EL MUSEO DE LA CIUDAD INVITA

INCITACIÓN AL TEATRO

FIN DE SIGLO

Estreno de la obra de teatro Fin de siglo, escrita y dirigida por Abelardo Rodríguez Macías. Estreno viernes 24 de octubre, 20:30 horas. Temporada del 24 de octubre al 23 de noviembre. Funciones de jueves a sábado, 20:30 horas, domingos a las 18:00 horas. Foro del Museo de la Ciudad de Querétaro.

COOPERACIÓN VOLUNTARIA.

 

“FIN DE SIGLO. Umbrales, gritos y grietas”, es la puesta en escena número diecinueve del Colectivo Teatral El Mitote, fundado en 1994. Su tema es el fin de un mundo bipolar: Capitalismo contra Socialismo, Buenos contra Malos, Bello contra Feo, etc. Y el principio de una era de incertidumbre y fragmentación profundas, que anuncia la tiranía de un mundo unipolar y homogéneo. Todo esto a partir del fin del siglo veinte que, de acuerdo con el historiador inglés Eric Hobswan, terminó el 9 de noviembre de 1989, con la caída del muro de Berlín. Desde esa fecha, y sin que haya llegado el nuevo siglo aún,  se ha abierto una zona oscura en donde conviven los fantasmas del pasado con un presente atrozmente cruel y amenazante, y un futuro que oscila entre el Apocalipsis y la esperanza. Esta zona oscura e incierta es el espacio donde los personajes de Fin del Siglo se muestran con todas sus contradicciones, a la velocidad del siglo veinte, a la velocidad del relámpago.

 

“FIN DE SIGLO. Umbrales, gritos y grietas” es una tragedia posmoderna. Sus héroes son vapuleados por el huracán de la Historia, tal como lo consignó el filósofo Walter Benjamín. Su ejemplo, por lo tanto, no es heroico, sino fatalmente cotidiano y su destino no es cerrado, sino abierto y provisional, como tres puntos suspensivos en los relatos de la realidad. En la obra no hay un solo protagonista, sino un coro de tramas y personajes que viven el momento en que se cae el muro de Berlín, y con él, la caída de todas las esperanzas de un mundo justo para todos, concebidas por la Humanidad pensante del siglo veinte. Y a partir de ahí, la llegada de otro momento histórico, en donde se irán levantando otros muros, visibles e invisibles, más altos, más duros, más trágicos y más violentos. Pero al mismo tiempo, donde también se forja el drama actual: Una soterrada resistencia de la vida frente a la muerte.

 

Actúan en Fin de Siglo:

 

Manuel Oropeza como DRUGAN, viejo rumano comunista. Mirtha Urbina Villagómez como SINTY, gitana alegoría de la Historia,  e IRENE, vieja alemana, esposa de Fausto. Librado Alexander Anderson como FAUSTO, viejo alemán, empresario jubilado y MIJAEL, viejo anarquista. José Antonio Maldonado como DARIO, cincuentón mexicano, ex guerrillero, ex arqueólogo y policía político. Eurídice Rodríguez como NADIA, joven universitaria rumana, nieta de Drugan, sexo servidora en Cancún. Vicka Peña como UK, niño maya prostituido. José Antonio Ramírez como CHE GUEVARA, habitante de las pesadillas de Dario. Marcela Flores como WILMA, narcotraficante mexicana. Jonathan Cacheux como JOVEN DRUGAN, MIQUI, joven neonazi europeo y MILICIANO  Serbio.

El oro y la plata en La Nueva España


El oro y la plata en La Nueva España

 

 

El soneto que comienza con el verso “minas sin plata sin verdad mineros” es el fruto del odio, no de la visión verdadera de un país que en el segundo tercio del siglo XVl, ya se enorgullecía de las empresas de metales preciosos de Taxco, Guanajuato, Zacatecas y Pachuca.

 

Del “Orden” que hizo el Doctor Palacio, en Pachuca sobre los metales trata su ordenanza, uno de los muchos textos que se ocupan de la riqueza mineral de la llamada Nueva España.

 

 

“…mandó quede aquí en adelante ningún mercader, de cualquier estado o condición que sea, compre ni rescate metales de los indios ni esclavos que trabajaren o labraren en las minas de los reales de Pachuca, so pena de caer o incurrir en las penas que por ordenanza o mandamientos les están puestas y más al que fuera español o mestizo, en doscientos pesos de oro común, por la primera vez, aplicados y repartidos conforme a como las dichas ordenanzas lo reparten y aplican y si fuere mulato, negro o indio, les  sean dados cien azotes; y por la segunda, en todos los susodichos y a cada uno de ellos, sea la dicha pena, doblada y más cuatro años de destierro precisos de todos los dichos reales, con cuatro leguas a la redonda y cuando algún minero vendiera dichos metales a los mercaderes o los sacare de minas con indios alquilados de voluntad de los dueños de ellas o de otra manera, los dichos mercaderes no pueden llevar, ni meterlos en su casa o en parte alguna, sino que se ha de llevar a la casa de hacienda o ingenio donde se ha de labrar so pena de que pierda los metales y doscientos pesos oro, conforme la ordenanza…”.

