El archivo histórico Irapuato, Gto en deuda con el periodista y escritor queretano José Félix Zavala.

 

El municipio de Irapuato le debe a José Félix Zavala el reconocimiento
 de haber dado a la luz el primer libro conteniendo
 el rescate del archivo histórico municipal encabezados
 por el historiador J. Jesús Félix Magaña, uno de los
 historiadores más multicitados del estado de Guanajuato
 y tío paterno del escritor queretano José Félix Zavala.

Apuntes para una historia…

Por José Félix Zavala.

Quien me dedicara los últimos años de su vida. Me pidiera que rescatara del olvido su obra Como lo demuestran sus cartas. Con gran emoción, con sentimiento de gratitud y con la responsabilidad de presentar a ustedes un trabajo valioso, que se me entregó hace ya varios años para su publicación, llega a ustedes. Son “Las Efemérides Irapuatense del siglo XV al XX”, más propiamente hasta días antes de la muerte del autor, acaecida  a finales de octubre de 1993.

Un trabajo como este con la minuciosidad y extensión con que las recopiló su autor, es verdaderamente un trabajo titánico, pero sobre todo fundamental y de servicio a los estudiosos de la historia de cualquier tema del quehacer humano en Irapuato, un servicio a los irapuatenses para conocerse así mismos y a los habitantes de Irapuato para entender su pasado, gozar su presente y planear su futuro.

El autor no está presente, quiso estarlo a su tiempo pero las circunstancias no lo permitieron. El es J. Jesús Félix Magaña, hoy por hoy el historiador mas recurrido por los investigadores sobre la región quien a sus 80 años de vida, 78 de ellos los dedicó al estudio de la historia, la filosofía y la literatura, solo 50 de ellos a la historia regional, dejando valiosos artículos y 25 años de ellos a esta obra que hoy pongo en manos de los irapuatenses entre los que me cuento por nacimiento, sangre y devoción.

“Apuntes para una Historia…” es la vida de San Marcos Irapuato, que tiene sus fiestas patronales, Las de San Marcos, el 30 de abril y la de Virgen de La Soledad. Para quienes no están de acuerdo con la fecha de fundación, este es un hecho que puede serles útil. De cada una de las efemérides se infiere si se pretende, el principio de una búsqueda de la intención del lector o bien se puede seguir en ellas y acercarse a las fuentes que él mismo autor indica.

Unos buscan el origen de la población, allí se encuentran sus diversas versiones, otros la llegada de la luz eléctrica, quién la fecha de construcción de la Estación del tren, mas allá la forma, día y autor de la llegada de las fresas y los nardos que le dan fama mundial, por allí otros quieren saber los nombres de los primeros empresarios que invirtieron aquí al principio del siglo, quién sobre las fabriqueñas, los nombres de los Curas de la Parroquia, hoy catedral, de los más antiguos periódicos y periodistas o sobre los hombres ilustres de este pueblo. Todo allí comienza y termina.

Para contar con este valioso documento se tuvo que pasar por muchas cosas, como que nuestro historiador se fijara un día a la semana, el jueves, en que cerraba el comercio en nuestra ciudad, el Henao el suyo la famosa perfumería “La Corona” donde se encontraba desde las brillantinas y polvos aromáticos a granel hasta cosméticos de marcas prestigiadas, como orgullosamente decía, pero era mas bien una perfumería con carácter de Ágora, punto de reunión de los irapuatenses de los años cuarentas, con fines de discusión científica positivista, las tardes de jueves dedicadas a la búsqueda del dato, en las plazas, en las calles, en las casonas antiguas, en las gentes que pudieran o debieran quedarse en la memoria de los irapuatenses.

Las noches estaban dedicadas a la lectura de los periódicos, los tenía desde su aparición en la ciudad en 1884, para que luma en mano se tradujeran en efemérides.

Irapuato era así como su amante, que acudía a diario a la perfumería disfrazada de mujer, para llevarse las fragancias que allí se ofrecían, como ahora acudimos los lectores a buscar identidad.

Nuestro autor estuvo entre los cinco fundadores rescatadores del Archivo Histórico Municipal. Tener entre sus manos testimonios documentales de primera mano, era su rigor y dejar testimonio de los hallazgos, el sentido de su vida y sí a esto se unía el dejar un espacio para gente como él, la opción de dejar su negocio un momento, para estar en ese grupo de amantes de papeles viejos y de olor a historia, que mejor.

Tener como interlocutores a Fulgencio M Vargas, Pedro Martínez de la Rosa, Fulgencio Vargas, urgar los Archivos de la Nación, ir en busca del Pbro., Rafael Reyes y Eduardo M Vargas, era el reto.

Hay quien busca el dato de la primera inundación o la última, en esta obra se encuentran, es la calamidad permanente de este pueblo, otro más inquisidor busca los nombres de los alcaldes de este municipio comenzando por los Teniente de Alcaldes Mayores, los encontrará en orden cronológico, gentes como yo buscaremos las etapas de construcción del templo del Hospitalito, y no nos defrauda la obra, hay quienes quieren saber cuando se terminó la torre del Convento de San Francisco y a rodos satisface.

Leer un libro de datos parecería ser muy tedioso, pero para quienes viven en esta ciudad, los puede llenar de imaginación y recordar los primeros jorongos, cobijas de lana y rebozos trenzados, que salieron de las manos de los artesanos irapuatenses, que entre cardos tejieron los sueños de este pueblo, mientras los talabarteros grababan las baquetas de las sillas de montar y los olleros esperaban con ansia el día de plaza para vender sus jarros frente al Hospitalito.

Se recuerda el grato olor a panadería, los mesones, que hospedaban también a las bestias de carga, las fondas donde los guisos platicados eran más sabrosos y los sombreros todavía complacían a sus clientes con los “panameños”, “tejanos” y “ cubanos”, los reboceros entregaban para el trenzado a las mujeres más pobres de la ciudad, sus cambadas.

El nombre de Ramón Barreto de Tábora nos lleva al recuerdo de los benefactores de Irapuato, a la historia de la educación y a la fundación que hicieran las Monja de La Enseñanza de México o el de Samuel Ruiz García quien fuera el último obispo de Las Chiapas, originario de ésta ciudad, la diócesis mexicana más antigua junto con las de Puebla y Oaxaca, predecesor en la sede de Fray Bartolomé de las Casas.

Mencionar los nombres de los templos como La tercera Orden, Santiaguito, San Cayetano, San Antonio, El Convento, San Francisco de Paula, La Parroquia, San José, llenan de recuerdo la vida de los habitantes de este pueblo. Allí las bodas, los bautizos, los funerales, las plegarias, los días de dolor.

Volver con fechas la vida de sus indios y su cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia, el  Hospital de Indios, que un día fechado en este libro nos recuerda como renovaron su Irapuato volviéndolo Pueblo de Indios, porque ya los tenían “hasta el copete los españoles”.

Ese maestro de la historia como fue Don Jesús Félix Magaña, no quería que se nos fuera nada, ni un detalle y que a su tiempo lo recordáramos entre las volutas del humo de los cigarros irapuatenses, como “Los Faros”, “Monarcas”, “Argentinos”, “Casinos” y “Polares”.

Es necesario entender a esta ciudad que construía sus propios carruajes, una fábrica de carros local, empezando por los trenes tirados por tracción animal de La Calle real a La Estación. Fue importante para la región La Fundidora de Samuel W Jones, mas tarde Willi S. Furber y el Viejo Molino de Harina que surtía la región y que tanta fama adquirió, su gerente, por muchos años fue Aurelio Herrera.

Nadie que se precie de ser irapuatense puede olvidar los jabones de “La Constancia” de Evaristo Cortes y la mezclilla que se hacía en la fábrica de ropa del turco Halim B. Nassar, fechas y circunstancias encontraremos en las efemérides.

Este pueblo formado mayoritariamente de indios tarascos y chichimecas, predecesores estos últimos de la gran cultura Tolteca, mantuvieron y mantienen sus diferencias culturales extraordinarias ante el mundo, que las ha aprovechado abundantemente, con los españoles de entonces, y con quienes mantienen las teorías discriminatorias, por ignorancia y a veces con mala fe, también esto se puede leer en las efemérides, basta solo son leer detenidamente.

La bibliografía utilizada por J. Jesús Félix Magaña en sus efemérides, dan seguridad de un trabajo bien sustentado, hay que agregar, las relaciones profesionales y de amistad con Don Eduardo M Vargas, Pedro Martínez de la Rosa, Fulgencio Vargas, entre muchos otros y su vinculación por muchos años con el Archivo de La nación.

Por otro lado él se encargaba de guiar a quienes acudían a su domicilio de la calle de reforma 24, junto al mercado, en busca de información ya fueran investigadores formales o simples estudiantes.

La ex directora de la Casa de Cultura de Irapuato Carmen Vega, fue durante su responsabilidad, atenta a escucha de las conversaciones de Don J. Jesús Félix Magaña y con continuidad le enviaba las invitaciones a los eventos que en esa casa de realizaban, lo mismo que las guardianas heroicas del Archivo Histórico Municipal, Leticia y Alba Aguilar Velásquez. Ellas son sabedoras de la importancia del trabajo que hoy se presenta de las penalidades de muchos años, para realizarse, del acopio de libros y documentos que el autor recabó en forma personal.

Usufructuarios de ese trabajo, como debemos de serlo todos los interesados en el devenir  de Irapuato, han sido María García Acosta y Patricia Arias, que con sus trabajos profesionales han aportado a temas muy concretos de la larga vida de este pueblo.

Al abrir las Efemérides o Apuntes para una Historia nacen los deseos de descubrir las raíces de esta comunidad. Como ejemplo bastaría pensar en que allí se nos refresca la memoria,  cuando oímos que Jesús R Marques fue el creador de la colonia Moderna, mucho tiempo orgullo del nuevo urbanismo o que Arnulfo Nieto encabezó en 1947 el comité pro festejos de los 400 años de la ciudad, que la vida del Pbro. Lawers muerto en el altar, siendo cura de Irapuato, fue narrada por Isauro Torres o que la hermosa Delia Servin, además de reina de La feria y de Los Rotarios fue Srta. México.

Allí esta esa la lista interminable de Alcaldes Mayores hasta los últimos presidentes municipales de Irapuato, la fecha en que se da inicio la construcción de La Calzada del centenario y cuando se inauguró, que en 1914 se creó el primer equipo de fútbol en esta ciudad futbolera por antonomasia. Estos “Apuntes para la historia de San Marcos Irapuato” serán cumplimentados con algunos de los artículos que me dio el autor para su publicación y que dan una muestra de lo que se puede seguir haciendo a partir de las Efemérides.

Son Las Calles de Irapuato, Los Orígenes de Irapuato, entre otros que en su conjunto hacen un aporte invaluable y una invitación a que se publiquen obras de historiadores de principio del siglo XX y que han mantenido como colofón de su permanencia al Archivo Municipal de Irapuato y no la difusión masiva de contenido.

Los recuerdos familiares también se vienen de golpe con la lectura de este libro al recordar los jueves de serenata, las vendedoras de gardenias, las esquinas con la venta de la garbanza, las gorditas de trigo de cuajada, los vestidos que mi madre lleva en las fotografías de los años treintas, cuando ella era maestra rural en este municipio o las fotos de mi padre que se fue de bracero a los E E U U, cuando en la segunda guerra mundial  los buscaban en La Aduana Los Enganchadores, mientras con toda falta a sus derechos humanos los fumigaban desnudos antes de embarcarlos a su destino.

La tradicional fiesta de Todos Santos, donde La Plaza de La Tanda se llenaba de puestos de alfeñique, donde la creación popular tenía una oportunidad invaluable de expresarse.

También se viene la necesidad de indagar donde quedaron los archivos de historia de Irapuato, que con tanto esfuerzo recopiló Eduardo M. Vargas yi el Padre Rafael Reyes.

Como noticia común, pero que es necesario saber es que 1916, un 26 de abril los carrancistas quemaron el Archivo Municipal, que junto con la destrucción del Convento de San Francisco, son oprobios a la ciudad de muy reciente factura.

