“Un Paseo por Querétaro” 25 de julio de 1531; Su fiesta

Un paseo por Querétaro

José Félix Zavala

Este hermoso país, visto desde la loma,
causa tanto agrado a los ojos,
que faltan colores a la retórica
para pintar con propiedad
lo que tan amena ciudad encierra.

Desde los cerros de Pathé o el Cimatario o desde la loma del Sangremal o del cerro de Las Campanas se aprecia un Querétaro en pleno desarrollo y se mira a lo lejos bajando de la Cuesta China, entrando por Juríca o viniendo del bajío, miles de gentes que buscan avecindarse en nuestra ciudad o simplemente pasearse por sus calles.

Las Cajas de Agua que brotan de sus paredes, como regalos a la vista por todas sus calles, la Fuente del Marqués o el Tanque del Agua, le dan entrada a la Avenida de Los Arcos.

Las calles de Reforma y Arteaga, la de Hidalgo, la de Morelos, la de Allende, la de Juárez, la de 16 de Septiembre, la de Independencia, nos muestran todas las casas de sus antiguos habitantes. Todo se vuelve una ciudad paseo, una ciudad museo, un lugar de convivencia

En el Nuevo Querétaro, a nadie le es ajeno al caminar, por los que hemos dado en llamar “los andadores”, son los tradicionales Callejones, como los que forman “El Baratillo”, en los recovecos de las calles de Cabrera y Vergara, entre esculturas, galerías y fiesta.

El espacio que forma la bajada del Biombo o andador 5 de mayo, partiendo de La Plaza de Armas y La casa de La Corregidora a la rinconada de San Francisco, continuando por el Portal de Las Tamaleras, el Jardín de La Corregidora, de San Antonio y el andador de 16 de septiembre, entre librerías, restaurantes, arte, el templo de san Antonio, La Congregación y las fuentes con sus monumentos, hasta llegar al de Juan Caballero y Osio, rodeado de buñueleras.

La Plaza de Armas, rodeada del Portal y Casa de los Samaniego, del Portal de Dolores, del Portal Quemado, de la Gran casa de Ecala, de los Septién, de Las casas reales, la galería Libertad, los mesones y restaurantes, la Fuente del Marqués, logran el espacio de mayor belleza en la ciudad.

Otro espacio que ofrece la ciudad para sus paseantes, es el que forma, el Portal de Independencia y el Jardín del Arte, el costado norte de Bellas Artes, la segunda parte del edificio del antiguo Convento Grande de San Francisco, ya mutilado y el Portal Bueno, para encontrarse en el medio la Plaza de La Constitución, un lugar donde el agua de la Fuente del Querubín, las bancas acomodadas a la europea y los faroles agraciados, permiten ver los edificios que circundan la plaza, en un agradable descanso.

Se encuentra otra agradable sorpresa al paseante, partiendo de donde se forma el espacio comprendido por el jardín de Santa Clara con su Fuente de Neptuno y la calle real o de Madero, con su gran casa de La Marquesa, el Palacio Municipal, el costado del gran Oratorio de las Clarisas, el Jardín Guerrero, con su fuente monumental, El Teatro de la Ciudad, la cercanía del Museo de la Ciudad y las oficinas del telégrafo o antiguo Hospital de los Hipólitos.

La vista se recrea amablemente e invita a la convivencia, con La Plaza Mariano de Las Casas, circundada de portales y el exterior del Beaterio, hoy Escuela de Artes Gráficas, más El Oratorio de Santa Rosa, esperando el toque de las horas en el reloj más antiguo de la ciudad y la visita a la hermosa capilla de indios llamada del Espíritu Santo, es otro paseo inolvidable en nuestra ciudad, mejorará sí se encaminan hacia la calle de Belén o Ezequiel Montes.

A veces pareciera olvidada la Plaza de San Sebastián, un entorno verdaderamente maravilloso el que hace la fuente, el jardín, La Casa del Faldón, la Iglesia y el andador.

Acudir cuesta arriba partiendo de la Plaza de Abajo, rumbo al barrio de La Cruz, es una experiencia exclusiva de quién visita nuestra ciudad, se topará con la imponente ciudadela formada por la Plaza de los Fundadores, el jardín de la Cruz, la capilla del Calvarito y la grandiosidad de La capilla de la Asunción, el templo de La Santa Cruz de los Milagros, El Convento y el Museo, ubicado en el ex Colegio de Propaganda Fide.

El Cerro de Las Campanas, vuelto un parque agradable a la vista, con La Fuente de los Niños, La Capilla de los Habsburgo, el monumental hemiciclo a Benito Juárez, El Museo de Sitio y la agradable vista al sur de la ciudad

La Plaza de santo Domingo con su Cruz Atrial, la Iglesia, la Capilla de la tercera orden, su convento restaurado y el Archivo Histórico de la orden dominica, uniéndose al ex Convento de San Agustín, nuestro actual Museo de Arte, la Iglesia muestra viva de los gloriosos artistas queretanos.

La Plaza del recreo o Jardín Zenea o La Plaza de Abajo, rodeada del Convento Grande de San Francisco, el Gran Hotel, los portales de las tamaleras, con su fuente de Hebe, su Kiosco, serenatas, pareciera la oportunidad de comenzar a vivir una tarde inolvidable en Querétaro, más si se encamina entre comercios chillones de la Avenida Corregidora y se introduce a La Alameda entre “El Pueblito” y los árboles frondosos del gran paseo alamedado.

La rinconada del Teatro de la República, con sus esquinas chatas y la cercanía de La Mariposa, el portal en la esquina de las calles, 15 de Mayo y Pasteur norte, más la casona episcopal, de Próspero C. Vega, esquina con 15 de Mayo, logran fascinar al paseante.

El conjunto arquitectónico que forman el templo de La Compañía y los colegios de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, conocidos como La parroquia y el Patio Barroco, son lugares imprescindibles de una visita a la ciudad de Querétaro.

El río nace en el Zamorano
Atraviesa las haciendas de:
Atongo, Chichimequillas,
La Griega y Saldarriaga,
Los pueblos de La Cañada y Hércules,

Recorrer el río Querétaro, desde su entrada al centro de la ciudad, por el Molino de San Antonio, seguirlo por sus tres puentes antiguos, el de San Sebastián, el Puente Grande y el Puente de hierro, hasta su salida por Santa María Magdalena, dan la oportunidad de mirar a la otra banda, el Jardín de los Platitos y La Estación Porfiriana del tren.

Las casas caen desde los cerros de San Pablo, Menchaca y Peñuelas, hasta llegar a los barrios de la Trinidad, El Cerrito, El Tepetate, San Gregorio, La Candelaria y San Roque.

¡ Que. viva el Señor Santiago
que es el mensajero
que es el mensajero
de los cuatro vientos !

La santa Cruz de los Milagros, La Virgen del Pueblito, El Señor de las Maravillas, el Santo Señor de Esquipulas, son sus devociones.

El estadio mundialista de fútbol, La Corregidora y su Auditorio Corregidora, son su orgullo, mientras sus nuevas avenidas se cruzan entre puentes peatonales y tréboles a gran velocidad, rumbo a las zonas industriales o a Juriquilla, Tequisquiapan, Bernal, La Sierra Gorda y Jalpan.

Primera Doctrina y posterior primera parroquia en la ciudad de Querétaro por José Félix Zavala

La Ciudadela

Convento Grande De San Francisco, Doctrina y Primera Sede de la Parroquia de Santiago de Querétaro

E
n la región en que se enclava Querétaro, Han sido identificadas tres grandes culturas mesoamericanas que se desarrollaron en su vecindad: La teotihuacana, la tolteca y la mexica, además de la presencia de chichimecas, otomíes y tarascos, que participaron en su poblamiento.

Con la llegada de los franciscanos a Querétaro, a instancias de Conín, para congratularse con las tropas de Nuño de Guzmán, en el siglo XVl, que provee él mismo y a su costa, la creación del Convento Grande de San Francisco, El Conjunto franciscano o “La Gran Ciudadela”, desde donde la población, se convertirá en un centro urbano, religioso, político y social, creando y manteniendo a Querétaro, como una de las más hermosas, productivas e importantes.

La privilegiada y céntrica ubicación geográfica de Querétaro, ha colocado a la población en un verdadero cruce de caminos, tanto en la época prehispánica, como en la etapa posterior a ella, a eso se debe que se le nombre como “garganta de tierra adentro”.

Fueron los siglos comprendidos entre el Vll y X d. C. Cuando tuvo Querétaro su desarrollo mesoamericano más importante y es bien sabido que sus primeros asentamientos fueron realizados por las grandes culturas del México antiguo y se ubican, de acuerdo a los arqueólogos, desde el preclásico.

La historia de Querétaro en el siglo XVl, reviste gran importancia, sobre todo para los conquistadores, por ser el cruce de las rutas comerciales en ese momento e inmemorialmente, lo mismo que un centro de culto a la diosa madre.

Con la toma de la población por el Pochtecatl Conín y su séquito, en su huída del altiplano hacia norte, para alejarse de los españoles, da comienzo a la refundación de Querétaro, por medio de acciones que Conín implementa con un nuevo reparto de tierras y poblamiento, al uso ordenado del agua del río, por medio de acequias, cantidades y tiempos, da pie a la fundación de una nueva ciudad de traza mixta, cuando comienzan los españoles a instalarse en ella.

Conín y su trascendencia de su pasado prehispánico, junto con la erección a sus costas del primer templo católico, que fue el convento de San Francisco y el humilladero, donde estuvo La Santa Cruz de los Milagros, en la cima del cerro del Sangremal, dentro de tierras de su propiedad al inicio del camino a México, es el fundador del nuevo Querétaro, que comenzará al final del primer tercio del siglo XVl.

La ubicación del sitio donde se levantó el Conjunto Franciscano o La Ciudadela obedece, a lineamientos seguidos por las tres órdenes religiosas que realizaron la conquista espiritual de México. En el caso Querétaro se tuvieron los dos motivos principales para asentar un centro religioso que diera pie a los propósitos de los europeos: La Ubicación daba dominio visual del territorio, existían importantes vías de comunicación y existía en el lugar una tradición ritual de tipo espiritual prehispánico, que atrajera a la población regional.

Este conjunto religioso planeado por los franciscanos en Querétaro, bardeado, aislado y diseñado, les daba independencia urbana, con respecto a la traza prehispánica, dándose transformaciones, anexiones, ampliaciones, destrucciones y sustituciones que se fueron dando durante el siglo XVl.

El siglo XVl con la fundación de La Ciudadela Franciscana y la creación de un nuevo modelo de ciudad, con traza mixta, se convierte en el siglo generador; El siglo XVll será el siglo productor y constructor del nuevo Querétaro, el criollo.

Los franciscanos buscarán a toda costa mantener el control de todo tipo que tenían en Querétaro, principalmente dificultando el establecimiento de otras órdenes religiosas en la ciudad. Prueba de ello fue la rapidez, sigilo y pleitos para el establecimiento de los carmelitas en Querétaro, en 1615, en la casa donada por Francisco Medina. Esta fue la primera orden religiosa establecida en Querétaro no franciscana entre 1531 a 1615.

El siglo XVlll será el del esplendor, y se reconoce el espacio temporal, entre 1620 a 1778, como el tiempo creador de la ciudad que ha tenido el devenir del que se goza hasta casi finales del siglo XX, generador a su vez del destino queretano durante el siglo XlX y primera mitad del XX, donde se generará otro destino para esta ciudad, el del siglo XXl.

Querétaro fue un pueblo en el siglo XVl donde los indios participaron activamente en la creación de su nueva arquitectura, no solo con la mano de obra, sino también como inversionistas, como es el caso de Conín y la construcción del Convento de San Francisco, el de Santa Clara, El Hospital Real, así como sus artistas y productores.

Será el siglo XVll con los criollos, los que ocuparán el lugar más importante en la toma de decisiones y en la conformación de la futura identidad social y productiva del Querétaro nuevo, post mesoamericano, españolizado.

Los Conventos franciscanos en Querétaro están y estuvieron desde sus inicios en posiciones privilegiadas, como el de La Santa Cruz de los Milagros, donde se domina el Valle, El Convento Grande de San Francisco, donde se juntan todos los caminos que conducen a las zonas comerciales y mineras más importantes antes durante y después de la invasión española.

Quedando los conventos franciscanos de Santa Clara, El de los Dieguinos y el Hospital Real, sobre los caminos a Guanajuato, México, Zacatecas y San Luis Potosí. De la puerta principal del atrio de La Ciudadela franciscana y ahora de ese mismo lugar, que lo forman la esquina de Juárez y Madero parten los caminos reales y se forma la garganta de tierra adentro.

La construcción del Convento Grande de San Francisco, la podemos encontrar desde 1548, pero la llamaremos efímera, es momentánea para dar espacio a los primeros frailes y comenzar así su obra de expansión y solidificación que terminará hasta el siglo XVlll.

Para 1536 Los Franciscanos de la Provincia Del Santo Evangelio, lograron establecer una custodia, que para 1565, llegaría a ser la Provincia de los Santos apóstoles, Pedro y Pablo, de Michoacán y para 1582, el visitador Fray Alonso Ponce, dice sobre el Convento de San Francisco de Querétaro:

“Está acabado con su iglesia, claustro, dormitorios y huerta;” Tiene buen edificio de cal y canto y es capaz de muchos religiosos y por eso suele haber en él estudios de teología o artes o de gramática”.

En 1595 el templo y el convento resultaban pequeños, la iglesia la ocupaban los españoles y los indios oían misa en el patio, para 1727 el convento se perfeccionó gracias al fraile Fernando Alonso González. Fue un proceso de cambios adaptaciones y modificaciones en más de ciento cincuenta años.

Existe un enorme atrio cementerio, bordeado por la barda atrial y rematado por pináculos, siendo un pueblo de indios, por lo menos hasta 1638.

“Paralela a los muros del claustro se extendía la parroquia de indios, en la parte del cementerio, llamada del Señor San José y era de tres naves, existían ahí, seis cofradías con sus rentas correspondientes, con sus imágenes, que sacaban en sus procesiones y cada cual tenía su retablo de magnifica hechura”.

En ese mismo cementerio esta la Capilla de la Tercera Orden de la Penitencia, donde se venera la imagen de Jesús Nazareno, obra del fraile Sebastián Gallegos, realizada en 1631 y colocada en un lujoso tabernáculo

En 1694 en el atrio del Convento Grande de San Francisco se estrenó La Capilla de La Santa Casa de Loreto, casa construida al centro de una pequeña iglesia de bóveda y bajo la cúpula, este lujoso tesoro, llamado Casa Lauretana.

Frente a esta y en el mismo espacio del atrio cementerio está la capilla de San Benito, construida la Imagen también por el fraile Sebastián Gallegos, allá por el año de 1630.

La traza urbana del nuevo Querétaro será mixta, ya que de 1531 a 1551, la población es solo de indios, comienza su modificación con la construcción de la Ciudadela, reconstruyéndose un nuevo Querétaro, de manera lógica, de acuerdo a los ya trazados caminos prehispánicos, a su propia topografía, a los caminos de la plata, al conjunto franciscano y supeditada a los sucesos posteriores, que se darán durante la invasión española.

.Hacia el segundo tercio del siglo XVll la región queda conquistada, conquista donde Conín no fue ajeo y si aliado de los españoles, da fin la guerra chichimeca y comienza la migración de españoles venidos de la ciudad de México y otros directamente de España.

Al Mismo tiempo se da la conquista espiritual, que como en los tiempos prehispánicos llevará a Querétaro a ser un centro religioso de primer orden. La mejor prueba de ello es que en este siglo el Convento Franciscano de Querétaro La Ciudadela, comienza a reconstruirse.

