Fuera las mineras de Chiapas, dicen

Fuera las mineras de Chiapas, dicen  

Elio Henríquez y Ángeles Mariscal 

 

La Jornada  

Alrededor de 3 mil católicos de varios municipios de la sierra de Chiapas marcharon en silencio para exigir la cancelación de 56 permisos de explotación minera otorgados a la empresa canadiense Blackfire y a la estadunidense Liner Goldcorp, con el argumento de que esta actividad “sólo trae destrucción y muerte”. 

La manifestación comenzó a las 10 de la mañana en el templo de San Obispo, en el vecino municipio de Mazapa de Madero. 

Los manifestantes al frente de la marcha sostenían una manta que decía: “No estamos de acuerdo con la extracción de minerales en nuestros municipios”. 

Los católicos caminaron ocho kilómetros durante dos horas y media hasta llegar al centro de Motozintla. 

Decenas de personas que estaban en la plaza se asombraron por la cantidad de manifestantes. Asustada, una mujer preguntó: “¿Va a haber guerrilla?” 

Los habitantes de la sierra chiapaneca aseguraron que Blackfire y Liner Goldcorp han obtenido concesiones para explotar barita, oro, plata y otros minerales en 29 municipios de la región, cercana a la frontera con Guatemala. 

Señalaron que en el ejido Grecia, municipio de Chicomuselo, Blackfire extrae barita desde hace varios años, pero la mayoría de sus proyectos de explotación mineral están por comenzar. 

Durante la misa con que finalizó la movilización, el párroco del templo de San Francisco de Asís, Alfredo Villanueva Espinosa, leyó una carta en la cual las siete parroquias de la zona –pertenecientes a la diócesis de Tapachula– aseguraron que la Iglesia católica se opone “al desarrollo que fomenta las desigualdades, atropella y excluye a las personas.

“La persona humana debe estar por encima de cualquier proyecto económico o ley de la nación”, agrega la misiva, la cual reivindica la postura de la Iglesia al lado de las comunidades, pues “donde haya un ser humano en peligro, ahí tiene que estar”. 

Con una sotana blanca y casi a gritos, el sacerdote añadió: “No podemos callar estos atropellos que incumben a las comunidades, pero también a nosotros como Iglesia”. 

Aclaró que la marcha fue convocada por las parroquias de la sierra y dijo que no tiene relación alguna con partidos y grupos políticos, pues “nuestro único interés es defender la vida y la dignidad humana”. 

Tras dar un fuerte silbido para llamar la atención de los manifestantes, el párroco Villanueva Espinosa insistió: “Necesitamos tomar conciencia de que tenemos que levantar la voz. No podemos seguir siendo una Iglesia pazguata, sorda y del silencio”. 

Antes de dar la bendición y despedirse en medio de un fuerte aplauso, pues este jueves partirá a Colombia, donde permanecerá tres meses, el religioso expresó: “Vamos a esperar los efectos de esta marcha”. 

En la movilización participaron integrantes de los frentes Regional Contra las Privatizaciones (FRCP) y Nacional por el Socialismo (FNS), así como cafeticultores y miembros de organizaciones sociales y campesinas de los municipios de Motozintla, Siltepec, Bejucal de Ocampo y El Porvenir.

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