 

 

 

La Casa Mota en Querétaro


La Casa Mota

 

 

La llamada Casa Mota es un magnífico edificio, muy extenso, mezcla de estilos que parecieran contraponerse, pero a finales del siglo XlX se dijo de ella “Obra de verdadera novedad y correcto gusto arquitectónico”

 

Este Palacio atravieza toda la manzana de La Calle Real hoy Madero hasta la calle del Aguila hoy Pino Suárez y allí estuvo un tiempo El Mesón de La Luz.

 

Durante el Gobierno de Saturnino Osornio al transformar el antiguo Palacio de Gobierno que estaba ubicado en la esquina de las hoy calles de madero y Ocampo en Casa del Agrarista, La Casa Mota fue Palacio de Gobierno del estado, ya en 1916 había Sido Palacio Nacional, durante El Congreso Constituyente.

 

Ahora son oficinas dependientes de La Cámara de Diputados del estado.

La Policía Comunitaria en Guerrero

Trece años

La policía comunitaria

 

de Guerrero no deja de

 

crecer

Ojarasca

La Jornada

20 de octubre del 2008

La policía comunitaria de Guerrero llega a su treceavo aniversario más fuerte y más grande que nunca, aunque sin recursos y con más de 40 órdenes de aprehensión en su contra. Nació en los pueblos de estas regiones mixtecas, tlapanecas y nahuas, en respuesta los actos vandálicos que se incrementaban de manera alarmante sin que las autoridades hicieran nada por detenerlos, pues en muchos casos ellas mismas eran cómplices o protagonistas de los delitos.

Su proyecto de autonomía, como el de las comunidades zapatistas de Chiapas, no sigue manual alguno. Se construye en el día a día y en la reflexión colectiva que responde a los desafíos que van enfrentando. No son indígenas que arrestan malhechores para ponerlos a disposición de la justicia, como en un principio. Hoy son una de las experiencias autonómicas más notables de México, organizada desde y para los pueblos.

En 1995 eran apenas unas decenas de hombres organizados al margen del Estado que vigilaban los caminos, carreteras, veredas e incluso las mismas comunidades que eran objeto de innumerables robos, asaltos, violaciones sexuales y asesinatos. Poco a poco fueron creciendo en legitimidad entre los pueblos y, paradójicamente, también en carencias. Su negativa a incorporarse a los cuerpos policiacos del estado y, con esto, perder independencia los ha tenido en la mira de los gobiernos en turno quienes, además de hostigarlos, les niegan el reconocimiento de su autonomía.

Juan Villanueva, miembro del Comité Ejecutivo de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), comenta en entrevista que “el gobierno no acaba de conformarse con nuestra existencia. Siempre está en contra de nosotros, sea del partido que sea. No nos reconocen en nuestro trabajo y sólo están buscando la manera de perjudicarnos”. Más de 40 órdenes de aprehensión en su contra confirman esta declaración.

“Nosotros no queremos ser parte del gobierno, pero que sí nos reconozcan en nuestra autonomía, que nos dejen hacer nuestro trabajo sin perseguirnos. No tenemos sueldo y aún así nos andan molestando”, señala Villanueva en la víspera de los festejos del treceavo aniversario.

A partir de que se hicieron cargo de su propia seguridad, evidenciando la corrupción e ineficacia de los cuerpos policiacos y del sistema judicial, la delincuencia se redujo más de un 90 por ciento en esta región cafetalera de extrema pobreza, violaciones a los derechos humanos, militarización, migración y narcotráfico; pero también lugar de nacimiento de legendarios movimientos sociales. San Luis Acatlán, municipio sede de la crac, vio nacer y morir al maestro rural y guerrillero Genaro Vázquez.

“De los poquitos que empezamos pues fuimos creciendo” —relata Juan Villanueva— “y ahora ya somos 700 comunitarios”. La policía comunitaria empezó con presencia en sólo dos municipios y 13 años después abarca a 72 comunidades de 10 municipios. A principios de este año estaban en 56 comunidades, de acuerdo al testimonio de Valentín Hernández, asesor jurídico de la CRAC, pero a partir de la creación de sedes como la de Xitlaltepec, municipio de Metlatónoc, siete comunidades indígenas presentaron su solicitud de ingreso y lo mismo sucedió en Espino Blanco, municipio de Malinaltepec.

