{"id":9882,"date":"2013-06-14T11:35:58","date_gmt":"2013-06-14T17:35:58","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9882"},"modified":"2013-06-14T11:35:58","modified_gmt":"2013-06-14T17:35:58","slug":"dos-cronistas-de-la-cd-de-mexico-salvador-novo-y-carlos-monsivais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9882","title":{"rendered":"Dos Cronistas de la Cd. de Mexico; Salvador Novo y Carlos Monsivais."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a name=\"JUNTO A TU CUERPO\"><\/a><span style=\"font-size: x-large;\">JUNTO A TU CUERPO<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: large;\">Salvador Novo<\/span><\/em><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: large;\"><em>Junto a tu cuerpo totalmente entregado al m\u00edo\u00a0<\/em><br \/>\n<em>junto a tus hombros tersos\u00a0<\/em><br \/>\n<em>de que nacen las rutas de tu abrazo,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>sent\u00ed de pronto el infinito vac\u00edo de su ausencia.\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><em>Si todos estos a\u00f1os que me falta\u00a0<\/em><br \/>\n<em>como una planta trepadora que se coge del viento\u00a0<\/em><br \/>\n<em>he sentido que llega o que regresa en cada contacto\u00a0<\/em><br \/>\n<em>y \u00e1vidamente rasgo todos los d\u00edas un mensaje\u00a0<\/em><br \/>\n<em>que nada contiene sino una fecha\u00a0<\/em><br \/>\n<em>y su nombre se agranda\u00a0<\/em><br \/>\n<em>y vibra cada vez m\u00e1s profundamente\u00a0<\/em><br \/>\n<em>porque su voz no era m\u00e1s que para m\u00ed o\u00eddo,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>porque ceg\u00f3 mis ojos cuando apart\u00f3 los suyos\u00a0<\/em><br \/>\n<em>y mi alma es como un gran templo deshabitado.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Pero este cuerpo tuyo es un dios extra\u00f1o\u00a0<\/em><br \/>\n<em>forjado en mis recuerdos, reflejo de m\u00ed mismo,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>suave de mi tersura, grande por mis deseos,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>m\u00e1scara, estatua que he erigido a su memoria.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<h1 id=\"title266496\" style=\"text-align: center;\">Nuevo catecismo para indios remisos<\/h1>\n<div id=\"author266496\" style=\"text-align: center;\"><em>Carlos Monsiv\u00e1is<\/em><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Con estas f\u00e1bulas imp\u00edas, nuevos modos del exceso y la pasi\u00f3n heterodoxa, Monsiv\u00e1is incursiona en un terreno de ficci\u00f3n estricta, que no hab\u00eda frecuentado. Parecer\u00e1 desconocido a sus lectores. Lo es.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>LAS DUDAS DEL PREDICADOR<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enmienda t\u00fa, arc\u00e1ngel San Miguel, ap\u00f3stol de las intercesiones sin lisonjas, enmienda t\u00fa a estos naturales y nativos, y ext\u00edrpales las influencias perversas, y el \u00e1nimo de transformar los templos en tianguis indecentes, y borra de ellos las supersticiones, y elimina con ira a sus falsos reyes, sus abominaciones y blasfemias, sus monstruos que paren ancianos a los catorce meses, y sus iguanas que hablan con las reliquias como si \u00e9stas tuvieran don de lenguas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Var\u00f3n inmaculado, santo arc\u00e1ngel, castiga a los nativos, cortos de manos y restringidos de piernas, quebrantados y confusos. Haz que sepan de tu aborrecimiento y tu justicia. Que sus arroyos se tornen polvo abyecto, sus perros amanezcan desdentados, su falsa mansedumbre se vuelve azufre y sus c\u00e1nticos sean peces ardientes sobre su miseria. Pasa sobre sus dioses escondidos cordel de destrucci\u00f3n y que en el vientre de las indias mudas aniden humo y asolamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque, enviado con alas, \u00e9ste tu siervo ha vivido entre nativos muchos a\u00f1os, exhortando y convirtiendo a quienes