{"id":9777,"date":"2013-06-02T12:08:37","date_gmt":"2013-06-02T18:08:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9777"},"modified":"2013-06-02T12:08:37","modified_gmt":"2013-06-02T18:08:37","slug":"el-espanol-entre-los-hablantes-anglos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9777","title":{"rendered":"El espa\u00f1ol entre los hablantes anglos"},"content":{"rendered":"<div>El idioma espa\u00f1ol en territorio anglo<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Jorge Durand<\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>La fuerza expansiva y avasalladora del idioma ingl\u00e9s en la escena global se ha topado con la horma de su zapato en su propio territorio. El uso del espa\u00f1ol no muere, ni agoniza en Estados Unidos, m\u00e1s bien crece de manera constante y se reproduce d\u00eda a d\u00eda con las llegada de nuevos inmigrantes hispanohablantes.<\/div>\n<p>A diferencia del italiano, el polaco o el alem\u00e1n, que pr\u00e1cticamente desaparecen en la segunda generaci\u00f3n de inmigrantes, el espa\u00f1ol ha corrido una suerte distinta. La primera generaci\u00f3n dif\u00edcilmente aprende el ingl\u00e9s, la segunda, dif\u00edcilmente pierde la lengua materna y la tercera ha empezado a recuperarla.<\/p>\n<p>Varios factores influyen en este proceso particular: la masividad del proceso migratorio latinoamericano, la vecindad con M\u00e9xico y su larga y compleja relaci\u00f3n de territorios y poblaciones compartidas, la expansi\u00f3n estadunidense en el Caribe insular hispano, la resistencia \u00e9tnico-ling\u00fc\u00edstica de algunas comunidades, el contexto geopol\u00edtico de la <em>guerra fr\u00eda<\/em> en Am\u00e9rica Latina, el marco laboral migrante y la expansi\u00f3n del espa\u00f1ol como segunda lengua en la panorama global.<\/p>\n<p>El expansionismo estadunidense en la \u00e9poca del Destino Manifiesto irrumpe hacia los cuatro costados y conquista amplios territorios. Primero fue hacia el suroeste, en la guerra con M\u00e9xico a mediados del siglo XIX, en la que consigui\u00f3 anexarse amplios territorios incluida la poblaci\u00f3n de origen hispanomexicana.<\/p>\n<p>Luego se expande hacia el norte, y compra Alaska a los rusos en 1867, territorio fr\u00edo y desolado, pero habitado con poblaciones aut\u00f3ctonas y con poco m\u00e1s de 1.5 millones de kil\u00f3metros cuadrados.<\/p>\n<p>Luego, en 1898, entra en guerra con Espa\u00f1a y se expande hacia el Este con el control de Puerto Rico en el Caribe y hacia el Este con la conquista de Filipinas y Guam. En Puerto Rico la pretensi\u00f3n de introducir el ingl\u00e9s como idioma oficial fracas\u00f3 de manera rotunda, pero no as\u00ed en Filipinas y Guam, donde es la lengua franca.<\/p>\n<p>De pasada hacia Filipinas, los estadunidenses se anexionan a las islas del archipi\u00e9lago de Hawai, destituyendo a la monarqu\u00eda reinante. Los idiomas oficiales son el ingl\u00e9s y el hawaiano, pero este \u00faltimo s\u00f3lo la hablan 2 mil personas, es decir, 0.1 por ciento de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el sistema colonial estadunidense pudo imponer el ingl\u00e9s en todas sus colonias, menos en las de origen hispano: el suroeste de Estados Unidos y Puerto Rico, que son los bastiones tradicionales de la hispanidad. En el territorio continental, el idioma se conserva en Nuevo M\u00e9xico por su aislamiento y en California y Texas resisten el embate angl\u00f3fono en los bastiones de Los \u00c1ngeles y San Antonio y las ciudades fronterizas que eran urbes hermanas o gemelas con poblaci\u00f3n muy similar.