Rebasados todos los órganos de impartición de justicia del estado y los municipios, tres años después de su conformación la policía comunitaria creó, a instancias de los pueblos, la CRAC, al darse cuenta de que durante tres años (de 1995 a 1998) se la habían pasado entregando delincuentes al Ministerio Público y luego, casi de inmediato, los veían nuevamente en las calles cometiendo cualquier clase de atropello. Los altos niveles de corrupción y complicidad de las autoridades con la delincuencia les impedían lograr sus objetivos; y además, aún en los casos en los que se encarcelaba a los delincuentes, esto tampoco resolvía el problema.

Con el nacimiento de la CRAC, ya no sé proponen sólo atrapar malhechores, sino legitimar el derecho tradicional (que contempla la reeducación y el trabajo comunitario a los infractores de la ley) y perseguir y sancionar delitos del fuero común (robo, asalto, violación, asesinato, abigeato, entre otros). En otras palabras, fortalecen la autonomía en los hechos.

No hay recursos y les hace falta de todo, desde alimentos hasta uniformes, lámparas, calzado y, por supuesto, armas y parque. Se han propuesto la autosuficiencia con proyectos productivos que no han logrado cuajar. No tienen sueldos ni apoyos y sobreviven con la comida proporcionada por los pequeños comerciantes que les proporcionan jitomates, cebollas, calabaza y demás verduras para cocinar. No dejarse cooptar ha tenido sus costos, por lo que requieren hacer autogestionario el proyecto, punto importante a tratar en las reflexiones de su aniversario número trece.

“Nos apoyamos entre nosotros, pero aquí todos somos campesinos pobres y el tiempo que le dedicamos a la policía es por el pueblo”, señala Villanueva. Pero con todo y carencias, dice, “seguimos deteniendo la delincuencia y hemos crecido nosotros”.

Gloria Muñoz Ramírez

Hoy hace cien años…


*El Diario

Perros de bolsillo

Hasta los perros están sujetos a la moda; en los momentos presentes, las razas preferidas son las más pequeñas, las que una señora pueda llevar dentro del manguito o en el bolsillo del abrigo. Los vendedores aficionados no se contentaban, sin embargo, con esto; necesitaban un perro que se pudiera meter en el bolsillo del chaleco.

Por fortuna para ellos, acaba de descubrirse en Australia una nueva raza canina, cuyo tamaño excede en muy poco al ratón.

Espérase que de un momento á otro se llevarán perros de éstos á Europa, y es de suponer que alcanzarán en el mercado elevadísimos precios. Ahora el perro de última hora es el “Terrier,” y el “Toy,” perro muy pequeño, y el pelo largo y ondulado, brillantes ojos y afilado hocico zorruno. Un perrito de éstos, si es de pura raza, puede costar de 800 á 1,000 pesetas.

El nuevo perro australiano será todavía mucho más caro; desgraciadamente, dícese que su principal alimento consiste en lagartijas y lombrices de tierra; una alimentación que, á los ojos de las damas, constituirá un repugnante defecto de estos enanos del mundo canino.

Mercado Jardín

Sin previo aviso al público, por parte del Ayuntamiento, ni mucho menos del Comisario de la Demarcación, se ha inaugurado un nuevo mercado en la calle de la Independencia, y al cual se le designa con el nombre de Mercado Jardín, situado frente al hotel del mismo nombre.

Fruta del tiempo, ó sea el melón, billetes de lotería, dulces y demás golosinas, no deja de ser bastante molesto para los transeúntes y muy especialmente para los viajeros que desean tomar los diferentes trenes eléctricos que en la esquina de esa calle hacen parada.

*Se publicó de 1906 a 1917

Centenaria recogerá, en su grafía original, noticias que publicaban diferentes periódicos hace cien años en la ciudad de México.

Centenaria

20 de octubre de 1908

José Emilio Pacheco en el Zócalo

Feria del libro en el zócalo

? “Con razón no veía, no me cambié de lentes”, bromeó

En voz de José Emilio

Pacheco el Zócalo se llenó de poesía

Erika Montaño Garfias

Alegre y paciente, José Emilio Pacheco firmó decenas de libros 

Como es su costumbre, el poeta José Emilio Pacheco llegó puntual. Un pequeño problema de logística atrasó un poco la lectura que haría de su poesía, pero unos minutos después, superado el inconveniente y con Paco Ignacio Taibo II como escudero, cientos de personas, en las sillas, en el suelo y de pie, escucharon, de voz viva, a uno de los mejores poetas mexicanos, quien el próximo 28 de octubre celebra 50 años de la publicación de su primer libro La sangre de Medusa.