En 1694 Francisco Rodríguez y Cristóbal de Villalpando, construyen el retablo mayor del templo de San Francisco y el embellecimiento y comodidad de esta ciudadela no terminarán hasta entrada la primera parte del siglo XVlll. Serán monumentales, su sala capitular, su sala De Profundis y su escalera monumental.

El Convento Grande de San Francisco o La Ciudadela, se convierte durante casi tres siglos en el parteaguas de dos culturas ya que quedó en medio geográfico y social del pueblo de indios y el pueblo de españoles, sirviendo a los dos grupos como de eje rector en todos los sentidos.

El Convento Grande de San Francisco es el inicio en Querétaro de la conquista material y espiritual y lo será en el siglo XVlll el fin de estas conquistas, al darse inicio la guerra de independencia.

Es pues un edificio en parte europeo, el que en Querétaro se manifiesta como una micro ciudad con carácter de autosuficiencia: patios, centros de culto, de abasto, de asistencia y de educación.

Este centro religioso da pie a los dos Querétaros, el prehispánico y el actual, genera su nuevo desarrollo urbano y le da funcionalidad a su desarrollo, como una de las ciudades más importantes de este país.

Por la conquista espiritual de Querétaro por los franciscanos vendrán los cambios y el nuevo derrotero ideológico que determinará, la distribución de tributos, el control del mercado y el monopolio de la mano de obra.

La evangelización tuvo su carácter programático para la regulación de la nueva población en América y en este caso de Querétaro.

Efemérides:

• 1540 .- Conín entrega el solar a los franciscanos donde crearán su convento

• 1548.- Da comienzo la construcción del primer templo del Convento de San Francisco de Querétaro

• 1566 .- El Convento de San Francisco de Querétaro, deja de pertenecer a la Provincia del Santo Evangelio y se integra a la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán,

• 1570 .- El Convento debió estar en pleno funcionamiento.

• 1584.- Se recibe la visita de Fray Alonso Ponce y la sede parroquial de Santiago, a cargo de los franciscanos de Michoacán, depende del arzobispado de México.

• 1596 .- Se comienzan las diligencias para construir nuevas celdas y un nuevo templo en San Francisco.

• 1597 .- Se tiene ya el primer plano de la ciudadela o conjunto franciscano

• 1600 Francisco de Chavida trabaja para los franciscanos en la construcción del templo de San Francisco y Santa Clara.

• 1620 .- Se publica el primer mapa de los alrededores de Querétaro.

• 1620 a 1644 .- Se demuele el antiguo templo y se inicia el que ahora existe. Se construye La Enfermería, El Noviciado, El Claustro y La Torre.

• 1634 .- Se funda la tercera Orden de San Francisco, en Querétaro.

• 1634 .- Se estrena la capilla de La Tercera Orden, en el cementerio del Convento Grande de San Francisco.

• 1644 .- Antonio de Achaide se convierte en el alarife principal del templo de San Francisco.

• 1658 .- José de Bayas maestrea en el conjunto franciscano, cinco bóvedas, tres arcos de la capilla mayor y blanqueado del templo.

• 1680 .- El Convento de San Francisco esta en plena efervescencia.

• 1685 .- Se hacen arreglos a la Enfermería, Hospedería, refectorio, panadería y cocina.

• 1685 .- Se terminan dos campanas nuevas para San Francisco.

• 1693 – 98 Fechas inscritas cerca de la escalera del claustro, que indican principio y fin de una obra. Posiblemente el claustro.

• 1694 .- Se estrena la capilla de Loreto

• 1696 .- Se estrena la capilla del Santo Cristo de San Benito.

• 1698 .- Se concluyen algunos trabajos en la capilla de Los Naturales.

• 1705 .- Se termina la nueva barda de la ciudadela o conjunto franciscano.

• 1706 .- Se plantan nuevos tipos de árboles en la huerta.

• 1727 .- Se renueva el claustro y parte del templo.

• 1737 .- Se termina nueva obra en la capilla de la tercera orden.

• 1737 .- Se termina la capilla interior de Jesús Nazareno.

La Destrucción

• 1759. Pierden los franciscanos la parroquia de Santiago, que es secularizada y trasladada a La Congregación.

• 1810 .- El Convento se vuelve prisión de los conjurados contra los españoles.

• 1816 .- Se quitaron los retablos barrocos del maestro Gudiño, en el templo de San Francisco. También se retira el retablo barroco y del altar mayor de San Francisco, obra de Pedro de Rojas.

• 1861 .- El Gral. Arteaga comienza la destrucción de la barda atrial y las 5 capillas.

• 1865.- Se trasladó la sede catedralicia del templo de La Compañía al de San Francisco, lo fue del 25 de julio de ese año al 11 de enero de 1911.

• 1867 .- El Atrio de San Francisco es conocido como la plaza de los escombros.

• 1867 .- Se comienza la construcción del Jardín Zenea y existen en el antiguo atrio, dos mercados.

• 1867.- Los grandes lienzo que decoraban el claustro sobre la vida de San Antonio de Padua y San Francisco de Asís, obras de los maestros Rodríguez Juárez, José de Ibarra y Miguel Cabrera.

• 1905 .- Se destruye la huerta y en su lugar se da paso al mercado Doctor Pedro Escobedo, que muy posteriormente será la Plaza de la Constitución.

• 1917 .- se abre por en medio del primer templo franciscano y el crucero del actual la calle Aquiles Serdán, para unir la calle de Madero con la de 5 de mayo.

• 1925 .- Se repara este daño causado a Querétaro y el Fraile Ángel Juárez, guardián del convento, inicia la reconstrucción.

• 1959 .- Se restaura la torre.

• 1967 .- Se construye la plaza constitución y el estacionamiento subterráneo.

• 1967 .- se abre la calle de Corregidora atravesando La antigua Ciudadela y partiendo en dos las casas que iban de San Antonio al Río y de la calle de Independencia a la Alameda.

• 1993 .- Se crea el Jardín del arte, en el lugar de la pequeña huerta y osario que conservaban los franciscanos.

Capillas en el conjunto franciscano:

Sagrario de la Iglesia Parroquial

En el cuerpo principal de la nave del templo está la capilla del Santísimo o del Sagrario, existe una archicofradía para mantener los gastos que para su mantenimiento se necesitan y para los monumentos que se levantan el jueves Santo, donde llegan a arder más de mil cuatrocientas luces y para la procesión del Jueves de Hábeas Christi.

Iglesia Parroquial de los Naturales

Esta construida en el atrio cementerio y es la parroquia de los indios, bajo la advocación del Señor San José, es de tres naves, sirve para la atención de los naturales y existe en ella seis cofradías, con sus rentas correspondientes. Tiene sus retablos barrocos también en los altares colaterales.

El primer templo católico levantado en la ciudad de Querétaro, a un lado del actual, se ha querido adjudicar a la parroquia de indios, después de la secularización de la parroquia en 1759, fue cedida a la Cofradía de los Hermanos del Cordón.

Creo que se pasa por alto La Capilla Abierta que debió de dar al atrio Panteón, las capillas pozas, por ser parte de la ritualidad mesoamericana, tanto el culto en espacios abiertos y las procesiones.

Esta primer templo del conjunto franciscano fue en parte destruida cuando se quiso continuar la calle de Madero con cinco de Mayo, pasando sobre el colateral o crucero de la iglesia actual y del primer templo, que al levantarse el existente pudiera haber quedado al servicio de la población india.

Capilla de la Tercera Orden:

Se encuentra en el atrio cementerio esta hermosa capilla construida en 1634, esta iglesia es de alta calidad que puede competir con cualquiera y la mantienen los principales de la población de esta ciudad de Querétaro. Allí existe una imagen de Jesús Nazareno, obra del fraile Sebastián Gallegos y que tiene una gran veneración entre los indios.

Esta imagen tiene un hermoso retablo y mucho adorno y la sacan en procesión para el rezo del Vía crucis, Su culto no se pude decir cuando comenzó pero para 1745 era ya muy antiguo.

El retablo mayor de esta capilla fue realizado por Pedro de Rojas, hubo un nuevo retablo de cal y canto de Mariano Paz, la escultura fue obra de Mariano Perrusquía y la pintura del maestro Astudillo. Esta capilla fue destruida en el siglo XlX por las leyes de reforma.

Capilla de La Santa Casa de Loreto

Se encuentra también en el atrio cementerio del conjunto franciscano, esta capilla tiene una imagen trasuntada de la del colegio de San Gregorio de México. Tiene un trono de plata al martillo, con gran cantidad de espejos y preciosos retablos. Esta casa lauretana esta bajo la Bóveda de un templo que la cubre y se estrenó en 1694.

Capilla y Santuario del Santo Cristo de San Benito

Enfrente de la capilla de Loreto se encuentra esta capilla de la milagrosa imagen del Cristo de San Benito y que es obra del escultor y fraile, Sebastián Gallegos y se fabricó la capilla a expensas del Alférez Real, José de Urtiaga Salazar y La Parra.

La capilla es toda de cal y piedra, con bóvedas sobre arcos y pilastras de cantería, cimborrio y crucero. Sus retablos están hechos con abundancia de láminas y espejos y a la moderna, con estípites y en el centro un admirable nicho, con vidrieras adornadas de perlas, diamantes y otras joyas más.

El santuario está adornado por los propios franciscanos, por limosnas y por la propia Cofradía. El Cristo de San Benito esta colocado en un nicho de cristal, su culto está principalmente en manos de sus mayordomos y del Juez eclesiástico.

Esta capilla y las otras del atrio fueron destruidas poco a poco y con motivo de las leyes de reforma por el año de 1864 en adelante, hasta cambiar el panorama del centro de la ciudad.

La conquista espiritual de La Sierra Gorda, parte de la historia de la Iglesia en Querétaro

La Conquista espiritual de la Sierra Gorda

Las Misiones Pames de la Sierra Gorda Queretana

En una de las reservas de la biosfera más hermosas que existen, con una abundante riqueza cultural y ecológica, entre cañones, ríos, selvas, bosques, montañas y desiertos, entre una flora y fauna majestuosa surgen los tres mil años de cultura mesoamericana rematando con las cinco misiones pames:
La de Nuestro Señor Santiago de Jalpan
La de Nuestra Señora de La Luz de Tancoyol.
La de Nuestra Señora de Las Aguas de Landa
La del Señor San Miguel de Concá.
La de San Francisco de Tilaco
El mundo concebido por los pames e interpretado al modo occidental al construir las misiones de la Sierra Gorda, solo las podemos interpretar en las fachadas, el reducto que nos dejaron para concebir la fantasía de los artistas serranos de Querétaro

La conquista espiritual de La Sierra Gorda, fue una de las más difíciles y prolongadas en el contexto histórico de la invasión española u occidental, en el continente y se dio en una región en estado de guerra, entre la civilización nómada del semidesierto y la civilización serrana, contra la milicia española, colonizadores y misioneros.

Es importante tener en cuenta que “Las misiones” eran decisivas para la penetración y ocupación de los territorios, así como para la integración socio cultural de los pueblos conquistados.

Los objetivos de evangelización y educación de los “indígenas” eran compartidos por las diversas órdenes religiosas y por el clero secular, las variantes se daban en las estrategias y metodologías, para la congregación y reducción de los pueblos de este continente.

Entre los exponentes de estos principios normativos se pueden citar al jesuita Joseph de Acosta y al franciscano Fray Isidoro de Puertollano, entre otros.

Es sabido que a la llegada de los llamados “Los Doce” misioneros franciscanos a mesoamérica, se establecieron en Texcoco, Tlaxcala, Huejotzingo y México, de este último lugar dependían Cuatitlán, Tula y Jilotepec, a su vez de esta última población giraban, Huichapan, Actopan, El Mezquital, San Juan Del Río y Querétaro.

Para entrar al territorio norte que hoy forma parte del estado de Querétaro, habitado principalmente por Jonaces y Pames, los franciscanos fundaron en las cercanías las misiones de Huichapan, Cadereyta, Tolimán, Xichú y Río Verde.

Los agustinos en sus intentos de penetrar la zona de los Chichimecas, fundaron las misiones de Xilitla y Yuriria a partir de 1570, además de Ixmiquilpan, Metztitlan y Huejutla.

Se tiene como la primera incursión franciscana en territorio queretano allá por 1532, por Fray Andrés de Olmos en las poblaciones de Jalpan y Tancoyol, pueblos tributarios de Oxtipa, asiento de huastecos y mexicas, pero rodeados de Jonaces y Pames.

El método agustino, según Solís de la Torre, se caracterizó por el respeto a la idiosincrasia de los pueblos jonaces y pames y tratándolos de llevar a la civilización cristiana lentamente, cosa contraria a los proyectos de los invasores españoles en general y a las otras órdenes que incursionaron en la región

Según Lino Gómez Canedo el primer misionero agustino que penetró en la región de la Sierra Gorda queretana, fue Fray Lucas de los Ángeles en 1601, visitando Concá, Ahuacatlán, Jalpan y Tancoyol, abandonando la región en 1609, debido a la agresividad de los jonaces.

Los dominicos incursionaron en el semidesierto queretano a partir de 1688 encabezados por el fraile Felipe Galindo, después obispo de Guadalajara.

La Sierra Gorda es un territorio con abundancia de minerales, que fue aprovechada suficientemente por los habitantes inmemoriales de esas tierras, principalmente el cinabrio y el almagre. Para su obtención se explotaron numerosas minas y se establecieron numerosas comunidades, se calcula alrededor de 500 y algunas de gran tamaño como las que conocemos como Ranas, Toluquilla y Quirimbal.

En 1945, Eduardo Noriega, daba a conocer la construcción de templos, juegos de pelota y muros de contención, existentes en la zona, con nexos culturales con Tula, Teotihuacan y Tajín.

Estas ciudades mesoamericanas, según Margarita Velasco, fueron construidas en la parte alta de las montañas, con ubicación estratégica que les permitiera controlar la circulación de personas y recursos naturales.

Se calcula que estos asentamientos tuvieron su mayor esplendor entre los siglos lV y XlV, de la era cristiana y que comerciaron con las regiones de Tula, Río Verde, La Huasteca, Los Purépechas y los Otomíes en los ahora estados de Michoacán e Hidalgo y las dos costas, tanto la del Pacífico como la del Golfo de México.

Jaime Nieto habla de los jonaces como especialistas del semidesierto queretano, ya que la sobrevivencia en esas tierras, requiere de un alto conocimiento del lugar y sus formas de subsistencia, aclarando el gran uso que hicieron del maguey, la tuna y el mezquite

En la planicie del ahora San Juan Del Río, antigua tierra Blanca de Chichimecas, se habla por medio de las exploraciones arqueológicas de una ocupación desde el preclásico hasta el post clásico, ejemplificando al inicio con las localidades de La estancia, El Rosario, pero sobre todo el Barrio de La Cruz, con población urbana, viviendas, diversidad del trabajo y centros ceremoniales y una marcada influencia de la cultura de Chupícuaro, pasando posteriormente por la de Teotihuacan y Tula.

Según un estudio de José Luis De La Vega, nos dice que las entradas de las minas sirvieron a los jonaces de cementerios y que los cráneos eran pintados con cinabrio, resaltando con ello la importancia de la obtención del cinabrio, para ellos y el resto de mesoamérica, resaltando la existencia de más de 2000 bocaminas, la intensidad del trabajo y la calidad del mineral, mostrándonos la demanda generada por los pueblos con quienes comerciaban.

Según Marta Eugenia García Ugarte la región del semidesierto y la Sierra Gorda, con excepción de Tolimán, se mantuvo fuera del control español, hasta la guerra a sangre y fuego, encabezada por José de Escandón, en 1744.

