“Todo anda mal” en México ante un capitalismo fracasado

“Algo va mal”

José Gil Olmos

Análisis

La escena del crimen en Juárez.

(apro)

.- Algo va mal es un libro de Tony Judt que nos zarandea de nuestra pasmosa cotidianidad y, con una mirada transparente, nada pretenciosa, nos muestra y explica las consecuencias del fracaso del sistema económico neoliberal, sobre todo en una sociedad donde la prioridad es lo material, lo económico, la individualidad y la mediocre decisión de “dejar hacer, dejar pasar” como regla de oro de la convivencia social.

Judt, judío británico, murió a los 62 años en Estados Unidos por una esclerosis lateral amiotrófica que lo dejó sin movimiento del cuello hacia abajo. Historiador, escritor y profesor escribió varios libros como Posguerra, Pasado imperfecto, Sobre el olvidado siglo XX y Refugio de la memoria, pero una de sus mejores obras es Algo va mal, escrita a contrapelo de la muerte, en la que realiza una profunda crítica al modelo económico, a la sociedad de mercado, a la derecha conservadora y a la izquierda estancada en sus viejas críticas.

Este libro será, sin duda, guía de muchos análisis que se hagan de la crisis mundial actual por la profundidad y la claridad de sus razonamientos y la dura crítica que hace a todos los grupos de derecha e izquierda que han mal gobernado en los últimos treinta años.

Aunque su mirada está centrada en Estados Unidos y en Inglaterra, donde lo superficial, lo material, el individualismo, la apatía y el desinterés por la vida política es lo que cuestiona, lo que Toni Judt dice en Algo va mal podría aplicarse en México, donde por cierto casi todo está mal.

Podríamos citar tres ejemplos de esto:

–“Como ciudadanos de una sociedad libre tenemos el deber de mirar críticamente a nuestro mundo. Si pensamos que algo está mal, debemos actuar en congruencia con ese conocimiento.”

–“Si los ciudadanos activos renuncian a la política, entonces abandonan su sociedad a manos de funcionarios mediocres y venales”.

–“Debemos hallar la forma de que las autoridades escuchen y respondan a quienes son su base y les paga: nosotros.”

Y una última que resulta pertinente en estos momentos en los que en México se vive una violencia traducida en decenas de miles de muertos y desparecidos y en que se ha vuelto realmente peligroso el activismo social, la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión: “Quienes ostentan el poder también han perdido el control, que ahora está en manos de fuerzas que se encuentran fuera de su alcance”.

La crisis del Estado en el país se ha agudizado desde que Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari optaron por el neoliberalismo. Pero la fase de violencia de esta crisis se agravó con la alternancia en el poder, es decir, en la última década con la llegada del PAN a la Presidencia de la República.

Aunque este proceso de degradación de la vida política nacional se gesta con la dictadura priista, se profundiza con el panismo desde el momento en el que fracasa la transición a la democracia y sólo se da una alternancia de partidos en la Presidencia de la República. Con Vicente Fox, el PAN nunca se planteó romper con las viejas estructuras del poder priista y, con Felipe Calderón, se pacta con estos poderes decimonónicos y antidemocráticos, siendo el ejemplo más claro el que el michoacano selló con la líder vitalicia del magisterio, Elba Esther Gordillo.

Con un Estado débil, con los tres poderes de gobierno corrompidos y la economía enfocada en el mercado, el fracaso de la transición a la democracia provocó vacíos de poder que fueron llenados por otros poderes fácticos:

El narcotráfico como un empresa trasnacional, algunos medios de comunicación –principalmente las televisoras–, y personajes de la política y la economía enriquecidos por negocios lícitos e ilícitos, como la maestra Gordillo.

Si a esto le sumamos la crisis de la Iglesia católica por los escándalos de corrupción y pederastia en su cúpula, la impunidad, la injusticia, el aumento de la pobreza, la falta de empleos y de espacios de educación, así como la ausencia de valores en la sociedad, tenemos frente a nosotros el mejor de los terrenos abonados para el crecimiento del poder del crimen organizado y su concomitante guerra por el territorio, así como la gestación de una espiral de violencia que tiene como saldo 50 mil muertos, 10 mil desaparecidos y otro tanto proporcional de familias afectadas por esta guerra al narcotráfico declarada por Calderón Hinojosa hace cinco años.

