Ser cronista no es una chamba

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Ser cronista no es una chamba,

 sino una vocación.

 

José Félix Zavala

 

“La crónica de la ciudad (Querétaro) no tiene por qué hacerse desde el gobierno, porque ser cronista no es un título, sino un espíritu”, afirma Guillermo Tovar y de Teresa; La crónica tiene doble dimensión y múltiples lecturas, dijo en su momento Octavio Paz; La crónica no le pertenece a nadie, es algo que debemos hacer entre todos, confirma José Emilio Pacheco.

La crónica da cuenta de los actores, de los movimientos sociales y las luchas de los grupos minoritarios. La crónica ya dejó de ser frívola y retrospectiva, señala Carlos Monsivais.

La crónica quiere volver a la mira de Herodoto: narrar lo sucedido ”para que no se desvanezcan con el tiempo los hechos de los hombres, y para que no queden sin gloria grandes y maravillosas obras”, nos dijo Luís González y González.

Sistematizar el chisme disperso, resume el alud de noticias que día a día genera la acción individual y solidaria de las comunidades. “La crónica da la identificación y el amor propio que debe existir en toda comunidad humana”.

Ahora todavía se considera como asunto central de los cronistas los sucesos que influyen en el contorno social, sobre todo  las desiciones y conductas de los poderosos, arremete el autor de “Pueblo en vilo”.

“La mayoría de las crónicas se sirven también de la memoria ajena, tanto oral como escrita”.

La ciudad de Querétaro como muchas otras, es múltiple y se somete a procesos intersubjetivos. Cada mirada es singular. La ciudad es polifacética, se dan las mutaciones de las costumbres y el desden por los valores permanentes, esas actitudes sociales merecen la atención de los cronistas.

“La crónica en la ciudad no tiene por qué hacerse desde el gobierno. Y no hay ningún conflicto con las actuales autoridades, simplemente queremos ser mayores de edad, no vivir tutelados, sino salir a las calles, recorrer nuestra ciudad, y escribir, hacer teatro, cine, poesía en torno a ella”. Es el sentir de los creadores en nuestra ciudad, un sentir desoído.

“La tribu cultural” de nuestra ciudad de Querétaro y todos los relacionados con el arte, la medicina, la arquitectura, el cine, la pintura, la historia, la literatura, la coreografía, el teatro, el periodismo, la antropología y las culturas populares, entre otras ramas, tienen como objetivo principal ser “ciudadanos, plurales, múltiples, transversales y diversos, en su labor para promover la crónica”.

Son muchas las limitaciones de esta labor, por eso enfrentarse en solitario a una ciudad tan inmensa y compleja y aferrarse a un cronista oficial, es dañino para la  ciudad, su historia, su presente y futuro, por lo que se debe mirar con buenos ojos la creación de un Consejo de la Crónica.

“Para una sola persona, no alcanza la vida para conocer la ciudad y todos sus aspectos. Por eso propongo la creación del consejo, para compartir mi cargo con una serie de intelectuales y que, en colectivo, promoviéramos la crónica”, dijo en su momento el último cronista oficial y en solitario de la ciudad de México: Guillermo  Tovar y de Teresa.

Ser cronista es una vocación, una manera de percibir la realidad, por ello no se puede imponer un solo estilo para hacer crónica, ni transformar al consejo de un organismo honorario en una oficina de gobierno”.

Es necesario que los ciudadanos demos  la bienvenida a  nuevos integrantes, debemos y ‘queremos llegar a 100′ y muchos más.

Lo que la política separa, la cultura une… y la ciudad entrelaza. Así explica Guillermo Tovar y de Teresa al decir que ese es el espíritu que anima al Consejo de la Crónica de la Ciudad de México  a 20 años de su creación.

Tengamos presente que desde el siglo XVI, con Francisco Cervantes de Salazar, la responsabilidad de hacer la crónica de la ciudad de México había recaído en una sola persona, pero en febrero de 1987, un año después de que Guillermo Tovar fue elegido para fungir como el cronista capitalino, platicó con sus dos predecesores, José Luís Martínez y Miguel León Portilla, acerca de crear un consejo de La Crónica para la ciudad de México, dando magníficos resultados.

“Que cada uno de los miembros haga su trabajo en su casa, en la intimidad, no en las juntas, a las cuales pueden dejar de ir, pero que nos entreguen su trabajo. Nos importa conocer eso, para seguir queriendo a esta ciudad, porque a pesar de todo sí es susceptible de ser amada. El Consejo de la Crónica ya es mayor de edad, y de aquí, pa’l real”, puntualiza el historiador, quien concluye que desde los años 50 del siglo pasado no se daban cita tantos intelectuales en torno a un propósito único: convertirse en los ojos y los oídos que hurgarán cada rincón de la Ciudad, para después narrar sus hallazgos desde su área de especialidad.

Algunos de los fundadores del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México hace 20 años fueron Octavio Paz, Luís González y González, Fernando Benítez, Rufino Tamayo y Fernando Gamboa, Andrés Henestrosa,  todos ellos ya fallecidos.