Los misioneros salidos del Colegio de Propaganda Fide de San Fernando en la ciudad de México fueron quienes finalmente lograron por un tiempo fundar las cinco famosas misiones de la Sierra Gorda.

Se atribuye al fraile Pérez de Mezquia las primeras experiencias misionales con Fray Junípero Serra, venido también del Colegio de San Fernando a esta sierra en junio de 1750.

La Villa de Cadereyta solo pudo ser ocupada hasta el siglo XVll, debido a una campaña militar que propició el establecimiento de colonias militares para el resguardo de las empresas mineras, agrícolas y ganaderas de los españoles.

“Los indios se excusan y se resisten…”.
Dice Fray Lucas Cabeza de Vaca en 1743

La edificación de templos era y debería ser el símbolo del establecimiento definitivo del cristianismo y la colonización y en palabra de los conquistadores tanto materiales como espirituales señalan “Las iglesias dan forma a los pueblos”.

Los Pames no tuvieron papel secundario o de peones, sino que participaron activamente. ”He oído decir a un albañil, excelente artífice que le fabricó la iglesia de la misión porque instruyendo a alguno de los mecos, por su grande aplicación a los oficios de albañil, carpinteros, herreros, pintores, doradores, pintores…”. Los indios aprendieron rápidamente los oficios necesarios.

Los templos quedaron edificados al estilo del siglo XVl, con su arco de entrada, atrio – cementerio, capillas pozas, capilla abierta, templo y dentro de él, capillas devocionales, torres, escultura, pintura, se labraron retablos dorados, altares colaterales, coro y cajas de órgano. Púlpitos, confesionarios y muebles litúrgicos.

También se elaboraron frescos con motivos de conchas y encortinados, de tal suerte que los indios entraban a un verdadero palacio lleno de luces y colores, perfumado por el incienso, alegrado por los cantos y colmado de flores.

Los frailes supieron incorporar los casi tres mil años de civilización Mesoamericana, en un tiempo récord a la civilización europea, logrando un barroco mexicano o pame, orgullo hasta la fecha de nuestro estado. Son obras que se ajustan al paisaje y al ambiente espiritual de la zona, no imitaciones de otros trabajos.

Estas obras realizadas de 1750 a 1770, fueron abandonadas por los indios pames mientras eran ocupadas por los españoles, criollos y soldados, quienes vinieron a ocupar las antiguas misiones pames.

Cronología

• 1526.- Conín y Nicolás de San Luis de Montañez fundan la Ciudad de San Juan del Río
• 1527.- Fernando de Tapia y Hernán Pérez de Bocanegra fundan la Ciudad de Querétaro. El mismo año se establece Jalpan por Nuño de Guzmán.
• 1533.- Santiago de los Valles de Oxitipa son fundados por el Gobernador de la Región, Nuño de Guzmán. Pasa a encomienda de Francisco Barrón de 1538 a 1570.
• 1555.- Se funda la Misión de Xilitla por Fray Alonso de Veracruz de la Provincia de San Agustín. Desde este lugar visitaba a los de su misma orden en el Valle de Tilazo, que serían segregados para formar junto con otras rancherías la Misión Fernandina de San Francisco de de Tilazo.
• 1568-1585.- durante el virreinato de Martín Enríquez se establece el presidio de Jalpan.
• 1597.- Fray Francisco de Buendía y Alonso de Formicedo, Franciscanos de la Provincia del Santo Evangelio atendían a Escanela desde Jiliapan.
• 1601.- El fraile michoacano Lucas de los Ángeles visita las misiones de Concá, Ahuacatlán, Escanela, Jalpan y Tancoyol. Es probable que durante la expedición fundó los puestos misionales de San Juan Tetla, Asiento de Gatos, San Cristóbal, San Miguel y otras misionjhes que hubieron sido abandonadas en 1609 por la obstinación de los indios Jonaces.
• 1626.- Visita la Misión de Concá otro padre michoacano, Fray Alonso de Rebollo (1676-1677. Presencia Agustina en los enclaves misionales de Jalpan, Concá y Barranca)
• 1683.- Fray Antonio de Llinás, de propaganda Fide, funda el Colegio de la Santa Cruz.
• 1743.- El teniente de Capitán Genera, José Escandón y los Fernandinos Ortiz de Velasco y José García vistan las misiones serranas, haciendo una detallada y completa inspección del estado en que se encuentran. En Febrero del mismo año, Escandón firma en Querétaro el informe pormenorizado sobre su visita, concretando las propuestas para su reorganización.
• 1744.- Es aprobado el Plan de Escandón, ordenando al virrey que se lleve a cabo. El Colegio de San Fernando acepta posteriormente la administración de las cinco misiones que se establecerían en la parte central de la Sierra; Jalpan, Concá, Landa, Tilaco y Tancoyol. Después de este acto, Escandón parte a la región serrana, viajando con Fray Pedro Pérez de Mezquía declaran formalmente fundada la Misión de Santiago de Jalpan, que entregan renuentemente al agustino Lucas Cabeza de Vaca.

Nombran Gobernador de los indios al intérprete Baltasar Coronel, descendiente de de pames y mexicanos. Al frente de la Misión quedan dos sacerdotes misioneros y un hermano lego. Poco tiempo después se funda la Misión de San Miguel de Concá, en presencia de las mismas autoridades, dejando a su cargo a dos sacerdotes y a un hermano lego.
• 1744.- En Abril se establece la Misión de la Purísima Concepción en el paraje conocido como Agua de Landa, con indios mecos pames de las rancherías de Tongo, Peácola y Matzacintla, quedando como ministros los frailes José de Castaño y José de Sierpe. Un mes después se establece la Misión de San Francisco de Tilaco, con indios mecos de la Ranchería de Lobo, sujetos a la Misión Agustina de Xilitla. Escandón da posesión al Teniente de protector Vicente de Perrusquía, así como de los jacales que funcionaban como iglesia y convento, contabilizando 204 familias dando un total de 749 personas. A su cargo quedaban los frailes misioneros Juan Escudero y Mariano José Farfán. La última Misión del grupo, Tancoyol, se establece bajo el título de Nuestra Señora de la Luz. Habitaban 218 familias dando un total de 218 familias con una población de 643 indios mecos pames. Quedan como misioneros guardianes Fray Domingo de Arroyabe y Lucas Ladrón de Guevara, traídos dos años atr´s por el padre Mezquía.
• 1746-1747.- Dos graves epidemias virales diezman a los indios congregados en las Misiones; solo en Tilaco murieron más de 200 personas, entre ellas dos misioneros.
• 1747.- Escandón hace elogios en su informe sobre la labor realizada por los misioneros Fernandinos, quienes en sólo 2 años y medio habían hecho de las misiones a su cargo, auténticos pueblos.
• 1748.- En el Saucillo, Escandónfunda Villa de los Españoles.
• 1776.- Fray Guadalupe Soriano funda la Misión de la Purísima Concepción en Bucareli, siendo hasta 1798 con la aparición del primer vicario Don José Ignacio Jordán.

Misión de Nuestro Señor
Santiago de Jalpan

Jalpan que quiere decir “Sobre la arena del cerro”

Un reloj ocupa actualmente el lugar de honor en la fachada, sustituye a la escultura del patrón, el Señor Santiago El Mayor, ya que el cacique Rafael Olvera en 1898 lo sustituyó por un reloj público.

Los Pames construyeron un templo que había de ser la sede principal de la nueva fe. El Convento, el templo con su fachada, la capilla del Santo Sepulcro, el bautisterio, los retablos, debían conservar viva la fe, defenderla, protegerla y robustecerla.

Su basamento tiene una águila hispano mexicana en ambos lados de la entrada, inmediatamente un friso con flores y guirnaldas, cuatro granadas en las bases de arranque de las columnas estípites, entre las que hay dos nichos, es el primer cuerpo, donde se admiran a Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís y a los lados de la magnífica concha que enmarca el portón de entrada se encuentran a los apóstoles Pedro y Pablo, pilares de la Iglesia y está rematada por el escudo franciscano.

Una cornisa divide el segundo cuerpo, donde en el centro la ventana que ilumina el coro en forma octagonal y una cortina descubierta da paso a ambos lados a cuatro columnas estípites y a dos nichos, donde están las imágenes tanto de la Virgen del Pilar como la Virgen de Guadalupe, al centro el nicho encortinado con el reloj en el medio y remata con dos águilas.

La torre es de dos cuerpos con arcos de medio punto con columnas salomónicas y almenas barrocas con un remate en forma de poliedro prismático. Se estima fue erigida en 1750, siendo la primera y la que le tocó a Fray Junípero Serra. Ángeles, pámpanos, follajes y flores acompañan a esta fachada.

“…El mayor milagro que Dios hiciera durante la conquista fue que los pames amaran desde entonces a una religión que los bárbaros españoles les trajeron en la punta de la espada y la boca del cañón…”

Misión de Nuestra Señora de
Las Aguas de Landa

Landa quiere decir lugar cenegoso

El detalle arquitectónico más sugestivo de esta fachada, son los nichos en los estípites, que pertenecen a la última modalidad del barroco mexicano, donde abriga de manera simbólica a los cuatro santos franciscanos llamados columnas de la observancia.

Landa señala el final de la conquista de la Sierra Gorda. Representan a Cristo, La Virgen, Los arcángeles en San Miguel, los apóstoles en Pedro y Pablo, los mártires, los monjes y los escritores. Dejaron un testimonio imperecedero de la evangelización franciscana.

La fachada tiene tres cuerpos y un remate, en el basamento no hay ningún motivo ornamental. En el primer cuerpo la puerta de entrada tiene un arco de medio punto y en los lados cuatro columnas estípites barrocas y en las entrecalles dos nichos donde aparecen Santo Domingo y San Francisco, ambos con banderines y sus respectivos escudos de las órdenes por ellos fundadas.

En las cuatro columnas estípites se abren a la mitad para dar cabida a sendos nichos donde resaltan los santos franciscanos, llamados columnas de la observancia: Jacobo de la Marca, Bernardino de Siena, Juan Capistrano y Alberto de Sarzana.

Sobre la columna que enmarca la puerta de entrada y rematándola aparece una hermosa inmaculada concepción con florones en la parte inferior y en la superior cortinajes abiertos por dos ángeles y otros dos con turiferarios en forma de adoración.

En el segundo cuerpo separadas del primero por una cornisa aparecen cuatro columnas que en sus entrecalles dan paso a los nichos que guardan las esculturas de San Pedro y San Pablo, en el centro una ventana octagonal rica en simbolismos, donde en sobrerelieve y en forma sedente, frente a mesas con paño aparecen el teólogo Juan Duns Scoto y la vidente Sor María de Jesús de Agreda, también a ambos lados se ven los escudos de la orden y ángeles escuchando las voces del coro.

En el tercer cuerpo aparecen otras cuatro columnas que en el medio dan cabida a cuatro sirenas, en las entrecalles aparecen los nichos que guardan a San Esteban de Zaragoza y a San Vicente de Jerusalén, también encontraremos dos medallones de la vida de Jesús, uno con la entrada triunfal al Jerusalén y otro de la flagelación, en el centro el mártir San Lorenzo de Huesca.

Remata la fachada una escultura de San Miguel Arcángel, la torre es de dos cuerpos, con columnas estriadas y un remate cónico.

Misión del Señor San Miguel de Concá

Concá quiere decir lugar de ranas

La trinidad, tema principal de la fachada, tan fundamental en la teología católica, era uno de los dogmas más difíciles de exponer a los naturales, que confunden a la Trinidad con la divina providencia.

Aparece dentro de la fachada un conejo, símbolo inequívoco de la mitología prehispánica y que Jacques Soustille, nos dice que aparece en los códices como la alternancia de las estaciones y la vegetación.

Concá es el más pequeño de los cinco templos, el más macizo y el menos espiritualizado y el menos lírico, en su fachada. La originalidad de Concá es saber sabido subordinar el patrón de la iglesia, San Miguel y una noción teológica fundamental, materia del credo católico: La Trinidad.

Tiene un marco de entrada elíptico rebajado y compuesto, a su lado cuatro columnas dóricas mixturadas y en sus entrecalles a San Francisco y a otro santo, por su mutilación no identificado.

En el segundo cuerpo aparecen cuatro columnas salomónicas adornadas con racimos de uvas en sus entrecalles dos nichos uno para el rey San Fernando y otro para San Roque, ambos de la orden tercera de San Francisco.

Sobre la puerta se ve una cornisa mixtilínea que remata en el centro con armoniosos róleos, que dan nacimiento a una ménsula decorada con hojas de acanto que sostienen el escudo franciscano en el que parece se clavan un cetro y una espada, enmarcado todo con el cordón franciscano aunado rematan dos ángeles sosteniendo una corona, apareciendo la ventana del coro donde dos ángeles descorren una cortina.

Remata esta portada una trinidad “herética”, donde las tres divinas personas en edad joven, están en actitud de diálogo, sentadas sobre el mundo.

En los márgenes de la portada hay dos contrafuertes que coronados por columnas, donde aparecen dos changos de origen mitológico prehispánico.

La torre es de un solo cuerpo con columnas pareadas, con arcos de medio punto y almena en la parte superior, rematando con un cupulín

Misión de Nuestra Señora de
La Luz de Tancoyol

Tancoyol quiere decir lugar de coyoles.

El nicho que ocupa el sitio de honor en la fachada de Tancoyol, esta vacío y descabezadas las imágenes de San Pedro y San Pablo, se trata indudablemente de un acto premeditado, de cuyo dato no tengo referencia probada.

Una hermosa cruz debió de existir en el remate de la fachada en donde dos ángeles la inciensan, por ahora existe una de madera, es posible que se trate de la exaltación de la Santa Cruz, cuya liturgia es el 14 de septiembre.

Vamos a encontrar una capilla abierta, y cruces como, la Cruz de Calatrava, emblema dominico y la Cruz de Jerusalén, emblema franciscano y otra de madera que sustituye a la que estaba en el nicho principal. Esta fachada deja en claro que para el catolicismo la cruz es señal de la redención del género humano.

La fachada de Tancoyol ya no pugna por nada, se desentiende de esta vida y se plantea el problema angustioso de la salvación. Se accede al templo por una escalinata de cinco peldaños, en el basamento y como decoración en relieve dos floreros entre las bases de las columnas y en la entre calle hay dos nichos de arcos conopiales adornados por el cordón franciscano, sin nudos, columnas dóricas estilizadas y preciosas repisas, donde están colocados Pedro y Pablo.

La entrada tiene un arco de medio punto y a los lados los escudos franciscanos. Entre el primer y segundo cuerpo hay dos cornisas que limitan un hermoso friso decorado con flores que se interrumpe en el centro para dejar espacio al nicho que una vez albergara a la Virgen de La Luz En el segundo cuerpo en las entrecalles que dejan las columnas, existen dos nichos de arcos lobulados, con conchas, columnas salomónicas y repisones decorados uno para San Joaquín y otro para la señora Santa Ana, en el nicho vacío dos ángeles recorren una hermosa cortina.

Entre el segundo y tercer cuerpo hay cornisa y friso, lo mismo que cuatro columnas, dos nichos con arcos de medio punto, repisas que sostienen a San Antonio de Padua y a San Roque.

En el arco que limita la ventana del coro se encuentra un relieve, que recuerda el momento en que San Francisco sufrió la estigmatización de las llagas de Jesús aparece Fray León, testigo del suceso, del lado izquierdo y del derecho se encuentra un árbol.

En el remate un nicho en forma de cruz y de cada lado la Cruz de Calatrava y la Cruz de Jerusalén, la torre tiene dos cuerpos y un remate. En los márgenes de cada lado de la fachada aparecen follajes, ángeles y símbolos de la pasión.

Misión de Nuestro Padre
San Francisco de Tilaco

Tilaco quiere decir “en el agua negra”.