Las camisas que lucían los irapuatenses también lo sabemos que venían de “La Nacional”, “El Centro de París”, “El Competidor”, “El Nuevo Mundo”, “Titán”, “La Francia”, “Las Tres B”.

La obra de J. Jesús Félix Magaña es pionera de este esfuerzo y su contenido engrandece a los historiadores de su tiempo y alimenta a los actuales, mientras invita a las nuevas generaciones a conservar su patrimonio pero sobre todo a incrementarlo.

 

“Dos cartas para un fiscal” por José Félix Zavala

Al Fiscal especial para la atención de delitos contra la libertad de expresión.
Lic. Gustavo Salas Chávez.

Al Relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de expresión.
Dr. Frank La Rue Lewy.

Al Presidente de la Comisión Nacional de Los Derechos Humanos.
Dr. Raúl Plasencia Villanueva.

Al Relator especial sobre el derecho de toda persona a la salud física y mental.
Dr. Anand Grover.

Al Presidente de la Comisión de derechos humanos del Distrito Federal.
Dr. Luis González Plasencia.

Al Director General del IMSS.
C. Daniel Karam.

c.c.p.

Cencos.
Casa de los Derechos de los Periodistas, A.C.
Reporteros Sin Fronteras.
Asociación Nacional de Abogados Democráticos.
Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracias, A.C.
Centro de Derechos Humanos, Prodh.
Diario La Jornada.
Revista Proceso.
Noticiero Aristegui.
Miguel Concha.
Pablo Romo.
Edgar Cortez.
Emilio Álvarez Icaza.
José Emilio Pacheco.
Laura Emilia Pacheco.
Elena Poniatowska.

Muy Señores míos:

En un claro acto de defensa por la vida, la salud, el trabajo profesional y la Libertad de Expresión; Quién suscribe José Félix Zavala, periodista y escritor queretano.

Exijo y solicito la intervención inmediata de las autoridades competentes

Pido la solidaridad de las organizaciones en defensa de los periodistas y escritores, de los derechos humanos,  de la libertad de expresión y a quienes trabajan en los medios de comunicación

Suplico a la relatoría especial sobre la promoción y protección de los  derechos a la libertad de expresión, a la Comunidad Internacional y a La Sociedad Civil organizada de México

Su solidaridad porque se me han violado mis derechos a la libertad DE EXPRESIÓN y otros derechos humanos, a sabiendas que:

Existe a nivel internacional preocupación por el estancamiento de acciones para salvaguardar a los periodistas mexicanos y que están ciertos que la muerte de 80 periodistas mexicanos son a causa de la libertad de expresión y que el gobierno ante el alza de la voz de un periodista que ha sido atacado se le atribuye el hecho a la propia víctima y trata de que los hechos se desvinculen de la labor periodística de quién reclama sus derechos a la libertad de expresión y de que la impunidad en México es cotidiana.

Ante las violaciones hechas a

Mi libertad de expresión como periodista y escritor

A mi derecho al trabajo profesional de periodista y escritor

A mi derecho a la salud para mi esposa, hijas y mío

Tanto por el gobierno del estado de Querétaro, encabezado por José E. Calzada Rovirosa, desde octubre del 2009 a la fecha en forma sistemática.

Cómo por la Delegación del IMSS en Querétaro por medios de sus delegados en turno en los últimos 12 años a la fecha, Salvador Rochín Camarena y Raúl Figueroa y otros funcionarios y ex funcionarios

Exijo y pido de acuerdo al artículo 20 apartado B de la Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos la intervención de las autoridades y el auxilio debido para tener seguridad de domicilio, alimento, trabajo, salud y salvaguardar mi vida ante las amenazas, tanto para mí como para mi familia.

Por lo anterior narro los siguientes hechos:

1.- El paso de Patricia Diosdado de ser Secretaria Particular de la Delegación del IMSS Querétaro por cerca de diez años a ser Jefa de la oficina del gobernador de Querétaro, José E Calzada Rovirosa, en octubre del 2009, comenzaron los hostigamientos a mi libertad de expresión por parte del nuevo gobierno, asunto que en los últimos gobiernos del estado no se habían dado, solamente en el IMSS-Querétaro negándoseme todo servicio médico importante, ocasionando con ello, graves enfermedades irreversibles a mi esposa e hija menor.

2.- Se me cita a la Secretaría Particular del Gobernador José E Calzada Rovirosa, sin permitirme la presencia de los dos testigos que llevaba y se me obliga a firmar bajo presión un texto donde me comprometo a no criticar al gobierno del estado, ni a manifestarme públicamente y por ningún medio durante el periodo de gobierno de José e Calzada R. a cambio de un modesto salario, de que el IMSS me pensione cuando se lo indique el gobierno, a pesar de que cumplía ya todos los requisitos de ley para la pensión por parte del IMSS y se me había negado; este acto fue ante la presencia del entonces Secretario Particular del gobierno del estado Lic. Andrés Burkle Johnson y el Coordinador de seguimiento gubernamental Lic. Mauricio Cervantes García  quienes me mostraron pruebas de la intervención del gobierno a mi sitio WEB www.eloficiodehistoriar.com.mx y a mis correos electrónicos en gmail y hotmail, para intimidarme.

3.- Se comenzó una campaña de hostigamiento y difamación por parte de la oficina de Control Político de la Secretaría de gobierno en manos de Roberto Loyola Vera, el ejecutor de dicha campaña fue el funcionario Francisco García Muñoz.

4.- A pesar de mi insistencia en entrevistarme con el Gobernador del estado o el Secretario de Gobierno se dio una negativa permanente de audiencia por parte de ellos.

5.- El Secretario adjunto del gobernador José Calzada R. Lic. Adrián Martínez, manifestó a mi persona expresamente la no apertura a ninguna petición por parte de los funcionarios del gobierno del estado como consecuencia del ejercicio de mi libertad de expresión ante actos de gobierno de José e Calzada R. como fueron los nombramientos de funcionarios del IMSS Querétaro en su administración, críticas a gastos realizados en la inauguración del Centro de Convenciones de Querétaro, críticas a la inversión extranjera en Querétaro por la quiebra de medianos y pequeños empresarios locales, críticas a los gastos de toma de posesión del nuevo obispo de Querétaro, entre otros comentarios hechos en mi calidad de periodista.

6.- Se impidió la venta de libros de mi autoría en las librerías propiedad del gobierno del estado a cargo del Instituto   queretano para la cultura y las artes, dado desde la creación de dichas librerías se habían venido vendiendo en forma exitosa, impidiendo así mi libertad de expresión

7.- Se dan acciones concretas de hostigamiento por parte del gobierno del estado de Querétaro, encabezado por José Calzada R. para acrecentar mi empobrecimiento económico y mantenerme callado y no pudiera ejercer mi libertad de expresión, como fueron el control de los servicios médicos, la entrega de un salario que no corresponde a las necesidades mínimas de sobrevivencia, como son renta, alimento, salud, etc. Para una familia de cuatro personas.

8.- Ignora el gobernador del estado mi aviso dado a su secretario adjunto Adrián Martínez sobre el agravamiento de enfermedades y pobreza en mi familia a causa de las acciones de represión a mi libertad de expresión y se me niega respuesta y derecho de audiencia con el gobernador del estado.

9.- Se jaquea mi sitio web www.eloficiodehistoriar.com.mx desapareciendo del aire unos días por lo que tengo que trivializarlo y perder lectores debido al hostigamiento por parte del gobierno estatal.

10.- Se dan amenazas por medio de mi correo electrónico y las firma aparentemente un ex funcionario del IMSS y ex jefe de prestaciones médicas, Dr. Alberto Mejía

11.- El sábado 21 de enero mi esposa es amenazada por gente desconocida que dice ser “de la judicial” y le cortan el agua y la luz cerrando la llave del agua externa y el contador de luz, por lo que tiene que abandonar el domicilio que yo previamente había abandonado para presentar mi queja a la sociedad.

12.- A pesar de que participé durante más de 25 años escribiendo en diversos medios escritos y electrónicos de comunicación se me cierran y no me dan trabajo curiosamente desde la llegada del gobierno de José E Calzada R.

De todos estos hechos fue avisado el gobernador del estado por medio de su secretario adjunto Adrián Martínez quien dijo le informaría y nunca se obtuvo respuesta hasta la fecha y lo prueban los correos electrónicos y por celular.

Existe denuncia de hechos en la Fiscalía Especial Contra Delitos a la Libertad de Expresión, averiguación previa 08 FEADLE 2012 y queja ante la CNDH en la Quinta Visitaduría, bajo el folio 6383 del 19 de enero del 2012

José Félix Zavala.

Sin domicilio
Sin seguridad
Sin apoyo de ninguna especie

...................................................................

Sr. Lic. Gustavo Salas Chávez

Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos en contra de la Libertad de Expresión.

Presente.

 

Quien suscribe José Félix Zavala y  con la acreditación que tengo ante esa fiscalía con todo respeto me permito dirigirme a usted para solicitarle:

Que se cite para careo ante los hechos que yo narro en esa fiscalía y para demostrar mí dicho al Ex Secretario Particular del gobierno de Querétaro a Andrés Burkle Johnsson y  al Ex Coordinador de Seguimiento Gubernamental Mauricio Cervantes García, personas que el gobernador uso para violentar mi derecho a la libre expresión. Estuvieron afuera de la oficina porque les impidieron entrar a los que lleve como testigos al Lic. Arnulfo Moya y al Prof. Sergio Gerónimo.

Que se llame a los peritos en cibernética para que se compruebe el jackeo a mi sitio web: www.eloficiodehistoriar.com.mx y el retiro que hicieron de más de 5 mil artículos que fueron repuestos por tenerlos en salvaguarda el Lic. en Informática Rogelio Hernández y que comprueben también la intervención en mis correos electrónicos donde mandaron algunos de ellos a mi nombre.

Que se cite a Francisco García Muñoz, Funcionario de la Oficina de Control Político de la Secretaria de Gobierno del estado de Querétaro, para que informe del seguimiento que a mi persona se le ha hecho para impedirme mi libertad de expresión.

Que se cite a la Directora del Instituto Queretano para la Cultura y las Artes, Laura Corvera, explique porque se me niega la difusión de los libros de mi autoría en las librerías del gobierno del estado a su cargo.

Espero que estas pruebas den inicio a una averiguación más puntual de mi dicho sobre las violaciones que el gobierno del estado de Querétaro encabezado por José Calzada ha venido haciendo en mi persona y en mi trabajo como periodista y escritor.

Solicito como víctima; seguridad a mi persona, a mi esposa y a mis hijas que han sido objeto de agresiones como ya se le informo, que se me proporcionen los medicamentos que nos son urgentes para conservar nuestra vida y un lugar digno para vivir mientras la fiscalía se allega a las pruebas de mi denuncia de hechos y llega  a la conclusión de la flagrante violación a mi libertad de expresión.

Respetuosamente

José Félix Zavala

Sin domicilio

 

“Periódicos y periodistas en Querétaro, en lucha entre el servilismo y la crítica.” Por José Félix Zavala

La Sombra de Arteaga, El Heraldo de Navidad; Únicos periódicos centenarios
y aún vigentes en Querétaro .

Periódicos y Periodistas en Querétaro

por José Félix Zavala

Dicen los que saben, que se encuentran en las hemerotecas de Querétaro cerca de 300 colecciones de periódicos locales distintos, lo que supone desde luego un numeroso grupo de periodistas, que a partir más o menos de 1822 a la fecha han existido y existen en nuestra ciudad.

Es muy claro establecer que en siglo XX la lucha por el periodismo y de los periodistas se da en la clase estudiantil, y de ella surgirán un sinnúmero de periódicos y revistas que darán cuenta de los acontecimientos sobresalientes en nuestra ciudad, y serán los poetas quienes tendrán a través de los años un papel preponderante.