En este contexto podemos decir que mientras en el llamado Primer Mundo algo va mal, como dice Judt, en México casi todo, sino es que todo, está mal. Lo peor es que la clase gobernante parece no darse cuenta de la emergencia nacional en la que nos encontramos y sigue su propio camino rumbo a las elecciones del 2012, sin tomar en cuenta el clamor de justicia de miles de víctimas de la guerra y de las demandas de educación, empleo y bienestar social que reclama la juventud.

“Los que se ganan la vida con su trabajo no quieren lo mismo que los que viven de dividendos e inversiones, los que no necesitan servicios públicos no quieren lo mismo que los que dependen de ellos, los que se benefician de la guerra tienen objetivos distintos de los que se oponen a ella”, señala Judt en su obra póstuma.

En sus últimos meses de vida, el historiador británico dejó de moverse, pero su mente seguía lúcida. Una de sus últimas frases en Algo va mal es una invitación a todos y, aunque su enfoque estaba centrado en Estados Unidos y Europa, a los mexicanos no nos iría mal tomarla en cuenta:

“Ha llegado el momento de detenernos a decidir en qué mundo queremos vivir”, advirtió, y eso es quizá lo que habría que pensar ahora que el país vive una de sus peores etapas de violencia, con el poder del crimen organizado a todo galope, una profunda crisis institucional, el descrédito y la desconfianza en la política y en los partidos políticos, sin excepción, y las elecciones presidenciales en ciernes.

La pobreza se extiende como pandemia en México no solo por falta de empleo. sino además por los bajos ingresos

Explotación = miseria

José Cueli

La Jornada

Según la más reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la pobreza por bajos ingresos se ha extendido y profundizado durante este gobierno. Los más pobres ganan menos y los más ricos ganan más.

Nueve de cada 100 habitantes en México vive de las transferencias que recibe de instituciones del gobierno, privadas o de otros hogares; en tanto que sólo 4.7 por ciento de su población percibe más de seis salarios mínimos, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Inegi (J.A. Zúñiga, La Jornada, 19/07/11).

Un desarrollo sin justicia, con un gigantismo urbano, no porque la ciudad llame, sino porque el campo expulsa, agregado a una falta de oportunidades y al avance de la tecnología que desplaza obreros es fórmula de marginación. Consecuencia de la explotación, inscrita en un primer plano, en lo económico, la solución es además de económica, social y política; y sólo será posible a partir de condiciones concretas del potencial humano. La desigualdad representa uno de los problemas más graves de México.

Complejo macrocosmos que crece a una velocidad que desborda las previsiones económicas. El marginalismo simboliza la debilidad de nuestras herramientas para enfrentar la explosión demográfica, en espacios reducidos, condiciones ecológicas lamentables y viejos vicios de centralismo, corrupción, autoritarismo… La miseria se repite en todo el país, sólo varía, en matices de expresión, pero muestra igual esencia: crecimiento con miseria.

La información sobre el problema es amplia, pero insuficiente; más que datos se requiere un punto de vista, que integre al marginado. Una óptica para investigar el problema que fije la referencia desde esta población y no desde la movilidad de criterios exteriores, que giran y giran confundiendo observación y capacidad de entender.

Para complicar el problema de comunicación debe apuntarse la convergencia en México de Méxicos diversos. El país es un mosaico de culturas con diferentes tradiciones y folclor y en el caso de los indígenas de lenguas, que contribuyen a la imposibilidad de comunicarnos, al igual que nuestra geografía por sus interminables montañas que hace difícil el tránsito por el país y la vinculación y relación entre los mexicanos.
Por ello los campesinos se desbocan en cinturones de miseria, en las afueras de las ciudades donde además de miseria, se encuentran otros iguales a ellos, pero al mismo tiempo verdaderos extraños. La posibilidad de comunicarse es fundirse en una identidad en miseria, frente al rechazo de la ciudad, que enfrenta, afrenta y quiebra sus valores. Pérdida de todo lo aprendido, y la búsqueda forzosa de una nueva identidad en el refugio del tugurio, que es un cartón petrolizado, donde vivir relaciones incestuosas, drogadicción, abortos, muertes infantiles, violencia. Lo que le da al menos imaginación a la defensa; lo mismo de golpes de autoridades que de criminales, que luchan con su pobreza, explotando las necesidades. Las invasiones y desalojos son despedidas y encuentros de un negocio que da millones a algunos y desaliento a muchos.

