<q>No cubre usted el perfil para la vacante<\/q>. Admiro a los j\u00f3venes porque insisten y a veces logran su sue\u00f1o a pesar de que M\u00e9xico, hoy por hoy, es el pa\u00eds del desempleo.<\/p>\n<p>Sin embargo, son los j\u00f3venes los que se ponen de pie porque la marginaci\u00f3n los hace sensibles a la injusticia y defender a los menos favorecidos; se identifican con los grupos que los gobiernos se encargan de sepultar y resucitar cada seis a\u00f1os con fines electorales. A lo largo del tiempo han sido solidarios con los ferrocarrileros, con los mineros, con los ind\u00edgenas, con los campesinos, con los zapatistas, los paracaidistas, las madres de desaparecidos, con las familias v\u00edctimas de la violencia por la guerra del narcotr\u00e1fico y son ellos quienes apoyan las grandes causas sociales de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Supe que la juventud representaba un poder prodigioso desde antes de 1968. Bastaba verlos discutir en torno a una mesa en la cafeter\u00eda de la UNAM para saber que eran dioses. Bastaba mirar sus rostros encendidos en el pleito por la plusval\u00eda y los derechos del trabajador para darse cuenta que conformaban la fuerza de nuestro pa\u00eds y que sus camisetas, sus clav\u00edculas, la mezclilla que se revienta en sus rodillas, sus tenis sin agujetas los hac\u00eda vivir al borde de s\u00ed mismos. Me regalaron sus im\u00e1genes verbales y desde entonces s\u00e9 que todo lo suyo est\u00e1 ligado al fuego cruzado en el que crecen.<\/p>\n<p>En 1968, cuando atropellaron sus derechos y el gobierno los encerr\u00f3 en el Palacio Negro de Lecumberri, contaron uno a uno su propia historia. Escuchar su voz aprisionada en la c\u00e1rcel o en el juzgado fue una lecci\u00f3n y un privilegio.<em>La Chata,<\/em>\u00a0Mar\u00eda Fernanda Campa, pas\u00f3 diez a\u00f1os de su vida en un ir y venir de la c\u00e1rcel de Santa Marta Acatitla para visitar a su padre Valent\u00edn Campa, a la de Lecumberri para acompa\u00f1ar a Ra\u00fal \u00c1lvarez Gar\u00edn. Su madre, la doctora en matem\u00e1ticas Manuela Gar\u00edn de \u00c1lvarez, hoy de cien a\u00f1os de edad, result\u00f3 un ejemplo de entereza y sentido del humor. En esos a\u00f1os todo era miedo. Ser joven y ser estudiante equival\u00eda a convertirse en carne de ca\u00f1\u00f3n; recu\u00e9rdense a los cinco excursionistas que pretend\u00edan subir a la Malinche y fueron asesinados por una turba que gritaba\u00a0<q>comunistas<\/q>\u00a0y\u00a0<q>vienen a violar a nuestras hijas<\/q>\u00a0el 14 de septiembre de 1968 en San Miguel Canoa, Puebla.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<div><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/05\/19\/fotos\/a06a1cul-1_mini.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/p>\n<div>QUERIDA ELENA, TE ABRAZA EL PUEBLO. Elena Poniatowska cumple este s\u00e1bado 80 a\u00f1os de edad. Escritora, periodista, colaboradora de\u00a0<em>La Jornada,<\/em>los celebra rodeada del cari\u00f1o de su familia, amigos, colegas, lectores. \u00a1Feliz cumplea\u00f1os, querida Elena!Foto Mar\u00eda Mel\u00e9ndrez Parada<\/div>\n<\/div>\n<p>Montserrat Gispert, Mar\u00eda Alicia Mart\u00ednez Medrano, Mercedes Olivera, Adelita Castillejos, la Tita, la Nacha, Selma Beraud, Elisa Ram\u00edrez, Paz Cervantes, la poeta Mar\u00eda \u00c1ngeles Comesa\u00f1a se enfrentaron al primer tanque que entr\u00f3 al Z\u00f3calo y la actriz Margarita Isabel se las arregl\u00f3 para hacer re\u00edr hasta a los granaderos.<\/p>\n<p>La amistad y el ingenio se forjan en las circunstancias m\u00e1s adversas. Entre otros muchos actos de hero\u00edsmo, las mujeres se las ingeniaron para hacer gelatinas con vodka lo cual ayud\u00f3 a que Jos\u00e9 Revueltas escribiera su notable novela\u00a0<em>El apando<\/em>\u00a0a lo largo de un mes bajo la mirada de su compa\u00f1ero de celda, Mart\u00edn Dozal.