{"id":9963,"date":"2013-06-24T08:52:21","date_gmt":"2013-06-24T14:52:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9963"},"modified":"2013-06-24T08:55:58","modified_gmt":"2013-06-24T14:55:58","slug":"carlos-fuwentes-nuestro-escritor-siempre-vigilado-por-el-fbi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=9963","title":{"rendered":"Carlos Fuentes, nuestro escritor, siempre vigilado por el FBI"},"content":{"rendered":"<p>\u201c<em><strong>Carlos Fuentes era consciente de que hab\u00eda sido investigado por el FBI\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Silvia Lemus, viuda del escritor mexicano, narra la vida que tuvieron juntos en Estados Unidos<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Juan Diego Quesada<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Carlos Fuentes aparec\u00eda con su habitual elegancia por los controles migratorios de los aeropuertos estadounidenses en los que aterrizaba, pero all\u00ed lo trataban como persona non grata. \u201cApenas ve\u00edan su pasaporte lo llevaban a una oficina y los tr\u00e1mites se alargaban hasta por una hora\u201d, recuerda Silvia Lemus, la viuda del intelectual fallecido el a\u00f1o pasado a los 83 a\u00f1os. El FBI y el Departamento de Estado lo sometieron durante dos d\u00e9cadas a una estrecha vigilancia porque lo consideraban \u201cun destacado escritor comunista\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los archivos desclasificados esta semana por el FBI, que comprenden los a\u00f1os 60 y 80, revelan que hab\u00eda instrucciones de retrasar los visados del escritor. \u201cTiene una larga historia de relaciones subversivas\u201d, se lee en la documentaci\u00f3n. Lemus sostiene que Fuentes sab\u00eda que habido sido vigilado: \u201cEra consciente de esa paranoia. En ocasiones \u00e9l avisaba a la embajada de M\u00e9xico para que anunciase que \u00edbamos a llegar y se facilitara el tr\u00e1mite. Aunque nunca era f\u00e1cil\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estados Unidos le deneg\u00f3 en varias ocasiones la entrada al pa\u00eds, la primera vez en a principios de los sesenta. Fuentes intent\u00f3 desembarcar en San Juan, Puerto Rico, pero un oficial, que seg\u00fan record\u00f3 el escritor \u201cse parec\u00eda a John Wayne\u201d, se lo impidi\u00f3. Llegaba de Barcelona en un barco llamado Virginia de Churruca. \u201c\u00a1Pero si esta es mi tierra!, le grit\u00e9. \u00a1Puerto Rico es parte nuestra, no de ustedes!\u201d, escribi\u00f3 en este peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente fue invitado por el subsecretario de Estado, Richard Goodwin, a debatir en televisi\u00f3n sobre la pol\u00edtica del pa\u00eds hacia Am\u00e9rica Latina. Tampoco lo dejaron entrar y lo declararon \u201cextranjero indeseable\u201d. La negativa tuvo mucha repercusi\u00f3n. The New York Times le dio una gran cobertura al asunto. A\u00f1os despu\u00e9s Fuentes fue invitado por varias universidades como profesor y las instituciones se ocupaban de los tr\u00e1mites migratorios. \u201cEra muy respetado y querido por sus colegas estadounidenses. Para ellos era un gran disgusto que Carlos tuviera problemas con tr\u00e1mites migratorios. No lo comprend\u00edan\u201d, dice Lemus por tel\u00e9fono desde Londres.<\/p>\n<p>era invitado a pasar a una sala donde un funcionario revisaba con exhaustividad su pasaporte y hacia un par de llamadas. Fuentes sab\u00eda que este era el tr\u00e1mite habitual en su caso. Nunca le dijeron que se le trataba de una manera especial, distinta al resto de pasajeros, y \u00e9l nunca pregunt\u00f3. Lemus recuerda que siempre le trataron con amabilidad y que el mexicano, siempre caballeroso, correspond\u00eda de la misma manera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras leer los documentos surge una pregunta: \u00bfEra Carlos Fuentes antiamericano? \u201cNunca lo fue, como piensa el FBI. Para nada. Valoraba un pa\u00eds con una gran energ\u00eda, un pa\u00eds de una gran importancia\u201d, contesta Lemus. El escritor adoraba las malteadas, las hamburguesas y los hot dogs. La m\u00fasica norteamericana de los 30 y los 40. Las pel\u00edculas de Frank Capra y John Ford. El teatro de Broadway. Fue amigo \u00edntimo de Arthur Miller. Aunque lo consideraba solo un lugar de paso, el escritor sent\u00eda una gran fascinaci\u00f3n por la cultura estadounidense.