¿Poqué siempre gana el Rafa Nadal?

Un duelo de leyenda

Territorio Nadal

CARLOS MOYÀ

Rafael Nadal ha igualado uno de los récords más difíciles de toda la historia: los seis Roland Garros conquistados por Björn Borg. Al sueco le vi jugar sobre todo en vídeos. Todo ha cambiado desde entonces: los materiales, la preparación física, las pelotas… Pero todo el mundo me dice que mental y físicamente es lo más parecido que ha habido a Rafa. Se suele decir que Borg fue el tenista más grande de la historia sobre arcilla. Tras su victoria ante Roger Federer, creo que Nadal ha hecho méritos más que suficientes para ser considerado como el más grande de la historia sobre tierra. No tiene límites. Este es su territorio. Roland Garros, su torneo. Además, pueden caer más títulos en París.

Del mito de Borg al mito de Nadal
“En París se juega uno contra uno y siempre gana Nadal”

Por primera vez en años, Rafa llegó al torneo sin ser el máximo favorito, papel que le correspondía al imbatible Novak Djokovic. Empezó mal, con dudas, con una actitud y unas declaraciones distintas a las que estamos acostumbrados… Aun así, consiguió reconvertir esa situación y ponerla a su favor según fueron pasando los días. La victoria de Federer en las semifinales contra Djokovic fue una buena noticia para él. Pensé que desde el punto de vista del pulso psicológico le venía bien… ¡Pero menuda final han jugado!

Yo esperaba a un Federer eufórico tras derrotar al imbatible serbio, lleno de confianza, y a un Nadal yendo a más tras un torneo en el que, poco a poco, fue subiendo el nivel. Lo que me encontré es que el suizo estaba pletórico.

De inicio, anuló a Rafa. Estuvo impresionante. Le pasó por encima: sacó muy bien, dominó perfectamente los puntos y tuvo un revés que pocas veces se le ha visto contra Nadal. Federer es el talento, el genio que cuando juega bien te arrasa incluso en tierra batida. En instantes así es imposible pararle. Cuando perdió la bola de set con 5-2 por centímetros, la cosa se igualó y se impuso el factor emocional.

El entrenador de Federer dirá que se ha parado. El de Rafa, que ha tirado más. Yo, que es una combinación de las dos cosas y que Federer volvió a jugar a un nivel altísimo entre el final del tercer set y el inicio del cuarto.

Tras el 5-2, sin embargo, le ha entrado esa presión de ver que estaba jugando increíblemente bien y que, aun así, no había cerrado el set. Si fuera su entrenador me preguntaría cómo es posible que no lo haya ganado. Eso, también, es algo que me sigue sorprendiendo de Rafa. ¿Cómo logró que llegaran al 5-5 de la primera manga? Increíble.

Al final, hubo hasta un parón por la lluvia. Aunque en principio benefició a Federer, a la larga, cuando pasan cosas raras, como el viento o las suspensiones del juego, el más fuerte se impone y… no hay nadie más fuerte que Rafa.

Esta entrada fue publicada en Mundo.