{"id":9880,"date":"2013-06-14T11:29:28","date_gmt":"2013-06-14T17:29:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9880"},"modified":"2013-06-14T11:29:28","modified_gmt":"2013-06-14T17:29:28","slug":"dos-voces-chiapanecas-eraclio-zepeda-y-juan-banuelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9880","title":{"rendered":"Dos Voces Chiapanecas Eraclio Zepeda y Juan Ba\u00f1uelos"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Patrocinio Tip\u00e1<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Eraclio Zepeda<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><em>\u2014Todo iba muy bien. Todo caminaba. La risa igual que la sangre caminaba. Pero aluego fue cuando nos cay\u00f3 la sal. Todo se empez\u00f3 a descomponer. Yo ya lo ten\u00eda completo mi deseo: hab\u00eda tierra, hab\u00eda agua, hab\u00eda dos hijos; los dientes de las mazorcas estaban ya como avisando. Pero todo se ech\u00f3 a perder. Vino el mal y hubo que salir corriendo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio Tip\u00e1 se vino a vivir a Juan Crisp\u00edn, el mismo d\u00eda en que se quem\u00f3 la ceiba de la plazuela; fue que le cay\u00f3 un rayo en \u00e9poca de secas y el \u00e1rbol se quem\u00f3 todito. Fue muy mala se\u00f1al aquel rayo en seco, y peor cayendo sobre la ceiba; aquello fue muy mal anticipo, y Patrocinio Tip\u00e1 lleg\u00f3 ese mero d\u00eda. Fue como un aviso.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio Tip\u00e1 era de Copoya.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Me sal\u00ed de Copoya, que es mi pueblo, porque la tierra del tata ya no ajustaba pa todos los hermanos; y tambi\u00e9n porque es mi natural andar buscando caminos porque no estoy enraizado en ninguna parte.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Despu\u00e9s de mucho caminar, recorriendo todas las riberas del rumbo fue que vino a dar a Juan Crisp\u00edn. Hab\u00eda viajado mucho el Patrocinio. No se aguantaba en ning\u00fan lugar. Apenas se quer\u00eda encari\u00f1ar con las calles de alg\u00fan pueblo, luego luego le empezaba a dar el ansia de seguir otro camino.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Resulta que nac\u00ed con pata de vago. Pie de chucho como dicen por all\u00ed. Me gusta andar de arriba pa abajo por todas estas tierras del diablo. Desde chiquito era ya muy dado a pepenar el rumbo; nom\u00e1s agarraba mi morralito y patas pa qu\u00e9 te quiero.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio Tip\u00e1 conoci\u00f3 tierras. Las ca\u00f1adas y los valles se le fueron acomodando detr\u00e1s de los ojos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Ya es de nacimiento el andar de andariego. As\u00ed es mi natural y ni modo. Fue culpa de mi tata si bien se analiza. Cuando nac\u00ed, el viejito no se dio prisa pa enterrar mi ombligo que es como debe hacerse, que es como manda la buena crianza. Se descuid\u00f3 el tata; fue que lo puso sobre una piedra del patio y en lo que fue por un machete, pa hacer el hoyito del entierro, vino una urraca y se llev\u00f3 mi ombligo pa m\u00e1s nunca. Ansina fue que lo cont\u00f3 el viejito. Y siendo ansina, \u00bfonde diablos voy a estar quieto? Siempre volando como mi ombligo, que esa fue mi ganancia. Por eso es que no quedo quieto en ning\u00fan lugar; pepeno las ganas de jalar veredas. Si me hubieran enterrado el pellejito, otro fuera el cuento.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por eso a Patrocinio Tip\u00e1 le gritaban las huellas de todos los caminos para que \u00e9l les fuera a poner los pies encima.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Sin embargo, Patrocinio Tip\u00e1 ech\u00f3 ra\u00edces una vez. Fue aqu\u00ed en Juan Crisp\u00edn. Aqu\u00ed vino a dejar el camino, y por eso le cay\u00f3 la mala suerte; por buscar lo que no era su destino. Vino con prop\u00f3sito de quince d\u00edas; ese era el plan que tra\u00eda el Patrocinio. Pero vaya usted a saber qu\u00e9 fue lo que le pas\u00f3. Aqu\u00ed se qued\u00f3 a trabajar con ganas. Tal vez fue que le cay\u00f3 ceniza de la ceiba en la cabeza, el d\u00eda en que lleg\u00f3, y por eso fue que ya no pudo seguir vagando.