En Querétaro El Cardenal Bertone

México: Encuentro sin precedentes del cardenal Bertone con el mundo cultural  

El país vive un incipiente movimiento a favor de la reconstrucción de la fe y la razón 

Jaime Septién 

Zenit  

QUERÉTARO,  

ZENIT.org-El Observador  

El próximo 19 de enero, en la sede histórica del Teatro de la República de Querétaro, lugar donde se firmó, en 1917, la Constitución que actualmente rige la vida institucional de la República, se llevará a cabo un encuentro entre el secretario de Estado de Benedicto XVI, el cardenal Tarcisio Bertone, con el mundo de la educación y la cultura de México. 

El encuentro –sin precedente en la historia moderna del país– es organizado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), encabezada por el obispo de Texcoco, monseñor Carlos Aguiar Retes; la diócesis de Querétaro, cuyo obispo es monseñor Mario de Gasperín Gasperín, y el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV), asentado en Querétaro y a cuyo frente está el doctor en filosofía Rodrigo Guerra López. 

Si bien México es el segundo país del mundo con el mayor número de católicos del mundo, en su historia y Constitución han tenido gran influencia grupos orientados por el laicismo militante. 

Este acontecimiento eminentemente religioso y cultural llevará por título ” La realización de la razón en el horizonte de la fe” y tendrá como objetivo principal “colaborar a impulsar un nuevo protagonismo público de los católicos comprometidos con la vida académica y cultural en México a través de la presencia y palabra del cardenal Tarcisio Bertone”, según lo han dicho a ZENIT-El Observador los organizadores. 

Se trata, dice en un comunicado el comité organizador, de propiciar “el surgimiento de una nueva generación de universitarios, investigadores y científicos que de una manera no vergonzante y en comunión con la Iglesia desean que su razón se deje interpelar por su fe”. 

En palabras del director general del CISAV, Rodrigo Guerra López, “hay que reconocer que se presenta en México un incipiente movimiento a favor de la reconstrucción de la fe y la razón, la fe y la ciencia, la fe y la cultura; este incipiente movimiento no responde a ninguna estrategia pastoral o académica, sino a una suerte de despertar providencial de algunas personas distribuidas en diversas instituciones públicas y privadas de México”. 

“Dentro de este despertar –continúa diciendo el director del CISAV– hay que tomar en cuenta tres realidades que colaboran sinérgicamente bajo distintas perspectivas: el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc), el propio CISAV y la Red Académica Fides et Ratio, que tuvieron una importante participación –por citar un ejemplo– en el pasado debate sobre el aborto en México”. 

“Con el encuentro con el cardenal Bertone, se trata –dice Guerra López– de estimular el trabajo de estas realidades laicales y, al mismo tiempo, de dar vida a nuevos sujetos que permitan estimular un renovado protagonismo cultural (católico) en México”. 

Los invitados serían –principalmente– profesores universitarios, investigadores, directivos de colegios católicos, escritores, editores, rectores de las universidades católicas y de inspiración cristiana, directores de organizaciones que promuevan la doctrina social cristiana, la bioética personalista. 

Así mismo estarán presentes actores políticos, sociales y económicos comprometidos con el desarrollo de una cultura cristiana propositiva tanto como obispos y superiores religiosos interesados en la promoción de cultura y educación. 

El cardenal Bertone visitará México como legado del Papa en el VI Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará entre el 14 y el 18 de enero en la capital mexicana.

Vuelve a la radio Carmen Aristegui

La violencia en el país ha

provocado autocensura:

Carmen Aristegui  

Presentó nuevo noticiero de radio, que se transmitirá por el 102.5 de FM de 6 a 10 de la mañana. 

Notimex 

 

La Jornada On Line   

La periodista Carmen Aristegui regresará a partir de este lunes 12 a la radio con un nuevo programa informativo que se transmitirá por la estación 102.5 de FM, del grupo MVS. 

En la explanada del Centro Cultural José Martí, la conductora de radio y televisión expresó que el horario del noticiero será de las 06:00 a las 10:00 de la mañana de lunes a viernes. 

Tras agradecer a quienes la acompañaron en la presentación de su nuevo proyecto radiofónico, del cual no ofreció más detalles, comentó que la nueva propuesta informativa va en el sentido de ser objetivos, pues “no estamos promoviendo ni las causas de unos ni de otros”. 

“Será un gusto regresar a las frecuencias radiofónicas. Quiero decirles que estaremos de las seis a las diez con ganas de seguir aportando ideas, con ganas de seguir abordando asuntos, con ganas de seguir con una tarea de información plural”, subrayó. 

