¡Hay Chihuahua… 1/2

¡ Hay Chihuahua… 

La región donde hoy se encuentra asentada la ciudad de Chihuahua fue originalmente habitada por los indios Conchos, una tribu de indígenas semi-nómadas que formaban parte de los grupos que los españoles denominaban generalmente como Chichimecas.

La ciudad de Chihuahua se encuentra al norte de México, es capital del estado de Chihuahua, el más grande del país, con 245.612 km2. Ubicada entre parte de la Sierra Madre Occidental y Extensas llanuras, así como el Desierto de Chihuahua. 

No existe acuerdo histórico o lingüístico sobre el significado correcto y origen etimológico de la palabra Chihuahua, son reconocidas seis acepciones probables, tomadas del tarahumara, el nahuatl o el apache. Los más conocidos y probables son: Así, seco y arenoso o Junto a dos aguas.

Tiene una altitud de casi 1.400 m, en una llanura rodeada por montañas y recorrida por el río Chuvíscar, afluente del Conchos.  

La ciudad es centro de una región minera, ganadera, agrícola y comercial y cuenta también con importantes industrias textiles.

El origen de la ciudad de Chihuahua comienza con el descubrimiento de las cercanas minas y fundación de la población de Santa Eulalia en 1652 por el capitán español Diego del Castillo.

Sin embargo, debido al clima y los constantes ataques de los indígenas, la explotación se suspendió y Santa Eulalia permaneció varios años deshabitada, unos cincuenta años después, en 1707, se hicieron descubrimientos mineros de mayor riqueza, lo que llevó al inmediato poblamiento de Santa Eulalia y a su prosperidad.

Santa Eulalia está situada en medio de una serranía y lo difícil del terreno obstaculizó la construcción y expansión de la ciudad, debido a ello, cuando en 1709 el gobernador de la Nueva Vizcaya, Antonio de Deza y Ulloa, con la instrucción de fundar la cabecera del Real de Minas visitó la población, resolvió convocar a 16 vecinos notables (mineros, comerciantes, funcionarios de gobierno y sacerdotes) para resolver con ellos la conveniencia de constituir a la propia Santa Eulalia en la cabecera del Real de Minas o de fundar para ellos una nueva población en el cercano valle donde confluían los ríos Chuviscar y Sacramento.

El 12 de octubre de 1709 se llevó a cabo la votación de los notables sobre la fundación del Real de Minas, ocho de ellos se manifestaron por que se situara en la propia Santa Eulalia, mientras los ocho restantes lo hicieron por la fundación en el valle, ante el empate, el gobernador Deza y Ulloa intervino con su voto de calidad manifestándose por la fundación de la población en el valle de la junta de los ríos.

De esta manera se considera a esa fecha como la fundación oficial de Chihuahua y a Antonio Deza y Ulloa como su fundador.

El nuevo Real de Minas fue fundado con el nombre de Real de Minas de San Francisco de Cuéllar en honor del entonces Virrey de la Nueva España, Francisco Fernández de la Cueva Enríquez,  Duque de Alburquerque y Marqués de Cuéllar.

El crecimiento del Real de Minas, impulsado por las minas y actividad de las haciendas que la rodeaban continuó durante la colonia, debido a ello el 1 de octubre de 1718, se erige al Real de San Francisco de Cuéllar en La Villa, con el nombre de San Felipe el Real de Chihuahua.

San Felipe en honor al rey Felipe V de España y siendo utilizado por primera vez el nombre de Chihuahua, en ésta época se resuelve la construcción de una templo parroquial digno para la villa.

Con ese objeto, el ayuntamiento resolvió imponer un impuesto especial a la plata extraída de las minas de Santa Eulalia y con ello se construyó el templo que hoy es la Catedral de Chihuahua.

Para el año de 1786 la Villa de Chihuahua era una Alcaldía Mayor y el 1 de abril de 1797 se levanta el primer censo en la ciudad de Chihuahua por  Fructuoso Simón de Herrera con el siguiente resumen: 324 hombres, 396 mujeres, total 720 habitantes.