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Me empez\u00f3 a llegar la gana de tener algo. Siempre hab\u00eda visto las cosas como de prestado. Nunca pal morral. Por eso fue que me entr\u00f3 la ilusi\u00f3n de comprar algunas tierritas aqu\u00ed en Juan Crisp\u00edn. Aqu\u00ed fue que me gust\u00f3 pa echar las raicitas. Es dif\u00edcil, no vaya ast\u00e9 a creer que no, quedarse viendo las mismas caras cuando se est\u00e1 acostumbrando a ser patr\u00f3n de veredas. Pero yo, sin embargo, sin ombligo y sin nada, me qued\u00e9 sembrado en Juan Crisp\u00edn. \u00a1Capaz fueron las cenizas de la ceiba las que me agarraron desprevenido!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tip\u00e1 trabaj\u00f3 macizo. Se le hab\u00eda metido entre los ojos, igual que antes el paisaje de las tierras ajenas, la idea de tener algo. Y no descans\u00f3 hasta hundir las manos en la tierra propia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014No s\u00e9, vaya ast\u00e9 a saber por qu\u00e9, pero eso de pegar de gritos y que esos gritos queden en terreno de uno, es cosa que vale la pena. Yo lo supe bien y por eso es que no me duele andar otra vez de pie de chucho. No le guardo rencor a la \u00e9poca esa, en que me sum\u00ed en un mismo lugar, por que estuve contento, manque despu\u00e9s eso haya sido la causa de mi salaz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Un a\u00f1o trabaj\u00f3 como bald\u00edo en el rancho de \u00f1o Pedro Galindo. Luego estuvo como mediero, y siempre trabajando fuerte. Hasta que un d\u00eda hizo tratos para comprar terrenos a don Pedro.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014No es por presumir, pero me afan\u00e9 gal\u00e1n y le pagu\u00e9 pronto. Por vida de San Roquito que me dio mucha alegr\u00eda posesionarme de La Esperanza. Son esas siete hect\u00e1reas que ast\u00e9 vio a pegaditos a los amates, a un ladito de la Poza del Muerto. Esas tierras que ast\u00e9 constat\u00f3, llenas de mala yerba, eran La Esperanza; ahora da tristeza pasar por all\u00ed. Pero antes, me cae de madre, que era un gusto ver lo bien labradas que estaban. Yo me enterraba hasta los tobillos en los surcos pa sentirme bien adentro de mis tierras. Pa que me pepenaran con ganas porque siempre estaba medio descontento con eso de ser fuere\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Construy\u00f3, cerca de los amates, una casa de paredes de barro. Ah\u00ed se sentaba en la puerta a chiflar en las tardes cuando acababa el trabajo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014De primeras como que me entraba un miedito por no seguir el camino. Ten\u00eda cisco de que me salara por no seguir en el camino, que esa era mi obligaci\u00f3n por lo de mi ombligo; pero en despu\u00e9s pens\u00e9 que eran puras tonter\u00edas. Y eso fue lo que me perdi\u00f3: andar de confiado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Y ve\u00eda contento c\u00f3mo el ma\u00edz hac\u00eda canciones con el viento, mientras los clarineros volaban en parvaditas sobre la casa y los amates.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Luego me vino el amor. Me qued\u00e9 bien enamorado de la Consuela Cundap\u00ed, hija de Pablo Cundap\u00ed de oficio carpintero; es aquel que se fue a vivir a Tuxtla, tiene ya su tiempecito.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La Consuela Cundap\u00ed era muy bonita. Ella tambi\u00e9n se enamor\u00f3 del Patrocinio, y busc\u00f3 la manera de apalabrarse con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014\u00a1Qu\u00e9 chula era mi Consuela! Ten\u00eda unos ojos muy negros y daba gusto v\u00e9rselos y quedarse ah\u00ed vi\u00e9ndolos y vi\u00e9ndolos, como si fueran piedritas de anillo. Cuando hab\u00eda baile, mi Consuela se pon\u00eda a bailar solita a medio patio, y con los ojitos cerrados bailaba y bailaba, y ven\u00eda y se iba, como si estuviera so\u00f1ando; iba entre las parejas de novios como si fuera una tortolita. Ni se ve\u00eda que moviera los pies. \u00a1\u00c1nimas que parec\u00eda como si flotara! Bonito era verla con sus trenzas sobre el pecho y sus grandes mo\u00f1otes verdes, o rojos, o amarillos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Patrocinio le habl\u00f3 a Pedro Cundap\u00ed, y tanto le dijo y tanto le habl\u00f3 que aqu\u00e9l acept\u00f3 que se casara la Consuela.