También echaron a andar hace dos décadas el consejo y continúan en él: Emmanuel Carballo, José Luís Cuevas, Teodoro González de León, Homero Aridjis, Enrique Cervantes, Fernando Césarman, Clementina Díaz y de Ovando, Andrés Lira González, José Luís Martínez, Silvio Zavala y José Iturriaga.

Entre los nuevos miembros figuran: Francisco Toledo, Carlos Monsiváis, Jacobo Zabludovsky, Rafael Barajas, Kart Bellinhausen, David Huerta, Enrique Florescano, Ernesto de la Peña, Jean Meyer, Ricardo Pérez Escamilla, Gabriel Vargas, José Emilio Pacheco, Cristina Pacheco, Héctor García, Sergio Raúl Arroyo, José Pascual Buxó, Manuel Felguérez, Silvia Molina, Paco Ignacio Taibo I, Vicente Leñero, Alfredo López Austin, Ramón Xirau, Gustavo García, Guillermo Arriaga, Guadalupe Rivera Marín, Teresa del Conde, Raquel Tibol y Carlos Martínez Rentería, entre otros.

La elección de los integrantes del  Consejo de la Crónica de la Ciudad de México “no fue una decisión arbitraria. La idea es que se llegue a los miembros que hagan falta para conseguir que la gente se interese en la crónica. También se incorporarán los cronistas locales de cada barrio y colonia, la adhesión al consejo debe ser gratuita”.

Querétaro dejó solo a Valentín Frías y nos ha legado un testimonio de nuestra ciudad invaluable y superior a los de los cronistas de las órdenes religiosas instaladas en nuestra ciudad. J. Guadalupe Ramírez Álvarez aceptó esa responsabilidad y la trabajó al cansancio, lo mismo que Eduardo Loarca Castillo, ahora nuestra ciudad y nuestras circunstancias son otras y no admiten ese mimetismo en la narración del tiempo y los acontecimientos desde una sola mirada y una sola perspectiva. 

Toda la élite intelectual y artística, más los que se quieran añadir debemos de retomar la crónica de la ciudad de Querétaro y situarla en nuestro tiempo y en los cambios que esta capital y centro de atracción regional, nos esta exigiendo y no permitamos una sola mirada sobre algo que es inalcanzable para una sola persona.

Los migrantes al desnudo

A mí no me da vergüenza,

sin ropa todos somos iguales”,

dice Fofana  

“Quería huir de los calendarios de bomberos con las mangueras en la mano o los de deportistas rodeados de pelotas”.  

El fotógrafo Adolfo López (Albacete, 1980) afrontó el reto, tanto artístico como solidario, con un objetivo principal: tenía que ser ante todo un almanaque elegante, ya que la dignidad de los inmigrantes retratados era lo primero.  

Y del resultado, compatible con creencias religiosas y convicciones morales, están orgullosos hasta sus doce protagonistas, doce inmigrantes subsaharianos que han estado arropados por el Colectivo de Apoyo al Inmigrantes de Albacete.  

La idea fue del propio López, residente desde hace una década en Valencia, que a imagen de los calendarios de amas de casa, policías, falleras o waterpolistas que abundan por estas fechas, se propuso hacer junto con Pablo Perea, que se encargó del diseño, un calendario que pudiera ayudar a los extranjeros desprotegidos.  

Y para limar reticencias, fotocopió como ejemplo fotos de desnudos artísticos con los que tranquilizó a sus modelos improvisados. “No tenían experiencia y era difícil explicarles las posturas”, asegura, “pero al final quedó genial”. Y eso que la sesión se hizo a lo largo de una sola jornada, el pasado 29 de noviembre. 

Aunque la organización de Albacete se desvinculó del proyecto, en prevención de una polémica que pudiera afectar a su trabajo solidario, los voluntarios retratados serán finalmente los que se beneficiarán de la venta, a 10 euros la unidad, de los 1.000 calendarios que han sido editados. Se trata de menos de 500 euros por cabeza que, en definitiva, les ayudarán a sobrevivir un tiempo. “Con ese dinero se puede comer y pagar una habitación tres o cuatro meses. En Albacete hace mucho frío”, explica Mady Fofana, originario de Malí, que a sus 32 años ilustra el mes de diciembre. 

Fofana, temporero durante años en la recogida de la patata y la cebolla y que, tras obtener su regularización en el año 2005, trabajó en un matadero de pollos y en el sector de la construcción, es ahora un mediador cultural para la organización Movimiento por la Paz. 

Pero la mayoría de sus compañeros de almanaque, originarios de países como Togo, Senegal, Malí y Mauritania, siguen en situación precaria, todavía más tras una crisis que ha frenado en seco sus jornadas en los campos de Jaén o Albacete. Del resultado está orgulloso. “A mí no me da vergüenza; sin ropa todos somos iguales”, explica, Fofana, “aunque en Malí nadie se hace unas fotos así y luego sale a la calle”. En cuanto al éxito de la venta se muestra muy satisfecho, ya que ha habido compras masivas, como las del Hospital General de Albacete, con 70 ejemplares.