Es la única que conserva su atrio de tres entradas, cruz atrial, capillas pozas, capilla abierta.
El barroco de Tilaco es toda vitalidad, su fachada es pequeña y más de alguno la ha llamado risueña y encantadora.

En su fachada en la medida en que uno asciende la vista, se multiplican los ángeles, las flores, el follaje, los pámpanos, el decorado hasta volverse un jardín. Del escudo franciscano formado por la mano llagada de Cristo y la de San Francisco desciende el Espíritu Santo en forma de paloma.

Consta la fachada de tres cuerpos, del basamento sobresalen los pedestales que soportan las cuatro columnas salomónicas con remates corintios, con bellas hornacinas y arcos lobulados y ménsulas alargadas donde descansan San Pedro y San Pablo.

La puerta de acceso tiene un arco de medio punto formado por una concha delicada, los ángeles limitan el encuadramiento de esta entrada y aparecen dos querubines.

Del primero al segundo cuerpo hay un friso y cuatro sirenas con oficio de cariátides, sostienen las columnas estípites del segundo cuerpo, que enmarcan otros dos nichos con arcos de medio punto decorados con conchas, columnas dóricas y repisas, uno para la Inmaculada Concepción y otro para San José con el Niño.

Al centro del segundo cuerpo aparece la ventana del coro en forma de concha y con una hermosísima cortina que la abren dos robustos ángeles y dos ángeles ofrecen racimos de pámpanos.

En el tercer cuerpo hay dos plintos en los extremos con águilas que sirven de zócalo a los ángeles y al centro surgen dos columnas estípites formando el balcón donde aparece San Francisco contemplando el hermoso Valle de Tilaco, donde cuatro ángeles musicantes completan el ambiente. Remata un jarrón.

Tiene una torre de tres cuerpos y remate.

Comportamiento del clero de Querétaro a finales del S.XVlll y destrucción por el ejército francés de gran parte del patrimonio religioso de la ciudad

Informe Sobre el Clero Regular del Corregimiento de Querétaro. Año de 1793

Nota Benea: Este informe sobre el estado de la Iglesia en el Querétaro de finales del siglo XVIII en toda su extensión nos muestran el comportamiento no siempre muy aceptable de los religiosos y del Clero Secular, aquí sólo presentamos la introducción a este mencionado documento que por su magnitud no puede ser insertado en este libro. J. F. Z.

El documento que se publica está suscrito por el Capitán D. Juan Fernández Munilla, de quien no he podido averiguar dato alguno sobre su vida y actividades más que lo que el mismo informe nos dice, y es que estuvo encargado de la Subdelegación de esta Ciudad y su distrito. Ni el Dr. Beristán ni sus adicionadores José Fernando Ramírez, Dr. León y Félix Osores, a quien el primero copió, nos dicen nada sobre el particular, omitiendo en sus catálogos el nombre de nuestro autor. No obstante ello, el documento tiene un gran valor humano y nos informa sobre asuntos que en vano trataríamos de ver expuestos en otra parte. En la lista de las personas que ejercían sus ministerios eclesiásticos reconocemos a varios sujetos que los ilustraron con ejemplos de virtud y literatura. Baste recordar por ahora a Fr. Juan Domingo Arrecidita y al P. José María Zeláa e Hidalgo, cuya obra es bien conocida de los queretanos, a cuya gratitud están tan obligados.

Agradezco al señor D. Pablo Cabrera, director de la Editorial ¨Cimatario”, el empeño puesto en la realización de esta publicación.

México, Agosto 12 de 1946. F. G. de C.

El casco de esta Ciudad de Querétaro contiene dos parroquias, o curatos, conviene saber, el de Santiago Apóstol y el de San Sebastián. El cuarto de Santiago, radicando en la Iglesia que fue de los regulares extinguidos, y que abraza la principal parte de la población, a la parte del sur del río o arroyo, que corriendo de oriente a poniente la separa de la parte norte, en que está el arrabal y el curato de San Sebastián, este curato, pues, cuya feligresía asciende a más de veintiséis mil almas, está servido sólo por un cura y tres vicarios, dos de los cuales residen en la Parroquia Principal de Santiago y el otro en la iglesia ayuda de parroquia del Espíritu Santo. Sin embargo del corto número de ministros con respecto a la numerosa feligresía, ésta está suficientemente provista del pasto espiritual en la administración de los Santos Sacramentos, y la predicación de la palabra de Dios, por las numerosas comunidades de regulares, que de día y de noche están prontos a salir a las confesiones y predican con frecuencia en sus templos, sirviendo solamente los vicarios del Sr. Cura para ministrar el Sagrado Viático, y hacen una u otra confesión que les piden, en lo que están prontos al desempeño de su obligación y Santo Ministerio. Se ha notado el que la parroquia muy rara vez se explica en los domingos al pueblo la Doctrina Cristiana, como parece debía hacerse con frecuencia, contentándose el Sr. Cura con la tanda cuadragesimal de sermones morales, que anualmente hace predicar por otro predicador célebre y algunas veces por sí mismo. También se ha advertido que en el tiempo del cumplimiento de la iglesia se dificulta a los fieles mucho el satisfacer el precepto de recibir la Sagrada Comunión, por la multitud de concurrentes y escasez de ministros. Esta misma hace especialmente en tiempos de epidemias o cuando abundan los enfermos, con peligro de que la enfermedad aumentándose los prive del fruto y necesaria disposición. En orden a la exacción de los derechos parroquiales por los entierros y casamientos, se procede con arreglo al Arcancel, y sólo se advierte que a los pobres, que por no satisfacerlos prefieren la sepultura eclesiástica en el camposanto, se les exigen algunos derechos, de tres, cuatro o aún cinco pesos, lo que parece excesivo, atenta la práctica de otros curatos, y al fin de institución de estos camposantos o cementerios para las personas pobres y que no tienen con que satisfacer las obvenciones y derechos parroquiales.

El cura beneficiado actual es el Dr. D. alonso Martínez Tendero, sujeto de conocida literatura, ejercitado en la oratoria sagrada, exacto en el cumplimiento de su obligación y en la elección y pagamiento de sus vicarios, pronto e infatigable en el despacho de negocios independientes del Juzgado Eclesiástico, de muy honradas costumbres y de bella índole y amor a la paz, que procura guardar con todos sus feligreses, sin que se le advierte acción indecorosa o que desdiga de su sagrado carácter y pastoral ministerio.

Primer Vicario. El Br. D. Juan de Arillaga sujeto de suficiente instrucción en las materias morales, muy prácticas y exactas del ministerio, el que honra con su probidad y arregladas costumbres.

Segundo Vicario. El Br. D. José Maya, de corta instrucción y de conocida probidad y exactitud en su oficio.

Tercer Vicario. En la auxiliar del Espíritu Santo: El Sr. D. Ignacio Mora, ministro exacto, de buen ejemplo y de más que competente literatura.

En los Colegios de San Ignacio y San Francisco Javier se hallan actualmente dedicados a la instrucción y enseñanza de la juventud de esta ciudad, los eclesiásticos siguientes:

El Rector licenciado D. Pedro de Arce y Pereda, de mucha virtud y literatura, buen predicador, teólogo y canonista, y muy versado en las buenas letras. Le falta para el desempeño de rector, la energía, y actividad necesarias para la educación en los jóvenes en la piedad, letras y buena crianza, tanto por su índole pacífica e indolente, cuando por estar ya padeciendo las funestas resultas de un insulto apopléjico, que lo hace menos apto para el ministerio, tal vez en perjuicio del público.

El Br. Mariano Cabeza de Vaca, Vicerrector y catedrático de medianos y mayores, para lo que tiene la instrucción suficiente, y con su aplicación, asistencia y ejemplar de sus arregladas costumbres, se hace respetable, sin embargo de su natural suave.
Destrucción de Nuestros Conventos por las Tropas Francesas según informes de sus moradores a la Mitra en 1864

El Gobernador de la Mitra Pbro. José Ma. Barbosa, pide en julio de 1864, a los religiosos, tanto varones, como mujeres, de la diócesis de Querétaro, un informe sobre el estado en que se encuentran, tanto ellos, como los edificios donde habitan o habitaron.

Síntesis de esa información:

Introducción.
Estado de la Diócesis de Querétaro en 1864, a cuatro meses de su erección.

La suerte que corrieron los frailes y las monjas
El destino de los edificios que habitaron
La destrucción de conventos, templos, hospitales, colegios, hospicios, etc.

La historia no solo la encontraremos en los archivos, sino también en las ideologías y costumbres, en este caso en Querétaro, modificaron la vida cotidiana de sus habitantes los diversos acontecimientos causados por estas categorías, a veces no estudiadas con la debida objetividad.

En la ciudad de Querétaro se da la llamada Conquista espiritual, con la llegada de los frailes franciscanos para 1540 y con la de las monjas Clarisas para 1607, mientras que
Los llamados criollos, mestizos e indios, los habitantes más abundantes, en la que llamaron La Nueva España, hicieron crisis desde la segunda mitad del siglo XVlll, hasta lograr la independencia de España, entre 1810 y 1821.

El Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, crearon el territorio que ahora llamamos México, parte mayoritaria de la cultura madre, denominada Mesoamérica. Para ese entonces, los propietarios de la mayor parte del territorio mexicano y sus bienes muebles e inmuebles y los servicios, eran de la Iglesia Católica. Por ello la llamada ley Lerdo de 1856, desamortizó los bienes del clero, las fincas rústicas y urbanas pertenecientes a la Iglesia y Benito Juárez publicó las llamadas Leyes de Reforma, nacionalizando los bienes de la Iglesia, donde los templos y conventos, sufrieron las consecuencias, debido al saqueo, destrucción, mutilación y nuevos destinos que sufrieron estos edificios, lo mismo que el arte que en ellos se encerraba.

En Querétaro el Gobernador José Ma. Arteaga en 1860, sirva como ejemplo, cañoneó el conjunto conventual o Ciudadela de San Francisco, arruinando la barda atrial y gran parte de las capillas ubicadas en el cementerio, el resto se derribó en 1863 y se quemaron pinturas, esculturas y muebles.

Desiderio Samaniego, Manuel Gutiérrez, y José Antonio Septièn, gobernantes de la ciudad y del Departamento durante la intervención francesa, que estaba al mando del General Douay, fueron a quienes acuartelaron, estas autoridades, en los ex conventos de la ciudad y son los miembros del ejército francés responsables de gran parte de la destrucción del tesoro artístico de Querétaro.

Las cartas enviadas al Gobernador de La Mitra en 1864, es un enumerado del estado lamentable, de los edificios religiosos, su desmembración, mutilación, robo y saqueo y la profanación que de ellos hicieron los franceses durante su estancia en la Ciudad.

Ya los Frailes Dieguinos habían desaparecido por extinción, abandonando su convento, templo y capillas, los padres Jesuitas habían sido expulsados de su templo y colegios, así como del territorio mexicano, por órdenes del Rey, que en ese momento formaba parte, a decir de España, de sus bienes.

Informes:

Las Monjas Capuchinas a través de su abadesa María Coleta Jesús informan que son veintisiete, que de su templo destruyeron las ventanas y que el órgano ha quedado enteramente arruinado.

Mientras que la Rectora del Colegio y Beaterio las Carmelitas, Sor María de Cristo informa que son dieciocho y doce las colegialas, que no hay para su subsistencia más mínima y que el culto de sostiene con las pequeñas limosnas de los fieles.

Sor María Josefa de Santa Teresa, priora del Convento que conocemos por Teresitas, por su parte señala que son dieciséis, y el Fraile Manuel Garnica, provincial franciscano, sobre este mismo convento informa que el edificio conventual ha sido mutilado, abriéndose tres puertas por los lados de las calles de Locutorios y Capuchinas y que el Gobernador José Linares dispuso que se abriera una calle en medio del claustro principal, destruyendo los arcos, capillas y celdas.

Que el 18 de Marzo de 1863 fueron exclaustradas por una temporada y que el General Castagny del ejército francés, exigió desocupar todo el convento para situar en él a las fuerzas francesas, por lo que ellas fueron trasladadas al Convento de Capuchinas.

Sobre las Madres Rosas no se encuentra el informe, pero se sabe que fueron exclaustradas en 1863 y fueron divididas unas al Beaterio de San Juan del Río, otras a Tolimanejo, otras a Salvatierra y algunas en casas particulares.

El Padre Antonio María de Luna, Superior del Oratorio de San Felipe Neri, informa que son cinco y que la Iglesia está abierta, el Convento destruido, ellos se encuentran sin los recursos necesarios para el culto y sus individuos en la miseria.

Por su lado los Mercedarios, a través de Fray Simón Acosta, presidente del hospicio, dice que ellos son cuatro, que el 27 de Febrero de 1864 abrió la Capilla que les sirve como Iglesia, que se está trabajando en el Templo Grande y que lo poco que podía poseer el hospicio ya no está en su poder.
Del Convento de los Dominicos informa Fray Miguel Loarca que la Iglesia permanece cerrada y se encuentra en la más triste y deplorable situación, debido a sus muros destrozados, socavados, con letreros repugnantes y obscenos realizados por la milicia francesa, que ya no existen los altares, se destrozaron los órganos, el osario removido y profanado, la sacristía y las bodegas están destruidas debido a la incursión de esta horda de bárbaros.

Que el Convento está en la misma situación que el Templo, fétido y como un inmenso basurero, con señales muy tristes de búsqueda de tesoros, sin puertas ni ventanas y todo realizado por las fuerzas francesas que se han alojado en él.

En otro informe el Fraile José Rico, guardián del Convento de San Francisco, informa que son veinte en la comunidad más el Provincial y ha dado licencia a algunos para que se unan con sus familias o para que socorran sus necesidades. Respecto de los Templos y Convento, el de San Benito y el de Cordiguero fueron destruidos, lo mismo que la Santa Casa de Loreto, el de la Tercera Orden y Parte de la Iglesia Grande. El Convento está ocupado por las tropas francesas, que lo han maltratado y el General Castagny del ejército invasor no le ha permitido sacar absolutamente nada y se han quemado muchas pinturas de Aguilera, Ibarra, Rodríguez Juárez, Cabrera, entre otros muchos excelentes pintores.

El guardián del Colegio Apostólico de la Santa Cruz informa a la Mitra que la Iglesia está abierta, el Cementerio destruido y del Panteón de pobres solamente queda la capilla.

El Convento al que llamamos Colegio, parte de él es Hospital Militar de los Franceses, quienes han quitado los alteres de las Capillas del Noviciado y de la Enfermería. La huerta ha sido destruida.

También informa la historia de este lugar, a la manera en que la han hecho los franciscanos, señalando que el 25 de Julio de 1531 la Santa Cruz y el Señor Santiago Apóstol se aparecieron en el cielo sobre la loma, donde está la Iglesia y el Colegio de la Santa Cruz, de tal suerte que para 1860 tenía ya una existencia de 329 años, primero 152 años como Convento Franciscano perteneciente a la Provincia de México y después a la de Michoacán y 177 años como Convento de Propaganda Fide.

Los frailes agustinos por medio del Fraile Blas Inciso, informa que son cuatro los religiosos que se encuentran en la ciudad y que el Convento está sumamente deteriorado desde que lo ocupan los franceses, que el Templo quedó sin colaterales, sin órgano, sin ventanas y que mantienen el culto con las escasas limosnas de los fieles.