Se refirió también a los peligros que en algunos casos enfrentan los periodistas para ejercer su profesión, entre los cuales mencionó la violencia originada por el crimen organizado. 

Advirtió que la agresión que se vive en el país se ha convertido en una amenaza a la libertad de expresión. 

“Hay un fenómeno de autocensura, de razones de sobrevivencia y nadie podría reclamarle a los periodistas que prefieren no publicar en partes importantes del país información sobre el narcotráfico”, expresó. 

Entre los colaboradores que tendrá Carmen Aristegui se encuentran el historiador y politólogo Lorenzo Meyer, la senadora Rosario Ibarra y la periodista y escritora Lydia Cacho, entre otros, quienes la acompañaron a la presentación de su proyecto. 

Historia de Querétaro Siglo XVlll- 1/2

SIGLO XVIII.  FORJANDO EL PATRIMONIO   AUGE ECONÓMICO 

Desde principios de la época colonial, por ser Querétaro una zona de frontera, se asentaron aquí diferentes grupos étnicos: otomíes que vinieron de Xilotepec del norte, tarascos y españoles. Estos últimos trajeron negros de África para que sustituyeran la mano de obra indígena, sector poblacional que se vio diezmado por los malos tratos y las enfermedades traídas por los españoles. Los negros trabajaron como esclavos en las haciendas, minas, obrajes y en el servicio doméstico. De esta manera, la población no solo creció, sino que aparecieron nuevos grupos étnicos, como resultado de la mezcla de indios, españoles y negros. A los productos de la mezcla se les denominó castas.

Los españoles introdujeron en la Nueva España la ganadería. En Querétaro destacó la crianza de borregos merinos porque proporcionaba la materia prima para los obrajes y talleres textiles. Poco a poco, fueron apareciendo grandes haciendas donde aparte de la ganadería también se practicó la agricultura, cultivando principalmente trigo, maíz y algodón. Las haciendas se formaron a partir de las tierras que otorgaba el rey a los españoles, como pago por sus servicios en la tarea de conquistar territorios. Además, los españoles se apropiaron de las tierras que fueron quedando abandonadas debido al gran número de indígenas que murieron.

 Los dueños de las haciendas eran españoles y formaban parte de la clase más alta de la sociedad. Algunos de ellos eran además militares y ocupaban algún puesto importante en el gobierno o en la Iglesia. Para mantener su poder económico y político se valían de alianzas matrimoniales o de negocios. Muchos hacendados eran también dueños de obrajes en donde tejían la lana de los borregos que ellos mismos criaban. Pasado el siglo XVIII, Querétaro se convirtió en el principal productor de lana de toda la Nueva España, Actividad en la que participaron españoles, indios, mestizos y esclavos negros y mulatos. En la ciudad operaban unos 16 obrajes, cada uno con más de 10 telares dentro de ellos y producían telas de lana anchas y angostas, esto es: paños, jergas, alfombras, sabanillas, frazadas y sayales. Para cada telar se necesitaban alrededor de 15 trabajadores, por lo que los obrajes ocupaban a más de dos mil queretanos. El trabajo necesitaba de  especialistas, de acuerdo a los pasos seguidos en la producción: el lavado de la lana, la carda, el hilado, el tejido, el tinte y necesitaba de especialistas. Las operaciones eran dirigidas por el dueño del taller o un administrador o mayordomo que normalmente era también español. Algunos obrajes eran bastante grandes y su estructura era sólida pues sus paredes  no estaba hechas solo de adobe sino con mezcla de piedra y barro.  Las condiciones  laborales eran bastante malas puesto que a un obraje se llevaban a los presos a cumplir condenas, a chichimecas capturados en la sierra, a esclavos negros y mulatos y a aprendices que ingresaban para aprender algún oficio, ya fuera de manera voluntaria u obligados por sus padres. Era común que los trabajadores del obraje no recibieran un  sueldo, pues a, los que no eran esclavos los mantenían enganchados por deudas desde su ingreso y a los aprendices se les pagaba con la enseñanza, el hospedaje, la comida y al terminar su periodo de aprendizaje se les dotaba de un traje completo.    Además de los obrajes o talleres existieron telares familiares llamados trapiches dentro de las casas de los mestizos e indígenas. Ellos trabajaban principalmente el algodón y aquí el trabajo se dividía  entre los miembros  de una sola familia. La producción de obrajes  y trapiches era para el consumo de las clases populares pues las familias españolas se vestían con prendas importadas de Europa.    Otra rama industrial que ocupó a gran numero de queretanos fue la Real Fábrica de Tabaco de San Fernando que dependía de la Real Fábrica de México. Aquí se elaboraban puros y cigarros.  El tabaco se cultivaba en Veracruz  de ahí lo llevaban a la ciudad de México, de donde los distribuían a Oaxaca, Guadalajara, Puebla y Querétaro. Todas las fábricas  pertenecían a la corona española. La de Querétaro surtía de puros y cigarros a Guanajuato, San Luis Potosí, Monterrey y Tamaulipas. Toda la venta se hacía a través de estanquillos que eran concesionados por el gobierno español, que también controlaba el precio de los productos. En la fábrica de tabaco también se dio una marcada división del trabajo, dividiéndose en tres etapas y ocupando a tres operarios en cada etapa. En la primera trabajaban los recolectores de la hoja de tabaco, los escogedores del papel y los  cernidores. En la segunda etapa estaban los cigarreros, los envolvedores y los recortadores del cigarrillo. La etapa final era el empaquetado y requería de encajonadores, selladores y almacenadores.  También se requería de administradores y capataces, así como de porteros y carpinteros que elaboraban las cajas. La elaboración de puros era un proceso más simple. Se seleccionaba el tabaco, luego se hacía el despalillado, el torcido, el prensado, el anillado y finalmente empaquetado. La fábrica fue creciendo a tal punto que llego a tener unos tres mil trabajadores. Todo este proceso ya era parecido al moderno por la especialización del trabajo, la reglamentación que requería y los beneficios que tenía la clase trabajadora, pues a diferencia de los obrajes, aquí las condiciones eran mucho mejores.  