“Los siete templos” Llamados así ya que en su época eran los únicos 7 templos que había en la ciudad,  son:

La catedral, San Francisco, Santa Rita (el más antiguo de todos), Sagrado Corazón, El Santuario, San José de la Montaña, El refugio; algunos datan del siglo XVIII

Fundada en 1704 con el nombre de San Francisco de Cuellar. 

En Chihuahua tuvo lugar en 1811, durante la guerra de Independencia, el fusilamiento de Miguel Hidalgo y Costilla  en 1864. 

Fue elegida capital de México por un corto periodo de tiempo, concretamente bajo el gobierno del presidente Benito Juárez durante la guerra de la intervención francesa. 

Francisco Villa reclutó en esta ciudad a los miembros de la famosa División del Norte.  

Posee un gran patrimonio arquitectónico colonial, destacando: 

Su catedral (s. XVIII). 

 

La Casa de la Moneda 

El templo de San Francisco (fines del XVIII). 

Además de grandes plazas y jardines donde se encuentran sus monumentos.

Sin embargo, y pese a su corta existencia, ya está llena de historia.

En los inicios de la guerra de Independencia fue regada, al decir de Jesús Urueta, con la sangre generosa del Padre de la Patria, en la intervención y por un largo tiempo fue sede de las instituciones republicanas incorporando a la persona de Benito Juárez por los efectos y por el sentimiento de patriotismo. Durante la Revolución de 1910 fue el escenario dramático de importantes acontecimientos políticos y militares decisivos en dicho movimiento.Cumple 296 añosUna hermosa forma de llegar a la cuidad de Chihuahua es desde Los Mochis, Sinaloa, en  El Ferrocarril Chihuahua – Pacífico, que es una de las obras de ingeniería ferroviaria más relevantes del mundo y una experiencia tan espectacular como inolvidable.

Atravesando el corazón de la Sierra Madre Occidental, pasando por las imponentes Barrancas del Cobre y visitando poblaciones como Ciudad Cuahutemoc, Creel, Divisadero,  Posada, Barrancas, Bahuichivo, Cerocahui, y El Fuerte.

Por su legado histórico, de raíces indígenas y europeas, esta entidad, de clima caluroso, le permitirá descubrir las diferentes vertientes de su cultura al visitar sus poblados, ciudades y maravillas naturales.  

En la Ciudad de Chihuahua, su capital, con sus calles y elegantes plazas construidas durante la época Colonial y parte del s.XIX, fue  gracias al importante auge minero que se vivió en esta región.

Chihuahua  ofrece un recorrido por sus interesantes zonas arqueológicas, de entre las que destaca Paquimé, misteriosa ciudad prehispánica construida con adobe.

En sus diversos escenarios naturales como los Médanos de Samalayuca, la Cascada de Basaseachi, la escalada; y las famosas Barrancas del Cobre, uno de los sistemas de cañones más grandes de todo el mundo, se observan aves, mamíferos y una gran variedad de especies de flora.

En la imponente geografía de las barrancas del cobre, esta la ruta del ferrocarril Chihuahua-Pacífico, el CHEPE, con paradas en diferentes puntos como las poblaciones de Creel y Cuauhtémoc, donde podrá visitar la mayor comunidad menonita del estado y saborear sus deliciosos quesos.

Allí están los trabajos  que elabora el pueblo tarahumara o rarámuri

Sobre una extensión de 600 km de longitud y 250 km de anchura se extienden las majestuosas Barrancas del Cobre, Parque Natural.

Por la variación del terreno es posible encontrar climas extremosos con vientos fríos en lo alto y cálidas temperaturas en el fondo de las barrancas, que alcanzan los 40°C durante el verano.

Ésta enorme red de cañones supera las dimensiones de profundidad del Cañón del Colorado ya que varía de entre 1,520 a 1,879 m y se conforma por las barrancas de Urique, Sinforosa, Batopilas, Candameña, Huápoca y Septentrión, por mencionar algunas. Sus impresionantes paisajes son el hábitat de una incontable variedad de flora y fauna.Puede ser testigo de la magia y misticismo que envuelven las celebraciones de Semana Santa que llevan a cabo las comunidades rarámuris.

