{"id":9831,"date":"2013-06-08T11:22:31","date_gmt":"2013-06-08T17:22:31","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9831"},"modified":"2013-06-08T11:22:31","modified_gmt":"2013-06-08T17:22:31","slug":"ya-basta-con-los-nidos-bandalicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9831","title":{"rendered":"Ya basta con los nidos bandalicos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Las instituciones invisibles<\/em><\/strong><\/p>\n<div style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><strong><em>Il\u00e1n Semo<\/em><\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><em>L<\/em><em>a dama china.\u00a0<\/em>Enfrente del edificio donde vivo hay un caf\u00e9 en el que no se paran ni las moscas. Y eso es acaso lo que lo hace tan amable. No hay el ajetreo ni el ruido de los Starbucks o los Italian Coffee; ni esa atm\u00f3sfera de\u00a0<em>dej\u00e0 vu<\/em>\u00a0y gasolinera a la que ya mucha gente parece haberse acostumbrado. La encargada conoce a los clientes y sus gustos; uno llega a habituarse a esa frugal cortes\u00eda. Cada s\u00e1bado a las 11 de la ma\u00f1ana acude una dama china esbelta, alta, vestida con un traje sastre que remata en un sutil cuello\u00a0<em>mao.<\/em>\u00a0Lee el peri\u00f3dico y pide un expreso doble. Como soy el \u00fanico otro comensal, a veces trabamos charla.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en un peque\u00f1o pueblo campesino cerca de Pek\u00edn. Cuando era adolescente le gustaban las telenovelas mexicanas y no se perd\u00eda el concurso anual de mariachis chinos en la capital, que, al parecer, es espectacular. Desde entonces su sue\u00f1o era venir alg\u00fan d\u00eda a M\u00e9xico, aun cuando imaginaba que la vida no era como en las telenovelas. Peor que en su peque\u00f1o poblado no pod\u00eda ser. La oportunidad se present\u00f3 cuando cursaba una escuela comercial, y un funcionario del gobierno se present\u00f3 para conminar a los alumnos a que emigraran a otros pa\u00edses en busca de oportunidades. El primer viaje lo coste\u00f3 el mismo gobierno. As\u00ed lleg\u00f3 a M\u00e9xico, sin saber mucho espa\u00f1ol y en busca de una nueva vida. Despu\u00e9s de unos cuantos intentos fallidos, encontr\u00f3 lo que ser\u00eda su dedicaci\u00f3n. Es una de las encargadas de velar por el financiamiento de los puestos de la calle en el centro de la ciudad de M\u00e9xico. Los puestos adquieren mercanc\u00edas chinas con el dinero que les presta\u00a0<em>de facto<\/em>\u00a0un banco chino. Es un pr\u00e9stamo\u00a0<q>sin formalidades<\/q>\u00a0que ella tramita cada 90 d\u00edas. El puesto no ve el dinero, s\u00f3lo la mercanc\u00eda que recibe a consignaci\u00f3n. El banco en Pek\u00edn paga a la empresa china que env\u00eda las mercanc\u00edas directamente hasta el Eje Central. Transcurridos los 90 d\u00edas, los puesteros pagan religiosamente. No existen estudios de mercado, ni c\u00e1lculos de riesgos, ni estudios de fiabilidad en los que se esmeran los bancos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfY pagan puntualmente?\u2013 pregunt\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Claro que s\u00ed. De eso viven los puestos\u2013 respondi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pr\u00e9stamos se otorgan en su mayor\u00eda a las mujeres de las familias de los puesteros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ellas nunca se ir\u00e1n. Son m\u00e1s responsables y tienen familia que mantener\u2013 explic\u00f3 la dama china.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que si alguien tiene la curiosidad de saber de d\u00f3nde proviene el financiamiento de los puestos de la calle en el Eje Central, la respuesta es ins\u00f3lita: Pek\u00edn. Un negocio redondo que m\u00e1s de un banco debe envidiar. Un intento sociol\u00f3gico de precisar el lugar que ocupa esta mujer de negocios en esa gigantesca cadena comercial es el de una instituci\u00f3n invisible. Ella es un banco en s\u00ed, pero sin edificios, ni ventanillas, ni colas engorrosas, ni polic\u00edas. En el orden p\u00fablico es imperceptible. En el submundo econ\u00f3mico es la encargada de que miles de familias tengan empleo, las empresas chinas cuenten con un mercado y los bancos chinos hagan negocios fruct\u00edferos.