Los operarios tenían un horario establecido y los más viejos, menos horas y un trabajo más descansado que podían realizar sentados. En época de frío se entraba más tarde que en épocas de calor.

 Todos los trabajadores eran revisados a la entrada y la salida de la fábrica para evitar el contrabando del producto y si los cachaban eran castigados con el encierro, o les quitaban sus bienes o la pena de muerte dependiendo de la gravedad de la falta. Las fábricas de tabaco se distinguieron por preferir la mano de obra femenina, procurando siempre el mantenimiento del respeto y la moral, por lo que las mujeres trabajaban en habitaciones separadas de los hombres. Preferían a las mujeres porque eran más delicadas en los trabajos de envolver y torcer los cigarrillos, pero además porque eran más cumplidas y sumisas.  Para poder contar con la presencia  de mujeres, tuvieron que ofrecerles servicios de guardería y permisos para tener con ellas a los hijos lactantes. Las guarderías funcionaban como escuelas pues ahí se enseñaban las primeras letras y el catecismo. Lo anterior hizo que muchas mujeres quisieran entrar a trabajar a la fábrica y que disminuyera el número se sirvientas. La gran actividad industrial, agrícola, ganadera y comercial desarrollada desde la segunda mitad del siglo XVII y todo el siglo XVIII, permitió que Querétaro tuviera un auge económico que se tradujo en auge constructivo.  La ciudad comenzó a crecer y se fue llenando de hermosos templos y conventos, así como de suntuosas casas y edificios públicos.

 

Entre algunas de las más bellas construcciones civiles se encuentran la Casa de Ecala, las Casas Reales y la Casa del Marqués. Entre las construcciones religiosas destacan Santa Rosa de Viterbo y San Agustín. El estilo arquitectónico que predominó durante el siglo XVIII fue el barroco, que se distingue por el abigarramiento de formas y la profusión de adornos.  Para la construcción de muchas de estas obras fueron muy importantes las aportaciones que hicieron algunos benefactores como el sacerdote y hacendado Juan Caballero y Ocio.  Otro importante benefactor fue el Marqués de la Villa del Villar del Águila, quien escuchó las quejas de las monjas capuchinas que él mismo había traído a la ciudad, sobre lo sucia y contaminada que estaba el agua del río por la actividad industrial y las enfermedades que estaba causando entre la población.  El marqués se dio a la tarea de buscar un manantial que fue a encontrar en la Cañada y se dio a la tarea de construir un acueducto para traer el agua limpia a la ciudad. Esta obra fue un proyecto tremendo que requirió de mucho dinero y muchos trabajadores. Buena parte del dinero la puso el Marqués y otra parte la pusieron el gobierno de la ciudad y los industriales.  La mano de obra la pusieron los indios otomíes que fueron supervisados por españoles y el mismo Marqués. Tardaron unos trece años en concluirla. Además del acueducto se construyó una fuente donde cayera el agua y una red de tuberías que la llevara a otras fuentes que se fueron construyendo en diferentes partes de la ciudad para que toda la población tuviera acceso al agua limpia. Una vez que se dió por terminada la obra, se hicieron fiestas durante quince días seguidos para festejar y dar las merecidas gracias tanto al Marqués como a la población indígena que hicieron posible la obra.  El acueducto funcionó hasta principios del siglo XX. Hoy en día es considerado uno de los más bellos monumentos históricos de la ciudad. 