Crónica, citatorio, decretos y más del Obispo de León, Diez De Sollano, ejecutor de la Bula pontificia que crea la diócesis de Querétaro

Crónica, citatorios, decretos y más del Obispo de León Diez De Sollano ejecutor de la Bula de el Papa Pio Nono que erige la Diócesis de Querétaro, creada con territorios de las diócesis de Michoacán y de México

*Toma de posesión jueves 16 de junio 11 horas Querétaro Centro de Congresos transmisión por María Visión y diocesisdequeretaro.org.mx

*Recepción de la Catedral Viernes 17 de junio 11 horas

*Misa episcopal en la Catedral Domingo 19 de junio 12 horas

Saludos cordiales,
Rogelio Hernández Murillo

www.elobservadorenlinea.com

El Cerrito es un asentamiento prehispánico de carácter ceremonial ubicado en la parte sur del Valle de Querétaro. El volumen constructivo alcanzado por su más importante estructura que es el basamento piramidal lo identifica también con el nombre de la Pirámide del Pueblito.

Los datos sobre la fundación de este asentamiento son escasos, aunque el descubrimiento de una figurilla H4 y tepalcates procedentes de Chupícuaro, sugieren un nexo con esta cultura del periodo formativo, aunque la arquitectura no es evidente aun. Otros materiales cerámicos encontrados en el Cerrito, tales como platos y ollitas de barro burdo destinados a ofrenda, han sido identificados como imitaciones de vasijas de Teotihuacan (400-600 d.C.)

Finalmente será durante el periodo posclásico tardío (1200-1500d.C.) cuando en El Cerrito, funcionando todavía como centro ceremonial en la escala de santuario, sus ocupantes aumentaron el volumen del basamento piramidal agregándole escalinatas y altares.

Crónica

El 26 de enero de 1863 Nuestro Santísimo Padre el Señor Pío lX con la Bula Pontificia que comienza “Deo Optimo Maximo” se dignó erigir la diócesis de Querétaro y designar delegado para la ejecución de aquella al Ilustrísimo y Reverendísimo Sr. Dr. Y Lic. D. Clemente de Jesús Munguía a quién el 8 de marzo de ese mismo año nombraría Arzobispo de Michoacán, con facultad para delegar ampliamente a quién tuviera a bien elegir.

Recibido el documento pontificio por el Ilustrísimo y Reverendísimo Delegado Pontificio e impuesto cuidadosamente de él, con fecha 16 de noviembre del mismo año, lo envió al Ilustrísimo y Reverendísimo Obispo Electo de león Dr., D. Jesús Maria de Jesús Diez de Sollano y Dávalos a quién subdelegó ampliamente para ejecutarla, por no poder hacerlo él mismo, debido a sus crónicos achaques.

El Señor Presbítero, Don José Maria Ochoa, quién había sido Cura de la Parroquia de Santiago, la principal de la Ciudad de Querétaro, de 1858 a 1858 (Situada en el antiguo templo de La Compañía de Jesús), y después de haber sido también Cura de La Santa Cruz y de La Soledad, en la Ciudad de México, volvió a domiciliarse en Querétaro y quién posteriormente fuera Arcediano de la Catedral, con oportunidad, se dió a la tarea de traducir al castellano la dicha Bula.

Acercándose el día de la erección, el Ilustrísimo y Reverendísimo Subdelegado Pontificio, se trasladó a la Ciudad de Querétaro, que teniendo noticias de su advenimiento, concurrió el domingo 31 de enero de 1864 a la iglesia parroquial de Santiago, a la misa solemne que celebró el mencionado Obispo electo de León y en la que dió a conocer, por su ordenamiento se leyeran en latín y castellano, las mencionadas Letras Apostólicas, al Venerable Clero, al Magistrado Supremo del estado, D. Desiderio de Samaniego y a los fieles, que por completo ocupaban el sagrado recinto.

En el miso día mandó fijar en el cancel de la iglesia parroquial de Santiago este edicto publicado antes en la misma iglesia y el martes siguiente 2 de febrero se envió “por Cordillera” a todos los Señores Curas de la que iba a ser la Diócesis, a través de un citatorio.

Los párrocos el día de la erección de la Diócesis de Querétaro eran los señores presbíteros:
Agustín Guisáosla, Interino de Santiago.
José Guadalupe Perusquía, interino de Santa Ana.
José Guadalupe Jaime, de San Sebastián.

Pedro Ladrón de Guevara, de San Juan Del Río.
José Maria Barbosa, de La Cañada.
Rafael Yánez, del Pueblito.
Antonio Mendoza, De Santa Rosa Jáuregui.
Gregorio García, de Huimilpan.
Macario Rodríguez, de Amealco.
Francisco Becerril, de Tolimanejo o Colón.
Nazario Jordán, de Tolimán.
Camilo Mireles, de Tequisquiapan.

Domingo Rodríguez, de San José Iturbide.
Francisco de Jesús Torices, de Xichù de indios o Victoria.
Fray Agustín González, Vicario de Tierra blanca.
Macario Acosta, de Landa.
Eustaquio Téllez, de Jalpan.

Llegó el día de recuerdo imborrable, domingo 7 de febrero, en que sería erigida la nueva Diócesis y tomaría posesión de ella, por medio del Sr., Pbro. Lic. D. Luis Gonzaga Borja, su apoderado, el Ilustrísimo y Reverendísimo Sr. Dr. D. Bernardo Garate y López Arizmendi, nombrado primer obispo de Querétaro, el 19 de marzo de 1863.

En ese acto celebrado en la mencionada iglesia de Santiago, presidido por el Subdelegado Pontificio, se leyó su Decreto, en el que erige la Diócesis y establece las ordenanzas fundamentales de su constitución. Ya antes se habían hecho copias de ese decreto.

El Reverendísimo Procurador del Primer Obispo de Querétaro ocupó el trono episcopal al lado del evangelio de la nueva catedral, dió a conocer el nombramiento Pontificio del primer Obispo y su propio mandato y recibió la obediencia del Venerable Clero de la Nueva Diócesis, besando la mano del Reverendísimo Procurador.

No se ha podido encontrar una crónica fidedigna de tan importante suceso, pero añadimos para subsanar en lo posible, el decreto del Subdelegado Pontificio para dar cumplimiento a la Bula de Erección de la Diócesis de Querétaro, el citatorio a los señores Curas de la futura diócesis y al Decreto de erección.

Edicto

Edicto del Excelentísimo Señor Doctor Don José Maria Diez de Sollano y Dávalos anunciando la erección de la Diócesis de Querétaro.

Nos el doctor y maestro D. José Maria Diez de Sollano y Dávalos, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica Obispo de León, Caballero de la Imperial Orden de Guadalupe, etc.

Por cuanto el Ilustrísimo Sr. Arzobispo de Michoacán, Dr. Don Clemente de Jesús Murguía, Prelado Doméstico de Su Santidad y Asistente al Solio Pontificio, ha subdelegado en Nos toda la plenitud de facultades con que lo invistió Nuestro Santo padre el Señor Pío Papa lX, para la ejecución de las Letras Apostólicas en las que su Santidad se sirvió crear y erigir la nueva diócesis de Querétaro; Hemos tenido a bien leer y publicar solemnemente “Inter. Missarum Solemnia” las sobre dichas letras y bulas apostólicas, como en efecto las hemos leído y publicado con todos los requisitos canónicos el día de hoy en la iglesia parroquial de Santiago de esta ciudad y debiendo ejecutar exactamente todas de las cosas que son objeto de nuestra comisión, mandamos por el presente edicto que se fijaran en las puertas de la iglesia parroquial y que dentro del perentorio e improrrogable término de ocho días contados desde el de la fecha, puedan alegarse cualesquiera privilegios, concesiones anteriores, perjuicios o bien hacerse cualesquiera otras representaciones sobre el contenido de las mencionadas letras apostólicas, cuya ejecución nos ha sido cometida, para que conforme al tenor literal de las mismas y en virtud de la Autoridad Apostólica deque por ellas nos hallamos investidos podemos fallar definitivamente y sin apelación cuanto acerca de su más cumplida apelación pueda promoverse.

Y para que llegue la noticia a todos aquellos a quienes corresponda y de derecho interese; Así como para que ninguno pueda alegar ignorancia, mandamos se publique este nuestro edicto en la misma iglesia parroquial de Santiago de Querétaro con toda solemnidad y quede fijado en la puerta de la propia iglesia.

Dado y firmado por Nos y sellado con nuestras armas y refrendado por nuestro secretario Ad Hoc, en la ciudad de Santiago de Querétaro, a los treinta y un días del mes de enero del año del Señor, de mil ochocientos sesenta y cuatro.

José Maria de Jesús
Obispo de León Pablo de Torres
Secretario

Al margen: El escudo de armas del Obispo de León.

Citatorio

Señores Curas:

El domingo 31 del próximo enero se ha promulgado Inter. Missarum solemnia la Bula Apostólica en que Nuestro Santísimo Padre el Señor Pío lX se ha dignado erigir este nuevo Obispado e Querétaro y debiendo concluirse los ocho días improrrogables del edicto fijado para representar lo que pudiera haber sobre el particular el domingo 7 del corriente en que se ejecutará definitivamente la erección canónica de esta nueva diócesis, me ordena el Ilustrísimo Señor Subdelegado Apostólico Br. D. José Maria Diez de Sollano Obispo de León, diga a vosotros se dignen concurrir los que puedan a este solemne acto, que se verificará en la parroquia de Santiago de esta Ciudad, igualmente me ordena se dignen venir a prestar obediencia al Ilustrísimo Señor Br. Bernardo Garate Obispo electo de esta nueva diócesis en la persona del Sr. Lic. D. Luis Gonzaga Borja, quién tomará en su nombre posesión del obispado – Finalmente me manda diga a vosotros trascriban esta circular en el libro de providencias y que firmen al calce de esta para constancia, remitiéndola por cordillera violenta a los curatos marcados al margen –Logro esta ocasión tan plausible para ofrecerles la singular consideración de mi aprecio –Dios Nuestro Señor Guarde a Vosotros muchos años –Querétaro febrero 2 de 1864 –Br. Pablo Torres – Secretario-Agustín Guisáosla. Rúbrica.

Nota: El libro de providencias de la Parroquia mayor de Santiago comienza en 1772, en el que se encuentra este citatorio.

Decreto

Nos Clemente de Jesús Murguía, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Arzobispo de Michoacán, Asistente al Solio Pontificio, Prelado Doméstico de Nuestro Santísimo Señor Pío Papa IX y Delegado especialmente por el mismo Santísimo Señor Nuestro para todas y cada una de aquellas cosas que se relacionan con la erección y la ordenación del nuevo obispado de Querétaro:

Al amado hermano, ilustrísimo Señor Don José María Díez de Sollano, Obispo de León, salud sempiterna en el Señor.

Plugo al Santísimo Señor Nuestro Pío Papa IX, acceder benignamente a los deseos de los Obispos Mexicanos en orden a erigir nuevas diócesis en la Provincia Mexicana y elevar la Iglesia de Michoacán a la categoría de Metropolitana y crear y establecer las Diócesis de León, de Zamora y de Querétaro, y elegimos y nombramos ejecutor de negocio tan grande. Por ello mandó se nos entregaran las adjuntas Letras Apostólicas para la dicha erección de la antes nombrada Diócesis de Querétaro. Con la reverencia y su misión de vida recibimos y leímos estas letras, en ella verás todas y cada una de las cosas que se nos encomiendan y principalmente la amplísima facultad de subdelegar la comisión dicha, aceptada por Nos. Por tanto, Nos Clemente de Jesús Murguía, Arzobispo de Michoacán, deseando como hijo verdadero y obediente, ejecutar diligentemente los mandatos apostólicos y no pudiendo darles complemento por Nos mismo; con la misma autoridad apostólica de que estamos envestidos, voluntariamente te subdelegamos todas y cada una de las facultades que se nos han encomendado y queremos que pases a la Ciudad de Querétaro y las hagas leer en público y totalmente en su Iglesia Parroquial y las promulgues canónicamente de la manera más solemne que te sea posible y cumplas con fidelidad todas y cada una de las cosas contenidas en ellas, según el tenor estricto de las mismas. Lugo después por medio de documento auténtico, con diligencia nos notificarás todo lo que hubieres realizado. Juzgamos que de esa manera daremos cumplimiento en lo que a Nos toca a los mandamientos del mismo Santísimo Señor Nuestro. En fe de ello firmamos con nuestra propia mano esta amplísima subdelegación y hemos mandado que sea autorizada con nuestro sello dado y ejecutado en la Ciudad de México, el día Décimo Sexto de Noviembre, en el año del Señor, Mil Ochocientos Sesenta y Tres- Clemente de Jesús, Arzobispo de Michoacán, Rúbrica.

Decreto

Nos el Doctor y Maestro José María Díez de Sollano y Dávalos, por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica, Obispo de León, varias veces rector de la Academia Imperial Mexicana, Caballero de la Orden Imperial de Santa María de Guadalupe, etc.

A todos y cada uno de los que vean las presentes letras, Salud Sempiterna en el Señor:

Fue voluntad de Nuestro Santísimo Señor Pío, por la Divina Providencia Papa IX, accediendo a los deseos de los Obispos Mexicanos, a ser nueva circunscripciones de las Diócesis de este Imperio Mexicano y erigir y crear nuevos Obispados, entre los cuales se encuentra la nueva Diócesis de Querétaro, que se erigirá y elegir y destinar para la ejecución de tan grande negocio al esclarecidísimo Arzobispo de Michoacán el Señor Doctor Don Clemente de Jesús Munguía, Prelado Doméstico y asistente al Solio Pontificio, adornado además por otras sobresalientes prendas y el predicho Arzobispo de dignó encomendar a Nos, aunque muy indigno, obra de tan grande importancia según la honrosísimas letras suyas.

Al mismo tiempo, juntamente con estas letras, el Señor Arzobispo mencionado tuvo el cuidado de transmitir a Nos las Letras Apostólicas relativas a la erección del Nuevo Obispado de Querétaro, expedidas en Roma por Nuestro Santísimo Señor el Papa Pío IX el día Séptimo antes de las Calendas de Febrero del año de Mil Ochocientos Sesenta y Tres, Décimo Séptimo de su Pontificado; las cuales Nos recibimos con la reverencia debida y Nos mismo hicimos que se leyeran y promulgaran como en realidad lo hicimos, públicamente y delante de todos y solemnemente, en presencia del Venerable Clero, del Magistrado, y del Pueblo de Querétaro (Citados para ello oficialmente por Nos) en la Iglesia Parroquial de Santiago, inter missarum solemnia, revestido de ornamentos pontificales, el día anterior a las Calendas de Febrero del año que corre Mil Ochocientos Sesenta y Cuatro, son ellas del tenor siguiente.

Decreto de Erección de la Diócesis de Querétaro Promulgado por el Obispo de León

Erigimos y con autoridad apostólica establecemos canónicamente la Santa Iglesia y Nueva Diócesis de Querétaro en la Nación Mexicana según el tenor y forma de las Letras Apostólicas literalmente antes referidas con todos los honores, derechos y privilegios de que hasta ahora disfrutan y por uso común gozan las demás Iglesias sufragáneas de las provincias mexicanas.