Esta, dijo el novelista y traductor, “no es una lectura convencional”. Y en verdad no lo fue: lo que ofreció a sus lectores/escuchas fue una selección de poemas “breves y medianos”, unos cuantos de los cuales han sido publicados en revistas, “pero el libro no ha salido y me temo que yo me tardé tanto que no me imaginaba la catástrofe que se nos ha venido encima y no sé incluso si podrá publicarse. Es un libro muy grande, en el sentido de páginas, no de grandeza poética”, afirmación con la que muchos no estuvieron de acuerdo.

De los tres títulos posibles –El mar no tiene dioses, Como la lluvia y Los días que no se nombran– dejó que fueran los ahí presentes quienes eligieran. El consenso fue para Los días que no se nombran.

Antes de comenzar, José Emilio Pacheco dedicó este recital poético a la memoria de Alejandro Aura y como una felicitación al poeta Enrique González Rojo quien celebra sus 80 años de edad. En una de las filas estaba su esposa, la escritora y periodista Cristina Pacheco, en una situación inusual. “Nunca había estado en una lectura mía, así como yo nunca estoy en sus actividades”, dijo el autor de Batallas en el desierto.

Leyó entonces Los días que no se nombran, el primer poema, y el público comenzó a aplaudir. Preocupado siempre por el tiempo, José Emilio pidió: “no me aplaudan para que ahorremos tiempo”.

Así, en lugar de aplausos, Taibo II ofreció como alternativa “la locura” que Pacheco inventó en Gijón, España, hacer la V de la victoria, pero invertida, ya que Vicente Fox había abusado de ella. Entonces cada fin de poema se alzaban cientos de manos con esa V patas abajo.

No soy oportunista

No leyó, por cierto, un poema escrito en 2004 acerca de las estatuas que sirven para que las caguen las palomas y las tire la gente, “para no parecer oportunista”, pero sí leyó La hora de los niños, La extrañeza, El canal de la nada (dedicado al Metro), otro dedicado a Tacubaya y sobre la experiencia “terrible” de entrar en una morgue, Leyó El mañana, Mis tristes capitanes, Nubes, Almanaque, muchos de los cuales, reconoció, “no son optimistas, pero la poesía tiene la rara característica de concentrar la negatividad”.

Lúdico fue El rap del salmón o Las enseñanzas del zancudo.

El último fue el que cierra otro libro de poemas, estos en prosa, que comienza “Hace milagros este amanecer…”

Terminó la lectura, no sin antes hacer una confesión: “Con razón no veía, no me cambié de lentes”, y firmó decenas de libros. La fila para conseguir su autógrafo creció varias veces. Una hora más estuvo sentado firmando, firmando y firmando.

Y como dijo Taibo II en su presentación: El jefe de la sesión de este domingo fue José Emilio Pacheco.

Inversión a la Pirámide del Pueblito

 

Invertirá Turismo 6.5 millones en el rescate de la Pirámide de El Pueblito

Diario de Querétaro

Candy Rangel

Querétaro, Querétaro. Durante el 2008 la Secretaría de Turismo pretende invertir la cantidad de 6.5 millones de pesos en el proyecto del rescate de la Pirámide del Pueblito en el Municipio de Corregidora para cuestiones de iluminación, ampliación del museo y unos senderos en el lugar.

Esther Carboney Echave, Titular de la Secretaría de Turismo en la entidad, informó que en el rescate de la Pirámide del Pueblito, se invierte 3.5 millones de pesos en iluminación, ampliación del museo de sitio con una sala audiovisual, cafetería y sala de exhibición de piezas.

Así mismo, dijo que están por firmar un convenio con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, de otros 3 millones de pesos en donde participan el municipio de Corregidora con 1 millón, INAH con otro y la Secretaría de Turismo con otro millón, para el rescate del lugar.

Manifestó que este año se terminará con los senderos, el museo de sitio, iluminación de la parte descubierta, la que ya está rescatada, donde se invertiría un total de 6.5 millones de pesos en este 2008.

Detalló que faltan dos caras de la pirámide, seguir con el descubrimiento de dos caras más, donde se prevé que se terminen tres caras de la pirámide, la sala audiovisual y lo senderos, donde se le dejará a la siguiente administración rescatar la otra parte de la pirámide.

Indicó que es un proyecto de mucha especialidad, donde no se pretende su culminación el próximo año, mismo que lleva alrededor de 18 millones de pesos en inversión para el rescate de esta pirámide durante la administración de Francisco Garrido, con la participación de Sectur Federal, Municipio.

Subrayó que la pirámide del Pueblito hoy en día es un sitio muy interesante, donde gracias al descubrimiento de las dos caras se ve la pirámide que tiene 30 metros de altura, casi del tamaño de la Pirámide de la Luna en Teotihuacán.

Finalizó que se quiere hacer en términos turísticos es un producto como tal, donde se dé una explicación del rescate de la pirámide, montadas las piezas, tomar un café en el lugar, conocer las plazas, en fin que la gente entienda todo el concepto completo y educativo.