Si bien Querétaro había logrado ser una de las ciudades más industriosas de la Nueva España, no toda la población gozaba de las riquezas; la sociedad estaba dividida en varios niveles. A la clase alta pertenecían los españoles y criollos, le seguían los mestizos, los indígenas y por último las castas. Cada uno de estos grupos se dedicaba a diferentes actividades. Españoles y criollos eran hacendados, obrajeros, comerciantes, funcionarios públicos o profesionales. Los mestizos se dedicaban principalmente a los oficios; la mayoría de los indígenas eran peones dentro de las haciendas y también cultivaban sus propias tierras (para su consumo); los negros y mulatos libres y esclavos trabajaban en el servicio doméstico, en las haciendas y los obrajes. Las condiciones en que trabajaban las clases más bajas eran terribles.

 

Los laicos y la Iglesia…

Ratzinger recibe a los ‘kikos’

como nuevos cruzados

contra el laicismo 

25.000 seguidores de Argüello acuden a Roma en el 40º aniversario del Camino  

MIGUEL MORA 

El País   

El papa Benedicto XVI celebrará hoy, con una misa en la basílica de San Pedro, los 40 años del inicio del Camino Neocatecumenal en Roma.  

Los fundadores del “itinerario evangelizador”, Kiko Argüello, Carmen Hernández y el padre Mario Pezzi, serán recibidos por Ratzinger con la primera comunidad italiana.  

Según el Camino, más de 25.000 personas participarán en la celebración.  

El acto se ve en el Vaticano como la consagración de la alianza entre Joseph Ratzinger y Kiko Argüello, dos viejos conocidos que no siempre se han entendido bien y que hoy son estrechos colaboradores en la cruzada católica contra el “laicismo negativo” y la destrucción de la familia.  

Benedicto XVI ayudó a exportar a Alemania esta organización en 1985 

En 1985, cuando era profesor de Teología en Tubinga, Ratzinger conoció el Camino a través de algunos de sus estudiantes, y, “favorablemente impresionado”, ayudó a exportar el modelo a Alemania, según el movimiento de Argüello. Lo cierto es que el hoy Papa había sido tibio hacia el Camino. Por un lado, veía con malos ojos su liturgia heterodoxa; por otro, simpatizaba con su “alegría contagiosa”. El tiempo y el fervor mostrado hacia los kikos por Juan Pablo II debieron ayudarle a decidirse. 

Siendo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, “el cardenal Ratzinger examinó los contenidos teológicos de las Catequesis Kerigmáticas, así como algunos pasos del Neocatecumenado, y en el 2003 comunicó la aprobación definitiva al Consejo Pontificio de los Laicos”, recordaba ayer el Camino. 

En febrero de 2007, siendo ya Papa, Ratzinger recordó: “He conocido a los neocatecumenales desde el inicio. Ha sido un camino largo, con muchas complicaciones, que existen todavía, pero hemos encontrado una forma eclesial que ya ha mejorado mucho la relación entre el Pastor y el Camino. ¡Y así vamos adelante!”. 

Finalmente, acabaría por consagrar la actividad evangelizadora de Argüello al conducir el proceso vaticano que acabó en la aprobación de los estatutos del Camino en junio de 2008. 

Salvando todas las distancias, la comunión entre los dos personajes es hoy tan notoria como útil para ambos. Ratzinger no deja de animar a sus obispos y párrocos a ayudar y dejarse ayudar por el Camino, un grupo al que considera crucial para lanzar “la nueva evangelización”, que, como señaló Juan Pablo II, busca “la unidad de la Iglesia particular con la Iglesia universal”. 

Y Argüello corresponde movilizando a sus hiperactivas bases. De dos formas distintas: los caminantes más jóvenes alegran inagotables, con bailes y canciones, los viajes del Papa erudito (eran mayoría en la Jornada Mundial de la Juventud en Australia en 2008), y las familias kikas acuden como un solo hombre a las protestas callejeras de las iglesias nacionales. 

La elección de Madrid como sede de la Jornada Mundial de la Juventud 2011, que fue saludada en el hipódromo de Sidney con coros y coreografías especialmente preparadas para la ocasión por los kikos, es otra prueba de esa confianza creciente, alentada siempre por el tercer hombre, Antonio María Rouco Varela. 