“Eso sí, la mayoría de las compradoras son mujeres”, cuenta con una carcajada.

Onetti; Cien años en 2009

Este 2009 se cumplen 100 años

del natalicio de Onetti,

ocasión para revalorar su obra 

Protagonista de una leyenda negra, el uruguayo tenía como lema: “Que me dejen en paz” 

Sólo le interesaba leer y escribir para él: “lo hago para mí, para mi vicio, para mi placer, para mi dulce condenación, y lo hago estupendamente” 

Falleció en 1994 en Madrid 

Arturo García Hernández  

 

La Jornada 

El escritor uruguayo Juan Carlos Onetti no ha alcanzado todavía la celebridad universal que por la calidad de su obra merece. Pero sus lectores –en gradual aumento–, sus colegas más renombrados en lengua española y la crítica especializada lo colocan, sin duda alguna, junto a Jorge Luis Borges y Juan Rulfo, como uno de los mayores maestros de las letras hispanoamericanas. Los 100 años de su nacimiento, que se cumplen este 2009, son buena ocasión para invitar al disfrute de su prosa: singular, vigorosa, refinada, precisa, eficaz, sugerente. 

Cierto, a Onetti eso de la competencia y las comparaciones no le iba ni le venía. Al diablo con ellas. Su lema era: “Que me dejen en paz”. Sólo le importaba leer y, obviamente, escribir, antes que nada para sí mismo, y hacerlo bien, muy bien. Huraño como era, áspero en el trato, lúcido, mordaz, escéptico, acaso misántropo, reacio a la publicidad, dueño de una presunta leyenda negra que no se esforzaba mucho por desmentir, Onetti no se preocupaba por quedar bien con nadie. 

La página oficial de Onetti en Internet, avalada y auspiciada por sus herederos, reúne fragmentos de distintas entrevistas en las que se plasman nítidamente la personalidad y las ideas del autor de novelas como Astillero, Juntacadáveres, Dejemos hablar al viento. En seguida reproducimos algunas significativas. 

–¿Por qué escribe? 

–Porque sí, porque me gusta contar. 

–¿Cuándo se origina su vocación? 

–No sé. Quizá en la infancia o en la adolescencia, seguramente como reacción al mundo de los mayores. Por ejemplo, aquí escucho hablar varias horas diarias sobre futbol. Entonces, al escribir me desquito de esa realidad. Más que sufrirla yo, la sufren los personajes. 

–La sufren por usted. 

–Quizá. 

–Usted fue revalorado por el surgimiento del boom, al que se le incorporó un poco retrospectivamente, pues su primer libro es de 1939. Durante ese tiempo, sin lectores casi, ¿para quién escribió? Dicho de otra manera: ¿necesita lectores? ¿Para quién escribe? 

–Le contesto lo que una vez Joyce respondió a alguien que lo entrevistó. “Me siento en un extremo del escritorio –decía–, y escribo a la persona que está en el otro extremo.” En el otro extremo está James Joyce. 

(Fuente citada en la página oficial: Alfredo Barnechea. Entrevista a Juan Carlos Onetti. El Mundo, 10 de agosto de 2001. Realizada en Montevideo, en 1973, y publicada en el libro Peregrinos de la lengua.) 

Pasión de laboratorista 

–Si estuviera en mi lugar, reporteando a Onetti, ¿qué le preguntaría sobre la literatura uruguaya? 

–Una monstruosidad. 

–¿Y usted qué contestaría? 

–Que no es elegante hablar de los colegas. 

–No me imagino al protagonista de una leyenda negra contestar eso. 

–Ahí esta el error, no tengo nada que ver con esa leyenda. 

–¿Cómo? ¿Entonces usted no es el laboratorista que toma a la gente como conejillo de Indias? ¿Una especie de experimentador sin escrúpulos, retorcido, a quien imputan las peores maldades? 

–No, no soy. Ni siquiera soy el alcoholista mujeriego de quien habla el capítulo segundo de la leyenda. 

–Sin embargo, se casó cuatro veces y desde que llegué se tomó sus buenos tres vasos de vino. 

–Sólo con vino puedo aguantar los reportajes. 

–Gracias. 

–En cuanto a mi pasión por experimentar, no pasa de la cuota normal. Usted misma me ha querido enfrentar a otro autor nacional para divertirse. 

–¿Le parece comparable? Lo he visto reunir ex amantes cada uno con sus nuevos amores para observar sus reacciones. Todo con la expresión más inocente. 

–¿Tengo la culpa de ser un maestro? Sé armar bien las cosas, no tengo la culpa de que otros las armen mal. La única diferencia es ésa. No soy culpable, señora, no soy. Dios me ha hecho así, sólo me resta cumplir. La leyenda, en lo fundamental: calumnias. Ignorancia, desconocimiento de los hechos. Sigo viviendo y la leyenda crece. Cada día soy más malo. 

–¿Usted no cree que la leyenda tiene buen pie en su literatura? 