Sus variadas misiones que se resguardan entre bosques y maravillosas cascadas, sus inigualables miradores, su amplia riqueza cultural, artesanal y gastronómica.

La conquista y exploración por parte de los españoles fue lenta y tropezó con la ferocidad de los nativos, sin embargo, las expectativas de riqueza mineral de la región llevaron a redoblar los esfuerzos de “colonización”.

El 24 de junio de 1562, Francisco de Ibarra inició la expedición por lo que hoy es Durango y Chihuahua, nombrándolo Nueva Vizcaya y el 20 de marzo de 1598 llegan a las márgenes del río Sacramento los primeros europeos que pisaron el sitio donde hoy está la ciudad de Chihuahua.

La expedición colonizadora fue encabezada por Juan de Oñate y estaba formada por unos 400 hombres, de los cuales 130 traían a sus familias.

Era jueves santo, por este motivo bautizaron con ese nombre al Río Sacramento, por la festividad del Santísimo Sacramento que se celebra ese día.

En el siglo XVIII se construyó en la ciudad un acueducto con arcos de cantera que vertía agua en una fuente en la plaza principal.

Después fueron apareciendo casas elegantes, algunas con viguerías trabajadas con ricas maderas traídas de la sierra; estas casas tenían huertos con árboles frutales y hortalizas, gallineros y ganado menor.

Los mineros ricos como los Irigoyen y Carbonel, decoraron sus mansiones con lujosos muebles, magníficas pinturas, vajillas de plata y bellas porcelanas.

En el nombre del rey de España llegaban los “visitadores” para investigar la moralidad y la justicia de los reinos y para cobrar los impuestos.

Leían heraldos por las calles, que promulgaban el buen trato a los indígenas; A pesar de esto los confinaban y restringían su libertad, quedando siempre bajo el dominio de los españoles, criollos y mestizos.

Con esa mezcla de razas se fue escribiendo, a través de los siglos, la historia de la capital.

Como en otras partes del México norteño, los peregrinos católicos influyeron grandemente en la era colonial, y la ciudad se convirtió en un punto de reunión para peregrinos que iban en camino de “La Sierra“, una región montañosa en la cual los indígenas todavía no se habían convertido al catolicismo.

Así mismo fue construido en la ciudad un Colegio dirigido por la Compañía de Jesús, que construyó un sólido edificio en el extremo este de la villa, posteriormente y tras la expulsión de los jesuitas, el edificio del colegio fue utilizado como cuartel, cárcel y casa de moneda.

La información del inicio del movimiento de Independencia de México, tardó mucho en llegar a la entonces Villa de Chihuahua, donde en la práctica no tuvo efecto alguno, debido a ello Los Realistas decidieron que el juicio a los insurgentes aprehendidos en Acatita de Baján se llevara a acabo en Chihuahua.

El 23 de abril los prisioneros entraron a Chihuahua para ser juzgados y el 26 de junio son fusilados en el convento de San Francisco los insurgentes Ignacio Allende, Mariano Jiménez, Juan Aldama y Manuel Santamaría.

El 30 de julio del mismo año, don Miguel Hidalgo y Costilla es fusilado en los patios del hospital militar, lugar que anteriormente fue el convento de Loreto.

Durante el resto de la guerra de independencia la situación en Chihuahua fue prácticamente idéntica y sin sobresalto alguno.

Una vez consumada la independencia mediante los Tratados de Córdoba, y tras el efímero Primer Imperio Mexicano, el 19 de julio de 1823 el Congreso de la Unión emitió un decreto por el cual dividía la antigua provincia de la Nueva Vizcaya en dos, la Provincia de Durango y la Provincia de Chihuahua, y señalaba por capital de ésta última a la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua, que a partir de ese momento quedaba erigida en ciudad, y recibía el nombre de Chihuahua.