El poderío constructor (de edificios y vocaciones) del Camino es otro de los atributos que agradan a Roma. Fue Argüello quien sacó adelante el faraónico proyecto Domus Galilea, el seminario levantado cerca de la puerta de Jafa de Jerusalén que inauguró Wojtyla en 2000. 

La familia numerosa y movilizada, la moral ultraconservadora, la oración contenta y el empuje misionero son las esencias actuales del Camino, un ejército muy activo y disciplinado que se ha convertido en una de las organizaciones más influyentes del catolicismo, llevando el lema Evangelizar a los alejados a 120 países de los cinco continentes. Los kikos forman ya 20.000 comunidades, dominan 5.500 parroquias y gestionan casi 50 seminarios. Italia es de largo el país donde están mejor implantados: 200.000 miembros italianos, “sin contar los hijos”. 

En el encuentro de hoy, Kiko desplegará todos sus encantos. Presentará al Papa las 14 comunidades romanas (cada una formada por entre 30 y 60 personas) que, de acuerdo con el cardenal Agostino Vallini, vicario del Papa para la diócesis, están listas para partir como comunidades en misión a zonas difíciles de la periferia.  

Salvar a la familia

El objetivo inmediato de Kiko Argüello es salvar a la familia en Europa, que a su juicio está amenazada por los “Gobiernos ateos”, según declaró a la agencia Zenit (gestionada por los Legionarios de Cristo) en una entrevista concedida el 1 de enero, tras la manifestación pro familia en Madrid. Tras afirmar que la familia está “muy amenazada, en España, Italia y en otras partes”, sostiene que “la ley express sobre el divorcio ha hecho que en sólo seis semanas más de 90.000 familias hayan sido destruidas, esto es catastrófico”. Añade que en países como Suecia, “el 70% de la gente vive sola, el mundo vive solo, no saben qué hacer, hay alcoholismo y problemas, y entonces la sociedad se transforma. Y hay muchos divorcios”. 

Argüello afirma: “En Europa hay gobiernos que son ateos y la cosa es muy grave: es como si fuéramos en una nave que no va a ninguna parte. Y en cambio esta nave, que es nuestra vida, va al cielo. Ya en 1985 Juan Pablo II dijo que la situación familiar de Europa no iba bien, y propuso volver al primer modelo apostólico. Es lo que hacemos, viviendo como cristianos, ayudándonos mutuamente”. 

“Y además saben pintar…”

“Y además saben pintar” 

Javier Rodríguez Marcos 

El Pais 

La poesía es como la pintura (Ut pictura poesis). El equívoco empezó el mismo día en que alguien sacó de contexto esa frase de la Poética de Horacio.  

Lo que para el autor latino era una comparación -como un cuadro, un poema puede necesitar cercanía o distancia, luz o penumbra-, para sus intérpretes más apresurados se convirtió en una identificación. A partir de ahí, los detectives de la inspiración empezaron a buscar la fuente común de la que brotaba el arte único, ya tomara la forma de un dibujo o la de una novela.  

Y además saben pintar 

“En sus cuadros buscamos lo que ya sabemos de un autor”, dice Friedman 

La pintura fue la salvación para Mercè Rodoreda y Hermann Hesse 

La identificación entre línea y letra, de hecho, arrecia en el caso de los escritores que dedicaron parte de su tiempo a la pintura. A ellos ha consagrado el novelista estadounidense Donald Friedman Y además saben pintar, un volumen que Maeva acaba de publicar en España y que reúne más de 200 obras de un centenar de autores: de Dostoievski a Jonathan Lethem, pasando por Kafka, Faulkner, Proust, Jack Kerouac, Günter Grass, Sylvia Plath o John Updike, que firma además el epílogo del libro. Entre ellos, sólo dos españoles, Lorca y Alberti. 

Para Friedman, “es lícito preguntarse si, en un escritor, el impulso de crear obras visuales es el mismo que mueve sus expresiones literarias”. Eso sí, que el árbol de la escritura y el de la imagen puedan tener las mismas raíces no significa que el color de las hojas sea el mismo. “Al contemplar la obra plástica de un escritor”, argumenta, “buscamos relaciones con lo que ya conocemos. Esperamos imágenes surrealistas de André Breton y el retrato informal de Dylan Thomas borracho; pero qué sorpresa ver a Flannery O’Connor, tan gótica ella, como dibujante humorística; a Joseph Conrad haciendo dibujos a pluma de chicas sexy, o a Charles Bukowski saliendo de su infierno para ofrecernos representaciones infantiles de aviones, coches y perros”. 