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El subsuelo de la pol\u00edtica.<\/em>\u00a0La pol\u00edtica mexicana est\u00e1 repleta de estas instituciones informales. El cacique no es una de ellas. Los caciques son bien conocidos; de ello depende su consenso y su capacidad de disuasi\u00f3n. Pero sus redes de funcionamiento son subterr\u00e1neas. Cuando apareci\u00f3 en los peri\u00f3dicos el mapa de esta red en la que descansaba el poder de Elba Esther Gordillo, dos p\u00e1ginas de un peri\u00f3dico no eran suficientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00eda alg\u00fan d\u00eda que realizar una encuesta para indagar si la gente que ve los noticieros televisivos en\u00a0<em>prime time<\/em>\u00a0saben que una parte de esas<q>noticias<\/q>\u00a0son espots pagados. Es una industria de tal magnitud que requiere de instituciones invisibles que la sostengan. No se trata tan s\u00f3lo de<q>poderes f\u00e1cticos<\/q>. El asunto es m\u00e1s complicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La presidencia invisible.<\/em>\u00a0La presidencia en M\u00e9xico est\u00e1 constituida de una manera similar. Hay una presidencia formal que firma acuerdos, expide iniciativas de ley y atiende rituales p\u00fablicos. Y hay, paralelamente, una presidencia invisible, que opera a la sombra paraconstitucional del poder, que ha sido un distintivo del cargo desde que se fund\u00f3 en 1917. En algunos casos, ambos niveles han sido ejercidos por personas distintas. Algunos historiadores de los a\u00f1os 60 han concluido que D\u00edaz Ordaz ejerci\u00f3 durante lapsos considerables una presidencia invisible en el periodo de Adolfo L\u00f3pez Mateos. El aura que rode\u00f3 al licenciado C\u00f3rdoba durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari habla de un fen\u00f3meno parecido aunque de menores proporciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Pacto por M\u00e9xico que ha fijado la pol\u00edtica de unificaci\u00f3n de la actual administraci\u00f3n sugiere una pr\u00e1ctica similar. M\u00e1s que de un programa, se trata de un lugar que permite al presidente aparecer no s\u00f3lo como un eje aglutinador de toda la sociedad pol\u00edtica, sino como el representante en su conjunto. Desde los a\u00f1os 40, el PRI elevaba a la presidencia por encima de sus facciones internas con emblemas simb\u00f3licos como los de la Unidad Nacional. Es algo bastante parecido, s\u00f3lo que ahora los las partes de ese pacto no son los sectores del PRI sino los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Los Pinos se ha restaurado el viejo corporativismo pero los sujetos del nuevo\u00a0<em>corpus<\/em>\u00a0son otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea como sea, ha tocado a la presidencia invisible amarrar los pactos (con min\u00fascula), proveer los mecanismos de cooptaci\u00f3n y aceitar una maquinaria para que Pe\u00f1a Nieto aparezca como el representante de una unidad que dilapida aun m\u00e1s la inmadura democracia mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta es si esa presidencia invisible cuenta con los tejidos suficientes hoy en d\u00eda para enfrentar las crisis internas que se pueden suscitar no entre los miembros del pacto, sino desde quienes quedaron fuera de \u00e9l.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las instituciones invisibles \u00a0 Il\u00e1n Semo La dama china.\u00a0Enfrente del edificio donde vivo hay un caf\u00e9 en el que no se paran ni las moscas. 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