–No, mi literatura es de bondad. El que no lo ve es un burro. 

–¿Por qué escribe? 

–Escribo para mí. Para mi placer. Para mi vicio. Para mi dulce condenación. 

–¿Cómo escribe? 

–Estupendamente. 

–Conteste con seriedad. 

–Sí, señora. No entendí la pregunta. 

–Bueno, quiero decir si escribe con un plan que elabora previamente. Si sabe exactamente adónde va a llegar. 

–Sé qué va a pasar. No sé cómo va pasar. Si supiera cómo va a pasar no lo escribiría. 

–¿Quiere decir que verdaderamente escribe para usted? ¿Que en una isla desierta escribiría? 

–Escribiría. 

(María Esther Gilio, Un monstruo sagrado y su cara de bondad, La Mañana, Montevideo 20 de agosto de 1965.) 

5 de enero de 1909; Hace cien años

5 de enero de 1909 

El Imparcial* 

Centenaria 

Los abusos en las cantinas y el Consejo S. de Salubridad 

En nuestro deseo de hacer un positivo servicio al público, no hemos vacilado en tomar cuantos datos sean pertinentes á fin de darle a conocer las medidas que próximamente tomarán las autoridades para evitar rígidamente, que los parroquianos de las cantinas sigan siendo burlados por los expendedores. 

Dimos a conocer pormenorizadamente los “ardides” ó fraudes que cometen los cantineros; y ahora daremos cuenta de la entrevista que tuvimos con el señor secretario del consejo Superior de Salubridad, Dr. Huici. 

La entrevista 

Cuando informamos al señor Huici de los procedimientos usados por cantineros, de los “rellenamientos” de botellas, de las bebidas tóxicas que expenden y de otros pormenores que deben tomarse en consideración, nos dijo: 

“Hay varios inspectores cuya obligación es la de visitar esos expendios de vinos y tomar nota de las irregularidades que sorprendan. Su trabajo es activo y ha dado buenos resultados; pero como los cantineros se están valiendo de medios ocultos y difíciles de comprobar, ya el consejo estudia un reglamento que próximamente será expendido y que servirá para evitar terminantemente, que sigan cometiendo esos fraudes.” 

Preguntamos al señor Huici cuál era ese reglamento, y nos contestó: 

“Está redactado en tal forma y tiene tales prevenciones que una vez puesto en vigor será muy difícil que los cantineros sigan engañando al público. En ese reglamento se prescribirá terminantemente, so pena de severos castigos, que el expendedor de vinos exprese claramente si la bebida es legítima o imitada. Así, por ejemplo, si venden jerez auténtico, deben ponerle una etiqueta que así lo exprese; pero si con el nombre de jerez venden, como sucede ahora, composiciones que ellos mismos fabrican, deberán poner en cada botella una etiqueta que diga “Imitación de Jerez.” Lo mismo habrá de suceder con el wisckey, coñac, vermouth, y todos los vinos extranjeros.” 

CAL 

*Se publicó de 1882 a 1883 y de 1897 a 1914. Centenaria recoge, en su grafía original, noticias que publicaban diferentes periódicos hace cien años en la ciudad de México 

Se apuntala la sociedad civil

Apuntalan la presencia en todo el país de la resistencia civil pacífica 

El soporte, más de 2 millones 200 mil brigadistas afiliados al “gobierno legítimo” 

La nueva estrategia de trabajo del movimiento estará el miércoles, anuncia Alejandro Encinas 

Incluye un posicionamiento político y programático que López Obrador presentará el día 25 

Alma E. Muñoz  

 

La Jornada 

Las comisiones del movimiento nacional en defensa del petróleo, la economía popular y la soberanía nacional trabajan las bases de lo que será la estructura territorial de esta nueva organización de la resistencia civil pacífica, afirmó Alejandro Encinas, integrante del grupo de coordinación de acciones en el país. 

El soporte son más de 2 millones 200 mil brigadistas afiliados al “gobierno legítimo” de México, cuya estrategia estará lista el 7 de enero, e incluye un posicionamiento político y programático para la asamblea que el día 25 encabezará Andrés Manuel López Obrador en el Zócalo, explicó. 

Se contará con un programa alternativo de nación y se identificarán acciones en defensa de la economía popular, dijo. 

Anunció iniciativas de apoyo a las familias “en esta época de crisis”, según el nivel de desarrollo en cada municipio. 

Se abrirá una casa del movimiento en todas las capitales estatales para atender, entre otros asuntos, los problemas de los deudores de la banca y los usuarios de tarjetas de crédito. 

Esas casas también se ocuparán de quienes tienen créditos hipotecarios y revisarán las Afore. Darán asesoría y apoyo ante cobros indebidos por el consumo de energía eléctrica. 

El programa de trabajo del movimiento incluye presentar iniciativas de ley o de reformas, que se encargarán a los legisladores del Frente Amplio Progresista, identificados con el movimiento, de los partidos de la Revolución Democrática, del Trabajo y de Convergencia. 