En las ciudades perdidas, de pérdida en pérdida encuentra rostro el marginal. Su número es difícil de precisar, pero determina un fenómeno de contaminación ambiental, social y sicológico, que apenas empieza a hacerse consciente. ¿Alguna civilización habrá tenido que enfrentarse al desafío de las proporciones agobiantes de nuestra marginación? Situación desconocida que obliga a innovar métodos, ante el fracaso de las soluciones tradicionales.

La miseria como un marco inmenso destaca la diminuta pintura de una burguesía aterrorizada. La respuesta tendrá que ser nueva y tendremos que encontrarla en un nuevo conocimiento que armonice lo espiritual y lo científico, como orientación, método y norma de una nueva política.

Nuestras estructuras deberán renovarse porque son incongruentes con una realidad que lo fue hace 50 años y hoy se encuentran desajustadas de la dimensión del problema en México.

Los diputados locales de Querétaro rinden informe de actividades, vale la pena su análisis

Privilegiamos diálogo y debate: Hiram Rubio

Diario de Querétaro

Aimée Pacheco

La legislatura del estado de Querétaro rindió su II Informe de Actividades correspondiente al periodo del 1 de julio de 2010 al 15 de julio de 2011, donde el presidente de la Mesa Directiva, Hiram Rubio García dio a conocer que el Poder legislativo ha celebrado 36 Sesiones plenarias, de las cuales 10 han sido solemnes.

Agregó que se celebraron 271 sesiones de las Comisiones ordinarias y especiales, y se recibieron 577 iniciativas, de las cuales 167 corresponden a iniciativas de leyes, 330 a iniciativas de decretos, ocho a minutas de reformas y 72 a iniciativas de acuerdos, informó en Sesión solemne ante representantes de distintos sectores de la sociedad.

De estas dijo, se han aprobado un total de 413 y quedan pendientes 164 iniciativas por dictaminar, que se encuentran en estudio y análisis en las Comisiones respectivas.

“En este año de crecimiento, se dio prioridad a la voluntad y a la capacidad política para la generación de acuerdos, que hacen de este segundo año de ejercicio constitucional, un año en el que se privilegió el diálogo y el debate parlamentario con todas las fuerzas políticas”, dijo.

Abundó que se aprobó la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos del Estado, las 18 Leyes de Ingresos Municipales, y las Tablas de valores unitarios de suelo y construcciones de cada uno de los Municipios del Estado, para el ejercicio fiscal 2011, evitando incrementos en tarifas, valores y derechos, así como nuevos impuestos que atenten contra la economía de los queretanos.

Dio cuenta de la elección del Magistrado Presidente del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, así como del Magistrado Propietario del Tribunal Superior de Justicia del Estado, de los Comisionados de la CEIG y de los Consejeros Electorales del IEQ.

“Se llevó a cabo de forma histórica el “Primer Foro Nacional de Presidentes de Mesas Directivas de Congresos Estatales y firma de convenio de colaboración” donde se contó con la presencia del subsecretario de enlace legislativo de la secretaría de Gobernación en representación del Presidente de la República, Maestro Julián Hernández Santillán, y del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro; entre otras personalidades.

“Para esta legislatura, uno de sus ejes rectores es actuar con transparencia, otorgando en el periodo que se informa, respuesta en tiempo y forma a 82 solicitudes de información”.

Rubros

Informó que en materia de Administración y Procuración de Justicia resaltó la participación del Gobernador del Estado, José Eduardo Calzada Rovirosa, quien en el uso de sus facultades presentó una iniciativa de Ley mediante la que se establece como delito grave, el robo a casa habitación en todas sus modalidades, y que fue aprobada por unanimidad.

