Cadreyta y los Chichimecas

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La región del semidesierto en donde se localiza Cadereyta, se han encontrado evidencias de que durante la época prehispánica estuvo habitada continuamente por grupos dedicados a la recolección de alimentos y a la cacería, y que datan de unos 7,000 años, mucho antes de la formación de las culturas mesoamericanas.

Estos grupos de recolectores cazadores vivieron épocas de confrontación con grupos mesoamericanos desde 1,500 a. C., ya durante el Preclásico, retrayendo o ensanchando sus áreas de influencia.

Con la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, durante el Periodo Post-clásico, la frontera de los habitantes originales conocidos como chichimecas, en continua guerra con el señorío otomí de Xilotepec –tributario de los Aztecas- se ubicaba en el río San Juan.

A finales del siglo XVI la región del semidesierto y el Cerro Gordo después llamada por extensión Sierra Gorda- habitada por chichimecos jonaces, fue agregada a la Provincia de Xilotepec y Huichapan, gracias ala explotación minera de Maconí.

En 1599 se apropiaron de las minas de Escanela dentro de la Sierra Gorda, y hacia 1609 se erigieron en una Alcaldía mayor separándose de las minas de Xichú en una zona habitada por chichimecas pames que fueron congregados en la misión de Jalpan, y quedando las minas de Maconí como jurisdicción de Huichapan.

En 1614 y 1617 el gobierno virreinal de la Nueva España concedió diferentes mercedes de tierras al pie del Cerro Gordo sobre los caminos que iban de los pueblos de Huichapan y Tecozautla hacia el pueblo de San Pedro Tolimán y las minas de Maconí y Escanela, ubicadas en el valle de Maya, en los sitios de Las Tetillas, el Cuaxití, Las Aguas, Detigá, Mintehé, El Palmar, Textá, el Cerro Pelado y La Yerbabuena , sujetos a la Provincia de Xilotepec.

Con la presencia de los españoles en su territorio, los  chichimecos continuamente se pusieron en guerra oponiéndose a la ocupación de tierras y minas en el valle de Maya, en las minas de Maconí, Extremadura y San Juan Tétla, lo que motivó campañas de pacificación emprendidas por militares y religiosos misioneros franciscanos provenientes de Tecozautla y Huichapan.

Con esta intención, el Virrey Lope Diez de Armendáriz, Marqués de Cadereyta, en 1639 apoyó la pacificación y congregación de los indígenas a cargo del Capitán Alonso de Tovar Guzmán.

Con esta campaña, el 29 de junio de 1640 Alonso de Tovar Guzmán fundó una villa de españoles nombrada Cadereyta, en memoria del Virrey Marqués de Cadereyta principal patrocinador de la empresa. El Capitán Alonso de Tovar Guzmán encabezó un grupo de colonos españoles e indígenas provenientes de la Provincia de Xilotepec y Huichapan, y cuyo acto sirvió para integrar la región del Cerro Gordo y minas de Maconí al sistema de gobierno virreinal durante los siglos XVII y XVIII.

Con la fundación de esta villa de españoles, los religiosos franciscanos de la Provincia del Santo Evangelio de México fundaron el Convento y Doctrina de San Pedro y San Pablo para la atención espiritual de la población española, mestiza e indígena Otomí, y para la evangelización de los indígenas chichimecos Jonaces del Cerro Gordo que habitaban en los parajes del Rincón, La Nopalera, El Palmar, Las Aguas, Maconí y San Juan Tétla.

En 1653 la villa de Cadereyta fue elevada a la categoría de cabecera de una Alcaldía mayor, con jurisdicción sobre el valle de Maya y toda la Sierra Gorda al agregarle la jurisdicción que tenían las minas de Escanela.

En 1682 los franciscanos del Santo Evangelio de México fundaron varias misiones de indios chichimecos jonaces en Maconí, El Palmar, La Nopalera , San José del Llano, Maconí, San Juan Tétla, Deconi, Ranas y Zimapán, pero pronto fueron abandonadas.

En 1687 los religiosos dominicos fundaron misiones chichimecas en la Sierra Gorda de Cadereyta, entre ellas La Nopalera, San José del Llano y Aguacatlán, mientras los misioneros agustinos atendían las misiones de Jalpan y Pacula de la misma jurisdicción de Cadereyta.

Después de una campaña militar que culminó con la destrucción de la misión de La Nopalera en 1713, en 1715 se pactó la paz de Maconí con los indios, lo que derivó en 1722 en el reparto de los diecisiete sitios de Sierra Gorda entre los soldados milicianos de la villa de Cadereyta que participaron en la campaña.

En 1740 se fundó por el Colegio franciscano de San Fernando de México la nueva misión de San José Vizarrón para atender a los indios chichimecos que quedaban dispersos en sierra y las estancias de españoles, y una nueva dinámica vino a poner de manifiesto el poblamiento y explotación minera de la Sierra Gorda.

En 1743 el Coronel José de Escandón, Teniente de Capitán General del Virrey y futuro primer Conde de Sierra Gorda, visitó la comarca y propuso la reforma de las misiones y la reorganización de las milicias, lo que produjo el retiro de los misioneros agustinos y la entrega de la misión de Jalpan a los franciscanos del Colegio de San Fernando de México y la misión de Pacula fue entregada a los franciscanos del Colegio de Pachuca.

Además de la reorganización de la misión de Jalpan, el Coronel Escandón fundó las nuevas misiones de Concá, Landa, Tancoyol y Tilaco que puso bajo el cuidado de los franciscanos de San Fernando, con ello la Sierra Gorda se integró formalmente al gobierno español de la villa de Cadereyta y nuevos Reales de minas fueron explotados en Río Blanco, El Doctor, San Cristóbal y San José del Pinal entre otros que trajeron bonanza económica a toda la región.

En diciembre de 1754 la Doctrina y Convento franciscano de Cadereyta, que había dependido del Curato y Doctrina también franciscana de San Mateo Huichapan, fueron entregados al clero secular del Arzobispado de México y erigida jurídicamente la Parroquia de San Pedro y San Pablo de Cadereyta, la más antigua e importante de la región.

Después de la época de fundación de la villa de Cadereyta, hacia finales del siglo XVII, se erigieron formalmente los pueblos de indios de San Miguel Tetillas y San Gaspar, la congregación española de San Sebastián Bernal y, después de la destrucción de la misión de San José Vizarrón, en 1748 por instrucciones del Coronel Escandón se fundaron los presidios de San José del Llano y Peñamillera; posteriormente, también se fundarían presidios en la villa del Saucillo y Arroyo Seco, y en 1770 las misiones franciscanas de San Fernando fueron secularizadas y erigidas las parroquias de Jalpan y Landa, lo que coincidió con la erección ese mismo año de la parroquia de San Antonio del Doctor.

En 1777 las misiones franciscanas de Pachuca fueron secularizadas y erigida la parroquia de San Juan Bautista Pacula, correspondiente también a la Alcaldía mayor de Cadereyta.

Algunas de las haciendas que se fundaron en Cadereyta durante el virreinato fueron El Ciervo, La Nopalera, Las Aguas, Zituní, San Nicolás del Monte, etc., y también durante la segunda mitad del siglo XVIII, y junto con los Reales de minas, dieron auge económico a la villa de Cadereyta.

En el año 1787 con la implantación del sistema de Intendencias en la Nueva España, la Alcaldía mayor de Cadereyta se transformó en Partido de la Intendencia de México, sistema que prevaleció hasta el 27 de septiembre de 1821 en que se firmó el Acta de la Independencia del Imperio Mexicano que encabezaba Don Agustín de Iturbide.