En todos los municipios 

Se trata, entre otros aspectos, de consolidar un movimiento territorial en todos los municipios del país, retomando las experiencias de la Convención Nacional Democrática y el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, incluyendo lo hecho por las adelitas y resto de brigadistas en el país, cuando se organizaron contra la reforma energética calderonista, abundó Encinas. 

Para ello, añadió, “trabajamos en darle organicidad, territorialidad, identidad al movimiento, para que tenga mucha capacidad de convocatoria”. Aclaró que todo estará al margen del proceso electoral de 2009. 

Cada una de las comisiones integradas en noviembre pasado cumplirá con sus propios objetivos, apuntó, como la de asuntos internacionales, que dará al movimiento un posicionamiento en otras naciones. 

Habrá un proceso de acercamiento con otros movimientos similares en América Latina, además de partidos políticos y cuerpo diplomático, expresó. 

De esa manera, agregó Encinas, “buscamos tener relaciones de solidaridad y colaboración con otros movimientos y organizaciones internacionales. 

“Hablamos de organizaciones latinoamericanas como el Foro Social Mundial, el Movimiento de los Sin Tierra, en Brasil, grupos ecologistas y demás, sin dejar de lado la posibilidad de que en algún momento se acuda a organismos multilaterales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a presentar alguna denuncia”, afirmó. 

“Nos encontramos trabajando en la organización y tareas; trabajando de lleno para el cierre final, el 7 de enero, y preparar la concentración del 25, para ya tener la mayor parte de los programas. Por ejemplo, para esa fecha, toda la estructura nacional del movimiento.” 

La base identificada, que son todos los delegados, “más de 2 millones 200 mil, de acuerdo con los datos más recientes que dio a conocer (José Agustín) Ortiz Pinchetti (secretario de relaciones políticas del ‘gobierno legítimo’)”. 

De tal manera, aseveró, “estaremos atentos a la situación que priva en el país y, en el caso específico del petróleo, a las empresas que quieran invertir en áreas estratégicas, lo que para nosotros está prohibido por la ley”. 

Otra comisión del movimiento es la de defensa de la economía popular, entre cuyos objetivos están luchar contra el desempleo y la carestía. 

A su vez, la comisión para la defensa de la Constitución y la legalidad respaldará a los ciudadanos frente a los actos y abusos que vulneren sus derechos y apoyará al Frente Nacional Contra la Represión y su exigencia de amnistía para presos políticos y perseguidos y por la presentación de desaparecidos políticos. 

También impulsará la ampliación de la democracia mediante instrumentos de participación popular y rendición de cuentas en todos los órdenes de gobierno para combatir la corrupción. 

Como sus nombres lo indican, las comisiones de combate a la corrupción y de vigilancia del consejo de administración de Petróleos Mexicanos investigarán, darán seguimiento puntual y, en su caso, presentarán las denuncias correspondientes sobre acciones y actuaciones en la paraestatal. 

La comisión de apoyo mutuo en respaldo a la economía popular promoverá una economía solidaria e impulsará 10 acciones de ayuda con el fin de articular organizaciones sociales, instituciones civiles y académicos para la generación de proyectos de economía popular, solidaria y autogestiva, como cooperativas de abasto. 

Asimismo promoverá la defensa del patrimonio de familias con créditos hipotecarios vencidos, entre otros. 

También preparan acciones las comisiones de estudios y actualización del proyecto alternativo de nación, la nacional de brigadas, la de acciones inmediatas y la de difusión. 

Los discapacitados en Querétaro

Discapacitados en Querétaro: un ejemplo de lucha

Bonifacio guía a su hermano José Alfredo en una calle aledaña a su domicilio.

Foto Diario de Querétaro.

Diario de Querétaro

Luz Amelia Armas

La discapacidad es un problema de justicia social y por lo tanto nos compete a todos. Sin embargo, como bien señala Leo Barton en su libro Discapacidad y Sociedad, los sociólogos, aún los que se han ocupado de casi todos los temas, como el británico Anthony Giddens, cometen un pecado de omisión con relación a este asunto. Tampoco los historiadores han incursionado en esta materia. Esto es inconcebible si estamos conscientes de que nadie escapa a la posibilidad de que una enfermedad, un accidente o la vejez nos convierta en discapacitados de un momento a otro o a largo plazo.

La discapacidad está estrechamente ligada no únicamente a la salud sino también a la discriminación, la marginación y la pobreza. ¿Hasta que punto estamos abordando el tema de la discapacidad desde el punto de vista de los derechos humanos? La relación de la sociedad con los discapacitados se da en un plano de discriminación e ignorancia o en el mejor de los casos en el de la caridad, lástima y beneficencia. Esto no ayuda a subsanar las enormes carencias que sufren. Los discapacitados no desean que se les regale nada y mucho menos que se les tenga lástima. Lo urgente es tratarlos como seres humanos dignos de una educación especial a todos los niveles, de trabajo y de una infraestructura adecuada a sus necesidades que les facilite lo anterior. Según cifras del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) de cada 100 niños mexicanos con discapacidad, únicamente 2 van a la escuela y por cada 100 discapacitados sólo uno trabaja.