No obstante, antes del estallido de subjetividad del siglo XX, pintar, incluso para un escritor, era una asignatura más en la formación de las clases altas. Como apunta Updike, “las habilidades del caballero a la antigua usanza solían incluir la capacidad de reproducir un paisaje, del mismo modo que un hombre de clase media sabe hoy en día manejar una cámara de fotos”. De ahí la soltura de los dibujos de Victor Hugo, Goethe, Puskin o las hermanas Brönte. 

Aunque para autores como William Blake, su obra literaria y su obra pictórica tienen el mismo origen, son mayoría los que subrayan las diferencias entre ambas. A veces a favor de la literatura; otras, en su contra. Según J. R. R. Tolkien, que ilustró algunos de sus relatos, la imagen mata la imaginación. De hecho, es difícil leer El libro de la selva sin pensar más en Disney que en Kipling, otro escritor dibujante. Para Henri Michaux, entretanto, y más allá de la mera ilustración, la simultaneidad de la pintura es superior a la linealidad de la escritura: “Los libros son aburridos de leer. El camino está trazado, es de vía única”. 

La obra pictórica de Michaux se expone hoy casi a la misma velocidad con que se reeditan sus libros. Si para el poeta belga, la literatura fue la puerta de entrada, y el arte, la de salida, para otros muchos fue al revés. Entre ellos, Evelyn Waugh, John Berger y Gao Xingjian. 

Muchos novelistas empezaron ganándose la vida como pintores. Algunos la salvaron por serlo. Fue el caso de Hermann Hesse, al que un ayudante de Jung, con el que se psicoanalizaba, le animó a pintar como terapia para superar una crisis mental. Y fue, en parte, el caso de Mercè Rodoreda. En La otra Rodoreda, la muestra que La Pedrera de Barcelona dedica actualmente a la obra pictórica de la autora catalana, pueden verse algunos de los cuadros y collages que, durante su exilio parisiense de los años cincuenta, le sirvieron de refugio ante la imposibilidad de enfrentarse a una nueva novela. 

El que no se salvó fue Bruno Schulz, del que acaba de aparecer Madurar hacia la infancia (Siruela), una antología de relatos y dibujos. El narrador polaco empezó como profesor de pintura en un instituto y terminó como protegido de un SS que presumía de tener un pintor-esclavo-judío que le pintaba murales para el dormitorio de su hijo a cambio de comida. En 1942, un funcionario de la Gestapo, rival de su protector, lo reconoció en una calle de Drohobycz, sacó la pistola y lo mató. 

 

La Atención Médica es muy cara…

Altos costos de la atención médica,

ganancias de la gran empresa 

Asa Cristina Laurell  

salud@gobiernolegitimo.org.mx  

 

La Jornada 

Se repite con mucha frecuencia que la atención médica se encarece cada día más por los “avances de la ciencia” y, por tanto, difícilmente puede ser proporcionado a todos. Esta afirmación se considera una verdad categórica y justifica el surgimiento de la economía de la salud como una rama importante de las “ciencias de la salud”. 

Los econometristas de la salud se dedican principalmente a calcular el costo-beneficio de distintos tratamientos para determinar qué servicios incluir en los “paquetes” de atención médica a disposición de distintos grupos de la población. 

Paradójicamente, el país donde más ha crecido esta econometría es en Estados Unidos, donde el incremento del gasto en salud es incontenible. Este país gastó en ese rubro 16 por ciento del producto interno bruto en 2006, o sea el doble que el resto de los países desarrollados con sistemas de cobertura médica completa para toda su población. A pesar del alto costo de la salud en Estados Unidos, 47 millones carecen de seguro de salud y 108 millones con seguro tienen una cobertura médica insuficiente. Como consecuencia, entre 18 mil (Institute of Medicine) y 100 mil (Himmelstein, Universidad de Harvard) personas mueren al año por falta de atención adecuada. Los principales orígenes de este enorme gasto son los medicamentos, el equipo médico sofisticado y los seguros privados de salud. 

Esta situación es muy conocida, pero ha sido imposible de resolver por las presiones políticas del “complejo médico-industrial”, que ha ganado sobre la opinión pública, la cual clama por un seguro público y universal. Según Vicente Navarro (Universidad de Johns Hopkins), 65 por ciento de la población general y 59 por ciento de los médicos apoyan ésa propuesta. 

¿Por qué son estos “avances científicos” tan caros? Empecemos por los medicamentos. 