Respecto a la Equidad y Género y Grupos Vulnerables, se dio la aprobación de la Ley para la Integración al Desarrollo Social de las Personas con Discapacidad, presentada por los diferentes grupos y fracciones legislativas en conjunto con el Gobernador del Estado, José Calzada Rovirosa, creando dentro de dicha Ley, el Consejo Estatal para las Personas con Discapacidad.

En materia de Juventud y Deporte y a propuesta del Poder Ejecutivo del Estado, se creó la secretaría de la Juventud, como dependencia encargada de planear, formular, instrumentar, coordinar y evaluar políticas públicas trasversales orientadas al desarrollo armónico de la juventud.

Destacó el trabajo realizado en las distintas Comisiones legislativas tales como Asuntos Indígenas donde se logró dar reconocimiento pleno de los derechos particulares y colectivos de diversas comunidades indígenas.

Asuntos Municipales y del Migrante, Derechos Humanos y Acceso a la Información Pública, Desarrollo Agropecuario, Desarrollo Económico y Turístico, Desarrollo Social y Vivienda, Desarrollo Sustentable, Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Comunicaciones; Educación, materia familiar; Gobernación, Administración Pública y Asuntos Electorales fueron rubros destacados también durante este informe, así como el trabajo legislativo de cada una de las comisiones.

Así como lo referente a materia Hacendaria, donde se autorizó al Poder Ejecutivo del Estado y a diversos municipios, las desincorporaciones de inmuebles de su propiedad, que permitieron brindar a los habitantes contar con mayores servicios.

Y la Planeación y Presupuesto que dentro de los asuntos que fueron discutidos y votados por el Pleno de esta legislatura, se encuentran las reformas realizadas a la Ley de Hacienda del Estado de Querétaro, del Código Fiscal del Estado de Querétaro, de la Ley para el Manejo de los Recursos Públicos del Estado de Querétaro.

Valetín Campa, un luchador social criminalizado en México

Valentín Campa, hombre ejemplar

Marcos Leonel Posadas*

mlposadas2001@yahoo.com.mx

Para comenzar reitero la propuesta que hace tiempo hicimos varios centenares de ciudadanos de dar el nombre de Valentín Campa a las estaciones Buenavista del metro y del metrobús.

Y les comparto unas reflexiones: El pueblo trabajador de la ciudad de México siempre se ha caracterizado por ser luchador por la libertad, por los derechos para todos, por la independencia nacional, por ser solidario con otros pueblos.

Esta ciudad se gobierna a nombre de la izquierda pero los funcionarios de este gobierno aplican políticas que difícilmente pueden ser calificadas de izquierda.

Parecen de una izquierda desarraigada de las tradiciones de lucha forjadas en la vida de la ciudad. Hace falta que tomen conciencia de este hecho y que se ocupen en hacer muchas cosas que son necesarias a la población trabajadora a cuyos votos deben sus cargos y carreras.

Menciono un asunto que no es central, aparentemente poco importante como es la nomenclatura de las calles y de muchos sitios públicos. Este podría ser un medio de educación cívica y de difusión de conocimientos sobre la historia de la ciudad, recordando a decenas y centenas de hechos importantes; menciono un solo ejemplo: recordar los sitios y los hechos del rechazo y el combate popular en los viejos barrios del centro de la ciudad a las tropas yanquis invasoras en 1847, cuando el gobierno había abandonado la plaza –de eso ya hay investigaciones históricas–; y reconociendo a centenares de personas, especialmente trabajadores, obreros, artesanos, profesores, mujeres y jóvenes, intelectuales y estudiantes, comerciantes y animadores de la comunidad en los pueblos, barrios y colonias quienes con sus vidas sencillas y sus hechos cotidianos hicieron destacadas contribuciones para mejorar la vida de la ciudad.

Es un asunto secundario pero importante y los funcionarios tampoco se ocupan de esto.

En cambio la derecha, sea clerical, política o empresarial, y desde luego los dirigentes del viejo régimen autoritario, desde el PNR hasta el PRI sí utilizan este medio para honrar a sus personajes: Vemos que individuos que fueron presidentes ladrones, represores y asesinos, y hasta sus llamadas primeras damas prolongan su presencia al darse su nombre a viaductos, avenidas, calles, escuelas, plazas y colonias; y son cientos los politiqueros cuyo mérito fue hacer carrera y amasar fortuna con cargo al erario y al mal uso de puestos en la administración pero que su nombre se impuso a sitios públicos; personas que no son causa de orgullo cívico sino de lo contrario.