Fernando Díaz Ramírez, fundador y primer rector de la UAQ, nos dice en su “Historia del Periodismo en Querétaro” que por el año de 1822 se establece en la ciudad el impresor Rafael Escandón, subvencionado por el gobierno local y es quien por primera vez edita un periódico sin detrimento de impresores establecidos en esta ciudad en algunos momentos de la historia.

Esta edición periódica tuvo el nombre “Dialoguito entre Tío Luis y Doña Lola”, y posteriormente otro llamado “Diálogo entre el Barbero y su Marchante”, esto suma 185 años de la existencia del periodismo local.

Para 1837 se establece en Querétaro que el impresor Agustín Escandón, quien edita semanalmente la revista “Diálogo entre Severo y Clemente”, para el año siguiente aparece el llamado “La Otra Banda” y “El Pasatiempo”, con este último veremos la formalización de la editorialización en cuyo artículo se critica lo absurdo de las pretensiones francesas que terminarán con la intervención de sus tropas en México para 1861.

Entre Septiembre de 1847 y Marzo de 1848, siendo Capital de la República la Ciudad de Querétaro y el lugar de las “conversaciones” entre los E.E.U.U. y México durante la intervención norteamericana, se edita “El federalista” que hace de sus páginas toda una delicia con las plumas de nada más y nada menos que de Francisco Zarco, Guillermo Prieto, Ponciano Arriaga y Manuel Payno.

Este periódico, editado temporalmente en Querétaro, fue la voz del Gobierno Federal, quien había firmado los Tratados de Guadalupe-Hidalgo, en contra del sentir nacional, signándose éstos en nuestra ciudad y donde México pierde más de la mitad de su territorio, siendo Presidente del País, el queretano Manuel de la Peña.

Ante estos hechos vergonzantes aparecen los periodistas queretanos Próspero C. Vega y Agapito Pozo en franca oposición al gobierno.

Para 1849, se da el pleito entre el Congreso Local y el Gobernador de Estado Francisco Meza, este último a favor del restablecimiento en nuestra ciudad de la Compañía de Jesús, dándose la controversia en el “Federalista”, donde escribían los que estaban en contra y en el naciente “Observador Social” los que estaban a favor.

Otro de los periódicos opuestos a los Tratados de Guadalupe-Hidalgo, fue el llamado “El Progreso”, que circulaba además de Querétaro, en Guanajuato, Toluca, Zacatecas y San Luis Potosí y donde se podían leer las plumas de Ponciano Arriaga y Santos Degollado. La imprenta se ubicaba en la Calle del Chirimoyo.

Después de que sufrimos la intervención norteamericana, se asienta en Querétaro en 1864 El Imperio, último reducto de la intervención francesa y como en la Guerra de Independencia, Querétaro es resguardado celosamente y es la última ciudad en caer.

Se establece Maximiliano en nuestra ciudad en Febrero de 1867 y es sitiado por el Ejército Republicano durante 63 días. Al terminar este sitio y la derrota de los conservadores, el Gobernador del Estado Julio M. Cervantes, funda el Periódico Oficial, un 14 de Junio de 1867, con el nombre de “La Sombra de Arteaga” que prácticamente tiene en sus interiores la historia de Querétaro. Entre sus directores podemos contar el nombre de Luciano Frías y Soto.

Benito Reynoso es un periodista al que le podemos atribuir la creación del  grupo literario llamado “El Parnasillo” que se instalara en la botica de los hermanos Altamirano, dándose entre sus beneficios otro periódico, que junto con el anteriormente mencionado, es centenario y vive hasta nuestros días y que desde entonces se llamará “El Heraldo de Navidad”. Su fecha de nacimiento la tendrá al inicio de 1900, siendo su primer director, por 14 años, Alejo Altamirano.

No podemos pasar desapercibido para la historia del periodismo en Querétaro la vida y obra de Carlos Septién García, quien fundó primeramente en el Colegio Civil “El Escolapio”, forjándose posteriormente en la Ciudad de México en el diario “El Universal” e imprimiendo un nuevo estilo al Heraldo de Navidad y quien fuera director de la Escuela de Periodismo que post mortem llevará su nombre hasta nuestros días. Encontró la muerte en el cumplimiento de su deber, cubriendo una gira presidencial en 1953.

Otro hombre de letras cuya memoria es necesaria recordar, es Pablo Cabrera, fundador del “Ateneo Literario”, de la Editorial Cimatario y del Periódico “El Diario”, sin cuya presencia no se puede entender la historia de Querétaro. Murió también en el ejercicio de su profesión, en el Auditorio de las Antiguas Casas Reales, en ese momento ya el Palacio de Gobierno del Estado, hablando a los jóvenes sobre Querétaro. Contó entre sus múltiples ediciones con la obra de Hilarión Frías y Soto, “Costumbres Queretanas de Antaño”

Nos faltaría decir que con el inicio del Diario “El Amanecer”  en 1951,  de la Cadena García Valseca, da comienzo la historia del periodismo institucional en Querétaro que permanece hasta nuestros días y es respaldada con la Escuela de Periodismo de la UAQ y la Escuela de Escritores de la SOGEM, dejando de lado a los periodistas no sistematizados.

“Una civilización negada”, la teoría de Guillermo Bonfil Batalla “México Profundo” por José Félix Zavala.

Una civilización negada

La teoría de Guillermo Bonfil Batalla “México Profundo”

por José Félix Zavala

Los pueblos indios de esta patria nuestra, de esta América nuestra, de Mesoamérica más propiamente dicho, han tenido que sufrir y padecer por más de 500 años, el que Occidente y más específicamente Europa, no admita su pasado glorioso, aportador y sobre todo útil a la humanidad.

La escisión profunda de la sociedad mexicana, dice Guillermo Bonfil Batalla, que expresa la confrontación no resuelta de dos civilizaciones, es el resultado de un proceso histórico que rebasa los 500 años. Por lo que quiero estimular con esta reflexión una manera diferente de leer el problema de los pueblos indios y entender como hemos llegado a donde estamos.

Tristes e ignorantes son las palabras del filósofo Federico Hegel cuando dice: “América ha estado separada del campo del que hasta hoy se ha desarrollado la historia”, y el dicho común de pensadores superficiales que reconocen como un sector primitivo del género humano a quienes han forjado la cultura americana desde hace 3000 años.

Por fortuna son cada día más eruditos, arqueólogos, lingüistas e investigadores sociales, que van descubriendo ese largo pasado del hombre americano y más específicamente del que habitara y habita en Mesoamérica.

América es fuente confiable para los historiadores: por la existencia de su escritura, que demuestra su expresión bien lograda de comunicación, ilustrada en códices y estelas que están en estudios rigurosos para poder ser debidamente interpretadas, ya que el barbarismo europeo no permitió su lectura a tiempo.

Es también fuente para la historia cuando los arqueólogos inquieren en el paleolítico, en el mesolítico y en el neolítico americano; cuando se encuentran con el hombre de Tepexpan, con una antigüedad de más de 8000 años; hallazgos en el sudeste de Tamaulipas y en Coxcatlán, Puebla, donde aparecen los primeros vestigios del milagro mesoamericano, que es el maíz, criatura de esta cultura y cultura misma de estos pueblos desde hace 6000 años.

No es posible ignorar el inicio de sus comunidades estables, el desarrollo de sus formas de producción, los alcances de su urbanismo, sus formas de gobierno, la creación de sus imperios, de sus estructuras sociales, de su comercio, de su religión, las formas de expansión, entre otros muchos aspectos de su desarrollo.

Desde hace 3000 años, existe Meso América como una civilización a la par de la India, China, Egipto o Europa. Lo prueban los hallazgos de la Venta, Tres Zapotes, San Lorenzo al sur de Veracruz y el norte de Tabasco, con sus grandes esculturas de Basalto, el preciosismo de su cerámica, los centros ceremoniales, la distribución del trabajo, donde ya se encontraban desde los guerreros y agricultores hasta artesanos, artistas y científicos, en una comunidad que administra sus excedentes, logra producir un calendario, una escritura y la agricultura pródiga.

Desde el Altiplano, al Pacífico, Oaxaca, Centroamérica; desde Teotihuacán, Monte Albán y Tikal; los teotihuacanos, zapotecos, mayas, van creando arduamente un proyecto civilizatorio, que Europa niega y permanece intentando truncarlo, pero la humanidad necesita reconocer, por que le es indispensable, esta cultura y así entenderse así misma, y como consecuencia ya no tener como fósiles  vivientes y condenados a la extinción a los habitantes mesoamericanos que aún existen después de 500 años, en un medio donde no se les reconoce  presente, ni mucho menos futuro.

Debe recordarse que el hombre americano habita estas tierras desde hace 30000 años que de ellos surge una gran civilización, resultado de la cultura del maíz a la que se añade el chile, el frijol, la calabaza y la alegría, como dieta básica.

Como ejemplo de su originiladad cultural baste conocer su concepción admirable de urbanismo que se da en Teotihuacán, con sus residencias, escuelas, almacenes, espacios abiertos, calzadas, plazas, murales, esculturas, bajorrelieves, cerámica y más, pero sobre todo su propia concepción del mundo muy distinta a la cultura Occidental, -la cual pretende ser la medida de la cultura en el mundo-, son 3000 años de su proceso civilizatorio mesoamericano que prueba su eficacia y originalidad.

Recordemos el arte de las inscripciones zapotecas, de la medida del tiempo con los mixtecos, el uso de las matemáticas con los mayas, los códices donde han quedado tanto su historia, como sus conocimientos y filosofía, lo mismo que su espiritualidad y su literatura convertida en poemas.

Desde los colonizadores hasta nosotros se ha venido ignorando la mirada profunda del indio para ver y entender esta tierra, la que tiene nombrada lugar por lugar, y sabe y sabía lo que en ella existe.

El hombre del viejo mundo y sus seguidores desconocen la experiencia y memoria del hombre americano de todos los tiempos, no quieren ver el México actual, el resultado de un proyecto milenario truncado y cuya huella profunda no ha sido posible borrar en los últimos 500 años.

Esta presencia milenaria de los habitantes originales de América, produjo una civilización de origen común, resultado de un proceso único, que da unidad básica más allá de particularidades y por tanto es una herencia de cientos de generaciones sucesivas que trabajaron, soñaron y pensaron durante milenios y que nosotros tercamente nos empeñamos en no ver.

De Cholula, Xochialco, Tajín, y Tula, viene la visión mexicana del mundo; de los náhuatl viene la lengua franca, de los Tlamamines, sus códices y el conocimiento.

Se practicó una agricultura de alto rendimiento, con empleo de mano de obra reducida, se aprovecharon los lagos de la cuenca de México para construir chinampas, cuyo cultivo es de muy alta productividad, se dieron grandes obras para impedir el paso de agua salada a los mantos de agua dulce, los lagos sirvieron de vías de comunicación que permitieron el transporte de personas y mercancías entre muchas localidades, en las laderas de los cerros se acondicionaron terrazas, canales de riego, nichos ecológicos, etc. Dando una economía rentable y una relación con la naturaleza tal que se podía convivir con ella sin riesgos.

Esta mesoamérica desde el río Pánuco, pasando por el río Lerma, hasta Montagua, el Golfo de Nicoya y el lago de Nicaragua, es producto de un proyecto común que debe ser continuado.

Por todo este territorio se encuentra el quehacer humano, prácticamente no existía la tierra virgen, por todo este territorio se encuentran el quehacer humano, prácticamente no existía la tierra virgen cuando se dio la conquista. En todas partes hay desde imponentes ruinas hasta modestos montículos, canales de riego en desuso, trazo de terrazas en laderas empinadas, obras hidráulicas de gran magnitud, cuevas tepalcates, obsidiana, figurillas dispersas por todos los rincones del territorio nacional, como prueba de este proyecto aparentemente truncado, pero en espera de una reivindicación de la humanidad en deuda con la civilización que le ha aportado mucho y se le ha reconocido poco.

Los templos cayeron hechos polvo y cenizas, los ídolos fueron destrozados y los libros sagrados consumidos por las llamas, pero los antiguos dioses no han dejado de vivir en el corazón de los indígenas y su presencia se hace sentir aún hoy en día.