En 2007 la industria farmacéutica tuvo ganancias de 49 mil millones de dólares (539 mil millones de pesos) o 1.7 veces del gasto público y privado en salud de México. Los mecanismos usados por esta industria para mantener sus ganancias son múltiples: inflan sus precios artificialmente, en particular antes de que expire una patente; lanzan al mercado productos sin ventajas sobre los existentes; pagan los “ensayos clínicos” de sus nuevos productos, lo que tiende a sesgar los resultados en favor del productor; gastan enormes cantidades en promoción de sus productos (por ejemplo, 29.9 mil millones de dólares en Estados Unidos) con publicidad televisiva y para los médicos; cabildean ante los gobiernos y en los parlamentos para frenar la legislación considerada contraria a sus intereses o para ganar el apoyo de nuevos tratamientos (por ejemplo, vacunas); usaron su poder para incluir el Acuerdo sobre Comercio de Propiedad Intelectual en el contexto de la Organización Mundial de Comercio, etcétera. 

Estas prácticas no tienen beneficios para la población, por el contrario, es el origen, no sólo del costo artificialmente alto de los medicamentos, sino también de los daños a la salud colectiva e individual. Los dos ejemplos más conocidos son los efectos secundarios, incluso mortales, de algunos medicamentos y la creciente resistencia de bacterias y virus contra los antimicrobianos. 

El problema es de fondo, porque en vez de concebir al medicamento como componente terapéutico necesario y útil de la atención médica se ha convertido en una mercancía que genera altas ganancias y encarece la atención. 

La industria del equipamiento médico va por el mismo camino. Ciertamente se ha dado un avance tecnológico importante durante las décadas recientes, con innovaciones diagnósticas y terapéuticas. No obstante, la carrera innovadora en este campo, frecuentemente en manos de capital de riesgo, a menudo no añade capacidad diagnóstica ni terapéutica a la atención. Tan es así, que muchos países han introducido los Certificados de Necesidad para comprar nueva tecnología en instituciones de salud, por ejemplo Estados Unidos y México. Sin embargo, esta industria ha inventado nuevos mecanismos para vender sus productos a semejanza de la industria farmacéutica. Uno de ellos es subrogar el servicio a los hospitales con equipo e insumos, o promover el establecimiento de empresas comerciales independientes que vendan el servicio a pesar de que es útil en pocos casos. 

Como se aprecia, los “avances científicos” no son culpables del creciente costo de la atención médica y la exclusión de muchos de sus beneficios. Es el uso de la ciencia para fines de negocios y altas ganancias. 

60 años de Paco Ignacio Taibo 11

Llega Taibo II a sus 60 años centrado en una novela y un libro

Organización Editorial Mexicana

DPA

A punto de cumplir 60 años, el 11 de enero, el escritor hispano-mexicano Paco Ignacio Taibo II se centra en terminar para este año una novela de aventuras y un libro histórico, “entre 30 proyectos más”.

“Espero que la suerte me dé otros 20 años de vida para escribir todo lo que pienso escribir y ver todo lo que me apetece ver y vivir”, dijo a dpa en su casa de la Ciudad de México.

Y es que Taibo, director de la Semana Negra de Gijón y autor de más de medio centenar de obras, entre ellas una biografía del guerrillero argentino-cubano Ernesto “Che” Guevara, dice no tener “la sensación de haber envejecido tan rápido”.

Francisco Ignacio Taibo Mahojo, tal su nombre completo, es uno de los máximos exponentes de la novela policíaca en español. Sus libros han sido traducidos a numerosos idiomas y son de los favoritos de figuras como Bill Clinton, según contó una vez el ex presidente de Estados Unidos.

Nació en Gijón, Asturias, en 1949 como primogénito del dramaturgo y escritor Paco Ignacio Taibo I (1924-2008). Cinco años después, ya hacía de la pluma su compañera inseparable.

En estos días Taibo II, un intelectual de izquierda, finaliza una novela de aventuras ambientada en el siglo XIX en la que, explica, “regreso a mis lecturas de infancia”.

Se trata de una obra de ficción sobre el vaquero Old Schatterhand, personaje del escritor alemán Karl May. Es “uno de mis héroes de infancia que incorporé a la novela junto con los Tigres de la Malasia de (el italiano) Emilio Salgari”.

Taibo II también empezará un libro, que dará forma a un documental, sobre la Batalla del Álamo, el asedio de tropas mexicanas a una misión texana en 1836, el cual ofrecerá una versión histórica opuesta a la estadounidense, que considera “absolutamente fraudulenta”.

En cambio, el autor de “Muertos incómodos” (2005), escrito en coautoría con el líder guerrillero mexicano “subcomandante Marcos”, no quiere escribir sobre la violencia que azota hoy a al país.

“Muchas veces lo inmediato no te deja hacer literatura, hay demasiada presión informativa que oscurece la forma de ver”, afirmó. “Además ya he cumplido: diez novelas de (el detective mexicano) Héctor Belascoarán haciendo crónica el origen, los sentidos, la violencia y la lógica en esta ciudad”, señaló, en referencia al protagonista de sus novelas de género negro.