El pueblo de la ciudad de México no merece el escarnio de perpetuar esos malos recuerdos.

Que contraste con Campa y con cientos de luchadores de izquierda que ayudaron a mejorar la sociedad de la capital de la nación, pero cuyos nombres y obras tratan de ser borrados de todo recuerdo y que no lleguen al conocimiento de los jóvenes y los ciudadanos.

Campa encabezó la Marcha por la Democracia en 1976, esto fue el hecho decisivo que llevó en 1977 al inicio de una reforma política que dio registro al PCM, registro cedido después al PSUM, al PMS y al PRD y con el cual muchos han escalado posiciones y hecho carrera.

Valentín fue un hombre ejemplar, un obrero que desde muchacho dedicó su vida a luchar por los intereses y el bienestar de los trabajadores y el pueblo, por los ideales comunistas de libertad e igualdad, por una vida sana, de armonía con la naturaleza; sin explotación ni opresión y con condiciones sociales para que los individuos y la especie humana superen la lamentable situación en que los hunde el capitalismo, en los órdenes económico, intelectual, moral. Campa es un prototipo real, de carne y hueso de los luchadores por conquistar condiciones que hagan posible el trabajo libre, y el uso y desarrollo de las potencialidades del hombre y la plena humanización de la especie.

Campa ingresó al PCM por invitación de Sotero Valdés, trabajador electricista, dirigente sindical, de los tranviarios y de los comunistas de Tampico. Desde 1925 Campa fue organizador y líder sindical, la formación de los mayores sindicatos y varios episodios importantes de la historia reciente tienen que ver con sus actividades.

Era combativo, insobornable, de rara rectitud; estudioso, y también obstinado, terco.
Aquí hablarán compañeros que informarán más sobre la vida y obra de Valentín Campa Salazar, yo solamente quiero recordar algunos momentos que me tocó vivir en relación con él: Conocí el nombre de Campa desde mi juventud, cuando aún vivía en Tampico.

Mi primer noticia de Valentín fue indirecta, un conocimiento de rebote: Entonces, a la mitad de 1957 se había iniciado en el PCM una lucha interior que se prolongó hasta 1960; había dos bandos principales, uno era la dirección que tenía de su parte a la mayoría del pequeño partido; el otro bando estaba aún en formación en el DF y no existía en Tampico, en algunos viajes que hice a la capital conocí a algunos compañeros de esa incipiente oposición pero para mí no era claro lo que estaba en juego ni formaba parte de esa corriente.

No obstante luego de uno de esos viajes recibí un fuerte regaño del secretario general del partido en Tampico quien me increpó por algo que yo no sabía: “hacerle el juego a Campa”; yo apenas tenía año y medio de haber ingresado pero ya pertenecía al Comité Regional.

Campa había sido expulsado del PCM en 1940, fue readmitido hasta mayo de 1960.

En febrero de 1958 el PCM y el POCM, Partido Obrero y Campesino de México, lanzaron juntos un candidato a la Presidencia (sin registro pues no teníamos derechos electorales).

Quizá en abril el candidato, un antiguo combatiente zapatista, el general Miguel Mendoza López y su pequeña comitiva, que viajaba por el país sin recursos y sin noticias ni publicidad en los medios, nos visitaron. Hicimos mítines en Tampico (en la Plaza de la Libertad) y en Madero (en la esquina de Obregón y Primero de Mayo, frente a la Sección Uno del sindicato petrolero; en cada caso reunimos algunos centenares de personas que escuchaban los discursos.
No obstante la unidad de acción, había tensión entre los dos pequeños partidos comunistas; a los compañeros del POCM les decían los “poquitos” pero los del PCM tampoco eran muchos. Valentín Campa era dirigente del POCM y llegó con la comitiva, por líos que hubo esa misma tarde Campa se negó a hablar en el mitin de Tampico, sí lo hizo la tarde siguiente en Ciudad Madero; el discurso, con su voz aguda,tipluda me pareció muy bueno, hablaba de lo que nos pasaba a los pobres, a los trabajadores; por su parte la voz del general Mendoza era formidable, solo oírlo daba idea de honestidad, de integridad, pero lo dicho por Campa me gustó más, así lo comenté con algunos compañeros. En esos primeros encuentros quizá cruzamos algunas palabras pues estábamos en el grupo que presidía los mítines.