-Territorio de la Diócesis de Querétaro
-Derechos Diocesanos
-Límites de la Diócesis
-Querétaro Ciudad Episcopal
-La Iglesia Catedral (Adaptación del Antiguo Templo de la Compañía de Jesús)
-El Cabildo Catedralicio
-Sobre el Arcediano de Catedral
-Las Canonjías
-El Arcediano y los Canónigos serán Presbíteros
-El Canto de la Misma Solemne
-Sobre el Párroco del Sagrario de la Catedral
-Sobre los Capellanes de Coro
-Sobre los Estatutos Capitulares
-Sobre Vestiduras e Insignias Capitulares
-Palacio Episcopal (Siendo el Primero el Antiguo Colegio de San Ignacio de Loyola)
-Sobre el Seminario Diocesano
-Distribución de los Diezmos
-El Obispado de Querétaro sufragáneo del Arzobispado de Michoacán
-Modificaciones Reservadas al Papa
-Facultad del Cabildo para Nombrar Empleados
-Residencia y Vacaciones y Prebendados
-Visitas a los Colegios y Escuelas
-Creación de Beneficios Nuevos
-Oficio Divino y Misa Conventual
-Misa por las Almas del Purgatorio
-Conformidad con la Iglesia de Michoacán
-Obligación de Observar la Bula de Erección y Declaración Solemne de quedar erigida

Cada una de las parroquias que se contienen en toda la provincia de Querétaro y en el contérmino de Sierra Gorda, llamado territorio de Iturbide; esto es, hasta aquellos límites en donde toca a la Diócesis de Potosí, León y Michoacán y no más; a saber: Santiago de Querétaro y su anexa La Divina Pastora, Santa Ana y su anexa El Espíritu Santo, San Sebastián, San Juan del Río, Tequisquiapan, Amealco, Cadereyta, Landa, Mineral del Dr., Tolimán, Tolimanejo, Santa Rosa, San José Iturbide, alias Casas Viejas, Xichú de Naturales, Xichú Mineral, Pueblito, Escanela, San Pedro Aguatibia, alias La Cañada y Jalpan, con sus vicarías, pueblos, aldeas y demás anexos como ahora existen y también las Misiones de Amedo y de Las Palmas que pertenecían a la Arquidiócesis de México, quedarán desunidas y desmembradas en los sucesivo de la antigua Diócesis; y de todas estas deberán constar la Nueva Diócesis de Querétaro; la cual desde ahora se tendrá como legítima y rectamente separada por Nos en virtud de la Autoridad Apostólica, segregada y absolutamente libre y así permanecerá en lo de adelante, de la antigua Arquidiócesis de México y de la Jurisdicción Diocesana de su Arzobispo, y estará en todo sujeta según las prescripciones de los Sagrados Cánones al Ilustrísimo Señor Doctor Don Bernardo Gárate, Obispo Electo Canónicamente para gobernarla y a sus sucesores.

Por consiguiente en virtud de nuestra Subdelegación Apostólica, mandamos que la Diócesis de Querétaro así establecida esté del todo sujeta a la Jurisdicción ordinaria, régimen y administración de su prelado y de sus sucesores, juntamente con todas y cada una de las ciudades, villas, pueblos, tierras y habitantes de ambos sexos y también con cada una de las Iglesias y sus beneficios, monasterios de uno y otro sexo, cosas, bienes, derechos, y finalmente, con todo lo anexo sin alguna reservación de parte de la Arquidiócesis de México.

Sea además manifiesto a todos, que los límites de la Diócesis de Querétaro son los que hasta hoy separaban a la Metrópoli de México de la Iglesia de Michoacán, los mismos límite enteramente; por cuya parte ahora tocará también la Iglesia de León que ha sido tomada del Territorio de Michoacán; y también los que separaban a la Arquidiócesis de México de la Iglesia de Potosí, con los mismos límites exactamente; mas por la parte que ahora se segrega de la Arquidiócesis Mexicana los límites serán los mismas Parroquias antes expresadas en el número segundo de este nuestro decreto, subsistiendo los propios límites que separan dichas parroquias de las que continuarán perteneciendo al Arzobispado Mexicano; cuyos límites serán ahora los que separarán a la Arquidiócesis de México de la Diócesis de Querétaro. Salva siempre la regla anterior, en gracia de mayor claridad y para evitar en lo sucesivo toda cuestión, el referido Ilustrísimo Señor Obispo de Querétaro cuidará que se levante una carta geográfica con la mayor exactitud posibles, en la que aparecerán descritas con sus propios nombres y límites todas y cada una de las parroquias, vicarías, pueblos y aldeas, tanto en el perímetro interior como en el exterior; esto es las parroquias que perteneciendo a la Diócesis de Querétaro forman sus límites y las que perteneciendo a las otras Diócesis que la circundan se tocan por aquellas.

Con la misma autoridad apostólica erigimos perpetuamente la Ciudad de Querétaro en Ciudad Episcopal, bajo el título de Santiago Apóstol llamado El Mayor.

Establecemos también en Catedral, bajo la misma invocación de Santiago Apóstol el Templo Mayor Parroquial erigido en la propia Ciudad, conservando la misma parroquialidad con la cura de las almas fieles.

Además, con la misma autoridad apostólica podrá el mencionado Obispo de Querétaro erigir el Capítulo de Canónigos en la referida Iglesia de la Ciudad de Querétaro elevada al honor de Catedral, pudiendo así mismo erigir y establecer; dignidades, canonjías, prebendas, porciones, y otros oficios y beneficios eclesiásticos, en el número y forma que más conveniente pareciere al precitado Obispo y a sus sucesores, tanto en la Ciudad como en toda la Diócesis de Querétaro.

Así mismo, por el tenor de las presentes letras erigimos, creamos y establecemos: El Arcedianato, única dignidad que habrá en la misma después de la pontifical, la cual cuidará y proveerá que los divinos oficios y todo lo que concierne al verdadero culto de Dios, se hagan debida y rectamente con la decencia y gravedad convenientes; perteneciendo a ella igualmente la Presidencia del Capítulo y todos aquellos derechos y cargos que pertenecen a la Primera Dignidad del Capítulo en la Iglesia Metropolitana de Michoacán, tanto por derecho como por legítima costumbre, creamos también y establecemos seis canonjías, con sus prebendas y dotaciones; de las cuales una será penitenciara o magistral y otra teologal con sus honores y cargos respectivamente anexos; finalmente las cuatro restantes llamadas de gracia, para otros tantos varones eclesiásticos idóneos quienes diariamente servirán al Culto Divino de la manera establecida, previo sin embargo el concurso según las prescripciones de los sagrados cánones y de las Instituciones Apostólicas en cuanto a las prebendas penitenciaria o magistral y teologal o doctoral, decretamos además que los Canónigos así creados deban gozar de todos los honores, derechos, facultades y prerrogativas de que por derecho común gozan los canónigos metropolitanos.

Decretamos igualmente que ninguno pueda recibir la colación del beneficio para el Arcedianato y las referidas canonjías y prebendas, si no es que esté promovido al sagrado orden del presbiterado puesto que a ellos pertenecerá celebrar la misa cada día.

Ordenamos además, que tan solo el Prelado yo no pudiendo este el Arcediano puedan celebrar las misas más solemnes en la Iglesia Catedral, en las principales festividades de primera clase: y los demás canónigos deberán cantar la misa solemne en los otros días por estricto turno de antigüedad.

Con la misma autoridad apostólica establecemos que el Párroco del Sagrario pueda ocupar lugar en el Coro de la Iglesia Catedral después del último de los canónigos y esté obligado a servir y ministrar al obispo con ellos.

Queremos también que se establezcan seis capellanes que deban asistir al coro, servir debidamente al altar en los oficios de diaconado y subdiaconado y desempeñar todos los demás cargos tanto del capítulo como de la iglesia: de los cuales el primero será Secretario del Capítulo; el segundo Maestro de Ceremonias; el tercero Maestro Capellán de Cantores; el cuarto Censor o Apuntador de aquellos que sin causa canónica falten a las funciones corales; el quinto Segundo Maestro de Ceremonias y el sexto finalmente, Segundo Apuntador; reservándoles las prerrogativas y gracias de que goza este cuerpo de beneficiados o capellanes en las otras catedrales.

Con la misma referida autoridad damos y concedemos perpetuamente al mismo capítulo poder y facultad de hacer estatutos capitulares, ordenaciones y decretos conformes a los sagrados cánones, constituciones apostólicas y principalmente a las prescripciones del Concilio Tridentino; los cuales sin embargo deberán someterse al juicio del Obispo de Querétaro y no tendrán fuerza de ley sino después de su firme aprobación.

Con autoridad apostólica permitimos y concedemos perpetuamente al mencionado capítulo de la Iglesia de Querétaro que todos, así el Arcediano como los Canónigos y los beneficiados o capellanes, tanto en dicha Iglesia Catedral, como fuera de ella (pero dentro de los límites diocesanos), siempre que se reúnan capitularmente, puedan portar y usar libre e ilícitamente los vestidos e insignias corales de que usan comúnmente los Canónigos como los Beneficiados de las demás Catedrales de la Nación Mexicana, (excepto los privilegios especiales).

Establecemos que para habitación residencial del Obispo de Querétaro y para su Curia y Cancillería se les adjudique el edificio que se encuentre contiguo a la misma Catedral y Parroquia de Santiago, y la que hasta hoy estaba destinada a la Residencia del Párroco, reservando no obstante a este una decente habitación ahí mismo del modo que le pareciere más conveniente al Reverendísimo Obispo con tal que pueda adquirir la recuperación y posición tanto del mencionado edificio como del Colegio que en el número siguiente se asigna para seminario; pero si no, dejamos a su arbitrio elegir los edificios que se hayan contiguos a la Iglesia de la Congregación de la Santísima Virgen de Guadalupe que por derecho pertenece a la misma Congregación.

Con la misma autoridad apostólica mandamos, que el Colegio que se haya fundado en esta Ciudad de Querétaro, bajo la invocación de San Ignacio de Loyola y de San Francisco Javier, en otro tiempo de la Sociedad de Jesús (a no ser que el Obispo juzgare conveniente adquirirse otro edificio apto para este fin), se erija en Seminario de Clérigos, el cual será gobernado libremente con todo empeño, cuidado y diligencia por el Obispo Diocesano según las formas canónicas y leyes prescritas por el Concilio Tridentino. Una vez erigido el Colegio seminario se le pagará, según las sanciones de la Sagrada Congregación intérprete del mismo aquella porción de los beneficios y de las demás instituciones piadosas que pareciere bastante al Reverendísimo Obispo para completar su dotación.

Con la misma autoridad apostólica establecemos, que con el pago de los diezmos se satisfaga cada una de las dotaciones diocesanas del modo siguiente: a saber, con cada una de las colectas de los mismos diezmos se formará cada año una sola masa común y deducidas antes las expensas por la percepción de ellos y el seis por ciento que cada año se dará a la fábrica de la Iglesia Catedral y del Sagrario y la que se empleará en los usos convenientes a una y a otra, la mitad de los diezmos restantes se dividirá en dos partes iguales, de los cuales una se pagará al Capítulo permanentemente; y la parte que tocare al Capítulo se subdividirá en setenta y tres porciones, de las cuales, se darán trece al Arcediano y Diez a cada uno de los seis Canónigos: la otra mitad restante se dividirá en nueve partes y tres de estas se aplicarán a las parroquias de la Diócesis, proporcionalmente a la cantidad de diezmos que el Obispo viese que entran de cada Parroquia a la masa común: una y la mitad se aplicará a las fábricas y sagrarios de las Iglesias Parroquiales y también una y la mitad a los Hospitales y otros Institutos piadoso de la Diócesis, siempre que esté sujetos a la autoridad eclesiástica, dos al Seminario Diocesano y la restante se asignará a los beneficiarios o Capellanes de la Catedral, la cual también se subdividirá en catorce pequeñas partes iguales, de las cuales se darán tres al Secretario de Capítulo, y otras tres al Maestro de Cantores, dos al Maestro de Ceremonias, dos al Apuntador otras dos al Segundo Maestro de Ceremonias y las dos restantes al Segundo Apuntador. Por los demás, cada año se asignará al Canto la masa que deberá aplicarse por cada uno de los días y de las horas a aquellos que asistieren diligente y debidamente a los divinos oficios, cuyas distribuciones deberán hacerse exactamente según la Norma del Santo Concilio de Trento y de la Iglesia de Michoacán.

Mas porque en la Alocución de Nuestro Santísimo Padre el Papa, habida en el Consistorio del Día Dieciséis de Marzo del Año Próximo Pasado, expresa y claramente dice: “Mas a la Iglesia arzobispal de Michoacán estarán sujetas (como sufragáneas) las Diócesis de San Luis Potosí y la de Querétaro, la de León y la de Zamora”. Lo que también conviene exactamente con las Letras a Apostólicas expedidas para el Ilustrísimo Señor Obispo de Querétaro Doctor ¡Don Bernardo Gárate, de aquí es que repuntando fuera de toda duda un error del amanuense, el haber puesto en las Letras Apostólicas al principio cita la palabra Mexicani en lugar de Michoacanensis. Con la referida autoridad apostólica sujetamos perpetuamente la mencionada Ciudad Episcopal y la Diócesis de Querétaro al Arzobispado de Michoacán como sufragánea, con todos y cada uno de los derechos, honores, prerrogativas, gracias e indultos de que por derecho gozan igualmente las demás iglesias sufragáneas de las metropolitanas de la Nación Mexicana y por legítima costumbre suélese conservar, cuya declaración es de común consentimiento de ambos Arzobispos.

El Soberano Pontífice Romano y la Sede Apostólica queda reservada la íntegra y plena facultad de circunscribir mejor la misma Diócesis de Querétaro, cuando y como le pareciere más conveniente en el Señor.

Además, queremos y mandamos que el Capítulo pueda libremente elegir y remover a los Acólitos, Organistas, Pértigos, Ecónomos de Fábrica y Hospital, Notarios de Capítulo, Maestros de Ceremonias, Apuntadores, Sacristanes y Caniculario de la Iglesia Catedral y a todos los que sirven en la Colecta de los Diezmos y en las Oficinas.

0rdenamos también que las Dignidades, Canónigos y Prebendados de dicha Iglesia Catedral de Querétaro estén obligados a recibir y servir en ella por nueve meses de cada año civil, continuos o interpolados, pero de suerte de que no gocen de más de noventa días de vacaciones en cada año. De otra manera perderán tantas distribuciones cotidianas cuantas fueren las horas que no asistieren en coro; sin perjuicio de las demás penas impuestas por el derecho.

Queremos así mismo y decretamos, que el Obispo de Querétaro visite diligentemente por sí o por otros eclesiásticos idóneos todos los Colegios y Escuelas, y cuide que se enseñe siempre en ellos la Doctrina sana y ortodoxa.

También ordenamos, que en la Diócesis de Querétaro se críen y se nombren tantos beneficios con cura de almas o sin ella, cuantos puedan dotarse al Arbitrio y Conciencia del Obispo, según la cantidad de las rentas y de los frutos parroquiales; de suerte que creciendo los frutos, crezca también en las Iglesias Diocesanas el número de párrocos, sacristanes y demás ministros.

Mandamos igualmente que el Oficio Divino tanto en las Misas como en el Coro se haga siempre y se diga según la costumbre de la Iglesia Metropolitana de Michoacán y que las Misas que se celebren solemnemente todos los días, deban aplicarse por los que satisfagan los diezmos y por los demás bienhechores.

El primer lunes de cada mes, se celebrará solemnemente una misa por las almas que están en el purgatorio, después de la hora de prima del oficio; mas en los días restantes podrá celebrarse una misa de prima a voluntad y disposición de cada persona que la quiera dotar.
También queremos y establecemos, que en la Nueva Iglesia de Querétaro, el Obispo, Capítulo y Clero estén obligados a conservar los usos, ritos y costumbres legítimas aprobadas, tanto de los oficios, como de las misas y de otras ceremonias aprobadas de la Iglesia Metropolitana de Michoacán.

Finalmente, con la misma plenísima autoridad apostólica de que nos hallamos envestidos en esta parte y del mejor modo, día y forma que podemos y de derecho debemos, erigimos, creamos, establecemos, y ordenamos todas y cada una de las cosas que se contienen en las precitadas Letras Apostólicas; y declaramos erigida legítima y canónicamente la Diócesis y Obispado de Querétaro con todas y cada una de las cosas necesarias y oportunas para esto, no obstante cualesquiera disposiciones; y especialmente aquellas que Nuestro Santísimo Padre Sr. Pío IX quiso que no obstasen en las referidas Letras Apostólicas: e intimamos a todos y cada uno, así presentes como futuros, de cualquier estado, grado, orden, preeminencia y condición que fueren, que observen, cuiden solícitos y hagan observar todas y cada una de estas cosas como han sido establecidas por Nos.