no quieren distinguir ya entre la verdadera religi\u00f3n y las idolatr\u00edas nauseabundas, entre el pecado y el respeto a la Ley. Cast\u00edgalos, Miguel, y devu\u00e9lveme mi recto entendimiento, para que ya no sufra, y abandone los tenebrosos cultos de medianoche y nunca m\u00e1s le ruegue, pleno de confusi\u00f3n y de locura, a Tonantzin, Nuestra Madre&#8230; de la que in\u00fatilmente abominan los hombres barbados que con espada y fuego instalaron sus dioses en nuestros altares creyendo, pobres tontos, que hemos de abandonarla alg\u00fan d\u00eda, a ella, nuestra diosa de la falda de serpientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>EL PLACER DE LOS DIOSES<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nativo fue terco hasta el final. De nada valieron las \u00edntimas persuasiones de tenazas, azotes y levantamientos de piel. El persever\u00f3 en su falso dios, Yoalli-Eh\u00e9catl, Tezcatlipoca, demand\u00f3 su presencia, y le exigi\u00f3 venganza. Al menos esto nos dijo el int\u00e9rprete, cuyo nombre cristiano era Crist\u00f3bal, de cuya lealtad nos fi\u00e1bamos y quien, con gestos de horror, nos transmit\u00eda las iniquidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No olvido la escena. El potro, un peque\u00f1o hornillo, los rostros solemnes, el hedor de la carne, la f\u00e9tida mazmorra, y el ind\u00edgena hablando en su lengua no apta para venerar a la Sant\u00edsima Trinidad, inservible para explicar -sin cometer graves disonancias e imperfecciones- los misterios de la Gracia y el Perd\u00f3n. El -se nos inform\u00f3- le avis\u00f3 interminablemente a Tezcatlipoca de los secretos de su coraz\u00f3n y lo llam\u00f3 el dios favorecedor y amparador de todos. El int\u00e9rprete lo contradijo, lo conmin\u00f3 a la retractaci\u00f3n, le asegur\u00f3 que Yoalli-Eh\u00e9catl era una impostura, caverna de hediondeces y podredumbres, y que \u00e9l, Crist\u00f3bal, nuevo y ferviente converso a la verdadera religi\u00f3n, lo desafiaba: \u00abEn vano intentar\u00e1s da\u00f1arme, Tezcatlipoca. Esta cruz me protege&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El blasfemo se empecin\u00f3 y a los intentos de conversi\u00f3n respondi\u00f3 con ira en su idioma velado para nuestra comprensi\u00f3n. Y le\u00edmos en su mirada desprecio, y odio hacia el int\u00e9rprete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de horas de forcejeo instrumental sobre su cuerpo, el hereje expir\u00f3 sin que ninguno de los presentes nos santigu\u00e1ramos siquiera. A la ma\u00f1ana siguiente, unos enviados del obispo buscaron en vano su cad\u00e1ver. En su lugar se ergu\u00eda una mole de piedra de procedencia absolutamente demoniaca. Era el inmenso dios de las confesiones, el \u00eddolo abominable, Tezcatlipoca. Todos acudimos a verlo y se habl\u00f3 de un postrer intento de los salvajes por restaurar sus cultos. Hubo conmoci\u00f3n y rumores, y por ser Crist\u00f3bal el ind\u00edgena m\u00e1s al tanto de movimientos y accesos al edificio, se le consider\u00f3 sospechoso, se puso a prueba su resistencia a la confesi\u00f3n y semanas despu\u00e9s no obstante sus mentirosas negativas, se le ajustici\u00f3 como es debido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Al cabo de horas de forcejeo instrumental, sobre el cuerpo, el hereje expir\u00f3 sin que ninguno de los presentes nos santiagu\u00e1ramos siquiera.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>LA PAR\u00c1BOLA DE LA VIRGEN PROVINCIANA Y LA VIRGEN COSMOPOLITA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una virgen provinciana viaj\u00f3 a la gran ciudad a despedirse de su proveedor anual de obras p\u00edas que cre\u00eda tener una leve enfermedad. Mientras lo buscaba, una virgen cosmopolita se intrig\u00f3 ante su aspecto conventual y misericordioso, \u00ab\u00bfT\u00fa qu\u00e9 sabes hacer?