Campa fue preso y perseguido muchas veces, desde marzo de 1930 estuvo en Lecumberri; una vez lo condenaron a ser fusilado, no se le ejecutó por intervención del gobernador de Tamaulipas.

A final del 59 o inicio del 60 Campa fue arrestado con motivo de las huelgas ferrocarrileras, esta ocasión pasó más de 11 años continuos en prisión (éste fue uno de los muchos miles de abusos criminales de los gobiernos del PRI).

Salió hasta 1971; ya entonces yo era miembro de la dirección del PCM y trabajé en relación con Valentín también en las direcciones del PSUM y el PMS hasta 1989.

Después, aunque ya no trabajamos en el mismo partido, le encontré algunas veces hasta meses antes de su muerte en noviembre de 1999.

La última vez fue en febrero de ese año, en un homenaje que se le hizo en la delegación Venustiano Carranza al cumplir 95 años, lo llevaron en silla de ruedas y no podía hablar, al parecer si lo hacia en algunos ratos del día. Saludaba y sonreía a todos de forma tal que hasta me imaginé que me reconoció. No lo sé.
Una forma de trabajo en los organismos del PCM era la discusión para ponerse de acuerdo en conclusiones políticas y definiciones de qué hacer.

El debate casi siempre tenía posiciones divergentes o encontradas, la polémica, sobre todo en la dirección solía ser fuerte y en sesiones de muchas horas (algunos desacuerdos y debates duraron años).
Campa era implacable en la exposición y defensa de sus posiciones, se formó en un tiempo en que la discusión, más que convencer buscaba ganar, le era normal chocar y atacar bruscamente, pero luego de la votación, resuelto el tema a discusión, al segundo después, se volvía a la cordialidad y la camaradería, y en el caso de Valentín se volvía al trato amable y dulce, el era así casi siempre.
Campa fue uno de los principales líderes del PCM desde los años 30, entonces el primero entre iguales era Hernán Laborde.

En la segunda parte de los 30 el PCM creció y era importante, tenía alrededor de 30 mil miembros, dirigía sindicatos y movimientos campesinos; tenía influencia entre intelectuales y artistas, y en la educación era una fuerza con peso social y político.

Campa tuvo un papel activo por la expropiación petrolera, y luego en su defensa, él informó al presidente Cárdenas de los preparativos de rebelión del general Saturnino Cedillo por cuenta de las compañías expropiadas (la fuente fueron trabajadores de la Huasteca potosina), informado a tiempo el general Cárdenas actuó para frustrar un levantamiento y una guerra.
Desde 1937 León Trotski, jefe bolchevique perseguido por Stalin, recibió asilo en México por gestiones de Diego Rivera. En el ambiente previo a la Segunda Guerra Mundial Stalin ordenó el asesinato de Trotski, un enviado de Moscú propuso a Laborde que se apoyaran esos planes pero él y el Secretariado, órgano de dirección más reducido donde participaba Campa, rechazaron esa demanda de la autoridad máxima del comunismo mundial. El argumento contundente: Los revolucionarios no somos asesinos.
A consecuencia de eso, dirigentes de la III Internacional, que era un partido mundial del cual el PCM era una Sección, actuaron para derrocar a la dirección del PCM y “depurar” al partido, se expulsó a muchos compañeros y se apoyó a una nueva dirección y una línea política errónea. Desde entonces hubo una larga serie de crisis que casi liquidó al partido.
Muchos años Valentín guardó silencio al respecto, en 1977 escribió un libro de memorias y recuerdo que en una reunión del Comisión Ejecutiva pidió autorización para hacer público aquel episodio que consideraba “secreto de partido”.

* Palabras pronunciadas en un salón de la Cámara de Diputados, el 27 de junio de 2011, durante el homenaje Valentín Campa, una trayectoria ejemplar de izquierda.