Esos dioses derribados fueron los que prepararon el camino al cristianismo y va como ejemplo los ritos sincréticos de Amecameca, Chalma, Cholula, Atotonilco y tantísimos lugares más en todo el territorio mesoamericano.

Desde los primeros misioneros que rescataron lo que pudieron de la primera civilización encontrada, hasta nuestros días, se sigue tratando de dar unidad a ese conocimiento humano negado por Occidente y tratado de destruir por los conquistadores.

Señalo como vigente, aunque con variantes, la religiosidad mesoamericana y su recreación. Estaba lejos de ser sencilla su concepción religiosa,  como no lo eran los adornos de sus dioses, la pompa de sus ritos, vigentes aún en nuestras festividades, hasta el pensamiento complicadísimo que ocurría en las mentes de los que asistían y asisten a ellas.

El principio de la dualidad, de los opuestos, de su panteón compuesto por 126 dioses dividido en 14 conjuntos, el concepto de los cuatro puntos cardinales y el significado de los colores rojo, azul, blanco y negro, la idea de las Eras: jaguar, fuego, agua y sol; El mito de la creación del universo y del hombre, entre muchos otros conceptos que hacen original sus concepciones religiosas.

La idea rectilínea del tiempo expresada en el calendario del sol, donde en el centro aparece éste, flanqueado por dos garras de tigre que aprisionan corazones humanos, siguiendo los signos de las edades anteriores a la solar, mas los signos de los 18 meses y 20 días, con del que computo se llega hasta el infinito en la historia, hacia delante y en una cuenta regresiva.

Su respeto y convivencia con las fuerzas de la naturaleza, lluvia, fuego, astros, sol, vegetación, animales. Su concepto del otro yo o nahuatl. La veneración a sus dioses culturales como Quetzalcoatl, lo mismo que la idea de Tollán o Tamochanchán, la morada celestial y el Mictlán, de donde procede el arraigado culto a los antepasados.

Todos estos conceptos de una u otra forma los vive la sociedad mexicana en la época actual sin dar crédito en forma explícita a sus creadores, por no parecer ignorante y el temor de la cultura occidental.

La predominancia de la cultura indígena en las capas mayoritarias de la población y su presencia aunque sean restringida en las otras capas sociales, indica que el mestizaje no ha ocurrido como pensamos, y que no existe una democracia racial como quisieran suponer muchos.

Hay quienes piensan que se han desindianizado, que los pueblos indígenas son solo muestra de etnias en extinción, sin tomar en cuenta que somos parte de ellos y estamos lejos, pero muy lejos de una desindianización, a pesar de aparentar ocultar nuestro rostro y nuestra cultura mesoamericana con matices de mestizaje aparente.

Llamamos indios a grupos muy determinados, pretendemos poner en camino del fin a una civilización a la que damos a diario vida y recreación a pesar de nosotros mismos.

La cultura nuestra abarca elementos muy diversos, objetos, y bienes, territorio y recursos, de tal suerte que todo lo que hemos adaptado para nuestra vida tiene en su gran mayoría un origen indígena, que va desde gestos, miradas y actitudes, hasta formas de organización social, alimentación y más.

El maíz invadió el país poco a poco hasta llenarlo todo, y este cultivo fue adaptado a diferentes climas y alturas: en la tierra húmeda, en los valles del Altiplano, el semidesierto, las tierras calizas de Yucatán, selvas y bosques. Todo el paisaje transformado para la adaptación del producto básico.

Mientras tanto los pueblos mesoamericanos actuales caminan vejados por esos mismos territorios y se refugian en las montañas o lugares inhóspitos, manteniéndose unidos bajo lo que llamamos “La tradición” “La costumbre” “Lo autóctono”.

Su acervo de conocimientos, de experiencia acumulada y sistematizada durante siglos ahí está consistente con su manera de ver el mundo y la naturaleza. Es una cultura viva que nos negamos permanentemente a reconocer, a revalorizar, a sentirnos orgullosos de ella y de ellos, pero sobre todo a continuarla.

Toda la geografía mesoamericana tiene nombre desde antes de la llegada de los españoles: montañas, valles, ríos, lugares, etc. Demostrando la pertenencia que tienen los indios sobre este territorio y lo mantienen de alguna forma vivo y significante. V. Gr. Cuernavaca, Querétaro, Cholula, Texcoco, San Luis Potosí, Guanajuato, etc.

Los mexicanos mantenemos a veces muy a nuestro pesar rasgos semánticos y genéticos mesoamericanos muy claros, que gritan nuestra ascendencia y prueban la superioridad en el mestizaje frente a Europa y África.

Es importante no permanecer indiferentes; ante la negación de nuestro proyecto civilizatorio porque esta vigente en toda nuestra vida, en toda nuestra historia, en nuestra arqueología, en nuestras costumbres, en nuestros modos de pensar. De tal suerte que sin avergonzarnos nos apropiemos de lo que nos sirva de otros proyectos civiliza torios y continuemos el nuestro que ha sabido sobrevivir a la opresión, la imposición, y la negación, pero sobre todo tiene un gran futuro.

“Este nuevo mundo tiene su forma de ser” le dijo Hernán Cortés al rey de España, en sus cartas de relación,  mientras que el soldado cronista Bernal Días del Castillo narró admirado canto vio, y los primeros misioneros atraparon en códices y libros todo cuanto vieron, aunque el final de estos rescates no siempre fue feliz.

Los ejemplos más sobresalientes que conocemos: Fray Andrés de Olmos, que estuvo por mucho tiempo en la Huasteca, recogió los testimonios de los Huehuetlatolli de México, Texcoco y Tlaxcala, compilados en su obra “Los memoriales”; Fray Toribio de Benavente-Motolinía- apoyado por los Tlacuilos. Escribió su obra “Historia de los indios de la Nueva España“; el Dominico Fray Diego de Duran hizo lo suyo con sus libros de fiestas, ritos y ceremonias.

Es notable el trabajo enciclopédico de Fray Bernardino de Sahagún, que con estudiantes indígenas del colegio de Tlaltelolco, como escribanos en lengua nahuatl; como informantes de primera mano, con maestros del Calmecatl, códices, etc. , redactó su “historia general de las cosas de la Nueva España”, donde descubre desde la visión indígena, los rasgos formales y específicos de la cultura nahuatl, lo mismo que sus maneras de pensar y sus normas de conducta.

Aunque la obra de Sahagún esta aún dispersa y en estudio se sabe que sus intentos de enciclopedista y etnógrafo, lo mismo que sus tres intentos de investigación en Tepepulco, Texcoco, y México, se desprendieron sus doce libros y una cantidad de códices considerables.

Ese 10% de la población que llamamos indígenas con sus 56 lenguas, son solo la base de una pirámide cultural que la mayoría de los mexicanos recreamos de una u otra forma. Los campesinos que no se aceptan a sí mismos como indios, mantienen las formas de cultivo y organización como grupos que aceptan si se como tales.

Mantienen la milpa clásica donde se intercala con el maíz, la siembra del frijol, chile y calabaza. El instrumental y la mentalidad de la unidad entre lo social y lo económico no es otra cosa que la cultura de autosuficiencia creada por los mesoamericanos y que da además de la seguridad alimenticia, capacitación, organización para el trabajo en la familia y en la comunidad, lo mismo que el intercambio de bienes y servicios en un concepto de tiempo cíclico.

Es importante tener presente como parte de la cultura mesoamericana, algunos conceptos de dominación que se contraponen a la cultura de occidente y que explican el comportamiento de los Mesoamericanos frente al invasor.  Los imperios mesoamericanos no buscaron nunca imponer al vencido la religión del vencedor, ni se perseguían los cultos locales, ni se negaba la existencia de los dioses correspondientes, no había intento de imponer la lengua a los vencedores, ni implicaba la negación de su propia cultura.

Mientras que los conquistadores europeos asumieron que su religión y fe eran las verdaderas y presumieron superioridad en todas las demás cosas respecto a los mesoamericanos, trastocando su pensamiento sobre los derechos de conquista, conocidos hasta entonces. Negaron los europeos de entrada al otro, al indio y su proyecto civiliza torio, diciéndole que es lo correcto y que es lo incorrecto.

Después cada nación mesoamericana fue despreciada y se vieron a todos los habitantes de cada nación existente en ese momento, en tierras americanas,  como a uno solo y desde entonces se les llamo despectivamente indios, sin identificación, ni particularidades, destruyendo la organización social, sus dirigentes, sus sacerdotes, sus sabios, y por supuesto sus jefes militares.

Se les sometió al tributo, al trabajo obligatorio, a la delimitación de tierras, al reacomodo de la población, a la organización comunal, al uso de indumentaria, y a deberes religiosos extraños entre muchas otras cosas, dejando solamente para ellos la función de enriquecer al conquistador.

La conquista é invasión de los indios fue y sigue siendo sangrienta, brutal, violenta. La capacidad de mantenerlos vivos solo era con el propósito de exterminarlos poco a poco y están como ejemplos la persecución por idolatría, trabajos forzados y epidemias.

Los religiosos que defendieron a los indios fueron pocos, y aquí recordamos a Domingo de Betanzos, con su tesis de la racionalidad de los indios, a Bartolomé de las Casas con su argumentación sobre los derechos de conquista y evangelización, y desde España a Francisco de Vitoria desde su Cátedra Prima en la Universidad de Salamanca.

Estas posiciones se fueron debilitando al paso de los años cuando las órdenes religiosas fueron encontrando acomodo dentro del orden colonial y se dedicaron a defender sus propios intereses y privilegios.

Por otro lado las epidemias, la esclavitud y las reducciones fueron armas precisas para matar a los indios por millones. La obsesión de la iglesia por salvar las almas de los nativos fue terrible para la sobre vivencia de ellos, lo mismo que la construcción de suntuosas iglesias y conventos.

Más terrible recordar los métodos de control para asegurar el paso de diezmos. El trabajo, y la vigilancia de la conducta, y si a esto añadimos la inquisición se puede aquilatar la carga que sobre esta civilización pesó desde el inicio de la conquista y que perdura hasta la fecha.

Los conquistadores nunca supieron o quisieron saber que no actuaban en sociedades inocentes o ingenuas sino en sociedades formalmente establecidas.

Los indios buscaron acomodo en sus nuevas circunstancias y se apegaron a su nueva religiosidad apropiándose de algunos conceptos similares a los suyos existentes en el cristianismo para mantener su unidad comunal, El Altepetl,  hasta la fecha en sus comunidades o en los barrios de las ciudades.

El indio fue tratado como enemigo cuando se revelaba, como esclavo cuando era explotado e ignorado cuando se les obligaba por la ley a respetarlo.

Es necesario repensar nuestra historia y darnos cuenta que mientras no aceptemos que somos un pueblo mayoritariamente indígena y heredero de un proceso civiliza torio original, milenario y aportador a la humanidad no estaremos  dentro de un México real y no imaginario. Y mientras nos apegamos a una cultura que no es la nuestra y que nunca podremos asumir estamos perdidos dentro del mundo por falta de reconocernos en él en forma particular.

Los pueblos indios que aún persisten en sus zonas de refugio deben ser nuestra guía para evitar la pugna inútil de dos civilizaciones y darle continuidad a la nuestra ya que es recuperable.

Es necesario también darnos cuenta de la resistencia pasiva que los indios han dado a la nueva e impositiva civilización Occidental, mediante el no cambiar  costumbres y de no innovarse, sino se tiene la apropiación de lo que se necesita para el cambio, por eso es explicable  el apego a sus prácticas tradicionales, el rechazo al cambio, a la práctica del sincretismo religioso y al empeño para conservar sus lenguas nativas.

Son muchas las limitaciones de las posibilidades de desarrollo de la cultura mesoamericana por la negación sistemática a este proyecto civiliza torio, por parte de occidente, que busca su aniquilamiento.