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Hubo fiesta grande. Mand\u00e9 traer la marimba y hubo harto trago y harta bulla. Diez manojos de cohetes mand\u00e9 a quemar ese d\u00eda. Ya por esas fechas yo era el mero y cabal due\u00f1o de La Esperanza. Por all\u00e1 nos fuimos a vivir; en la primera casa fue que estuvimos, porque ya la otra fue la de la mala suerte.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Aquel a\u00f1o del matrimonio del Patricio Tip\u00e1 hubo una gran cosecha; y \u00e9l compr\u00f3 una l\u00e1mpara de gasolina. Luego los hijos empezaron a nacer.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014La Consuela era buena pa \u00edrmelos dando. Crecieron contentos. Dos eran: un barraquito: Floreano, y una hembrita: la Chepita. Eran dos, pero hac\u00edan bulla y alegr\u00eda hasta pa aventar pa arriba.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio no descuid\u00f3 los nacimientos. En cuanto nac\u00edan tomaba los ombligos y los enterraba muy hondo, en tierra abonada, debajo de un amate, para que enraizaran fuerte en la tierra de La Esperanza, y sintieran, de grandes, la uni\u00f3n a estas llanadas y no fueran a salir con \u00e1nima de vago.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Ten\u00eda todo, pero nos cay\u00f3 la sal. Se nos vino a meter el mal ag\u00fcero hasta en la \u00faltima hormiga de La Esperanza. Mala se\u00f1al fue aquel rayo que me recibi\u00f3 la tarde que asom\u00e9 por Juan Crisp\u00edn.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por el mes de agosto vino de visita la madre de la Consuela.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Daba gusto ver a la abuela con los nietos. Jugaban al igual. Pero una ma\u00f1ana la viejita amaneci\u00f3 con calentura. All\u00ed empez\u00f3 la peste. Por la tarde le asomaron unas ronchas que luego se hicieron granitos rojos. Harta agua les sal\u00eda por los agujeritos que dejaban los granos cuando reventaban. Me fui a llamar al viejo Se\u00edn que era muy buen yerbero. Lleg\u00f3 al otro d\u00eda en la ma\u00f1anita. \u00a1Je! En cuanto vio a la vieja sali\u00f3 de pelada. No m\u00e1s nos dijo que era virg\u00fcela y sali\u00f3 corriendo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A los tres d\u00edas se muri\u00f3 la nana de la Consuela y a los ocho ella cay\u00f3 enferma y al poco el hijo, el Floreanito. Yo andaba muy asustado y llevaba raz\u00f3n. Estaba como presintiendo. Y es que ya nos hab\u00eda caido la sal.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Floreanito se muri\u00f3 a la semana.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Yo, palabra, llor\u00e9 sobre mi hijito. Ni verg\u00fcenza me da contarlo. Se me muri\u00f3 en los brazos, porque yo lo cargaba pa que tambi\u00e9n a yo me pegara la fiebre. Se me fue quedando como dormido en los brazos. Ni siquiera lo pude velar, porque me ordenaron en el cabildo que lo enterrara esa misma tarde. Yo, solo, me fui al pante\u00f3n cargando al Floreanito porque nadie quiso ayudarme por puro miedo a la enfermed\u00e1. Ahora me doy cuenta que ten\u00edan raz\u00f3n, pero aquel d\u00eda me hubiera gustado ahorcarlos a uno por uno. Mi Floreanito se qued\u00f3 en la tierra sin tener rezos, ni m\u00fasica, ni cohetes. La Chepita no se contagi\u00f3. La mand\u00e9 con unos parientes pa que me la cuidaran. La Consuela pas\u00f3 la enfermed\u00e1. \u00a1C\u00f3mo llor\u00f3 cuando se vio en el espejo! Estaba toda llena de agujeros como esas carotas de piedra que a veces se encuentran en la monta\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La Consuela qued\u00f3 marcada por la viruela. S\u00f3lo sus ojos negros como piedritas de anillo ten\u00edan vida. Todo lo dem\u00e1s se lo llev\u00f3 el mal junto con las risas del Floreanito.