\u00bb, le pregunt\u00f3 con arrogancia. T\u00edmida, la provinciana contest\u00f3: \u00abNunca tengo malos pensamientos, y s\u00e9 hacer el bien, y me gusta consolar enfermos y&#8230;\u00bb. La cosmopolita la mir\u00f3 de arriba abajo: \u00ab\u00bfY en cu\u00e1ntos idiomas te comunicas con los \u00e1ngeles?\u00bb. Rein\u00f3 un silencio consternado. Animada por el \u00e9xito, prosigui\u00f3 la feroz inquisidora: \u00ab\u00bfPuedes resumirme tu idea del pecado en un aforismo brillante?\u00bb. Tampoco hubo respuesta. Exaltada, segura de su mundano conocimiento de lo divino, grit\u00f3 la virgen cosmopolita: \u00ab\u00bfQue me parta un rayo si \u00e9sta no es la criatura m\u00e1s dejada de la mano de Dios que he conocido?\u00bb. Se oy\u00f3 un estruendo demoledor y a su t\u00e9rmino, la virgen cosmopolita yac\u00eda en el suelo, partida literal y exactamente en seis porciones. Con un rezo entre dientes, la virgen provinciana se despidi\u00f3 con amabilidad de los restos sim\u00e9tricos prometi\u00e9ndose nunca desafiar, ni por broma, a cielo alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>LA HEREJ\u00cdA QUE SE HAC\u00cdA PASAR POR SANA DOCTRINA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El secretario permaneci\u00f3 callado. En el palacio pontifical no ten\u00eda derecho al habla ni, si muy audible, a la respiraci\u00f3n. El era nadie, un resquicio de \u00ednfimos menesteres, un sirviente. En la sombra, escuch\u00f3 a su patr\u00f3n definir las herej\u00edas m\u00e1s peligrosas. \u00abSon las que se confunden con la ortodoxia. Ah\u00ed est\u00e1 el peligro. No los negadores descarados de la Trinidad o los adoradores de sapos o rocas, sino los emboscados en la contig\u00fcidad de la Doctrina\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El secretario tuvo desde ese d\u00eda un objetivo: crear una herej\u00eda formidable que nadie lograse distinguir o sospechar. Durante a\u00f1os, copi\u00f3 a la luz de la vela c\u00f3digos y manuscritos, discurri\u00f3 y anot\u00f3, s\u00e9 prepar\u00f3 hasta la incandescencia. Tuvo suerte, su obsesi\u00f3n sacr\u00edlega fue tomada por devoci\u00f3n y recibi\u00f3 la encomienda del nuevo catecismo para las masas que firmar\u00eda el pont\u00edfice y que desplazar\u00eda a todos los anteriores. Lo prepar\u00f3 con diligencia, sufri\u00f3 la espera, ley\u00f3 complacido el nihil obstat, cuid\u00f3 las pruebas de imprenta. Y el juicio fue un\u00e1nime: su catecismo era el mejor de todos los tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os despu\u00e9s, el secretario acudi\u00f3 a una audiencia de pont\u00edfice, entonces en el apogeo de sus desdenes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Monse\u00f1or, me quedan minutos de vida y ya ninguna amenaza me conmueve. Usted me encarg\u00f3 este libro doctrinario y en el desempe\u00f1o s\u00f3lo me permit\u00ed una salvedad: introduje catorce pavorosas herej\u00edas, las peores que hasta hoy se conocen. A usted, que firm\u00f3 el Catecismo, le toca descubrir donde est\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y expir\u00f3. Convocados, los te\u00f3logos m\u00e1s sutiles se enfrascaron en disputas, nada hallaron y fueron prontamente destituidos. El pont\u00edfice examin\u00f3 el Catecismo meses y a\u00f1os seguro, por su conocimiento del difunto, de que \u00e9ste hab\u00eda dicho verdad y la ponzo\u00f1a estaba all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nadie consegu\u00eda probarlo y, tras ex\u00e1menes y contrapruebas, el libro segu\u00eda siendo ortodoxo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00edPor supuesto! se dijo una madrugada el Pont\u00edfice, fue muy h\u00e1bil pero no tanto ese demonio de hipocres\u00eda. Este texto desborda falsedad. En la Doctrina Inmaculada se afirma: \u00abDios se muestra gracioso con quien quiere, porque es libre\u00bb, y aqu\u00ed en cambio dice: \u00abDios se muestra gracioso con quien quiere, porque es libre\u00bb. Parecen iguales las frases, pero -con el temor de Dios en mi coraz\u00f3n- veo con claridad que no son ni pueden ser lo