Recordemos que cuando los indios dan una resistencia armada no común en ellos en los últimos 500 años se debe al maltrato, a la usurpación de sus tierras, a la obligatoriedad de trabajos forzados y a una mayor carga de tributos.

Tengamos en cuenta que nuestros antepasados tuvieron en su tiempo sus tlamamines y los siguen conservando en sus ancianos, también tuvieron sus escuelas para la guerra, para la ciencia y para las bellas artes y la siguen conservando en condiciones muy adversas para poder sobrevivir y que no podemos dejar morir a un pueblo, nuestro pueblo, que lleva en esta América nuestra, 30,000 años de existencia y donde solo de nuestros antepasados conocemos los últimos tres mil.

Los primeros 50 años de los Dominicos en Oaxaca, “Mueren los Dioses” por José Félix Zavala.

Mueren los dioses

Los Dominicos en Oaxaca, en el siglo XVI.

                                                                            José Félix Zavala

Como era natural los misioneros se ingeniaron para descubrir las guaridas de los dioses, sorprender a los indios en sus cultos y destruir sus falsas divinidades.

Dicen que esos misioneros dominicos recorrieron las montañas de Oaxaca, todos los barrancos, hablaron a los pobladores inmemoriales de estas tierras, en sus  más de 20 lenguas y levantaron templos, a los nuevos dioses por todas partes y después de cincuenta años de hacerlo, los indios resistían.

Eran tan nobles los dioses que adoraban los pueblos de estos contornos, que al dios de Achiutla, el mismo Moctezuma preguntó, por medio de su sacerdote, la suerte que su pueblo correría con la llegada de los españoles. Contestó que se adueñarían y dominarían sus tierras.

Ante el peligro los dioses se refugiaron en cuevas y en ermitas cubiertas de paja, donde acudía la gente a orar. Las codornices, las palomas y los venados aran las ofrendas. En Telantongo, antigua fortaleza militar, cercana a Yanhuitlán, también resistían.

Apenas hay recuerdos de aquellas túnicas bordadas maravillosamente con formas de pájaros y de otros animales, que los sacerdotes mixtecos vestían, estaban siempre mitrados y calzados, con hilos de colores hilaban sus ropajes.

Los sacerdotes  sabían de memoria la historia de los pueblos, el nombre da cada uno de sus dioses y escribían sobre telas hechas de corteza de árboles, de los que se dan en tierra caliente, en escritura tan abreviada que en una hoja podían expresar lugar y sitio, provincia, año, mes y día, de un acontecimiento, dicen los cronistas.

Muchos humos de gran variedad de gomas y destilaciones aromáticas, rodearon siempre la morada de los dioses en Mitla, Teotitlán, Achiutla y Teitipac, panteones de estos pueblos.

La destrucción de los antiguos dioses, fue obra lenta y penosa para los misioneros dominicos. Apenas advirtieron los indios la energía con que perseguían a sus dioses, los escondieron en cuevas inaccesibles, los enterraban, los emparedaban en los lugares más recónditos. Había la esperanza de que los españoles volvieran a su tierra, era cuestión de tiempo.

Oaxaca, con más de 94 mil kilómetros cuadrados de extensión, con su sierra del sur en la parte meridional, al norte la sierra madre, la zona del Istmo de Tehuantepec, Los valles centrales, Etla, Tlacolula, Zimatlán, Ejutla, Miahuatlán, Las Planicies de Sotavento y la mar del sur. A todas partes llegaron los dominicos, en todas partes los dioses se ocultaron.

El invasor abre un camino real de México a Guatemala, a su paso por Oaxaca, van levantando los templos a los nuevos dioses, son fortalezas, – Huajuapan, Tamazulapan, tejupam, Yanhuitlán, Tlacolula, Totolapan, Jalpa, Nejapa, Tequistlán, Tehuantepec, Juchitán, Zanatepec, – este es el paso del invasor y su dios por tierras oaxaqueñas, rumbo al sur.

Aún así nunca se interrumpieron los cultos solemnes y secretos a los dioses mesoamericanos, hasta nuestros días. Eran dioses vencidos temporalmente.

En 1680, dice el cronista Burgoa: “Mucho que faltaba para que los indios fueran cristianos de fiar”, por otro lado a mediados del siglo XVlll, “El confesionario mixe” de Agustín Quintana, pregunta “¿Has venerado como Dios algún ídolo, piedra o árbol?, Mientras en Tehuantepec a Santa catalina, monja dominica y doctora de la Iglesia, se le confundía como a la Madre de los dioses y más de algún dios fue escondido “atrás de los altares”.

Dice Jean-Marié Le Clézio, “El silencio es inmenso, aterrorizante, envuelve al mundo indígena entre a 492 y 1550 y lo reduce a nada. En el espacio de una generación, estas culturas indígenas vivientes, diversificadas, heredadas de saberes y mitos tan antiguos como la historia del hombre, son condenadas y reducidas a polvo, a cenizas”.

Sigue la resistencia señala Robert Ricard cuando dice. “Los indios aceptaron fácilmente la parte exterior del cristianismo, ceremonia, imágenes, pero lo interior no lo han entendido”.

Sin embargo, para finales del siglo XVll cuenta Burgoa, que el culto a los dioses antiguos había desaparecido en su forma pública; Existían ya mas de cuarenta templos dominicos, las escuelas de música sacra florecían. De ellas salieron los organistas, bajones, cornetistas, chirimistas y otros, que hasta la fecha dan prestigio a los actuales capillos oaxaqueños.

Recuerdo la muerte,

Que nuestros padres, hermanos e hijos, han recibido

No les llegó porque debieran algo

Ni por alguna villanía

Sino por valor y honor

De nuestro valor y honor

De nuestro país y nación,

Por valor de nuestro imperio

Tomado del Yaocuícatl

Entre tanto los dominicos pasaron de su primer convento en la entrada de Antequera, El Marquesado, a su convento grande de Santo Domingo, es 1595. Para ellos todo marchaba bien.

Ante tal avance, muchos pueblos abandonaron los sitios que habitaban y se remontaron a lugares de difícil acceso, para poder sobrevivir en libertad.

Las rebeliones siempre se dieron por motivos religiosos, dándose así un proceso de resistencia que dura hasta nuestros días, por medio del cumplimiento de “la costumbre” y el rechazo a las innovaciones, ejemplo de ello fueron los Chinantecos.

En todos los pueblos oaxaqueños, como en todo el país entero, se resiste creando la fórmula del sincretismo o más concretamente el concepto y las acciones de “La Costumbre”.

En 1535, Oaxaca era el centro político y social de la región. Para los españoles también fue el centro religioso y político de la región.

Nombraron a Juan López Zárate, como primer obispo de Antequera, pocos años después el Padre General de los frailes dominicos, Fray Francisco Romero, desde la ciudad de Bolonia decretaba en 1551: “Aceptamos la erección del Convento de Nuestro Padre Santo Domingo de la Villa de Antequera, lo erigimos Priorato, con todas las gracias y privilegios que gozan los demás conventos de la Orden y según los privilegios de dicha Provincia”.

Empezaron a llegar los frailes de coro, fundadores de dicho convento de Santo Domingo, El Grande, Fray Bernardo de Albuquerque, como prior, y Francisco Mayorga, Francisco Marín, Alonso de Santiago, Pedro García, Fernando Méndez, Pedro de Hinojosa, Juan de Córdoba, Juan de Alcázar, Bernardo Gómez, Francisco de Loaiza, Luis Regino, Francisco Murguía y Pedro Ríos como comunidad.

“En todos los caminos se encontraban a los dominicos, que como hormigas iban y venían, meditando siempre en al conversión y salvación de los nativos. Por todas partes se les veía estudiar con afán las lenguas aborígenes con la ilusión de poder adentrarse mejor en la psicología, costumbres y mentalidad de los nativos”. Nos cuenta el gran historiador, Fray Esteban Arroyo.

Para el año de 1592, ya con 54 fundaciones en la región, el Padre General de los dominicos, desde Venecia decretó la formación de la Provincia de San Hipólito Mártir, con sede en  Antequera.

Los paños de hilo de maguey, fueron siendo lentamente sustituidos por el algodón, las semillas de Castilla, como el trigo, el garbanzo y la lenteja, invadieron los campos oaxaqueños y mixtecos e hicieron de la grana la más fuerte industria local.

Aún así bien entrado el siglo XVll, nos narra Gay y también Burgoa, que en Tecomaxtlahuaca, se hacían sacrificios a los “ídolos” y se “Practicaban ceremonias” en el lugar.

En Justlahuaca, dice Francisco Burgoa, “ eran dados a la “idolatría”, aprovechando lo intrincado de los montes, practicaban “la superstición” y eran incrédulos”.

Señala además que por el rumbo mencionado se encontró tiempo después una cueva donde las estalactitas y las estalactitas formaban caprichosas figuras y de ”remotísimos” lugares y de diferentes “naciones” venían a rendir adoración a sus antiguos dioses, nunca olvidados del todo, dentro de esa cueva.

Por Jaltepec morían los mixtecos debido al sometimiento de trabajos forzados mientras orgullosos, los de Tilantongo, decíanse proceder de árboles corpulento, de los que había en Apoala, todos ellos se dispersaron por toda la región.

Dos dioses de Yanhuitlán, Huacusacho y Huahuiscuchu se mantuvieron en sus cúes por mucho tiempo después de la llegada de los españoles. Bendijeron a su pueblo, porque de esa región salió el arte, la ciencia y los negocios de la Mixteca, hasta que poco a poco se fueron escondiendo junto con sus bendiciones.

Los zapotecos de la Sierra y los Valles, lugar donde florece la metáfora, dominadores de los Mixes, Chontales, Zoques, Huaves, contaban con una cosmogonía rica en dioses, siempre tuvieron para ellos sacrificios solemnes, después de la llegada de los europeos, como dicen los cronistas de la época “en cavernas y montes, en los mayores retiros y soledades”.

Bien vale la pena recordar que en Mixtepec y Cojonos, los indios tardaron más en llevar sus dioses a los escondites, como prueba de su resistencia a la invasión ideológica a la que también fueron sometidos.

El fin había llegado. Desde el actual San Francisco del Mar, el gran sacerdote y monarca de Tehuantepec habló a su pueblo, una vez que hubo consultado a sus dioses diciendo: “Hijos míos, me acaba de comunicar el gran dios, que ha llegado el tiempo en que lo han de echar de esta tierra, porque vendrán sus enemigos, de donde nace el sol y cuyas fuerzas no podrán resistir estos reinos y nos sujetarán miserablemente”.

Oaxaca como parte de Mesoamérica, es también parte de una de las pocas civilizaciones originales que ha creado la humanidad a lo largo de toda su historia como tal, aquí encaja muy bien la teoría de Guillermo Bonfil Batalla, sobre “una civilización negada”.

Se debe de tener en cuenta para mayor valorizar a este pueblo, el brutal abatimiento de la población durante el siglo XVl, debido a las enfermedades antes desconocidas para los mesoamericanos, a las guerras constantes contra los invasores y sus aliados y a las duras condiciones de trabajo impuestas, que condujeron a la desaparición de pueblos enteros y al despoblamiento de sitios antes habitados.

“La fuga a los montes fue numerosa” nos dice Robert Ricard, “los juzgaban irracionales, brutos” nos dice Francisco Burgoa, “de nuevo volvieron a sus ídolos cuenta el fraile dominico Gonzalo Guerrero.

“La frágil convicción de los indios es ver que con su conversión, lejos de mejorar su suerte, empeora, como si dios hubiera ordenado la conquista y rendición de estos reinos, solo para el desgarro de inhumanas demasías…”.

De esta manera fueron muriendo los dioses de los pueblos que habitaban las sierras, los valles y los mares, oaxaqueños, mientras otros dioses iban entrando a los nuevos templos, levantados a todo lo ancho y largo del territorio oaxaqueño, formándose un sincretismo religioso, rico en manifestaciones, ceremonias y fiestas.

Se aminoró el dolor cuando la música, junto con el alimento, el maíz, el fríjol, la calabaza y el chile, “La Costumbre”, todo unido, sigue dando sentido a lo largo del ciclo vital a los ahora llamados indígenas.