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Mucho lloraba la Consuela. \u00a1Mi Consuela! Pero yo la acariciaba y le dec\u00eda que ah\u00ed estaba yo, y ah\u00ed estaba la Chepita, y ah\u00ed estaban sus siete hect\u00e1reas de La Esperanza. \u201cConsol\u00e1te, Consuela\u201d, le dec\u00eda todo el d\u00eda. Y ella como que se quer\u00eda re\u00edr.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio Tip\u00e1 qued\u00f3 hueco. Quer\u00eda alegrar a la Consuela pero en el fondo ten\u00eda una herida por la que le ca\u00eda la risa igual que un c\u00e1ntaro roto. Por las noches iba a donde estaba enterrado el ombligo del Floreanito y lloraba y hund\u00eda las manos en la tierra y luego quemaba flores de cedr\u00f3n para regar sus cenizas sobre la tierra, para que el alma de su hijo no se fuera de las tierras de La Esperanza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Pero ya la sal estaba por todos lados. Hasta en los surcos. Ya todo estaba ech\u00e1ndose a perder. Ol\u00eda a rancio como si el viento estuviera podrido.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Todo tra\u00eda recuerdos. Aire de recuerdos. Se o\u00edan pasos de recuerdos. Toda la casa recordaba las risas sembradas con cari\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Ya la casa me empez\u00f3 a dar rabia. Jed\u00eda de noche. Peor cuando hab\u00eda luna. Por eso fue que pens\u00e9 que era bueno construir otra casa a un lado del amate. Y as\u00ed lo hice; s\u00f3lo pa que al final la desgracia acabara de llevarse a La Esperanza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio Tip\u00e1 construy\u00f3 su casa. \u00c9l mismo fue haciendo las paredes. Los vecinos le ayudaron a colocar las puertas y las vigas. Porque as\u00ed es la costumbre por estos lados.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Cuando la casa estuvo terminada, Patrocinio Tip\u00e1 envi\u00f3 las tejas que deben mandarse a las madrinas de la casa. Escogi\u00f3 las diez mejores, las m\u00e1s rojas, las m\u00e1s pulidas, y escogi\u00f3 el sitio exacto en que deber\u00edan de ser colocadas cuando las madrinas las devolvieran con las figuritas de adorno, para que la casa estuviera contenta, y hubiera siempre calma bajo el techo. Y de esas diez tejas escogi\u00f3 la mejor, y con barro hizo un caballito que \u00e9l mismo coloc\u00f3 sobre aqu\u00e9lla y la envi\u00f3 a la casa de la madrina mayor, porque as\u00ed es la costumbre por estos lados.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Nombr\u00e9 madrina mayor a \u00f1a Petra Cunjam\u00e1 para que ella llevara al borrego del bautizo. Tambi\u00e9n alist\u00e9 la m\u00fasica y el trago. Iba a ser fiesta buena como sali\u00f3 realmente.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A las cinco de la tarde empezaron a llegar los amigos del Patrocinio Tip\u00e1. Ya los m\u00fasicos estaban esperando hac\u00eda rato. Desde San Fernando vinieron ese d\u00eda para tocar en Juan Crisp\u00edn, en la fiesta de la \u00faltima teja de la casa del Patrocinio.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Fue al Fidel Aquino y a sus hijos a los que traje pa que tocaran. Los mismos que hicieron la m\u00fasica cuando me cas\u00e9 con la Consuela. Quise que fueran ellos pa ver si todo volv\u00eda a comenzar como en denantes y ech\u00e1bamos la salaz\u00f3n pal otro lado. La Consuela se pein\u00f3 sus trenzas como cuando era muchacha y se puso ropa nueva y estaba muy animada. Desde la muerte del Floreanito la risa se hab\u00eda pelado de su cara pero ahora estaba contenta. Como que quer\u00eda gozar mucho porque estaba como presintiendo algo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Despu\u00e9s llegaron las familias invitadas. Al ratito las