mismo. A\u00f1ado otra prueba: \u00abSi Dios obrase por el dinero, seria un indigente\u00bb. En el catecismo adulterado la oraci\u00f3n es al parecer id\u00e9ntica, pero s\u00f3lo al parecer: \u00abSi Dios obrase por el dinero, seria un indigente\u00bb. En un caso se nota la sinceridad, en el otro la malicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis detenido, l\u00ednea por l\u00ednea, le llev\u00f3 al descubrimiento del habil\u00edsimo m\u00e9todo de falsificaci\u00f3n. No s\u00f3lo 14 herej\u00edas, todo el libro era un enga\u00f1o, palabra por palabra. Pero no lo desenmascar\u00f3 porque midi\u00f3 las consecuencias, previ\u00f3 los da\u00f1os del esc\u00e1ndalo en \u00e9poca de crisis de las instituciones y prefiri\u00f3 lanzar un edicto ratificando la sacra confiabilidad del Catecismo. Y la Doctrina falsa, tan asombrosamente semejante a la original, sigui\u00f3 infiltr\u00e1ndose en los corazones y origin\u00f3 la actual ola de impiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>LA VERDADERA TENTACI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edteme, oh Se\u00f1or, que enfrente a las Verdaderas Tentaciones! Soy tu siervo, divulgador de tu doctrina, vasallo de tus profec\u00edas, sujeto del error y el escarmiento, y quiero acrisolarme ante tus ojos honrando tu hermosura. Conc\u00e9deme mi ruego y p\u00f3nme a prueba, pero con ofrecimientos que sean cual duro yugo. Si te insisto, Se\u00f1or, es porque mas de tres veces se me ha tentado en vano, y me acongojan mis negativas instant\u00e1neas. El Maligno me desaf\u00eda y acecha ignorando mis debilidades genuinas. Me seducen con mujeres fren\u00e9ticas, a mi que soy mis\u00f3gino; me provocan con viajes a pa\u00edses fant\u00e1sticos, a mi tan sedentario; extienden a mis pies los reinos del mundo y sus encantos cuando s\u00f3lo apetezco la penumbra. Y por si algo faltara, me declaran: \u00abTodo esto ser\u00e1 tuyo, si postrado me adoras\u00bb, y me lo dicen a mi, tan anarquista!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Restablece los derechos de tu hijo, se\u00f1or, obligales a imaginar tentaciones que lo sean de modo inobjetable, que de veras inciten mi deseo, que me hagan olvidar cu\u00e1n f\u00e1cil es mantener la virtud si nadie nos asedia como es debido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00abRestablece los derechos de tu hijo, Se\u00f1or, obl\u00edgale a imaginar tentaciones que lo sean de modo inobjetable, que de veras inciten mi deseo, que me hagan olvidar cu\u00e1n f\u00e1cil es mantener la virtud si nadie nos asedia como es debido\u00bb.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>LA M\u00c1QUINA QUE EXTIRPABA DESEOS OBSCENOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hubo en toda la Edad Media hombre m\u00e1s desesperado que Anselmo, Su angustia era interminable: ser un genio, una mentalidad portentosa en \u00e9poca s\u00f3lo apta para tenderos, cl\u00e9rigos y labriegos. Lo de menos hubiera sido ganar el favor de alg\u00fan pr\u00edncipe construyendo ballestas de repetici\u00f3n, fortalezas rodantes, p\u00e9rfidas orugas de hierro, \u00e1guilas mec\u00e1nicas que demoliesen las ciudades enemigas. Pero la disposici\u00f3n de Anselmo era bondadosa y \u00e9l desechaba cualquier ofrecimiento belicista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una noche de vigilia, la idea lo afect\u00f3 con claridad irremediable. Dios le encomendaba salvar a la humanidad de sus bajas pasiones, del aguij\u00f3n de la carnalidad. El desafiar\u00eda a su atrasado siglo inventando una m\u00e1quina capaz de borrar deseos obscenos y apetitos dolosos, que fuese a la ra\u00edz del maldecido instinto suprimiendo el laberinto en donde medra y se agazapa la concupiscencia. La idea le pareci\u00f3 como escudo resplandeciente y a ella dedic\u00f3 a\u00f1os, estudios minuciosos de los modos y humores del hombre, perspicacias y entrenamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluido el artefacto, Anselmo fue el primero en usarlo y el resultado lo cimbr\u00f3. En un santiam\u00e9n, huyeron de su mente y de su alma obsesiones y debilidades y s\u00f3lo qued\u00f3 un impulso de gracia. Proced\u00eda ahora el experimento general. Apoyado por el c\u00f3nclave anunci\u00f3 las buenas nuevas y alquil\u00f3 una gran sala. No se hizo esperar la primera remesa de solicitante&#8230; \u00edS\u00f3lo mujeres! Aunque casi todas acompa\u00f1adas de su confesor. Ya vendr\u00e1n los hombres, pens\u00f3 Anselmo, porque nada valen los deseos no compartidos y triste cosa es el hervor de un solo lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi Bomarzo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alabada sea la voluntad de Dios&#8230; Las primeras clientas salieron extasiadas y beatificas. As\u00ed no faltaran los calumniadores que atribuyeron los resultados a la autosugesti\u00f3n, multitudes de damas y doncellas se vieron s\u00fabitamente libres de embriagueces, lascivias, perturbaciones afrodisiacas e ilusiones fornicatorias. Esa noche, la placidez rein\u00f3 en sus alcobas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un nuevo orden amoroso. Las mujeres siguieron yendo con Anselmo y los hombres se desesperaron. Sus asedios no funcionaban, los reclamos antes victoriosos se estrellaban en semblantes dominados por la plenitud espiritual. Avidos de vertederos para su gana, los hombre desviaron los anchos cauces de la Naturaleza y sustituyeron a las mujeres consigo mismos. En las horas en que la carne ignora el apaciguamiento, lo equivoco se torn\u00f3 inequ\u00edvoco, las simientes manaron sobre fisiolog\u00edas sospechosamente parecidas, el placer despreci\u00f3 los mandamientos supremos y, entre movimientos espasm\u00f3dicos, el pr\u00f3jimo fue deseado por su semejante. En las madrugadas, cada uno result\u00f3 el guardia de su hermano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La felicidad de Anselmo fue asaz ef\u00edmera. Mientras perfeccionaba su invento, una mano desde los abismos y otra desde el aire, coincidieron en su cuello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1ngel y el demonio citaron a una conferencia de prensa para explicar lo sucedido y juraron a nombre de sus respectivos poderes que ning\u00fan aficionado intervendr\u00eda ya en el destino de la especie. Pero el anuncio nunca se divulg\u00f3. Las mujeres siguieron en su ataraxia sublime, y los antiguos machos se revolcaron todav\u00eda m\u00e1s en la inmundicia. El g\u00e9nero humano se fue aletargando y desapareci\u00f3 de la faz del planeta. Gracias al genio de Anselmo, el juicio Final se adelant\u00f3 varios siglos y esta f\u00e1bula jam\u00e1s fue escrita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>EL MONJE QUE TEN\u00cdA PRESENTIMIENTOS FREUDIANOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la hoguera te celebro, Se\u00f1or, porque el hedor de mi propia carne y los rezos hip\u00f3critas de mis antiguos compa\u00f1eros de claustro y los rostros de j\u00fabilo de la plebe y el dolor de los pocos que me quisieron, no alcanzan a enturbiar mi propia dicha. Desde el principio, t\u00fa me apartaste del mundo y ni virreyes ni obispos ni oidores ni marquesas, igualaron mi contentamiento en el claustro. Y all\u00ed, Se\u00f1or, para rejuvenecerme con tu fortaleza, me enviaste vientos de torbellinos, el rel\u00e1mpago de los demonios, la multitud de lenguas de fuego y azufre, las ratas que deven\u00edan piara maledicente o rameras cuyos sombr\u00edos aullidos evocaban el trueno y el alma interminable de los muertos sin confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero un d\u00eda, maldito como buitre que ayunta en matadero, plantaste en m\u00ed una visi\u00f3n aborrecible, un sue\u00f1o informativo cuyas palabras aprend\u00ed sin comprender: \u00abLos demonios que vences con regularidad se llaman pulsiones de la libido, a los dragones que enardecen tu soledad puedes decirles traumas, las