Las ruinas o lo que queda de las ciudades  de Mitla y Monte Albán, hablan con elocuencia del conocimiento sobre arquitectura, urbanismo, escritura matemática zapoteca, entre otros muchos conocimientos, de los “indios”.

“Los Mixtecos poseían códices de piel de venado y jaguar, en los que anotaban los conocimientos más notables, como las uniones matrimoniales, las guerras, las dinastías, los personajes…”.

Los Zapotecos tenían mucho conocimiento de la medicina, de astronomía, de pintura y música”. Nos platica Esteban Arroyo O.P.

Con la llegada de los frailes dominicos a Oaxaca, al frente de ellos Fray Gonzalo Lucero, comienzan las grandes construcciones religiosas occidentales de la región, mientras que las grandes construcciones zapotecas, mixtecas y de otros grupos humanos mesoamericanos se van ocultando en forma de montículos o son destruidas.

Sobresalen por su importancia arquitectónica las edificaciones dominicas, hechas por manos de los oaxaqueños, como los conventos de Yanhuitlán, Teposcolula, Cuilapan, Tlacochahuaya, este último por ser de “estricta observancia” y desde luego, El Convento Grande de Santo Domingo, en la capital del estado.

Por la zona de la Mixteca, en Tlaxiaco, los indios levantaron el edificio de la iglesia, con bóveda con artesones de cantería, retablos primorosamente pintados “de vara y media”, una escultura de la Asunción, rodeada de ángeles, una campana gigantesca, que como dice el cronista Burgoa, “no se conoció otra mejor en todo el reino”. En ese lugar quedaron los restos del primer fraile dominico llegado a Oaxaca.

En Teposcolula los indios dejaron una construcción impresionante, La Capilla Abierta, considerada la de mejor arquitectura de México, además del templo y convento, que quizá sean lo mejor de Oaxaca.

Los testimonios de la creación de arte indígena sincretizado, quedan en las edificaciones de Tecomaxtlahuaca, Justlahuaca, Jaltepec, Tilantongo, Achiutla, Almoloya, Nochistlán, y otros más.

El convento de Yanhuitlán, está enclavado, en el corazón cultural de la Mixteca, quizá sea lo mejor en su género, de Oaxaca.

El templo tiene dos portadas una da al norte y otra al poniente, labradas con tanta habilidad que muestran certeramente el grado de avance de los mixtecos, en cuanto a talla en madera se refiere, lo mismo que a escultura, columnas, frisos, nichos y esculpido en cantera.

Los contrafuertes llegan a todo lo alto del templo, las paredes son de sillería labradas y junto con el ábside, dan la idea de una fortaleza, es de una sola nave, cinco bóvedas. El altar mayor y su retablo, es impresionantes,  en forma de caña, donde la pintura y la escultura se entremezclan, lo mismo columnas, que brisas y cornisas, en semi círculo.

El sagrario “es el más aseado y de mayor adorno que he visto en reino alguno”, aldabones de plata, cerradura llena de esmaltes de plata en forma de urna, cuatro columnas, los cuatro evangelistas y ábside sobredorado.

Existen altares colaterales, una capilla a Santo Domingo, con retablo dorado, sacristía cuadrada cubierta de artesones, capítulo o sepulcro, tiene bóveda de cañón pintada al temple, doseles y un retablo con El Desprendimiento. Un convento de dos plantas, cabeza de los 18 que existen en la zona.

En junio de 1529, es la llegada de los doctrineros dominicos a Oaxaca, fue el comienzo del fin de una época y de una civilización. La llegada “provisional” o temporal al templo de San Juan de Dios, en  Antequera, para salir de allí a un solar, ubicado ahora en las calles de Independencia, Armenta y López, Hidalgo y Fiallo, lugar donde se levantó el primer convento llamado de San Pablo, con el trabajo de indios mexicas, fue también el principio de todas las demás fundaciones dominicas, el brazo “civilizador” de un pueblo ya civilizado.

Así surgieron los conventos de Huitzo, Etla, Zahachila, Ocotlán, Mixtepec, Zimatlán, Zegache, Minas, Chichicapan, Tlalixtac, Cajonos, Villalta, Teitipac, Nejapan, Jalpa, Tehuantepec, Tequisitlán, Quiechapa, Tlaxcaltepec, San Francisco del Mar, Zanatepec, Totontepec, Choapan, Juquila, Quetzaltepec.

Sobre sale el convento de Cuilapan, en las faldas de la gran ciudad zapoteca, Monte Albán, donde el lego dominico fray Antonio de Barbosa, originario de Portugal imaginaría un proyecto arquitectónico, que aún en el estado en que se encuentra, se antoja excepcional. 26 años llevó levantar el convento y la parte de las dos iglesias, que nunca fueron terminadas.

“Angeles” llama Francisco Burgoa a los zapotecos que levantaron tan prodigioso edificio, para un dios desconocido para ellos.

La primera iglesia fue artesonada en cantería, repisa para el movimiento de los arcos, de medio ángulo circular, once principios de lacería, bóveda de arista, capilla. Es un templo inconcluso.

La segunda iglesia se intentó de orden catedralicia, siete arcos permanentemente abiertos, catorce capillas, tres naves separadas por columnas, un solo campanario, “Que rompía la quietud de las mañanas hasta Oaxaca·”, un convento fortaleza, patrono a Santiago Apóstol, siendo su primer prior, Fray Jerónimo Abrego.

En la Meca de los zapotecos, Teotitlán, lugar donde está dios, también se establecieron, los doctrineros dominicos españoles, ya que allí existía el santuario más venerado de los indios, visita obligada, lo mismo que a Mitla, allí levantaron un templo de piedra, cubierto de tijera y  un retablo dorado, lo mismo hicieron en Tlacolula, centro comercial de la zona.

En todos los edificios religiosos levantados por los dominicos durante los primeros cincuenta años de su llegada a Oaxaca, esta la mano y la ideología de los indios, en un rito de permanencia, en la concreción de La Costumbre, la nueva forma de relacionarse con lo sagrado y de permanecer como pueblo.

En Tlacochahuaya, los dominicos fieles a su tradición monástica, -ellos sí-, levantaron un convento de “observancia”, corto, encogido, lóbrego, angosto, bajo, se llamó San Jerónimo, bellamente pintado por  un indio llamado Arrúe. En este recinto el arte indígena aparece en todo su esplendor y contradice a sus detractores de época. Colores y figuras, donde se mezcla la nostalgia del recuerdo a los dioses y sus templos.

Para sobrevivir tenían que adaptarse e innovar. La grandiosidad de Tlacochahuaya lo demuestra. La resistencia entre los indios tomaba un nuevo rumbo, que se expresaba en el arte, como lo dijera Fernando Benites.

Su admirable cultura los entregaba indefensos a sus explotadores. Los animales, las plantas, los cielos y sus dioses, quedan representados con gran cuidado en todos los templos cristianos de la época. Los dioses no hablan más en zapoteco, hablan en un lenguaje no entendido.

En los indios hay algo distinto, algo nuevo y muy viejo, que no hemos logrado valorar, ni aprovechar debidamente. Nuestro país seguirá siendo de costumbres y mitos maravillosos. Dice Juan Rulfo.

Los elementos procedentes del viejo mundo, al entrar en contacto con tradiciones y formas de vida indígena, se adaptaron y adquirieron con frecuencia rasgos originalmente imprevisibles. La innegable fusión de elementos, mezcla aveces sutil de creencias y prácticas pre hispánicas, con la doctrina cristiana, predicada por los misioneros. Señala Miguel León Portilla.

Artículo Publicado

Diario “uno más uno”

Jueves 1 agosto de 1991

Año XlV núm.4940

Pags. 26 y 27

Sección: Ciencia y Cultura

 

Staba mater dolorosa justa crucem lachrimosa, “La procesión del silencio 1996 en San Luis Potosí” por José Félix Zavala.

La Procesión del Silencio 1996 en San Luis Potosí. 

 Staba mater dolorosa justa crucem lachrimosa

José Félix Zavala

 

Las plazas en el centro de la ciudad se llenaron a toda su capacidad. Se abarrotaron las calles de gente, de viandas, de dulces, de reliquias, de manzanilla y pan bendito, de globeros, de recuerdos, todo huele a Semana Santa.

Impresionante manifestación de duelo popular. Un cortejo silente de cerca de tres mil personas entre niños, jóvenes, damas y varones, llevando en andas, imágenes veneradas, que son el motivo de la aglomeración. Es la noche del Viernes Santo.

La Dolorosa, La Virgen de la Soledad, escultura preciosa esculpida por Manuel Tolsá, llena de nardos e iluminada por mas de cien cirios, con rostro lloroso, coronada y resplandecida por estrellas en su diadema, cubierta por un manto en forma de capote de paseo, reabordado por monjas Capuchinas y realizado tanto el capote como el vestido por Maria Luisa Salas, bajo un precioso palio recamado en negro y oro, mientras los Costaleros la levantan a la vista del publico en un dosel ricamente cubierto en oro. Es la figura central que el pueblo quiere ver, darle el pésame. Hoy recuerda el mundo la muerte de Jesús.

El pueblo forma el cortejo, también es el espectador. Los rebozos de Santa Maria lucen en oro, rojo, azul, gris, palomo, blanco, amarillo. El luto es riguroso en las damas, -peineta, rebozo trenzado- cofrades con vestidos talares, -capuchas en negro y oro, blanco y morado, gris y rojo, blanco y azul, amarillo y rojo, vino y oro, negro y morado, marfil y amarillo- farolas y un devoto silencio, solo interrumpido por el duelo del tambor y el clarín.

La Plaza del Carmen, profusamente iluminada. Hacen valla a la manifestación de dolor el teatro de la Paz y el Palacio Federal, hermosos vestigios potosinos del siglo XlX.

Presentes los barrios de Tlaxcala, Santiago, San Miguelito, San Sebastián, El Montecillo, San Juan de Guadalupe y Tequisquiapan. También están presentes los Conventos: El Carmelita, El Agustino, El Franciscano y el que fuera de los Jesuitas, La Compañía.

Niños, jóvenes, profesionistas, ferrocarrileros, tablajeros, -todos vueltos cofradías- además los Charros y las Adelitas, La Guardia Pretoriana y Las Verónicas.

Son las ocho de la noche del Viernes Santo, todo mundo espera el inicio del duelo, la salida de la Procesión.

Al medio día gente de coleta se había reunido en el Camerín de la Virgen, donde Sarah cantó las primeras saetas y dio el más castizo piropo a la Madre de Dios, mientras la escuchaban los cientos de Ángeles y querubines que acompañan a los siete arcángeles, todos ellos esculpidos por manos del pueblo potosino en la portada magnifica que da entrada al Camerún  Carmelita, que es un retablo que parece de la cultura mesoamericana y un cielo presente hecho retablo, que solo viendo y remirando se puede creer su belleza.

Ese medio día estaban presentes además de la memoria de Fermín Rivera, las tumbas de los Cossío Lagarde, Quijano, Pitman, Othón y De La Maza, mientras Federico Garibay declamaba “Los dolores de una madre por su hijo torero”. Esta Curro Rivera quien presenta a sus subalternos, a sus pupilos que van camino a los ruedos y el Padre Antonio mientras bendice a los concurrentes. Es el inicio formal de la Procesión del Silencio.

En este edificio único como es el templo del Carmen, tiene en su interior un retablo fastuoso en piedra que por su hermosura parece de cera, da acceso al Camerín donde se “viste” a la Virgen para la Procesión del Silencio. Las pinturas se visten de Vallejo y muchas otras visten a la Sacristía, el coro y la capilla. El Profeta Elías le toman de encargo, esta repetido muchas veces y en diferentes formas, mientras los róelos, las flores, los frutos, las legumbres y la hojarasca se empalma una a otra para sobresalir.