madrinas con sus tejas arregladas con papel de China y polvo de brillo. Algunas ten\u00edan hasta palomitas bes\u00e1ndose recortadas en cart\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014La Consuela recib\u00eda las tejas con mucha satisfacci\u00f3n. La casa estaba bonita dicho sea sin presumir. Al rato asom\u00f3 la madrina mayor; tra\u00eda un borrego todo vestidito con listones y papel de China y con la cara pintada. Hermoso estaba el borrego pero yo desde que lo vi se me puso algo que me dio mala espina porque ten\u00eda dos patitas blancas y esa es mala cuesti\u00f3n. Trae sal. Y ya pa sal estaba bueno.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La m\u00fasica empez\u00f3 a sonar y La Esperanza reventaba de puro gusto. Las parejas salieron al patio para bailar los sones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Mi Consuela estaba animada. La pobrecita volvi\u00f3 a bailar sola en la mitad del baile, con los ojitos cerrados, como si estuviera so\u00f1ando, y los brazos ca\u00eddos y yendo de un lado pal otro sin que le viera mover los pies como si fuera un trompito dormido. A m\u00ed me ten\u00eda muy content\u00f3 verla otra vez como cuando la conoc\u00ed, porque desde la virg\u00fcela no hab\u00eda querido ser como en denantes. De vez en cuando, bailando, se re\u00eda como en sue\u00f1os y todos la ve\u00edan con cari\u00f1o, y de verd\u00e1 parec\u00eda que no tuviera marca de virg\u00fcela.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A las seis de la tarde se empez\u00f3 a abrir el agujero para el borrego en la mitad de la casa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Los cohetes tronaban cada poco, en tandas de quince. El chucho brincaba tras las varas como si quisiera morder el fuego. \u00a1C\u00f3mo me hubiera gustado que estuviera el Floreanito!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A las seis y media par\u00f3 la m\u00fasica. Todos se acercaron a la casa y las madrinas recogieron sus tejas vestidas y yo me sub\u00ed al tejado pa recibirlas. Las madrinas me las iban dando y yo las colocaba en su lugar en el mero lomo del tejado. Al final coloqu\u00e9 la teja de la madrina mayor, \u00f1a Petra, que fue con la que cerr\u00f3 la tapa de la viga. Todos echaron aplauso. Luego le puse su cruz pa que no anduvieran rondando espantos por la casa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio estaba con el gusto metido adentro de los huesos. Ve\u00eda su casa nueva con el adorno de las tejas de fiesta. Levant\u00f3 la cara y vio al cielo y los ojos se le llenaron con la luz anaranjada de la tarde. No hab\u00eda nubes. Ese a\u00f1o iba a llover tarde.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Luego avis\u00e9 que fu\u00e9ramos pa dentro de la casa por lo del borrego. Nos amontonamos en la orilla del agujero que hab\u00edamos hecho en el piso. La \u00f1a Petra vino con el animalito y yo le volv\u00ed a echar de ver las dos patitas blancas que me daban qu\u00e9 pensar.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La madrina tom\u00f3 al borrego del pescuezo. Todos se pusieron serios. Algunos ten\u00edan hinchadas las venas de la frente.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Yo mero le pas\u00e9 el cuchillo a la Petra. Ella rez\u00f3 un Padre Nuestro y luego le clav\u00f3 el cuchillo al borrego a la mitad del pescuezo y lo avent\u00f3 pal hoyo. \u00a1C\u00f3mo bramaba el borrego! Daba de estremecimientos all\u00e1 en el fondo. La gente empez\u00f3 a hacer bulla y a aplaudir. Mand\u00e9\u00a0que tronaran treinta cohetes. Entoav\u00eda bramando el borrego le empezamos a aventar la tierra encima. Lo \u00faltimo que vi del animalito fue una de las patitas blancas. Me la qued\u00e9 viendo hasta que la chup\u00f3 la tierra.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los invitados rellenaron el agujero y luego; saltaron sobre la tierra para apretarla.