Las instituciones de beneficencia que trabajan para ellos en realidad refuerzan la idea pasiva y trágica de la discapacidad, resaltando las insuficiencias individuales y perpetuando el modelo médico de la discapacidad. Su papel se limita a despertar la buena voluntad de los demás para que den donativos que se traducen en reducción de pago de impuestos. Para verdaderamente transformar su vida se hace estrictamente necesario que aquellos discapacitados que han logrado, a base de mucha tenacidad, coraje y esfuerzo, estudiar, capacitarse y entrar al campo laboral se empiecen a organizar y trabajen para sí mismos. Los discapacitados deben ponerse como meta lograr que la sociedad reconozca sus derechos y sus valores como ciudadanos iguales a los demás.

Una forma importante de empezar a estudiar todas estas cuestiones es escuchando las voces de las personas discapacitadas. Nadie mejor que ellos y sus familiares pueden decirnos cómo se asume la discapacidad, cuáles son sus necesidades reales, inquietudes y experiencias en una sociedad que prácticamente los ignora. Por todo lo anterior creo necesario empezar a dar a conocer algunos de los testimonios que he ido recabando y que forman parte de una investigación más extensa sustentada en la Historia Oral.

José Alfredo Jiménez, oriundo y residente del Municipio El Marqués, ha vivido la mitad de su vida con discapacidad visual. El diagnóstico médico fue terrible. Todos los doctores consultados coincidieron en que el mal no tenía remedio: Prepárate -le dijeron- te quedarás ciego. El proceso fue largo y doloroso, de los veinte a los veintiséis años de edad fue perdiendo la vista de manera paulatina hasta quedar completamente ciego. En algún momento pensó que viviría de la ayuda de sus hermanos o extendiendo la mano para recibir dádivas.

“…ya tenía mi familia -dije- pues tienes que buscarle Alfredo, búscale, porque aquí en esta vida nada es gratis y a la mejor nadie te va a dar. Me acuerdo que mi esposa, teníamos un localito, un saloncito, mi esposa sabe de belleza, es estilista y allí adaptamos un lugarcito y allá estábamos esperanzados para que llegara un corte, dos cortes de pelo para comer el día de mañana o el día de hoy. Así poco a poquito, yo empecé también. Me iba yo a las tabiqueras a cargar el tabique, luego a veces, una vez me caí también pero pues tenía que buscarle porque yo ya era casado, ya tenía mis hijos”.

Una de sus mayores preocupaciones era que sus hijos sufrieran por lo que buscó la manera de educarlos, conviviendo con ellos al mismo tiempo.

“Mis hijos, yo me salía a vender con mis hijos, me salía a vender mis tenis, antes de vender tenis vendíamos hartas cosas, vendíamos ropa interior, calcetas, pantaletas, brassieres, todo eso, aquí a la calle o teníamos un, donde le dije que mi esposa cortaba el pelo, y ahí mismo sacábamos un changarrito, o nos íbamos a la calle, ya después vendí tenis, tenis, ahí fue donde en la verdad si nos fue muy bien, vendiendo tenis, nada más que mis hijos pues ya crecieron, yo me acuerdo que me llevaba mis hijos chavitos.”

Consternado por el futuro de su familia, decidió acudir a la escuela para ciegos donde se encontró con otros adultos que estaban cursando la primaria y la secundaria. Como José Alfredo ya tenía acreditados esos estudios, se dispuso a aprender manualidades. El tejido es una de sus tareas favoritas y la que le ha servido no sólo para ganar dinero sino también como pasatiempo, aunque también aprendió a hacer muñecos de peluche y maceteros de macramé. La mayor enseñanza se la brindó la convivencia con otros adultos ciegos: “es que estando en una escuela así, aprende uno mucho a luchar por la vida, mucha fortaleza. Ahí convivía y más que le digo, a mi me ayudó mucho la fortaleza de ellos, que tienen ellos para luchar por la vida, por vivir”.

Cuando despertó de la tercera cirugía, todavía en terapia intensiva, se percató que seguía con vida y rompió a llorar como nunca lo había hecho en su vida. Convencido de que Dios lo había dejado en este mundo para realizar obras importantes decidió ponerse a trabajar para otros discapacitados.

Guiado por su hermano Bonifacio, que tiene discapacidad auditiva, José Alfredo se dispuso a recorrer a pie calles, caminos y veredas del municipio en el que vive con el fin de tocar todas la puertas y hacer contacto con aquellas familias donde hubiera uno o más discapacitados. La meta que se ha propuesto es hacer un censo real de las personas con alguna discapacidad. Después de un año de su solitario andar, José Alfredo se dirigió al gobierno municipal y propuso que se tomara en cuenta a la población discapacitada en los planes de gobierno. Les planteó su proyecto y logró su aprobación, apoyo y participación para terminar el censo de discapacitados y hacer gestiones para brindarles todo tipo de apoyos.