alucinaciones que emergen desde lo profundo a la altura de tus ojos empavorecidos no son sino proyecciones\u00bb. \u00bfPara qu\u00e9, Se\u00f1or, para qu\u00e9 se me explic\u00f3 que Sat\u00e1n es, si algo, apenas un pozo inexplorado de cualquier esp\u00edritu, el inconsciente de siglos venideros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu mensaje, Se\u00f1or, me arrebat\u00f3 el sosiego y las revelaciones incomprensibles me circundaron como un mar de vidrio o un oc\u00e9ano de arrepentimientos. \u00bfY qui\u00e9n, en esta capital de la Nueva Espa\u00f1a, ser\u00e1 feliz sabiendo que no es el Maligno quien lo acecha sino profanos ajustes de su personalidad? Por eso te rec\u00e9, Se\u00f1or, rog\u00e1ndote que no me adelantases a mi tiempo, que no destruyeses mi credulidad con anticipaciones que devoran siglos. Y mi fe no torn\u00f3 por noches enteras murmur\u00e9 los nuevos nombres que me fueron expuestos, y una tarde lo cont\u00e9 delante de mis hermanos de congregaci\u00f3n&#8230; y h\u00e9me aqu\u00ed, Se\u00f1or, semejante a un hacha encendida, ro\u00eddo y enredado por el dolor, incr\u00e9dulo ante mis sensaciones, pero feliz porque esta destrucci\u00f3n me acerca de nueva a ti y me permite reconocerte entre las llamas. Prefiero ser contempor\u00e1neo de mis lamentaciones y mis llagas y mis gritos ag\u00f3nicos, que visionario del d\u00eda en que los demonios recibir\u00e1n otro nombre, y pasar\u00e1n a ser datos inciertos en la aritm\u00e9tica de la conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>EL TE\u00d3LOGO DE AVANZADA Y SU REPERTORIO ANACR\u00d3NICO<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hab\u00eda alguien orgulloso de su esp\u00edritu contempor\u00e1neo, era el Te\u00f3logo de Avanzada. Cre\u00eda que todo dogma era cuantificable, verificaba las correspondencias entre la f\u00edsica y el Serm\u00f3n del Monte, sosten\u00eda que un milagro no viola sino ampl\u00eda las leyes de la naturaleza, y no se opon\u00eda a declarar simb\u00f3licos o aleg\u00f3ricos los textos b\u00edblicos juzgados inexactos o falsos por la raz\u00f3n. Pero al Te\u00f3logo de Avanzada lo acompa\u00f1aba la mala suerte. Bastaba su presencia en una boda para que por ensalmo se multiplicasen bebida y comidas. Sal\u00eda al campo y lo segu\u00eda una orquesta de seres inanimados. Dec\u00eda una agudeza y la v\u00edctima de su chiste inofensivo se retorc\u00eda de dolor al otro lado del oc\u00e9ano. Durante una sequ\u00eda imploraba por agua y tras cuarenta d\u00edas y cuarenta noches de tormenta incesante, muchas especies desaparec\u00edan para aflicci\u00f3n de zo\u00f3logos y ec\u00f3logos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo es posible?\u00bb, se preguntaba, \u00abYo, el Te\u00f3logo de Avanzada, hago a pesar m\u00edo milagros fuera de \u00e9poca. Di un discurso sobre el Evangelio y la rotaci\u00f3n de los astros y en la primera lecci\u00f3n oscureci\u00f3 a mediod\u00eda y llovieron del cielo focas y jirafas. Anhelo el di\u00e1logo cartesiano y me aclaman muchedumbres fan\u00e1ticas. Nadie, absolutamente nadie, toma en serio mi intento por hermanar la religi\u00f3n y la ciencia\u00bb, Mientras se lamentaba, lleg\u00f3 una carta de la Academia notific\u00e1ndole el rechazo por \u00abacompa\u00f1ar su solicitud con demostraciones precient\u00edficas\u00bb. Irritado, el Te\u00f3logo de Avanzada lanz\u00f3 una maldici\u00f3n y todos los miembros de la Academia se convirtieron en sapos de piedra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por una vez, el Te\u00f3logo se alegr\u00f3 de sus poderes a la antigua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>-Dios no est\u00e1 para que le reconstruyan su doctrina ni a El se le venera de adelante para atr\u00e1s.