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014As\u00ed fue como bautizamos la casa. El borrego sirve pa que no haya muertos en la casa nueva. \u00c9l lleva todo lo malo que pueda venir. \u00c9l sale, con la peor parte. A \u00e9l le toca lo que pod\u00eda ser pa un cristiano. Pero lo que es a m\u00ed, nadie me quitaba de la cabeza que aquel animal no era efectivo porque ten\u00eda dos patas blancas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Cuando todo qued\u00f3 listo dentro de la casa, las mujeres rezaron y los hombres fueron a beber aguardiente.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014C\u00f3mo me da tristeza cuando hablo de aquella fiesta. La Consuela estuvo contenta y mi hijita la Chepita, que ya caminaba, estaba como loca del gusto y corr\u00eda de un rinc\u00f3n pal otro muerta de la risa. Ten\u00eda que acabar mal toda aquella alegr\u00eda. Porque La Esperanza ya estaba muerta desde que asom\u00f3 la peste, y el mal ag\u00fcero andaba rondando como si fuera una lechuza buscando animalitos pa caerles encima.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A las diez se empezaron a ir los invitados. Poco a poco se fue quedando sola La Esperanza. La Consuela todav\u00eda bail\u00f3 la \u00faltima pieza y al final carg\u00f3 a la Chepita y bail\u00f3 con ella en sus brazos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Por ah\u00ed de las once s\u00f3lo estaba el viejo Crescencio que ni siquiera pod\u00eda caminar del pedo que hab\u00eda agarrado. Voy a ir a dejar al t\u00edo Crescencio \u2014le dije a la Consuela. Y dicho y hecho, me lo llev\u00e9 al viejo, casi cargado, hasta su casa. Mi Consuela se qued\u00f3 sola en la casa y tocaba las paredes nuevas y miraba las tejas rojas, y las vigas olorosas a resina todav\u00eda, y con la l\u00e1mpara de gasolina alumbraba las dos ventanitas de la casa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio acompa\u00f1\u00f3 al viejo hasta su casa. All\u00ed estaba cuando vio el fogonazo de un rel\u00e1mpago y luego el gran retumbo de un rayo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Rayo en seco\u2026 \u2014dijeron. Patrocinio tuvo un estremecimiento.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Yo no s\u00e9, pero todo aquel, d\u00eda hab\u00eda andado como sobreaviso. Algo nos estaba rondando. Cuando o\u00ed el rayo sent\u00ed un olor a cacho quemado que se me agarraba de la nariz, que es lo que siempre me pasa cuando tengo miedo de un mal pensamiento.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Patrocinio se regres\u00f3 r\u00e1pido para La Esperanza. A cada paso sent\u00eda que el coraz\u00f3n le bailaba adentro del pecho y una opresi\u00f3n le cegaba los ojos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Empec\u00e9 a pensar una bola de cosas. Eran como dibujos: Miraba la urraca que se rob\u00f3 mi ombligo; luego la ceiba que se quem\u00f3 el d\u00eda en que llegu\u00e9 a Juan Crisp\u00edn; luego vi los terrenos de La Esperanza cuando entoav\u00eda no eran m\u00edos. En seguida ve\u00eda yo que mi obligaci\u00f3n era andar caminando por todos los rumbos y que no hab\u00eda hecho caso, y tambi\u00e9n miraba los ombliguitos de mis hijos que los enterraba hasta el fondo de un agujero, pero los ombligos brincan al igual que el borrego de esa tarde. Vi al Floreanito muerto, todo rojo y lleno de la sariguasa de los granos. Le piqu\u00e9 al paso.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Al voltear la cuesta que da para sus tierras el Patrocinio sinti\u00f3 que le quebraban las piernas. Su casa estaba rodeada de vecinos y otros llegaban corriendo. El palo de amate estaba desgajado. Sinti\u00f3 que le soplaban dentro del o\u00eddo, y que un ruidito como de colmillos de jabal\u00ed le ro\u00eda la cabeza. Quiso correr pero tropez\u00f3. Qued\u00f3 de rodillas y temblando.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Sent\u00eda como si el est\u00f3mago se me hubiera subido a la boca y que lo masticaba, y me quedaba muy agria la lengua. Tuve mucho miedo porque como que adivin\u00e9 todo lo que pasaba.