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLlamarme antiamericano es una estupenda mentira, una calumnia. Crec\u00ed en este pa\u00eds. Cuando era ni\u00f1o le di la mano a Franklin Roosevelt y no me la he lavado desde entonces\u201d, dijo en 2006 con su habitual iron\u00eda en Los \u00c1ngeles seg\u00fan recoge The Guardian.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El matrimonio tuvo all\u00ed a su hija Natasha, que naci\u00f3 en Washington. \u201cLa \u00fanica gringuita de la familia con pasaporte americano. Raz\u00f3n de m\u00e1s para querer a los Estados Unidos. Nuestros hijos que vivieron en Estados Unidos desde los tres y cuatro y hasta que cumplieron once y doce hablaron perfecto espa\u00f1ol y perfecto ingl\u00e9s, biling\u00fces como su padre. Gran pa\u00eds\u201d, dice Lemus. Los dos hijos que tuvieron, Carlos y Natasha, murieron antes que su padre por distintas causas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Gobierno de Estados Unidos catalog\u00f3 a Fuentes como supuesto enemigo de su pa\u00eds por relacionarlo con el partido comunista mexicano y por sus apoyos al castrismo en Cuba, en sus inicios, y al sandinismo en Nicaragua. \u201cCarlos no solo no era comunista, nunca perteneci\u00f3 al partido comunista. Se nota que sab\u00edan muy poco sobre \u00e9l. Era la forma en la que los gobiernos reaccionaban con una serie de intelectuales latinoamericanos, como tambi\u00e9n con Garc\u00eda M\u00e1rquez y Julio Cort\u00e1zar. Se les ve\u00eda con sospecha\u201d, considera Lemus.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuentes, un trabajador incansable que comenzaba a escribir desde muy temprano, dec\u00eda que era un calvinista porque si no se esforzaba no se merecer\u00eda el cielo, recuerda Lemus. El escritor, nacido en Panam\u00e1, vivi\u00f3 en Washington de los 4 a los 12 a\u00f1os debido a la actividad diplom\u00e1tica de su padre. Lemus considera que esa etapa de su vida le molde\u00f3 el car\u00e1cter y le llev\u00f3 a crear un v\u00ednculo con el pa\u00eds que perdur\u00f3 siempre. En 1996 se convirti\u00f3 en profesor visitante de la Universidad de Brown pero ya antes daba una c\u00e1tedra de literatura iberoamericana en las universidades de Columbia, Princeton y Pensilvania. En Harvard inaugur\u00f3 la c\u00e1tedra de Robert Kennedy, con cuya familia tuvo una larga amistad. Uno de sus alumnos fue el actual presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien es uno de sus personajes en La silla del \u00e1guila. Ah\u00ed el escritor profetiz\u00f3 que gobernar\u00eda alg\u00fan d\u00eda su pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cFueron unos a\u00f1os felices. Interesant\u00edsimos. No quedan empa\u00f1ados por esta revelaci\u00f3n\u201d, conviene Lemus, la mujer durante 40 a\u00f1os del autor de obras fundamentales como Aura, La muerte de Artemio Cruz o Terra Nostra. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda Fuentes si se hubiera enterado de este seguimiento por parte del Gobierno? \u201cTal vez se hubiera re\u00eddo. Ten\u00eda un gran sentido del humor\u201d, zanja Lemus. La noticia podr\u00eda haberle encontrado disfrutando la pel\u00edcula Singing in the rain.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La vigilancia a la que fue sometido el escritor se limitaba a controlar sus entradas y salidas del pa\u00eds y sus actividades p\u00fablicas y opiniones pol\u00edticas que recog\u00eda la prensa, o al menos eso se deduce de los papeles dados a conocer. Siempre que ense\u00f1aba su pasaporte en migraci\u00f3n, seg\u00fan su viuda,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCarlos Fuentes era consciente de que hab\u00eda sido investigado por el FBI\u201d Silvia Lemus, viuda del escritor mexicano, narra la vida que tuvieron juntos en Estados Unidos Juan Diego Quesada Carlos Fuentes aparec\u00eda con su habitual elegancia por los controles migratorios de los aeropuertos estadounidenses en los que aterrizaba, pero all\u00ed lo trataban como persona [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9963","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9963"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9963\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9965,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9963\/revisions\/9965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}