Los doctores de la Iglesia San Agustín, San Ambrosio, San Jerónimo y San Gregorio testifican el doctorado de Teresa de Ávila y el misticismo de San Juan De La Cruz, son los nuevos padres del Carmelo, mientras los carmelitas de esta Orden contemplan satisfechos, son San Alberto, San Atanasio, San Dionisio. Son los pintores de estos santos José Luís Rodríguez Alconeda y Antonio Sánchez, quienes pintan este cielo además de Vallejo, en este bello templo.

Al interior del Colegio de Niñas, contiguo a la Carmen, en el corredor, las imágenes y los grupos escultóricos que participaran en la procesión, son preparados en sus andas, con flores, velas, luces. Este trabajo afanoso se extiende sobre la calle y la plaza.

En punto de las ocho de la noche del viernes santo, el clarín, desde la escalinata del Teatro de la Paz da la orden de inicio, la Guardia Pretoriana camina marcialmente hacia la puerta principal del templo del Carmen y llama al Zaguán que se abre y da comienzo la Procesión del Silencio.

Ocho campanadas, tres toques a la puerta y un brioso corcel montado por su jinete, frente a la plaza y seguido de un banderín labrado en plata, una Cruz Alta y ciriales mas la Cofradía de monaguillos venidos del barrio de Tequisquiapan encabezan esta manifestación de duelo popular.

Viene la imagen barroca tallada en el siglo XVlll titulada “El divino preso”. Los ferrocarrileros hacen su aparición, lo mismo que los nazarenitos y damas de San Agustín que siguen el peregrinar del grupo escultórico “La oración del huerto”, un ángel consuela al Salvador en conmovedora escena y la gente contempla asombrada, mientras aparece “El Señor de la columna” robusto, musculoso, doliente, bien tallado, que presenta la inocencia de culpa de quien ha sido flagelado, lo saben quienes miran absortos la procesión, de tanto escucharlo desde niños.

El atrio repleto del templo de San Agustín espera el paso del Cortejo, mientras viene a la memoria el Padre Castroverde que iniciara la Doctrina agustina en el barrio de San Sebastián.

La torre del templo agustino, es orgullo potosino, se ve por todos lados donde se mire hacia el Convento, es el barroco en todo su esplendor, -medias columnas tritóstilas, follaje, vano de medio punto, estípites lobulados y en el cuerpo de la nave una Cruz esbelta rodeada de hojarasca  ligera, la bóveda de la sacristía tiene sus danzantes con plumas en la cabeza, policromados- la Virgen del Perpetuo Socorro y de la Consolación también son parte del lujo de este templo.

Del Montecillo trajeron al Señor de la Flagelación, tallado en el ya lejano siglo XVlll, esta imagen pasea en su actitud sumisa, entre la población, mientras la banda de guerra marca el paso cadencioso y lento del peregrinar doliente. Profusamente iluminado entre Cofrades encapuchados. Rodeado de claveles. Como si fuera el mes de mayo, salido de la Catedral y en peregrinación se ve al  “Señor de la Humildad” que fuera esculpido por el potosino Rafael Pérez. Es negro el vestido de la corte que lo acompaña.

Saeteros y pregoneros cantan el dolor de Maria, mientras la procesión es una invitación a la contemplación de los cinco misterios dolorosos del rosario y las catorce estaciones de la “Vía Crucis”, con signos, esculturas y Cofradías en desfile, con tambores cubiertos de telas negras y estandartes vistosos.

De la Cofradía Guadalupana se desprende el “Encuentro de Jesús con las santas mujeres”, mientras todo avanza y la Cruz Alta marca la llegada de la procesión a la Plaza de Aranzazu, ubicada atrás del Convento Grande de San Francisco.

En este convento al comienzo de la historia de la Ciudad de San Luís Potosí se  adoctrina a los naturales de estas tierras.

La construcción de este edificio es lenta, se da por etapas, va dejando estilos, desde el clasicismo, pasando por el barroco mexicano, el renacimiento hasta el helenismo. En él se abrigaron los doctrineros, los conventuales, los novicios y quienes leían gramática, latín, lenguas mexicanas, geografía, teología, mientras los pintores renombrados de la época dejan  su arte, son Miguel Cabrera, Antonio Torres, Vallejo, Francisco Martínez entre otros muchos.

De este convento ya mutilado, nos detiene su sacristía churrigueresca, llena de lienzos en todos sus espacios, la entrad tiene un capialzado estofado, que da la impresión de ser una fiesta de arte. También es motivo de alegría a pesar del agravios recibido, la Capilla Alta, donde la cantera se moldeó como la cera para que los indios la labrasen a su gusto y la sellaron con la ventana que ofrece su belleza al exterior, lo mismo que la cúpula que engalana a toda la ciudad.

El conjunto conventual se acompaña con el templo de la Tercera Orden y con lo que queda del de Nuestra Señora de los Remedios, las fachadas hacen sentir a esta ciudad levítica, como un pueblo dedicado al culto.

Del norte de la ciudad esculpido recientemente, baja una talla llamada “Jesús del silencio”, en poco tiempo milagroso, de gris y rojo viste su cortejo. Irrumpe la belleza del dolor entre los espectadores de esta noche maravillosa de viernes Santo en San Luís.Por si fuera poco en majestuosas andas desfila “El Señor de los desamparados” de quien ningún potosino puede decir que no haya obrado en su favor, esta aquí desde el principio de la construcción del Convento Carmelita, es una preciosísima imagen de Cristo crucificado.

Los conventos femeninos no existieron en el San Luís Potosí de la Colonia Española en México. Las Vestales potosinas tuvieron como único refugio el Beaterio de San Nicolás, cuyo claustro y templo cayeron para dar paso a la construcción del Palacio de Cristal.

Cercano a la algarabía de la procesión esta el templo que fuera de los Juaninos, llamado San Juan de Dios, cuyos muros atestiguan que hubo valor artístico en él, su hospital ya no existe a su lado y cerca también esta la Capilla de Nuestra Señora de la Salud, convertido en la actualidad en un templo expiatorio, solo vemos de él la torre arabesca que no luce del todo en medio de tanta belleza que lo rodea.

La escolta pretoriana con paso marcial abre paso a la impresionante escena que dan las tallas que forman “El ecce homo”, parecen hablar, platicar entre ellas, flanquean la imagen de Jesús, Pilatos y el Centurión. El pueblo se conmueve, las andas requieren de veinticuatro costaleros para llevar en hombros este grupo escultórico a la vista de todos.

De inmediato de vuelve la mirada de los concurrentes al “Padre Jesús” que lleva la cruz acuestas venerada esta imagen en el templo de la Compañía y de quien todos saben que una vez platicó la talla con Concepción Cabrera de Armida, que va rumbo a los altares, nomás que Roma tarda mucho en contestar.

De este colegio y templo jesuita viene el “Jesús Nazareno”, en ese mismo sitio se encuentra un Cristo de caña, realizado a la usanza indígena. Allí también esta un lienzo de la Virgen de la Luz, patrona de los estudiantes, que como siempre aparece en los colegios jesuitas de época. El patio del colegio jesuita ofrece hermosura, descanso, lo mismo que una fachada que enaltece la Plaza de Fundadores.

Algarabía en la Plaza de San Francisco, lo mismo que en las de Aranzazu, Fundadores, de Armas, todo es un esperar conviviendo mientras los Charros y Adelitas ricamente ataviados, integran la manifestación de duelo de viernes Santo en esta Ciudad.La esquina que forman las calles de Madero y Allende, donde convergen los edificios de la Real Caja, La Lonja y el Palacio de Gobierno permite ver de reojo la Catedral y al fondo el templo del Carmen, allí si luce en todo su esplendor el desfile doliente.

La procesión camina, las mujeres que la integran traen sobre sus manos el rosario y un devocionario, mas de alguna la Biblia y desde luego sus farolas, el paso es rítmico y lento.

Dos filas interminables marcan las calles de Villerías, Universidad, Galeana, Independencia, Carranza y Othón. Los fotógrafos se dan vuelo, luces, relámpagos aparecen por todos lados.

Ya viene del barrio de Santiago una Talla del siglo XVlll, “El encuentro”, es Jesús con la cruz acuestas y Maria llena de dolor, como testigo Juan Evangelista, improvisado con una capa pluvial en desuso.

Del barrio de Tlaxcala viene “El Cirineo y Cristo” que cae por el peso de la cruz, las flores hacen menos dramática la escena, el pueblo mira y remira, todo esta bellamente realizado, es donde el dolor se extrema y donde más de algún cofrade lleva los pies encadenados.

Jovencitas vestidas a la usanza judía se integran a la manifestación, son las verónicas, dan un toque de feminidad y alegría al monótono ritmo del tambor.

De la Catedral potosina pueden decirse muchas cosas, para nosotros basta recordar que el logro de su fachada en varios planos enseña al arte una solución arquitectónica, lo mismo que el apoyo renacentista que le da el Obispo Montes de Oca al colocar en esta misma fachada los apóstoles en mármol. Las bóvedas pintadas al estilo de la época gloriosa de los Bernini.

Tiene un San Sebastián bajo el ara del altar y la tumba del obispo ilustrado destaca dentro de este edificio. La Virgen de la Expectación y el Ciprés de esta Catedral nos dan la oportunidad y motivo de recurrir a este lugar muy seguido para contemplarlos. Es la ciudad episcopal y metropolitana.

La casa de Nuestra Señora de los Dolores o la llamad de Las Recogidas es ya solo en la ciudad un recuerdo. La Calle de Vallejo nos detiene frente al edificio que ahora ocupa el lugar, las Magdalenas ya no se encuentran allí. Su capilla y su patio potosino lloran a las antiguas presas.

Frente a la multitud aparece de repente rodeada de hábitos y capuchas, en morado y blanco, “La Piedad”, escultura barcelonesa, ataviada de flores deja ver un cuadro conmovedor. La mujer madre, recuerda a esas mujeres que a escondidas salen del claustro y ven su alrededor sorprendidas, como pájaros recién nacidos que abandonan a hurtadillas el nido. Madre dolorosa con el hijo en brazos.

La Dolorosa que recibe esta noche el duelo centra la atención de una religiosidad mariana. Se recuerda que extramuros de la ciudad se levantó una ermita a la guadalupana que se transformaría en el suntuoso santuario, lo mismo que la ermita del desierto y la actual capilla de la Acción católica, amén de que todos los templos la tienen por patrona y en el nicho principal. Es un pueblo mariano.

Cuenta entre las obras potosinas destruidas el Convento de los mercedarios, que estuviera en la antigua capilla de san Lorenzo ahora el Mercado Tangamanga. Dicen que tenia un hermoso campanario coronado, también fue derruida la iglesia del barrio de Teques dedicado a la Virgen de los Remedios.

Esta ciudad esta sitiada desde sus inicios por los antiguos conventos franciscano, agustino, carmelita, juanino, mercedario, jesuita y el beaterio, mas el antiguo seminario y la casa de las recogidas, añadiendo el Santuario, la Catedral y las capillas.

Todos estos monumentos observan siempre admirados el cortejo fúnebre. Ya viene yaciente “Jesús en el sepulcro”, sus acompañantes visten de luto riguroso y demuestran piedad conmovedora. Tendido sobre flores un Cristo muerto, las andas pesan, los crisantemos buscan lucir, la gente llora y alguien pide perdón.

Las vírgenes de Loreto, del Rosario, de la Salud, de la Merced, de la Inmaculada. De Aranzazu, de Guadalupe, de la Consolación, de los Remedios, de la expectación, se vuelven una esta noche: La Dolorosa.

Aparece la Virgen de la Soledad, llora, sigue al hijo muerto, los nardos con su intenso olor no opacan su figura, los cirios iluminan su rostro que no logran disminuir su dolor, la corona real, las perlas, la diadema, la daga al pecho la acompañan, lo mismo que su suntuoso vestido bordado en lentejuela, no compiten con el rostro de esta imagen tallada por Tolsá.