La primera dificultad con la que se encontró fue la resistencia de las familias de los discapacitados para dar información. La mayoría ya han recibido la visita de algún funcionario público que los ha llenado de promesas y esperanzas que se quedaron solamente en eso. Únicamente sirvieron para los discursos de campaña de los diferentes partidos políticos. Otra dificultad ha sido el hecho de que la discapacidad, del mismo modo que la violencia intrafamiliar, se ha venido considerando como un asunto doméstico y privado que no tiene porqué salir a la luz pública.

Conforme José Alfredo va entablando comunicación con los discapacitados y va conociendo sus múltiples necesidades, se da a la tarea de hacer gestiones para cubrir sus necesidades más básicas: sillas de ruedas, muletas, aparatos ortopédicos, pañales, medicinas o despensas. Más importante aún, ha conseguido llevar a las comunidades de escasos recursos, cursos y talleres, tanto para los discapacitados como para sus familiares, dado que muchos de ellos no pueden salir a trabajar por tener que cuidar a los primeros, que sólo pueden aspirar a cursar la escuela secundaria.

El pasado día 7 de diciembre José Alfredo me invitó a visitar el taller de elaboración de velas que se llevó a cabo en la comunidad San José de las Navajas, en el que encontré a un grupo de alrededor de quince personas trabajando afanosamente en la elaboración de velas. Para hacer una realidad este taller, José Alfredo contactó al Servicio Nacional de Empleo, que designó a la maestra y proporcionó el material. El Municipio prestó el espacio, en este caso, la Casa de la Mujer y otorgó becas económicas a los participantes.

Estela Borja Crespo, casada, madre de tres niños, lleva siete años en silla de ruedas debido a un tipo de distrofia muscular, mal que atacó a cuatro de catorce hermanos. Su esposo es albañil y a veces sale a otras comunidades a buscar trabajo pero no puede ir muy lejos por que no la quiere dejar sola. Confiesa que cuando le dieron el diagnóstico de su enfermedad: “sentí que mi mundo se había acabado y me he tenido que ir adaptando. Ya me adapté”.

Una de las grandes aflicciones de los adultos discapacitados es que sus hijos hayan heredado la enfermedad. Estela me comentó que sus niños no presentan ningún síntoma todavía, sin embargo: “estoy buscando que me puedan dar un diagnóstico”. Aunque ya tiene tiempo elaborando manualidades que aprendió en casa, señala que quiere aprovechar este taller al cien por ciento. “Quiero poner mi propio negocio, emprenderme, aprender a hacer más y aprender a valorar mi trabajo, más que nada”.

Algunos discapacitados dependen de otras personas para trasladarse de un lugar a otro. Para que Estela pudiera asistir al taller su prima la llevó diariamente, a las nueve de la mañana. Otros tomaron el taller junto con el familiar al que acompañaron.

En el caso de que los discapacitados no sean aptos para tomar el taller, se invita a los familiares a que se inscriban en su lugar, toda vez que ellos necesitan también un oficio que les pueda dar herramientas para cubrir sus necesidades económicas.

Cándida Becerra Sánchez dio a luz a catorce hijos, de los cuales las tres últimas niñas nacieron con discapacidad. Esta mujer cursó hasta segundo año de primaria, pero aprendió a escribir un poco en el INEA, gracias a que se podía llevar con ella a sus tres niñas. “Ahora ya sé firmar” -me dijo. Supo del taller porque una vecina le avisó. Al enterarse de que José Alfredo era el coordinador del curso se acordó que ya había recibido su visita en el pasado mes de abril. Quiso registrar a su hija Mari Cruz pero como el taller era sólo para mayores de 16 años entonces tomó su lugar. Mari Cruz cuenta con 14 años de edad y su madre dice que tiene incapacidad en una de sus manos. Esto no le impidió terminar la escuela primaria, pero una vez que salió de sexto año se negó a ir a la secundaria porque los niños se burlaban de ella. En casa, ella lava, hace comida, tortillas, barre, trapea y ayuda a cuidar a sus dos hermanas menores que tienen discapacidad auditiva. Las pequeñas se comunican con su madre y hermanos a señas, nunca han ido a la escuela.

El padre no sabe leer, es albañil y aunque a menudo se le dificulta encontrar trabajo, nunca ha permitido que su esposa salga de casa a trabajar. Cándida no sabía qué esperar del curso: “Yo tenía miedo porque como nunca había tomado un curso, pensé que iba a ser difícil, le pedí a Dios que me ayudara”.

Los diferentes cursos y talleres no sólo brindan la oportunidad de aumentar los conocimientos de los asistentes sino también de desarrollar sus habilidades sociales. Para esta mujer el taller significó la oportunidad de salir de casa y entablar relaciones con otras personas: “Me siento bien contenta porque ya hice muchas cosas, convivir con la gente, con la maestra”.