En fe y testimonio de lo cual, hemos mandado divulgar el presente instrumento público firmado de nuestra mano, asegurado con nuestro sello y refrendado por el infrascrito nuestro Secretario. Dado y hecho en la Ciudad de Querétaro, el año de la Encarnación del Señor Mil Ochocientos Sesenta y Cuatro, a los Siete Días de Febrero.—José María de Jesús, Obispo de León.—Dr. Pablo Torres, Secretario.

De Tolimán al cerro sagrado del Zamorano

Patrimonio inmaterial otomí-chichimeca en exposición

Organización Editorial Mexicana

El Sol de México

Año con año los otomí-chichimecas o hñahñu se reúnen para ir en peregrinación a las elevaciones sagradas del semidesierto queretano: la Peña de Bernal y los cerros del Zamorano y el Frontón, donde cargados de cruces milagrosas veneran a sus antepasados e imploran por la lluvia y el buen tiempo.

En el marco del 75 aniversario del Museo Regional de Querétaro se presenta la exposición “Ya ximhai xa nsu. Territorios de lo Sagrado. Cultura y paisaje otomí-chichimeca”, donde se exhiben fotografías y objetos representativos de veneración, algunos utilizados durante la celebración de la Santa Cruz. La muestra continuará hasta

julio próximo.

Esta muestra surge con la idea de mostrar la riqueza de ese patrimonio vivo a través de la cosmovisión, ritualidad y vitalidad cultural de estos grupos, cuya tradición fue inscrita en 2009 en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), bajo la denominación “Lugares de memoria y tradiciones vivas de los pueblos otomí-chichimecas de Tolimán. La Peña de Bernal, guardián de un

territorio sagrado”.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) a través de su delegación en Querétaro, esta exposición se montó con la participación de las comunidades de los municipios de Tolimán, Cadereyta de Montes, Ezequiel Montes y Colón, además de las autoridades de Tolimán y del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

Otomí-chichimecas es el término con el cual este pueblo se asume como descendiente de los chichimecas que habitaron gran parte de la región centro-norte del México antiguo, principalmente jonaces y pames, comunidades que fueron dominadas por los otomíes a finales del siglo XVI, lo que tuvo como resultado la adopción paulatina del otomí como

lengua franca.

En la exposición Ya ximhai xa nsu -que del otomí al español se traduce como “Territorios de lo sagrado o tierras preciosas”- se da cuenta del modo en que se van constituyendo los espacios de veneración, la ritualidad desde el ámbito doméstico hasta la configuración de una geografía simbólica; un territorio que consideran sagrado porque es habitado por sus antepasados o abuelitos “mecos”, como ellos los nombran.

El acervo que se exhibe está integrado por cerca de 60 piezas, entre las que destacan 25 fotografías de gran formato de algunas peregrinaciones, paisajes, los altares y capillas familiares y los pifaneros o músicos.

También se presentan dos cruces de ánimas, elementos simbólicos que representan a los ancestros de la comunidad o de una familia: La Cruz de Ánima de José Cruz Pérez (1546), pieza labrada en piedra con el rostro de Jesucristo, procedente del Museo Comunitario de San Miguel, Tolimán, y la Cruz Tolteca, que tiene una antigüedad de mil 200 años y presenta motivos geométricos, misma que fue registrada por el INAH en 1999 y actualmente se resguarda en una capilla familiar de San Antonio de la Cal, bajo custodia del señor Rosario Mora.

La exhibición incluye una decena de máscaras, entre ellas dos de “El Mechudo”, personaje ritual que representa a un hombre sabio que va al frente de las peregrinaciones, viste de negro con una máscara del mismo color, larga cabellera blanca y una vara de membrillo para “ahuyentar a los malos espíritus”.

Otras de las piezas que se muestran son: ocho indumentarias, objetos de un altar doméstico (velas, imágenes religiosas, incienso y flores), sonajas, tambores y garrochas -largas varas de carrizo adornadas con listones que utilizan durante la Semana Santa-, así como algunas cactáceas propias del semidesierto prestadas por el Jardín Botánico Regional de Cadereyta.

Entre los rituales de los otomíes-chichimecas destacan las peregrinaciones que se realizan a finales de abril, quizá como preparación a la celebración de la Santa Cruz -el día 3 de mayo-. En ésta las comunidades llevan la Santa Cruz de la localidad Maguey Manso al cerro del Zamorano y El Divino Salvador (una pieza de barro con el rostro de Jesús que se montó en una cruz) hacia el cerro del Frontón, en un recorrido de más de 38 kilómetros que requiere cuatro días. Así, año con año cerca de mil personas cargadas de flores, incienso, velas, comida y entonando plegarias piden por el buen tiempo.

Las cruces milagrosas son llamadas así porque se trata de apariciones; en ambas se observa el rostro de Jesús, son de madera y están pintadas de color azul verdoso; son revestidas con terciopelo, se les colocan flores, milagros y monedas para la procesión, ya que se utilizan como estandarte y eje del ritual de itinerancia.

La exposición se divide en cinco apartados: Lo sagrado entre los otomí-chichimecas; El hogar y el espacio doméstico; La comunidad; El territorio étnico, y El paisaje sagrado y su preservación.

Como parte de la exposición, cada quince días durante junio y julio se realizará una serie de actividades en el museo: relatos, danzas, lectura de cuentos, recreaciones de festividades y proyecciones de videos, eventos en los que participan las comunidades del semidesierto queretano.

“Territorios de lo Sagrado” se presenta en la Sala de Profundis del Museo Regional de Querétaro (Corregidora Sur No. 3, Centro Histórico, Santiago de Querétaro, Qro.). Continuará en exhibición hasta el 31 de julio, de martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas. Costo: 41 pesos. Menores de 13 años, estudiantes y maestros con credencial vigente, adultos mayores de 60 años, jubilados y pensionados están exentos de pago. Los domingos la entrada es libre para el público nacional.

Tequisquiapan de feria

CELEBRA EXITOSAMENTE SU XXIX EDICIÓN LA FERIA NACIONAL
DEL QUESO Y EL VINO 2011

• 20 mil visitantes durante los primeros 2 días de celebración.

• Protección Civil Municipal y Estatal así como Cruz Roja municipal reportan saldo blanco

La XXIX Feria Nacional del Queso y el Vino inauguró con gran éxito su XXIX edición con una asistencia de 20 mil visitantes los días 27 y 28 de mayo.

Cabe destacar que Protección Civil Municipal y Estatal así como Cruz Roja y el H. Cuerpo de Bomberos después de un trabajo coordinado reportó saldo blanco en los primeros días de festejo y se espera que manteniendo esta estrategia, la importante celebración continúe sin ningún tipo de incidentes, ya que se ha montado un importante dispositivo de seguridad en el que participan: corporaciones de seguridad privada, policías municipales, policías estatales y protección civil para garantizar la tranquilidad de los visitantes; incorporando dispositivos de revisión.
El pasado viernes 27 de mayo, día de la inauguración, desfilaron importantes artistas como Paco Rentería y la Sonora Dinamita. Mientras que el sábado 28, el Parque la Pila se convirtió en el escenario perfecto para recibir a dos talentosos grupos de pop: Playa Limbo y Lol N Luv.

Para cerrar con broche de oro el primer fin de semana de la Feria, se espera la actuación de Titanes de Durango que seguramente pondrán a bailar a todos los asistentes.
Como cada año, importantes empresas vinícolas y queseras nacionales e internacionales, se han reunido para presentar sus mejores productos a los mejores precios.
De esta forma, los visitantes pueden degustar exquisitos productos, aprender de enología y divertirse en un espacio de responsabilidad y seguridad.
Este año la XXIX Feria Nacional del Queso y el Vino continua cumpliendo exitosamente su principal objetivo que es promover la enología y gastronomía de nuestro país desde una perspectiva cultural en un ambiente de fiesta, celebración y alegría.
Visita nuestra página web en: http://feriaquesoyvino.wordpress.com/

Una entrevista muy pero muy queretana y válida

ENTRE LENGUAS Y CAMPANAS

Augusto Isla estrada: “Hay que aprender a irse desprendiendo de la vida y de las cosas”

Diario de Querétaro

“La ciudad está muy viva, pero la infraestructura cultural tiene que renovarse; los museos tienen que tomar una nueva actualidad, porque su museografía ha envejecido”, asegura con esa pausada voz que le caracteriza. “Es muy importante articular todos los esfuerzos, distribuir más racionalmente las tareas, la custodia, la preservación del patrimonio… Ese es el gran paso para que esta vitalidad rinda mejores frutos”.

Quien fuera incansable gestor cultural en el Estado de México, de regreso a la ciudad en la que nació y donde estudió la carrera de Leyes, donde ahora se hace cargo de la Dirección de Archivos del Gobierno estatal, asegura estar feliz de la vida y con la oportunidad de dedicarse a lo que cataloga como suyo. “Espero que mi colaboración le permita al Gobernador rendir buenas cuentas en este ámbito del cuidado del patrimonio documental”.

“El centro de la memoria, donde yo estoy, tiene que tomar su propia actualidad, por lo pronto ordenando y después digitalizando, para estar al día”, asegura sobre su trabajo cotidiano, el que combina con su pasión por la cinematografía, tema del que ha publicado ya varios ensayos. “No hago vida social. En casa me encierro a ver cine… Veo una o dos películas al día”, confiesa sobre sus tiempos libres, acompañando su dicho con la risa.

De familia a la que cataloga como modesta, de padre agricultor de siete hijos, recuerda su niñez aderezada por las ricas tradiciones populares de un Querétaro mucho más pequeño que ofrecía a los niños los encantos de la Cabalgata, los carros alegóricos, los juguetes de cartón, los paseos por la Alameda o por los huertos de laureles de La Cañada, las visitas a los balnearios del Piojito o del Jacal…

“Era un Querétaro pequeño, con el recato de la Semana Santa, los ayunos el Viernes Santo, la visita a las siete iglesias el Jueves Santo, los caballitos de carrizo con cabezas de cartón…”, rememora sobre aquellos sus primeros años de vida. “Vivíamos en una pequeña casa anexa a la de mi abuelo, donde creo que habían sido originalmente las caballerizas, en Venustiano Carranza 22. Siendo siete, la atención se distribuye y cada quien va creciendo como puede”.

Como si fuera un mago, saca de la chistera un episodio de aquella su vida infantil que al menos el entrevistador desconocía: su formación, durante unos tres años, en la organización religiosa fundada por el michoacano Marcial Maciel.

“Mi interés por la literatura, por la cultura, más viene de mi internado con los monstruosos Legionarios de Cristo, a los cuales estaba muy ligada la familia de mi padre, porque mi abuelo tuvo la tremenda osadía de entregarle tres hijos a Maciel, que por entonces tendría unos veintiún años”, me platica con naturalidad. “Uno de mis maestros, cuya amistad conservo desde entonces, es el Doctor José Barba, un líder de las denuncias contra Maciel, un activista, un luchador porque se haga justicia a las víctimas del monstruo”.

“A los once años, con el Doctor Barba y otros jóvenes novicios, traducíamos a Horacio, a Cicerón, a Demóstenes… Ahí se formó mi afición por la literatura, mi cultura clásica”, aclara, dándole peso a aquellos años en Tlalpan que forjaron la cimiente de ese bagaje cultural que ahora posee. “Fue un gran beneficio para mí en términos de formación de estructura mental, porque traducir a Cicerón te da una estructura lógica, un orden, una estructura mental muy sólida. A estas alturas uno va perdiendo cierta memoria, pero ese sentido de la construcción, del lenguaje, no se pierde nunca”.

“No te puedo dar ningún testimonio, ni directo ni indirecto, de sus tropelías, de sus crímenes, porque ni los imaginábamos”, me dice sobre Maciel, a quien considera “un genio del mal” y a quien recuerda como un hombre de gesto paternal, ojos intensamente azules y voz sonora, quien curiosamente, no hablaba inglés y contaba con un poder enorme de seducción. “Para nosotros, niños entonces, era como un semidiós”.

A su regreso a Querétaro, el hoy Doctor en Sociología, editor y maestro, ingresó a su “querida” Universidad Autónoma de Querétaro, en donde por entonces podía cursarse también la educación media. De aquellos tiempo retiene en la memoria las enseñanzas de Felipe González Cordero, por quien conoció a Pío Baroja y Miguel de Unamuno; de Francisco Alcocer Pozo, en cuya clase le surgió la inquietud por estudiar los procesos mentales y adentrarse en el mundo freudiano; o del “inolvidable aunque efímero” Hugo Gutiérrez Vega. Pero quizá lo que más marcó aquellos tiempos fue el autodidactismo que despierta la existencia de una biblioteca como la que entonces tenía la Universidad queretana. “Ahí descubrí las obras completas de Ortega y Gasset”, recuerda.

Fiel a su franqueza, me habla sin concesiones de quien fuera rector de nuestra Máxima Casa de Estudios cuando le pregunto expresamente por los maestros que recuerda de manera especial: “Con especial afecto no, pero recuerdo, por su personalidad tan fuerte y tan equívoca, a Fernando Díaz. Era muy arbitrario, muy autoritario, pero un hombre de gran personalidad”.

Y luego surge, inevitable, la figura de quien también fuera rector universitario, además de maestro y periodista: José Guadalupe Ramírez Alvarez, con quien tuvo desavenencias, pero con quien se reencontró amistosamente en sus últimos años de vida.

“Era un hombre muy ameno, muy informado, muy gentil, muy respetuoso… En el ámbito universitario se movía con un gran decoro”, asegura de quien también fuera poeta y cronista de la ciudad. “Como maestro era muy respetuoso, serio, irónico, vanidoso… Mantuve con él una relación muy cordial”.

Y luego reivindica su recuerdo al hacer precisiones sobre su muerte y los decires que ella provocó en su ciudad natal: “Yo lo visitaba, agradecido por la beca que me había dado para estudiar en México, cuando estaba ya muy enfermo de leucemia, que en realidad eso era lo que padecía y no otra cosa, como después inventó el muy perverso de Manuel González de Cosío”.

Sin pelo alguno en la lengua me relata un episodio que recuerda aún con profundo desagrado, ocurrido en 1987, durante una comida en Casa de Gobierno, donde compartió mesa con el entonces ya exgobernador queretano:

“Fue muy desagradable escuchar a ese señor tan repelentemente machista cuando empezó a hablar mal del maestro y a hacer mofa de eso. Yo francamente me levanté y me fui. Me molestó mucho porque estaba calumniándolo”, me cuenta sin perder la lenta cadencia de su conversación. “El maestro nunca falleció de Sida, nunca perdió peso. El Sida en esos años era privativo de gente que había estado en Nueva York, no era una enfermedad local. El era un hombre que llevaba muy bien su vida”.

De alguna manera había sido precisamente Ramírez el causante de que Isla buscara nuevos horizontes académicos, pues durante su rectoría fue que apeló a la beca de estudios de la Anuies que lo llevaría a la UNAM. “Favorecía ciertas prácticas, o políticas, como el futbol americano, y yo me burlaba un poco de todo eso”, narra sobre su paso como maestro de preparatoria en la UAQ. y su relación con rectoría, así como la situación tensa que se creó cuando un grupo de preparatorianos, uniformados de jugadores de futbol americano, le hicieron pasar un mal momento y lo convencieron finalmente de emigrar. “Creo que fue un alivio para el maestro Ramírez”.

