EL DIEZMO
Saludo con afecto a todos los fieles católicos de esta diócesis y quiero manifestarles mi agradecimiento por su generosidad con motivo de la colecta del Diezmo o Cooperación Diocesana.
El compartir los bienes espirituales y materiales ha sido siempre una característica de los discípulos de Jesús y práctica común en la Iglesia católica. La Iglesia es una comunión de bienes y dones al servicio del Evangelio, para llevar a Cristo a los demás.
El Catecismo, al enumerar los Mandamientos de la Iglesia, nos pide “Ayudar a la Iglesia en sus necesidades”, para que pueda cumplir con su misión. Esto lo hacemos de diversas maneras, especialmente mediante la aportación del Diezmo o Cooperación diocesana. Y lo hacemos con alegre corazón.
Cuando San Pablo hizo la colecta para ayudar a la iglesia de Jerusalén, decía a los fieles que su aportación económica era como una ofrenda, como un culto agradable a Dios, porque los hacía participantes del mismo amor de Cristo hacia nosotros. Esto es un grande honor.
Que la Providencia divina cuide de todos ustedes, recompense su generosidad y los bendiga siempre, de modo que nadie carezca de lo necesario y que se ensanche su corazón para hacer el bien a los demás. Muchas gracias.
Santiago de Querétaro, Qro., Febrero de 2010
† Mario de Gasperín Gasperín
Obispo de Querétaro