Paco Ignacio Taibo II creció en México, donde su familia llegó durante la dictadura franquista en 1958. Su casa fue centro de reunión de exiliados de diferentes nacionalidades, una experiencia “enriquecedora”, según describe.

“Este contacto permanente me dio una visión más universal de la que podía haber tenido un adolescente aislado creciendo en España”, agregó el asturiano, que se considera “endiabladamente mexicano”.

Taibo II, para quien “ser de izquierda no es otra cosa que tener la sensibilidad del lado de las mayorías”, opina que “el tiempo del neoliberalismo en América Latina ha terminado, excepto en México donde nuestra oligarquía es incapaz de entenderlo”.

Querétaro y su población

Crece población queretana 1.8%

Vista aérea de Querétaro y su monumental Acueducto

desde el helicóptero de OEM.

Foto Manolo Medina.

Diario de Querétaro.

Lorena Alcalá

A mediados del 2009, el estado contará con una población de 1 millón 720 mil 556 habitantes, lo que significa un incremento de 30 mil 514 personas con relación al año pasado, de acuerdo con datos del Consejo Estatal de Población de Querétaro.

Es decir que cada mes se integrarán al estado, ya sea por nacimientos o por migración 2 mil 542 pobladores más, un total de 84 por día, aproximadamente.

Del total de la población que se proyecta para el primer semestre del 2009, 841 mil 721 son hombres y 878 mil 835 son mujeres. Tan sólo de junio de 2008 a junio del 2009 se presentarán en el estado 32 mil 285 nacimientos, 7 mil 275 defunciones, 14 mil 700 inmigrantes de otros estados y 5 mil 93 emigrantes.

A nivel nacional, Querétaro ocupa el lugar 23 en cuanto al monto de su población, y ya que la densidad de habitantes es de 137 por kilómetro cuadrado, esta estadística lo coloca en el octavo lugar a nivel nacional dentro de los lugares más densamente poblados.

Del año 1900 al 2005, la población del estado se multiplicó poco menos de 7 veces. De 1960 a 1970 la tasa de crecimiento promedio anual fue de 2.2 por ciento, mientras que entre 2000 y 2005, ésta fue de 2.3 por ciento. En 1970 existían poco menos de 486 mil habitantes y para 2005 la población total se ubicó en poco más de 1 millón 598 mil, es decir, que la población de Querétaro aumentó más del triple en 35 años.

De acuerdo a las proyecciones de crecimiento del COESPO, la tasa de incremento del número de habitantes va en decremento. Por ejemplo, en el 2009 la tasa de crecimiento es de 1.8 por ciento, para el 2010 será de 1.73; para el 2011, es de 1.73 por ciento y para el 2020 apenas será de 1.15 por ciento.

Cinco municipios queretanos superan la tasa de crecimiento media anual del estado, con tasas de crecimiento, Corregidora (6.1%), Ezequiel Montes (4.1%), y San Juan del Río (2.7%); Pedro Escobedo y Querétaro registran 2.4% cada uno.

En contraste, Pinal de Amoles (-1.3%), Jalpan de Serra (-0.6%), Landa de Matamoros (-0.5%), Arroyo Seco (-0.2%) y San Joaquín (-0.1%), registran las menores tasas de crecimiento.

El promedio de hijos de las mujeres de 12 años y más es de 2.4, en algunos municipios como Pinal de Amoles y Arroyo Seco el valor alcanza los 3.6 hijos.

Tres municipios concentran poco menos de dos tercios de la población total del estado, es decir, el municipio de Querétaro que registra 734,139 habitantes; San Juan del Río con 208,462 y Corregidora con 104,218 habitantes, agrupan 65.5% de la población.

En contraste, Peñamiller que cuenta con 17,007 habitantes; Arroyo Seco con 12,493 y San Joaquín con 7,634; son los que registran el menor número de habitantes, sólo suman 2.3% del total de la población del estado.

En Querétaro las dos principales localidades urbanas concentran 44.9% del total de los habitantes del estado, esto es, Santiago de Querétaro registra 596,450 habitantes, mientras que San Juan del Río cuenta con 120,984 habitantes.

En el estado siete de cada diez personas radican en localidades con 2,500 o más habitantes y 3 de cada 10 en las del ámbito rural. La transformación de población rural en urbana ha crecido de manera considerable. En 1950 tres de cada cuatro personas vivían en localidades rurales, esto es, en 55 años casi la mitad de la población dejó de ser rural y pasó a ser residente urbano.