Con la licenciatura en Derecho a cuestas -”en realidad yo quería estudiar arquitectura, pero significaba gastos inaccesibles para la familia”, confiesa sobre el particular-, acabó por inscribirse en la Facultad de Ciencias Políticas, pues la de Derecho, por entonces, permanecía cerrada en la Universidad Nacional.

“Me inscribí en Sociología y me vino de perlas, cambié de rumbos… Era un buen momento en la Facultad de Ciencias Políticas, porque en los años setenta hubo mucha migración de sudamericanos por las dictaduras militares y tuve maestros brillantes”, relata al tiempo que enumera nombres como los de Mauro Marini, Aníbal Quijano, Pío García, Agustín Cueva, Wenceslao Roces, o incluso mexicanos como Raúl Olmedo o Edmundo O’Gorman.

Tras el Doctorado, Isla Estrada recibe la invitación a hacerse cargo de la Coordinación de Estudios Latinoamericanos en la Universidad del Estado de México y su traslado a Toluca le significó iniciar una de las etapas más fructíferas de su vida. Ahí nació su única hija -Antígona se llama, en honor del personaje al que admira profundamente y mantiene “en su mente y su corazón”- e hizo una carrera como maestro y gestor cultural, ámbito en el que se desempeñó como Coordinador de Patrimonio Cultural en el gobierno de Alfredo del Mazo.

“Fundé con la esposa del gobernador Alfredo Baranda el Instituto Mexiquense de Cultura”, me sigue contando sobre aquella etapa en Toluca, “y aunque no me tocó ser director del Instituto, sí estuve en el diseño y creación de ese gran Centro Cultural Mexiquense… Compré colecciones de pintura con el maestro Gamboa…”

Se muestra, sin embargo, modesto cuando le pregunto sobre su actividad como publicador de libros en aquella etapa de su vida. “Tengo que admitir que fue muy modesto mi trabajo como editor. No se me da la mitomanía”, refiere entre sonrisas.

La charla, tan pausada como coherente, nunca interrumpida a pesar del paso constante de comensales en el céntrico “Arcángel”, nos lleva a sus planes futuros. “Estoy escribiendo varias cosas. Quiero terminar un libro sobre tres mujeres que me apasionan: María Zambrano, Marguerite Yourcenar y Simone Weil. Quiero también publicar algo de cine”.

“Y otro librito que también estoy trabajando que quiero intitular De Humanismos”, complementa. “El humanismo de la antigüedad, el del Renacimiento, el de la Ilustración, y un humanismo contemporáneo muy singular, plagado de palabras difíciles y casi imposibles, como podredumbre o desesperación; un humanismo desengañado”.

Regresa de nuevo al tema del maestro Ramírez Alvarez al recordar el estado de deterioro en el que se encuentra la que fue su casa. Afirma, con un dejo de tristeza, que si efectivamente está en manos de la Universidad el futuro del inmueble, la institución debería rescatarlo del abandono y convertirlo en un centro cultural.

Ya de pie, con su acostumbrado sombrero en las manos, presto a ser colocado sobre su cabeza, el frustrado estudiante de arquitectura -”he diseñado mis casas, mis espacios, y creo que ya con eso me basta”, afirma- reflexiona sobre lo humano y sobre su propia existencia cuando asegura: “Uno llega a acumular demasiadas cosas en la vida. Hay que aprender a despedirse de ese sentido de la acumulación”.

A manera de colofón parafrasea a Yourcenar mientras la recuerda en sus últimas décadas en su anónima casa de Maine, preparando pan o barriendo la acera frontal: “Vivir en la penumbra conviene a lo esencial”.

Recuerda Mario Rodríguez a Pedro Enriquez Ureña

“AQUELLOS TIEMPOS”.

Mario Rodríguez Estrada.-

LA ATENCION ES EL MATERIAL DE QUE SE HACE LA MEMORIA, Y LA MEMORIA ES GENIO ACUMULADO”.-Lowell.-

En memoria del Maestro Pedro Henríquez Ureña.-

Con nuestra atención puesta en los pormenores de la “ingente y heroica lucha calderoniana” en contra de los narcos, y de la respuesta ciudadana a este mal llevado movimiento, expresada en la multitudinaria “Marcha de la Paz”, encabezada por un doliente y “hasta la madre” herido padre, que como fiera ha tratado de que las “altas” autoridades del país entiendan y cambien su verborrea mediática…poco cuidado hemos tenido para evocar otros hechos y vidas de algunos connotados personajes …siendo admirador de la biografía y obra del Maestro Pedro Henríquez Ureña, recordé que este 11 de mayo del 2011, se cumplirán 65 años de su sentida muerte (1946).

Nació en la República Dominicana el 29 de junio de 1884, siendo sus padres Don Francisco Henríquez y Doña Salomé Ureña, médico el primero, poetisa y educadora la segunda, muriendo prematuramente a los casi trece años de vida de su hijo, 6 de marzo de 1897, advirtiendo en su vástago una intensa gravedad y un amor inusitado por los libros y el estudio, dedicándole ya a sus seis años, estos versos: “Mi Pedro no es soldado; no ambiciona/ de Cesar ni Alejandro los laureles;/si a sus sienes aguarda una corona,/la hallará del estudio en los vergeles/…Hijo del siglo, para el bien creado,/ la fiebre de la vida lo sacude;/ busca la luz, como el insecto alado,/ y en sus fulgores a inundarse acude/…antes de morir Doña Salomé escribe dos estrofas más para completar el poema: Así es mi Pedro, generoso y bueno;/ todo lo grande le merece culto;/ entre el ruido del mundo irá sereno,/ que lleva de virtud germen oculto//…Cuando sacude su infantil cabeza/ el pensamiento que le infunde brío/ estalla en bendiciones mi terneza/ y digo al porvenir: ¡Te lo confío!/.

Vino a México en 1906 y participó en las actividades del “Ateneo de la Juventud”, uniéndose a Antonio Caso, Luis Castillo Ledón, Alfonso Cravioto, Jesús T. Acevedo, Ricardo Gómez Robelo y Alfonso Reyes…más tarde se agregaron a ellos: José Vasconcelos, Martín Luis Guzmán y Julio Torri…a su contacto, se despierta en Henríquez Ureña su vocación de Maestro y de Promotor de la cultura, reviviendo en él los antiguos genes maternales.

Colaboró intensamente con esa encomienda repartiendo su atención entre México, Cuba, República Dominicana, España, Estados Unidos de América,, ,recalando finalmente en la República Argentina, donde vive sus últimos años, en compañía de su esposa mexicana: Isabel Lombardo Toledano, hermana de Vicente Lombardo Toledano…en la Argentina conoce, entre otros muchos, a Jorge Luis Borges, quien le define como un “Gran Maestro”, que enseña con el ejemplo de tratar las cosas con un estilo genérico de enfrentarse, sin temor, al incesante y vario universo”…y le describe: “Sé que no era varón de muchas palabras…su método, como el de todos los maestros genuinos, era indirecto, rara vez condescendía a la censura del hombre o a los pareceres equivocados—es innecesario fustigar el error—decía—porque este por sí solo se desbarata.”.-

Escribía en varias publicaciones del continente…fue el creador de la serie “Biblioteca moderna del fondo de cultura económica”…colaboró con Nicolás Rangel y Luis G. Urbina en la “Antología del Centenario” (1910)…Autor de la “Versificación irregular en la poesía castellana”(1920)…De “Estudios mexicanos” hermoso libro en el cual estudia todas las épocas de la literatura y autores mexicanos…Mario RE le saluda y le recuerda con estimación y cariño, releyendo continuamente sus brillantes obras, que le transportan amorosamente a recordar “Aquellos tiempos”.-

El convento de los santos apóstoles Pedro y Pablo de Querétaro

Los dominicos en Querétaro
A 300 años de la consagración
Del templo de Santo Domingo.

El Convento de los santos apóstoles Pedro y Pablo, de Querétaro

José Félix Zavala

“A nuestro juicio los indios Jonaces, dice el historiador Esteban Arroyo, son dignos de admiración, porque con toda valentía habían sabido defender su libertad, su independencia y su patria”.

En 1686, los frailes dominicos encabezados por fray Felipe Galindo, mas tarde obispo de Nueva Galicia, cuya sede es Guadalajara, con la autorización del Rey Carlos ll de España, incursionan en la Sierra Gorda y las minas de Zimapán, para “la reducción y conquista espiritual” de los Jonaces, pueblo chichimeca, extinguido a finales del siglo XVlll y de la manera más cruel, en la batalla del cerro de La Media Luna, por el Conde de la Sierra Gorda, José de Escandón.

Las misiones que funda Fray Felipe Galindo, entre Los Jonaces, son: La Nopalera, Vizarrón, Soriano, Palmas, Ahuacatlán, Punguinguía, Zimapán y Xichú, además de los conventos de San Juan Del Río y Querétaro.

Señala Esteban Arroyo, que el fraile, último dominico en las tierras de los Jonaces, Luis Guzmán, es apóstol benemérito de Los Jonaces y que los verdaderos culpables de que no prosperaran las misiones dominicas en la Sierra Gorda, fueron los militares y los hacendados españoles, dando como resultado este fracaso y un etnocidio, la extinción de una raza humana, Los Jonaces.

“Si sus éxitos no se consolidaron, no fue culpa de ellos, sino de las autoridades civiles y militares que en todo tiempo buscaron anteponer sus conveniencias materiales a los bienes espirituales, morales y sociales de los indígenas”.

Organizadas las misiones dominicas de la Sierra Gorda, Fray Felipe Galindo, emprendió la fundación de los conventos de San Juan Del Río y Querétaro, donde sus misioneros pudieran atender sus enfermedades, aprender las lenguas indígenas y tener un apoyo económico y moral.

El 28 de junio de 1692, Fray Felipe Galindo recibió las licencias debidas para la fundación en Querétaro y para el 12 de mayo de 1693 en Capítulo Provincial, La Provincia de Santiago de México, acepta la erección de lo que sería “El Colegio – Convento de los Santos Apóstoles, Pedro y Pablo, de Querétaro”.

El terreno adquirido, para levantar el mencionado monasterio, ocupa las actuales calles de V. Guerrero, M. Ocampo, Pino Suárez y J. Ma. Arteaga, en aproximadamente 15 mil metros cuadrados.

Fueron los primeros conventuales, los frailes Andrés del Rosario, primer prior, Miguel Ortíz, Luis Flores, Antonio Prado, Manuel Mógica, y los legos, Antonio Guzmán y Fernando Herrera.

Se edificó el convento y la iglesia con todas sus dependencias y una gran huerta, el atrio quedó situado, en la ahora esquina de Guerrero y Pino Suárez, al poniente del atrio se admiran las fachadas del templo y de la capilla de la tercera orden y al sur los cinco portales, que dan acceso al monasterio o la llamada portería.

El claustro tiene cuatro arcos por lado y dos plantas, con amplios corredores, en la parte baja se ubica la sacristía y la ante sacristía.

La fachada de la iglesia es de tipo clásico, en su primer cuerpo está decorado con pilastras corintias y cornisamentos jónicos con grandes basamentos, el segundo cuerpo nos muestra dos hermes que cargan el escudo de la Orden Dominica y la cruz de tres brazos, en honor a los patronos del convento.

La fachada de la capilla de la tercera orden está compuesta por dos grandes interestípites que van del piso al remate, la base de donde arrancan es una ménsula con guardamalleta inferior, sobre ella un jarrón y a la espalda enmarcan róleos, terminando en un capitel corintio, rematando en una cornisa con alas pegadas, dando una hornacina cerrada, rematada por una venera.

En medio se encuentra un medallón enmarcado por rocallas y vegetales, cargando un marco almohadillado de la ventana del coro y rematado por un moldurón.

La iglesia en forma de cruz latina tiene 41.23 metros de longitud por 9 metros de ancho y en el crucero llega a 17 metros, la altura máxima es del piso a la cruz de la cúpula de 23.66 metros.

“La torre es alta y sencilla, esta formada por tres cuerpos cuadrangulares, adelgazados con vano y remata con cúpula y linternilla”

Adjunta a la iglesia se encuentra la capilla a la Virgen del Rosario, en el lado del crucero derecho o de la epístola, muy pequeña, de 6.72 por 7.50, inaugurada en 1742 y tiene una “capacísima” talla de la patrona de los frailes dominicos.

La capilla de la Tercera Orden dominica, adjunta a la iglesia del convento fue fundada en 1740, teniendo como patrona a Santa Rosa de Lima, el diseño parece ser de Mariano de las Casas y la participación posterior de Francisco Gudiño.

Durante sus primeros 124 años de existencia, este convento tuvo una vida regular y su esplendor llegó junto con la ciudad a finales del siglo XVlll y para mediados del siglo XlX comenzó su decadencia, lo mismo que la ciudad entera debido a las leyes de reforma y las guerras contra los franceses y los norteamericanos.

El convento dominico de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo de Querétaro, durante su época más próspera, tuvo conventuales de gran talento intelectual, tanto predicadores, como lectores y examinadores, además de haber tenido en su interior “un colegio de artes”, donde experimentaban los Lectores, que después fueran catedráticos, en los grandes conventos dominicos de la Provincia de Santiago de México.

Después de grandes vicisitudes a partir de la exclaustración y venta de convento e iglesia de los dominicos en 1860, el franciscano Fray José de Jesús Rico, lo adquirió, por medio de una compraventa en 1879 y para 1904, fue recuperado por los frailes dominicos viviendo una pequeña época de apogeo hasta 1914.

Los terrenos donde se encontraban las instalaciones del convento se fueron fraccionando, durante ésta época aciaga en la vida nacional. La familia encabezada por Evaristo Juaristi, cuidó del convento y templo durante 11 años, hasta la llegada del fraile dominico, Vicente Escalante y de 1938 al 49, la Diócesis se hizo cargo de la capellanía por medio del P. Ezequiel de la Isla, del P. Cirilo Conejo, entre otros sacerdotes, hasta que volvieron los dominicos en 1949.

En el atrio del templo se encuentra una preciosa cruz atrial, con motivo de la Misión emprendida al regreso de los frailes a su antiguo convento, colocada en ese lugar en 1950, anteriormente estuvo en el panteón del Espíritu Santo, desde el año de 1739.

Entre las aportaciones de los dominicos en Querétaro, existe la honra de que de entre ellos, saliera un fraile queretano, Antonio de Monroy e Hijar, hijo del Corregidor Antonio de Monroy Figueroa y María de Hijar.

Dominico muy ilustrado, graduado en teología, artes y cánones, nombrado por sus compañeros, el 5 de junio de 1677, General de la Orden de los Dominicos y posteriormente, Arzobispo de Santiago de Compostela, por decisión del Papa Clemente Xl, un 11 de julio de 1685.

Santiago de Compostela es el lugar donde la tradición dice, que fueron enterrados los restos del apóstol Santiago, evangelizador de España y uno de los lugares obligados de peregrinación para la catolicidad, por tanto sucesor del Apóstol Santiago Patrono de Querétaro.

De 1949 a 1987 la presencia de los frailes dominicos en Querétaro, fue aparentemente discreta, se pueden decir que sirvió de estudio al gran historiador Fray Esteban Arroyo, quién produjo en 19 años obras históricas de valor incalculable.

Al fraile Secundino Martín, para escribir entre otros libros, la biografía del Arzobispo dominico y queretano, Antonio de Monroy e Hijar, sin que estos dejaran de prestar la asistencia litúrgica y moral, a quienes acudían a este templo y convento.

El 30 de septiembre de 1988, el fraile Esteban Arroyo, logró del capítulo provincial, que se creara el Instituto de Estudios Históricos dominicanos, que tiene como sede el convento de los dominicos en Querétaro, culminando así su valioso obra de historiador y dominico.