Cristina Ríos Sánchez, acudió al taller junto con su hermana Lucía, quien tiene 30 años de edad y apenas puede articular algunas palabras. No sabe qué fue lo que ocasionó la discapacidad de su hermana porque la madre nunca quiso hablar sobre el asunto. Aunque Cristina recuerda que sí la llevaron a terapia por algún tiempo, dice que nunca vieron un avance significativo. Lucía nunca asistió a la escuela y los hermanos, aunque alguna vez intentaron que saliera de casa, nunca lo lograron porque el padre no les daba permiso. Lucía se dedica entonces a realizar las labores del hogar, sobre todo a raíz de que la madre murió y vive con el padre y un hermano. Cuando le pregunté a Cristina cómo se estaba desempeñando su hermana en éste, su primer taller, me dijo: “Ya empezó a platicar aquí con las señoras, habla poco, son pocas las palabras que puede hablar. Una que otra ya le entiende. Anda muy animada, muy contenta, sí le gusta trabajar aquí, convive con la gente, está aprendiendo poco a poco pero sí está aprendiendo algo”.

Francisco Macías Lugo, con discapacidad intelectual, no sabe leer ni escribir. Vive con sus padres y hermanas en la comunidad de La Venta Guadalupe. Se dedica a cuidar a las 37 chivas que le pertenecen a su familia. Aunque hace un año lo invitaron a trabajar en una fábrica, no quiso porque no tenía servicio de transporte y considera que la gente “es muy mala ahí, luego roban el dinero y así”. Cuándo le pregunté si pensaba poner a la venta las velas que elaboró durante el curso, contestó: “Como dijo la maestra que si las quiero vender o guardar como recuerdo del curso, es lo que voy a hacer, las voy a guardar para recuerdo del curso”.

Satisfecho con los resultados del taller, José Alfredo hizo las gestiones necesarias para que los participantes de éste y de otros cursos pusieran a la venta sus artesanías en la Feria Internacional de Querétaro, dentro de una carpa destinada a productores del Municipio El Marqués. Aunque los productos se desplazan muy lentamente se les anima a que no abandonen el espíritu emprendedor y las ganas de seguir luchando.

José Alfredo es un buen ejemplo de lo que un discapacitado puede lograr trabajando para otros discapacitados y ha unido sus esfuerzos a otros discapacitados activos en la lucha por sus derechos. En esta batalla se hace indispensable la alianza entre ellos y sus familiares, juntos trabajarán para sí mismos. Todas las organizaciones que trabajan para este sector social deberían ser dirigidas por aquellos discapacitados que han logrado tener una profesión y entrar al mundo laboral.

Afortunadamente para Querétaro, hace unos meses se fundó Queretanos Unidos por la Discapacidad, asociación civil dirigida por Ana Yolanda López, quien lleva ya varios años luchando desde diferentes trincheras. Aunque apenas están dando sus primeros pasos, al agruparse se constituirán en una valiosa fuerza en la campaña por exigir a la sociedad y al gobierno, no de un municipio, sino de todo el estado, sus derechos. Así se ha comprobado en otros países. En Reino Unido, donde los avances en materia de derechos a discapacitados han sido más significativos, hoy están luchando por las alianzas entre profesores universitarios discapacitados y alumnos, para que todos tengan acceso a estudios superiores y puedan constituirse en objeto de debate y de análisis. La apuesta es que conforme los discapacitados se gradúen e ingresen en el mundo laboral, contribuirán de forma importante en el movimiento de la discapacidad.

*Docente de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Miembro de la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras (AMMPE)

Hoy; Noche de Reyes

Llegó el Día de Reyes

Los Reyes Magos.

Foto Diario de Querétaro.

Diario de Querétaro

Yeribeth Rocha

Las sonrisas de alegría y gran ilusión, comienzan a vislumbrarse en el rostro de todos los pequeñitos, y es que hoy por la noche irán a descansar muy temprano, para dar la oportunidad a los tres reyes magos de dejar un obsequio traído desde el oriente, para ellos junto al arbolito de su hogar.

Pero al igual que el festejo de Navidad, este día, se ha convertido en un ritual, que con los años ha tenido ciertas variantes, es decir, mientras unos optan por el método tradicional, que es escribir sus cartitas y ponerlas ya sea en el árbol o en su zapato, otros tantos buscan el que lleve sus peticiones más rápido, es decir, atándolas a un globo que posteriormente dejarán libre.

La magia comienza días antes, cuando los pequeñines dan una vuelta por las tiendas de juguetes con sus papás, con la finalidad de elegir el que más les agrade. Posteriormente imprimen la ilusión, sinceridad y fe en una hoja de papel, en la cual aseguran a los “Queridos Reyes Magos” que en verdad se han portado bien todo el año y que lo harán aun mejor el próximo si les traen los regalos que han escogido. Finalmente corren a la cama temprano para esperar que su sueño se haga realidad.

Pero termina, hasta cuando al día siguiente, se ve a los niños, correteando y dando gritos de júbilo por la casa, al descubrir los regalos tan añorados.

Así que chicos, ¿ya saben qué es lo que van a pedir?, esperamos que se hayan portado bien y que reciban muchos regalos, pero si aún no han decidido que juguete es el mejor, están muy a tiempo de tomar su pluma y una hoja de papel para escribir o dibujar una buena carta para aquellos generosos personajes