Mensaje de cuaresma de Don Mario Ob.

srobispo1.gifLA  CUARESMA

1. Con el rito de la imposición de la ceniza damos principio al santo tiempo de Cuaresma. Reconocemos que, siendo “polvo y ceniza”, seres frágiles y pecadores, dependemos de Dios y necesitamos purificarnos para acercarnos a Él. 

2. La Cuaresma es un camino hacia la Pascua. Es un tiempo de purificación que dura cuarenta días, en recuerdo del ayuno de Jesús en el desierto. Pero es, sobre todo, un camino de subida que conduce al Monte santo de la Pascua. Es, pues, la Cuaresma un atravesar el desierto, mediante el ayuno, la oración y la escucha de la Palabra de Dios, y un esfuerzo de dominio de nuestras pasiones, una preparación espiritual para celebrar la Pascua de Jesús. Sin la celebración de la Pascua, la Cuaresma quedaría truncada. Debemos llegar a estas fiestas limpios de pecado. 

3. La tradición de la Iglesia nos recomienda la oración y escucha de la Palabra de Dios. Nos haría mucho bien la asistencia a misa diaria, llena de sabias enseñanzas. Oyendo la Palabra de Dios, se nos manifiesta el verdadero estado de nuestra alma. De lo contrario corremos el riesgo de engañarnos a nosotros mismos. El Evangelio es el espejo para vernos el alma. 

4. Es importante la mortificación, especialmente el ayuno. El Papa Benedicto nos recuerda que el ayuno es para limpiar nuestra alma y para ayudar al prójimo. El producto del ahorro del ayuno, se recoge en la colecta de “Caritas” el cuarto domingo, y se destina a los hermanos pobres. “El pobre es alguien que nos pertenece” (Juan Pablo II). 

5. La limosna complementa la oración y el ayuno. La caridad y amor al prójimo corona nuestra mortificación. Abre nuestro corazón y nuestra mano al hermano necesitado. Este tiempo es apto para practicar las obras de misericordia.  

6. La santa Cuaresma es tiempo de gracia y salvación. Nos dice el Señor: “Mira; Hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Si cumples lo que te mando, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos, cumpliendo sus preceptos… Vivirás y te multiplicarás. El Señor te bendecirá… Elige la vida y vivirás” (Deut. 30, 15s). 

7. La Cuaresma es tiempo para enderezar el camino y dirigir nuestros pasos hacia el bien. Recordemos que toda crisis económica o social, tiene sus raíces en una crisis moral. Muchas gracias.

Santiago de Querétaro, Qro., Febrero de 2009

 

Mario de Gasperín Gasperín

Obispo de Querétaro

 

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