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014El rayo\u2026 el rayo\u2026 rayo en seco sobre tu casa, Patrocinio \u2014le gritaban.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Yo sent\u00eda como si la gente estuviera muy lejos o como cuando golpeas una piedra bajo el agua. Palabra que cuando me iba acercando no pod\u00eda pensar en nada.<\/em><br \/>\n<em>Parec\u00eda como si el alma se me hubiera salido. No la sent\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014El rayo&#8230; la Consuela&#8230; el rayo en seco&#8230; la Chepita&#8230; primero el rel\u00e1mpago&#8230; todo fue de un jal\u00f3n \u2014le llegaban los gritos al Patrocinio.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Cuando lleg\u00f3 a la casa vio a la Consuela muerta y entre sus brazos a la Chepita tambi\u00e9n muerta, abrazadas como si el rayo las hubiera agarrado bailando todav\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Yo de plano no pude hacer nada. Me qued\u00e9 como un palo, sin llorar, ni afligirme, sin moverme, como si de un machetazo me hubieran echado afuera la sangre. No s\u00e9 qu\u00e9 fue lo que me pas\u00f3. Pero todo lo ve\u00eda natural. Como si ya en denantes lo hubiera visto, o como si el tata me lo hubiera platicado cuando era yo chiquit\u00edo all\u00e1 en Copoya. No m\u00e1s me acerqu\u00e9 a mi gente, las abrac\u00e9 y las empec\u00e9 a besar. Creo que ya mero lloraba pero hasta ah\u00ed me acuerdo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Patrocinio qued\u00f3 atontado. No contestaba. No hablaba. No ve\u00eda. Los vecinos prepararon todo lo necesario.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Cuando vine a ver, ya mi Consuela y mi Chepita estaban vestidas y con las velas prendidas. Ya hab\u00eda gente rez\u00e1ndoles. Ah\u00ed fue cuando me puse a pegar de gritos. Quise salir corriendo pero mi comadre me detuvo. Ten\u00e9s que quedarte, es tu obligaci\u00f3n \u2014me dijo\u2014; y ah\u00ed me qued\u00e9 toda la noche sin darme cuenta de nada.\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Al d\u00eda siguiente enterraron a los muertos del Patrocinio. \u00c9l fue pero andaba como si tambi\u00e9n le hubiera tocado el rayo. Parec\u00eda que se iba a morir al rato. De vez en cuando pegaba un grito como de loco o como de borracho.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Despu\u00e9s del entierro lo llevaron para su casa y lo tendieron en un catre. Ah\u00ed se qued\u00f3 dormido.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014A la media noche me levant\u00e9. Hab\u00eda una luna que parec\u00eda una rodajita de ca\u00f1a. Ah\u00ed fue en donde me di cuenta de todo. Pero ni me mat\u00e9, ni me arranqu\u00e9 el pellejo, ni me saqu\u00e9 los ojos. S\u00f3lo me fui pa donde estaba el amate. Ah\u00ed, con el machete, marqu\u00e9 muchas cruces y luego me orin\u00e9 sobre la tierra en que estaban enterrados los ombliguitos de mis hijos. Y luego maldije al rayo que quem\u00f3 la ceiba de la plazuela y que me ech\u00f3 la sal. Si tanta sal hay en La Esperanza que le caiga toda de un jal\u00f3n \u2014gritaba. Y agarr\u00e9 pu\u00f1os de sal y los iba sambutiendo en los surcos pa que nunca naciera nada en estas tierras. Y luego agarr\u00e9 la l\u00e1mpara de gasolina y la encend\u00ed y me puse a ver todos los rincones de la casa como busc\u00e1ndole el paso a los espantos. Luego me acord\u00e9 de las patas blancas del borrego y me puse a desenterrarlo y con el machete me lo hice picadillo y avent\u00e9 los pedazos pa todos lados. Luego quem\u00e9 la casa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2014Le mentaba la madre a los santos porque me hicieron el mal, o no me quisieron hacer el bien que es lo mismo. Tambi\u00e9n les ech\u00e9 maldici\u00f3n a las cenizas que me cayeron en la cabeza aquella tarde en que llegu\u00e9 a Juan Crisp\u00edn. Luego les grit\u00e9 a mis piernas que no se hundieran en la tierra. Que nos fu\u00e9ramos pal monte otra vez. Que nos olvid\u00e1ramos de todo, de las risas, de los chiquit\u00edos, de la Consuela, de los surcos. Le grit\u00e9 a mi ombligo que regresara. Lo \u00faltimo que me acuerdo es que con el cuchillo me hice un tajo en la barriga para quitarme el agujero del ombligo, y que se me cayera, y echarlo a volar, a ver si as\u00ed quedaba otra vez sin ra\u00edz. Despu\u00e9s qui\u00e9n sabe qu\u00e9 pas\u00f3.