Es la Dolorosa, la Soledad que comienza el recorrido por estas calles que levantaron desde su inicio monumentos a su nombre, todos los ojos la miran, las luces la reflejan y las pesadas andas se vuelven ligeras, los treinta costaleros desaparecen o parece que no existen, la imagen flota entre las miradas de los presentes.

Las damas que ricamente están ataviadas y que la acompañan no se notan ante la presencia de la taumaturga católica, los miles de fieles la han esperado por horas, se ponen de pie y los edificios que la enmarcan se ven mas iluminados que nunca.

Es la provincia de la grana abundantísima, del oro y de la plata, de las haciendas prosperas, de las grandes huertas conventuales, familiares y de barrio, de las tunas cardonas, del suave clima que nada tiene de incomodo, llena de plazas, desaparece por momentos para dejar lugar a la Escogida.  

En situación en muerte el periodista queretano José Félix Zavala por falta de medicamentos, alimentos y habitación debido a que fue desplazado y hostigado por el gobierno de Querétaro. “Dios no es bueno pero él no lo sabe”

Lic. Omeheira lópez reyna.

Titular de la unidad para la promoción y defensa de los derechos  humanos, de la secretaría de gobernación.

P r e s e n t e.

 

Quien suscribe José Félix Zavala con queja y denuncia ante la fiscalía especial contra los delitos a la libertad de expresión y de acuerdo al oficio girado por instrucciones del titular Lic. Gustavo Salas Chávez con todo respeto me permito dirigirme a usted para comunicarle;

Que además de sostener mi denuncia de hechos ante la citada fiscalía y la sociedad mexicana como un periodista hostigado, desplazado y silenciado por el gobernador de Querétaro José Calzada, recurro a usted de forma urgente para:

Solicitar de forma inmediata alimentos ya que desde hace 2 días carecemos de ellos con consecuencias graves debido a la falta de procesamiento a la insulina y por vejez.

Solicito medicamentos que debiera proveernos el IMSS y no lo hace por los mismos motivos de querer silenciarme como periodista y escritor.

Pido a usted un lugar donde pueda residir y recibir alimentos y protección dignamente mientras la fiscalía se allega a las pruebas a mi denuncia de hechos y procede conforme la ley lo establece.

Espero su atención hoy mismo pronta y expedita, debido a la situación de emergencia en la que nos encontramos.

José Félix Zavala

c.c.p. Dr. Gustavo R. Salas Chávez.- Fiscal Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión .Para su Conocimiento.- Edificio.

Semblanza del periodista queretano José Félix Zavala desplazado, hostigado, amenazado, y empobrecido por el gobierno de José Calzada.

Es necesario el apoyo económico urgente al periodista queretano José Félix Zavala.
Se ruega a los lectores contribuir a la cuenta:

JOSE FELIX ZAVALA
BANORTE
CLABE 072 680 006445289841

José Félix Zavala
Semblanza

 

 

 

“Querétaro es una ciudad a la que hay que visitar frecuentemente” dijo el gran historiador Don Luis González y González.

“José Félix Zavala sabe de la capital importancia que tiene para los pueblos el conocimiento de su propia identidad. En las letras esta la vocación de Félix Zavala, en el desempeño de servir de reflejo de una época y una circunstancia, éstas que estamos viviendo”, dice la introducción al libro “Jodidos y perfumados” realizada por el sociólogo y periodista acucioso, Efraín Mendoza Zaragoza.   A las investigaciones de Félix Zavala, también se une el logro de la antropología nacida del México reciente,  que propone el pasado indígena como la raíz original de nuestra cultura, estudiándola desde sus propios marcos históricos.   El reconocido historiador queretano Manuel Septién y Septién opinó en su momento que la franja histórica del escritor José Félix Zavala que ha abordado en sus diversas obras, corresponde precisamente a la parte mas oscura, difícil y menos estudiada y que tiene una importancia capital para nuestra identidad, en la medida en que “en tanto no sepamos de donde venimos, no sabremos a donde vamos”.   Alberto Sánchez Merchant, quien fuera presidente de la Asociación de escritores chiapanecos señaló: “La obra de José Félix Zavala lleva en su estructura: Historia y Tradición, donde la imaginación podrá captar vivencias e imágenes de un colorido excepcional, donde el autor nos lleva de la mano por diferentes caminos y sus puntos de vista personales”.   José Félix Zavala ha sido publicado por un gran número de diarios y revistas del país. Baste señalar “La Jornada”, “Uno mas Uno”, “El Nacional”, “Revista de Revistas”. “El Norte”, “Integración de la Frontera Sur” entre muchos otros.   José Rodolfo Anaya Larios, investigador del Centro de estudios Históricos de la Universidad Autónoma de Querétaro, publicó en la revista “Ventana de Querétaro” que: “José Félix Zavala tiene bien metido el oficio periodístico en los huesos: Se le ve aquí o allá ejerciéndolo pluma en mano, libreta en mano, grabadora en mano; le pega duro a la máquina de escribir que tabletea como ensordecedor Telex en horas pico. Hay quién lo ha visto dictar de memoria amplio artículo, minutos antes de cerrar la edición del periódico. Sus notas firmadas van de Chihuahua a Chiapas pasando por El Bajío”.   “Así leer el libro “La Tradición” de Félix Zavala, me ha puesto a pensar que desgraciadamente en muchas ocasiones, nosotros hemos ido dejando que las cosas se pierdan…Así que esta aportación, esto de tocarnos a la sensibilidad de las fibras del corazón, para rescatar el seno de Querétaro, considero yo que es una gran cosa” dijo el entonces cronista de Querétaro Eduardo Loarca Castillo.    El Cronista de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Eliseo Mellanes Castellanos señaló: “Es innegable el aporte de su libro “La Costumbre” a la divulgación de la cultura autóctona y mestiza de los chiapanecos. Con impresionantes descripciones y narraciones desfilando entre sus páginas”.   El escritor José Félix Zavala ha recibido el apoyo de la Universidad Autónoma de Querétaro, del Instituto Tecnológico de Querétaro, del Municipio de San Juan Del Río, del Instituto Chiapaneco de la Cultura, del Instituto Queretano de La Cultura y Las Artes, del Municipio de Querétaro, del Instituto Potosino de Cultura, de la iniciativa privada, p

Es preferible culpar al periodista por causas ajenas a la libertad de expresión que defenderlo y defender los derechos humanos: José Félix Zavala

La entrevista del comisionado en México de la relatoría de la ONU para la protección de la libertad de expresión le vienen bien al periodista José Félix Zavala, desplazado de su tierra natal, hostigado, amenazado, y empobrecido por el gobierno del estado de Querétaro por no tolerar y respetar en él  su libertad de expresión.

De la Revista EME EQUIS
Por Vanessa Job .
Fotografía: Eduardo Loza.
Entrevistado: Javier Hernández Valencia.

Las últimas semanas de 2011 no fueron buenas para activistas sociales y defensores de derechos humanos en México:

Nepomuceno Moreno Núñez, integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, fue asesinado el 28 de noviembre en la calles de Hermosillo, Sonora. Ya había recibido amenazas luego de que denunciara que su hijo Jorge Mario fue asesinado por policías del estado.

A principios de diciembre, Norma Andrade, activista en contra de los feminicidios, fue sorprendida en las calles de Ciudad Juárez y  atacada frente a sus nietos: las balas le perforaron la mano izquierda y el hombro, pero salvó la vida.

Quien no pudo hacerlo fue Trinidad de la Cruz, del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Lo secuestraron y fue sometido a torturas. Su cadáver fue encontrado con las manos atadas a la espalda, con impactos de bala, golpeado y con la oreja izquierda casi desprendida.

Las cifras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos dan una ligera idea de lo que ha ocurrido durante este gobierno: 14 defensores han sido asesinados y se han abierto 523 expedientes relacionados con presuntas violaciones a los derechos de los defensores.

Además, se emitieron 33 recomendaciones ante la gravedad de los actos u omisiones de las autoridades, y en 156 ocasiones se han solicitado medidas cautelares para evitar la consumación de las agresiones.

Así que cuando al representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, Javier Hernández Valencia, le preguntan sobre sus preocupaciones para este 2012, ya tiene clara la respuesta: la situación de emergencia en la que viven los defensores y los periodistas.

En octubre de 2009, la oficina a su cargo publicó un informe sobre la situación de los defensores de derechos humanos en México, en el que se resalta “el nulo o poco” avance en el esclarecimiento de la autoría material e intelectual de los ataques.

“La impunidad constituye el factor que en mayor medida aumenta el riesgo de las y los defensores, pues los deja en una situación de indefensión y desprotección”, se lee en el documento titulado “Defender los derechos humanos: entre el compromiso y el riesgo”.

Ahí se señala que las amenazas, injerencias arbitrarias, actos de hostigamiento y uso arbitrario del sistema penal son las principales formas de agresión en contra de los defensores, quienes han tenido que huir, refugiarse en otros estados o en el extranjero, para salvaguardarse.

Hernández Valencia se encuentra preocupado por el estancamiento en la puesta en marcha de acciones para salvaguardar a los defensores y periodistas mexicanos.

El funcionario de la ONU hurga entre sus cosas hasta encontrar una memoria portátil que conecta a su computadora. Después de varios minutos de hurgar entre los archivos, selecciona uno que contiene una animación de unos engranes de colores que giran.

De los engranes, el más grande representa a la Presidencia de la República, y dice que ese engrane ha decidido dar prioridad a la defensa de los defensores y periodistas. “Pero para que los mecanismos de defensa funcionen, los pistones pequeños deben girar rápido y hacer las cosas con mucha mayor voluntad, eficacia y multiplicidad”.

“Acá, en México, el Presidente da curso, pero no se articulan de manera eficiente, eficaz, pronta, dedicada y comprometida los esfuerzos de sus subordinados. El Presidente l

Solicitud a Gustavo Salas Chávez Fiscal en Defensa de los Periodistas.

Sr. Lic. Gustavo Salas Chávez

Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos en contra de la Libertad de Expresión.

Presente.

 

Quien suscribe José Félix Zavala y  con la acreditación que tengo ante esa fiscalía con todo respeto me permito dirigirme a usted para solicitarle:

 

Que se cite para careo ante los hechos que yo narro en esa fiscalía y para demostrar mí dicho al Ex Secretario Particular del gobierno de Querétaro a Andrés Burkle Johnsson y  al Ex Coordinador de Seguimiento Gubernamental Mauricio Cervantes García, personas que el gobernador uso para violentar mi derecho a la libre expresión. Estuvieron afuera de la oficina porque les impidieron entrar a los que lleve como testigos al Lic. Arnulfo Moya y al Prof. Sergio Gerónimo.

 

Que se llame a los peritos en cibernética para que se compruebe el jackeo a mi sitio web: www.eloficiodehistoriar.com.mx y el retiro que hicieron de más de 5 mil artículos que fueron repuestos por tenerlos en salvaguarda el Lic. en Informática Rogelio Hernández y que comprueben también la intervención en mis correos electrónicos donde mandaron algunos de ellos a mi nombre.

 

Que se cite a Francisco García Muñoz, Funcionario de la Oficina de Control Político de la Secretaria de Gobierno del estado de Querétaro, para que informe del seguimiento que a mi persona se le ha hecho para impedirme mi libertad de expresión.

 

Que se cite a la Directora del Instituto Queretano para la Cultura y las Artes, Laura Corvera, explique porque se me niega la difusión de los libros de mi autoría en las librerías del gobierno del estado a su cargo.

 

Espero que estas pruebas den inicio a una averiguación más puntual de mi dicho sobre las violaciones que el gobierno del estado de Querétaro encabezado por José Calzada ha venido haciendo en mi persona y en mi trabajo como periodista y escritor.

 

Solicito como víctima; seguridad a mi persona, a mi esposa y a mis hijas que han sido objeto de agresiones como ya se le informo, que se me proporcionen los medicamentos que nos son urgentes para conservar nuestra vida y un lugar digno para vivir mientras la fiscalía se allega a las pruebas de mi denuncia de hechos y llega  a la conclusión de la flagrante violación a mi libertad de expresión.

Respetuosamente

José Félix Zavala