<\/p>\n<p>Se cuenta que despu\u00e9s de la anexi\u00f3n de los territorios en 1848, en Laredo, Texas, se discut\u00eda entre los pobladores sobre el futuro y la identidad nacional y que 17 familias decidieron pasarse al otro lado del r\u00edo, a la margen derecha y fundar Nuevo Laredo. Incluso acarrearon con los cuerpos de sus parientes que descansaban en el cementerio, para que reposaran en territorio patrio. Pero los que se quedaron en el lado estadunidense eran igualmente mexicanos y por muchas d\u00e9cadas hubo libre tr\u00e1nsito entre una ciudad y otra. La historia de los dos Laredos es muy similar a la de las ciudades gemelas y hom\u00f3nimas de Mexicali-Cal\u00e9xico, Tecate, San Luis R\u00edo Colorado, Nogales, Naco, Palomas-Columbus y El Paso-Ciudad Ju\u00e1rez.<\/p>\n<\/div>\n<p>Por su parte, en Puerto Rico, la resistencia idiom\u00e1tica y cultural adquiri\u00f3 tintes pol\u00edticos y se convirti\u00f3 en un elemento crucial que define su identidad en el contexto de la ambig\u00fcedad que supone ser un pa\u00eds <q>libre asociado<\/q> a Estados Unidos, donde un sector reclama la adscripci\u00f3n definitiva (convertirse en estado de la Uni\u00f3n), otro defiende el <em>statu quo<\/em> (libre-asociado) y finalmente una minor\u00eda exige la independencia, que nunca ha superado 5 por ciento. Pero todos se definen en favor del espa\u00f1ol, no s\u00f3lo como lengua oficial, sino como de uso corriente y cotidiano.<\/p>\n<p>Posteriormente, fueron los migrantes latinoamericanos los que llevaron el espa\u00f1ol a tierras estadunidenses. Primero los mexicanos que desde 1884, cuando se vincul\u00f3 la oferta y la demanda de mano de obra por medio del ferrocarril, no han dejado de ir y venir, de cruzar la frontera en ambos sentidos. Luego vendr\u00edan los puertorrique\u00f1os que fueron importados al continente como mano de obra agr\u00edcola en 1946; despu\u00e9s, en 1950, lleg\u00f3 la primera de varias oleadas de migrantes y refugiados cubanos; en 1965 arribaron los dominicanos y luego se unieron los sudamericanos, especialmente los andinos: colombianos, ecuatorianos, peruanos y bolivianos, finalmente los centroamericanos en la d\u00e9cada de los 80, hasta nuestros d\u00edas, como resultado directo del \u00faltimo coletazo de la <em>guerra fr\u00eda<\/em> en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La masa de 35 millones de hispano-latinos, de los cuales una mayor\u00eda habla o entiende espa\u00f1ol, son la fuerza vital de un idioma que se actualiza d\u00eda a d\u00eda y reivindica el derecho a la autodeterminaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p>El futuro del espa\u00f1ol en Estados Unidos se asienta en un pasado y tradici\u00f3n centenaria de distintas comunidades latinoamericanas que viv\u00edan separadas entre s\u00ed y esto dio origen, por ejemplo, al movimiento chicano que era excluyente de otros grupos latinos, as\u00ed como a un presente donde los latinoamericanos se han dispersado por todo el territorio estadunidense y comparten espacios, problemas y soluciones. Ah\u00ed se forja la comunidad hispanolatina con menor influjo de la identidad nacional o del lugar de origen y con mayor influencia en los \u00e1mbitos sociales, pol\u00edticos y culturales de Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El idioma espa\u00f1ol en territorio anglo Jorge Durand La fuerza expansiva y avasalladora del idioma ingl\u00e9s en la escena global se ha topado con la horma de su zapato en su propio territorio. El uso del espa\u00f1ol no muere, ni agoniza en Estados Unidos, m\u00e1s bien crece de manera constante y se reproduce d\u00eda a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9777"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9779,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9777\/revisions\/9779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}