<\/p>\n<p>Pensar en 1968 es rendirle tributo a un movimiento que cambi\u00f3 la vida de M\u00e9xico. El r\u00e9gimen mostr\u00f3 lo peor de s\u00ed y los estudiantes lo mejor.<\/p>\n<p>1968 es un parteaguas y un compromiso moral porque gracias a los muchachos de ayer, hoy somos m\u00e1s fuertes, m\u00e1s resistentes y le quitamos algo de su impunidad al poder. Aprendimos a denunciar y a resistir. Movimientos campesinos y obreros a lo largo de la rep\u00fablica se reconocen deudores del 68.<\/p>\n<p>Los estudiantes del 68 eran inteligentes, frescos, combativos, sab\u00edan c\u00f3mo transmitir su mensaje, no ten\u00edan armas sino deseos de hacer el amor y de alfabetizar a ni\u00f1os sin escuela y a muchachas bonitas que tallan su ropa en el lavadero. Se burlaron de los granaderos y del Presidente de la Rep\u00fablica.\u00a0<q>Sal al balc\u00f3n, hocic\u00f3n, sal al balc\u00f3n, boc\u00f3n<\/q>. Marcharon junto al rector Barros Sierra que hizo suya su causa.\u00a0<q>\u00danete pueblo, \u00fanete pueblo, \u00fanete pueblo agach\u00f3n<\/q>. Tomaron las calles, desacralizaron al Z\u00f3calo, cuestionaron el autoritarismo y cuando los acusaron de agitadores caminaron bajo una manta que dec\u00eda:\u00a0<q>Estos son los agitadores: ignorancia, hambre y miseria<\/q>. Recurrieron al silencio para hacerse o\u00edr como en la marcha del 13 de septiembre de 1968.<\/p>\n<p>Soy una mujer de ochenta a\u00f1os, madre de tres hijos, abuela de diez nietos. Como lo escribi\u00f3 mi bien amado Jos\u00e9 Emilio Pacheco, en los d\u00edas asoleados y azules como hoy, me recuerdo joven, junto a \u00e9l, junto a Vicente Rojo, a Neus Espresate, a Carlos Monsiv\u00e1is y cuando nos reunimos los que todav\u00eda estamos vivos pienso que desmentimos su poema: \u201c(\u2026) Ya somos todo aquello\/ contra lo que luchamos\/ a los veinte a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Como me pidieron que hablara\u00a0<q>muy cortito<\/q>\u00a0s\u00f3lo quiero contarles que hace algunos a\u00f1os, sub\u00ed a la rector\u00eda de la UNAM con alg\u00fan mensaje de L\u00f3pez Obrador para Juan Ram\u00f3n de la Fuente, entonces rector. Los dos, de pie, nos acercamos a uno de los grandes ventanales de la torre de rector\u00eda. El doctor de la Fuente mir\u00f3 hacia la explanada en la que caminaban unos muchachos. Desde lo alto ve\u00edamos sus nucas y sus hombros y de pronto me dijo:\u00a0<q>Es a ellos a quienes tengo que cuidar<\/q>.<\/p>\n<p>De la Fuente ten\u00eda y tiene toda la raz\u00f3n. Es a ellos a quienes nosotros, los que ya vivimos, los viejos de ochenta a\u00f1os, tenemos que cuidar.<\/p>\n<p>Texto le\u00eddo por la periodista, en la sala Miguel Covarrubias, el pasado lunes 14 de mayo durante el homenaje por su cumplea\u00f1os 80 que recibi\u00f3 en la UNAM<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div><a id=\"page_link_prev\" href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/05\/19\/cultura\/a05n1cul\">Anterior<\/a><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/05\/19\/cultura\/a06a1cul#texto\">Subir al inicio del texto<\/a><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los j\u00f3venes de hoy son los del 68 Elena Poniatowska Agradezco con toda mi alma a la escritora Rosa Beltr\u00e1n, directora de Literatura, a quien se le ocurri\u00f3 organizar este gran homenaje; le agradezco a Mar\u00eda Teresa Uriarte, directora de Difusi\u00f3n Cultural de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico su apoyo y finalmente les agradezco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-9724","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otros-lugares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9724"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9726,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9724\/revisions\/9726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}