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>EL HALO QUE NUNCA SE POSABA DONDE DEB\u00cdA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero si t\u00fa surgiste para materializar la protecci\u00f3n divina e iluminar las cabezas bienaventuradas\u00bb, le recriminaba a un halo una voz desde las nubes. \u00abNo entiendo qu\u00e9 te sucede\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pudo responder. Aunque ciertamente creado para el esplendor de los cr\u00e1neos benditos, nunca se hab\u00eda ajustado a su destino. En su trabajo inaugural fue c\u00edrculo luminoso de un burro, animal terrestre si los hay. Luego constituy\u00f3 la garant\u00eda de atracci\u00f3n de una gran piedra, alumbr\u00f3 la indiferencia de una planta y se pos\u00f3 sobre un presidiario que gracias a eso fue indultado (con la consiguiente aflicci\u00f3n de las tres viudas que su diligente mano fabric\u00f3 la siguiente semana).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El halo, err\u00e1tico y destanteado, iluminaba a hombres, bestias, cosas, pinturas, fij\u00e1ndose sobre lo que fuera, menos sobre los santos genuinos, que gracias a su torpeza fueron escaseando en la comarca. \u00edDesventuras de la vocaci\u00f3n m\u00edstica! Algunos de los hombres m\u00e1s abnegados, resentidos ante la falta de esa confirmaci\u00f3n externa de sus dones, se dedicaron a la frivolidad. Otros, creyendo que el cielo hab\u00eda enloquecido, se burlaron atrozmente y acabaron en la impiedad, asegurando (entre risas) que se hab\u00eda modificado el sistema celeste de premiaci\u00f3n en vida, para privilegiar a vegetales, animales y enemigos de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El halo era incontrolable. Se le encomend\u00f3 brillar en torno a un noble var\u00f3n que curaba leprosos y en el momento de descender, lo hizo sobre un torvo sujeto que asaltaba ancianos. La multitud que contempl\u00f3 el suceso, gui\u00e1ndose err\u00f3neamente por las apariencias, lapid\u00f3 al hombre bueno y pase\u00f3 en triunfo al criminal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El halo prefiri\u00f3 disolverse en la sombra antes de propiciar el extrav\u00edo de los valores morales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>CAMBIADME LA RECETA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambrosio y Gerardo eran inseparables. Desde fuera, su intimidad parec\u00eda tanto menos comprensible, dada la oposici\u00f3n de sus creencias. Hombre de fe, Ambrosio se desbordaba en oraciones y convicciones, ve\u00eda en el \u00abDios mediante\u00bb no una f\u00f3rmula hueca sino el sentido de su vida diaria. Agn\u00f3stico, Gerardo s\u00f3lo admit\u00eda lo visible y desde\u00f1aba la causa de s\u00edmbolos sangrantes, vitrales iluminados por la media tarde y figuras que se presentan con un mensaje de salvaci\u00f3n en v\u00edsperas de la merienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su condici\u00f3n antag\u00f3nica no imped\u00eda la estrecha convivencia, los alegatos de d\u00edas enteros, el toma y daca de bromas y razones. \u00abConv\u00e9ncete, si Dios existiera, su imagen y semejanza ser\u00eda la injusticia\u00bb. insist\u00eda Gerardo y Ambrosio, con suavidad, le refutaba apuntando con el brazo a los cielos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso se hicieron por su cuenta y riesgo? \u00bfTodo esto es fruto de azar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una plaga intempestiva sorprendi\u00f3 de tal modo a los polemistas que murieron con segundos de diferencia. Pero Ambrosio, el virtuoso en acto y gesto, el convencido del devenir m\u00edstico, s\u00f3lo conoci\u00f3 la implacable metamorfosis de los \u00e1tomos. No obtuvo la felicidad que no cesa a la diestra del pandero de Dios. La muerte fue su estaci\u00f3n terminal. A su vez, Gerardo despert\u00f3 entre las dulces vibraciones de la piedad y el estruendo de visiones radiantes. A su lado, todos se gloriaban en el Se\u00f1or. \u00abAs\u00ed que finalmente existe un M\u00e1s All\u00e1\u00bb, musit\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Azorado, Gerardo supo, en medio de la barahunda de los redimidos, lo que ya