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Vine a darme cuenta hasta en la cama del hospital de Tuxtla. Qui\u00e9n sabe qui\u00e9n me llev\u00f3.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De esto ya tiene sus a\u00f1os. Ahora estoy viejo. Pero nunca volv\u00ed a encari\u00f1arme con un pueblo. Volv\u00ed a ser pie de chucho que as\u00ed es mi natural. A seguir corriendo tierras, detr\u00e1s de la urraca que le gan\u00f3 a mi tata all\u00e1 en Copoya.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A veces, como ahora, vengo a dar a Juan Crisp\u00edn. Pero s\u00f3lo de pasada. Le echo una miradita a mis muertos y luego luego sigo mi camino.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Esto fue lo que me pas\u00f3. Lo que le pas\u00f3 al Patrocinio Tip\u00e1 nacido en Copoya y salado en Juan Crisp\u00edn.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Lentamente el viejo Patrocinio se levant\u00f3 de la piedra en que estaba sentado. Agarr\u00f3 la vereda que va para Zoquintin\u00e1. Antes de dar la vuelta para bajar al r\u00edo, una urraca empez\u00f3 a volar delante de \u00e9l.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>CELEBRACI\u00d3N DE LA INFANCIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Juan Ba\u00f1uelos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Yo celebro. Celebro y danzo<\/em><br \/>\n<em>bajo la n\u00famida capa de lo eterno.<\/em><br \/>\n<em>Escucho el silbo del verde olor<\/em><br \/>\n<em>de mis d\u00edas natales:<\/em><br \/>\n<em>escucho c\u00f3mo gira la rueda de la noria<\/em><br \/>\n<em>y c\u00f3mo lo inasible crece en las espigas.<\/em><br \/>\n<em>Y yo celebro. Celebro el di\u00e1logo del cordero<\/em><br \/>\n<em>y las hojas del esparto.<\/em><br \/>\n<em>Sobre el arcor de mieses cae lento<\/em><br \/>\n<em>el ruido de los remos que golpean<\/em><br \/>\n<em>las aguas de la noche.<\/em><br \/>\n<em>Cantan las hojas y el viajero<\/em><br \/>\n<em>por vez \u00faltima oye el canto de los gallos,<\/em><br \/>\n<em>mientras la esposa borda su nombre<\/em><br \/>\n<em>en las doradas \u00e1rguenas.<\/em><br \/>\n<em>Lejos, un perro a\u00falla y un ala del d\u00eda roza<\/em><br \/>\n<em>la ventana.<\/em><br \/>\n<em>Mas yo celebro, celebro y danzo al son<\/em><br \/>\n<em>de las flautas oscuras que apagan el oro del oto\u00f1o.<\/em><br \/>\n<em>Pues \u00bfqu\u00e9 es lo cierto, y qu\u00e9 es el j\u00fabilo del ni\u00f1o ciego?<\/em><br \/>\n<em>\u00bfY de qui\u00e9n es la trampa y el juego del viento vagabundo?<\/em><br \/>\n<em>La fuente de ayer mana cerca de una tumba<\/em><br \/>\n<em>y un \u00e1rbol crece en la mano abierta de la tierra.<\/em><br \/>\n<em>So\u00f1amos,<\/em><br \/>\n<em>so\u00f1amos y las aguas de la infancia<\/em><br \/>\n<em>se cierran por encima de nuestras cabezas<\/em><br \/>\n<em>\u00a0 \u00a0como un c\u00fapula astral.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(De\u00a0<em>Puertas al mundo<\/em>, 1960)<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Patrocinio Tip\u00e1 Eraclio Zepeda \u00a0 \u2014Todo iba muy bien. Todo caminaba. La risa igual que la sangre caminaba. Pero aluego fue cuando nos cay\u00f3 la sal. Todo se empez\u00f3 a descomponer. Yo ya lo ten\u00eda completo mi deseo: hab\u00eda tierra, hab\u00eda agua, hab\u00eda dos hijos; los dientes de las mazorcas estaban ya como avisando. Pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9880","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9880"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9881,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9880\/revisions\/9881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}