no captar\u00eda Ambrosio en la rueda sin fin de las elaboraciones de la materia. Treinta a\u00f1os de di\u00e1logo incesante los hab\u00edan transformado sin que lo advirtieran, provocando su mutua conversi\u00f3n. Gerardo, movido en su sinceridad por la pr\u00e9dica de su amigo, encontr\u00f3 a Dios en la contemplaci\u00f3n del firmamento; Ambrosio, persuadido por la severa racionalidad de su interlocutor, admiti\u00f3 la autog\u00e9nesis de los seres y las cosas. Pero ambos prefirieron fingirse inconquistables para proseguir la conversi\u00f3n que animaba sus vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>NUEVO CATECISMO PARA INDIOS REMISOS<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oprichnik &#8211; Guardianes de Iv\u00e1n el Terrible (perro y escoba)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ind\u00edgena respondi\u00f3 con aspereza:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No, Se\u00f1or Cura, de ninguna manera. A m\u00ed su catecismo no me gusta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El p\u00e1rroco pens\u00f3 en llamar de inmediato al Tribunal del Santo Oficio, pero ese d\u00eda estaba de buen humor y esper\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El Catecismo no est\u00e1 para gusto o disgusto de indios b\u00e1rbaros y necios, sino para ense\u00f1ar los mandamientos y preceptos sagrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Pero no as\u00ed, Se\u00f1or Cura, no con esa rutina de preguntas y respuestas, que hace creer que en el cielo nos ven a los indios m\u00e1s tontos de lo que somos. Parece una ronda de ni\u00f1itos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n hizo los cielos y la tierra?\u00bb Y se responde a coro: \u00abLos hizo Dios\u00bb. \u00bfNo ser\u00e1 mucho mejor a la inversa? Dice usted: \u00abFue Dios\u00bb, y contestamos: \u00ab\u00bfQuien hizo a los ind\u00edgenas, a los cielos, a los peces y a las iguanas?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Dios no est\u00e1 para que le reconstruyan su doctrina, ni a El se le venera de adelante para atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hubo modo. El ind\u00edgena persisti\u00f3 en su capricho, el p\u00e1rroco llam\u00f3 a quien correspond\u00eda, el hereje se evapor\u00f3 en las mazmorras y como nadie se atrevi\u00f3 a preguntar por \u00e9l, nadie volvi\u00f3 a saber de \u00e9l. Pero el sacerdote qued\u00f3 perturbado y, ya solo, murmuraba: \u00abEs la carencia de todo\u00bb. Y lanzaba la pregunta correspondiente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la nada?\u00bb Volv\u00eda a afirmar: \u00abEs carencia de todo en el sentido de materiales sobre los cuales trabajar, no en el de carencia de poder\u00bb, y se inquir\u00eda: \u00ab\u00bfY c\u00f3mo puede salir algo, as\u00ed sea la nada, de esa carencia?\u00bb Y se pasaba d\u00edas y noches estudiando el Catecismo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro p\u00e1rroco que lo escuch\u00f3 se inquiet\u00f3 demasiado, convencido de hallarse ante un juego muy imp\u00edo. Como adem\u00e1s ese curato era muy pr\u00f3spero, convoc\u00f3 a la Inquisici\u00f3n y, desaparecido el cura enrevesado, se fue a vivir en su lugar.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUNTO A TU CUERPO Salvador Novo Junto a tu cuerpo totalmente entregado al m\u00edo\u00a0 junto a tus hombros tersos\u00a0 de que nacen las rutas de tu abrazo,\u00a0 de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas,\u00a0 sent\u00ed de pronto el infinito vac\u00edo de su ausencia.\u00a0 Si todos estos a\u00f1os que me falta\u00a0 como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9882","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9882"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9882\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9883,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9882\/revisions\/9883"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}