Sigue la impunidad de JULIO figueroa

Caso BMW Querétaro: 

15 minutos

de impunidad

multiplicados por

63 meses 63  

Julio Figueroa 

a JAIE 

    

No hay perdón porque no hay culpables. 

     ¿A quién perdonar si no hay culpables? 

     No hay perdón porque no hay juicio ni castigo ni culpables.  

     Hay un asesinato sin asesino. 

     El poder no tiene las manos sucias; chorrea impunidad, sangre e intereses privados por todos lados.  

     ¿Cómo desnudar y fincarle pruebas al presunto culpable? No me engaño, siempre lo he sabido: el aparato de justicia hizo todo muy bien en función adversa de la víctima. Todo fue montaje a favor del presunto responsable, sea quien sea.  

     Salvo un ardor: un correo de luz indignado que llegó a un palabrero defeño rodante en los últimos días de noviembre de 2004. Y el punto de luz creció y creció hasta este punto sin retorno.  

     Se puede renunciar a dictaminar quién fue el criminal de la BMW, pero ¿cómo ignorar al aparato de gobierno que hizo todo mal en la investigación ministerial? Olvidemos la aguja en la paja, sin embargo ¿quién era y es el administrador del orden social? 

     Leonardo Sciascia en El contexto:

     –Perseguir al culpable, a los culpables, es imposible; práctica y técnicamente imposible. Ya no se trata de buscar la aguja en el pajar, sino la paja en el pajar. 

     El aparato de justicia es igual: ineficiente, corrupto, encubridor, oscuro. ¿Miento? ¿Exagero? ¿Me paso?  

     15 MINUTOS DE IMPUNIDAD 

     Los cambios y las revueltas del tiempo mexicano sintetizados por el gran ensamblador de hechos y palabras llamado Juan Villoro, Premio de Periodismo Rey de España por su crónica “La alfombra roja”: 

     –De acuerdo con el axioma de Andy Warhol, en el futuro todo mundo será célebre durante 15 minutos. Esta utopía de la dicha tiene sentido en una sociedad del espectáculo. La cultura política mexicana prestigia la felicidad del modo opuesto: lo importante no es lo que se ve, sino lo que se oculta. Un destino logrado no desemboca en la celebridad; se cumple en secreto. La utopía mexicana ha consistido en disponer de 15 minutos de impunidad.  

    

 –Durante 71 años (1929-2000), el PRI gobernó sin perder ni ganar elecciones democráticas. Se perpetuó a través de una rotación de camarillas que confundía lo público y lo privado, y renovaban esperanzas similares a las de los concursos de feria: “si ahora no te fue bien, el próximo gobierno de la Revolución te hará justicia”.  

     –Ajeno a la transparencia y la rendición de cuentas, el modo mexicano de gobernar transformó el lenguaje vernáculo con una gramática de sombra. La política se rebautizó como la “tenebra” y los arreglos importantes se hicieron en lo “oscurito”. La llegada de la luz resultaba peligrosa; el conspirador debía actuar al cobijo de la nocturnidad y adelantarse a su adversario para “madrugarlo”. En su novela La sombra del caudillo (impecable relato de los generales revolucionarios que se convirtieron en políticos en los años veinte del siglo pasado), escribió Martín Luis Guzmán: “El que primero dispara, primero mata. Pues bien, la política de México, política de pistola, sólo conjuga un verbo: madrugar”. 

     –Oficio de tinieblas, el ejercicio del poder dependió durante casi un siglo del valor político de lo inescrutable. 

     –Terminado el monopolio del PRI, los códigos de la impunidad se disolvieron sin ser sustituidos por otros. ¡Bienvenidos a la década del caos! A ocho años de la alternancia democrática, México es un país de sangre y plomo. 

     –El predominio de la violencia ha disuelto formas de relación y protocolos asentados desde hacía mucho tiempo. Los medios de comunicación ampliaron su margen de libertad, pero trabajan en un entorno donde decir la verdad es progresivamente peligroso. De acuerdo con Reporteros sin Frontera, México ha superado a Irak en número de secuestros y asesinatos de periodistas… 

     –La gastronomía política sigue hoy un curso muy distinto. Estamos ante un bufete donde todos se arrebatan los platos, gritan al mismo tiempo y se llevan las sobras en un tupperware.  

     –La crisis de gobernabilidad tiene como correlato una crisis de los mensajes. El Ejecutivo es ya incapaz de determinar la agenda de la información. Si durante siete décadas declarar fue más importante que gobernar (el bienestar como promesa que no admitía refutación), ahora el presidente aparece en las noticias durante unos segundos entre dos asesinatos, un parpadeo oficial en medio de la metralla. En ese contexto, el crimen organizado ofrece la nueva simbología dominante… La gramática del espanto. (Proceso, Núm. 1735, 31-enero-2010, pp. 26-29). 

     TIEMPOS VIOLENTOS 

     Boogie el Aceitoso:

     –En una ciudad caótica donde el crimen es la ley en las calles… yo creo que la violencia es el personaje principal de nuestra época… Cuando la feroz realidad supera a la ficción, la ficción debe esforzarse un poco más… 

     LA QUIEBRA DE LA LEY 

     Julio Scherer Ibarra, hijo de Julio Scherer García, documenta cuatro casos emblemáticos de impunidad: Arturo Montiel Rojas (gobernador del Estado de México), Juan Camilo Mouriño Terrazo (secretario de Gobernación), Zhenli Ye Gon (el chinito de “copelas o cuello”) y César Nava Vázquez (actual presidente nacional del PAN). Y concluye en sus reflexiones:  

     –No fue coincidencia que los estrategas de este tiempo azul y los del tiempo tricolor diseñaran la misma política para asegurar a un grupo en el poder. El pensamiento de los estrategas de uno y otro bando ha sido claro y preciso: el poder se conserva gracias a la impunidad.  

     –El poder sin contrapeso hace doblemente fuertes a los fuertes. Hay que eliminar a la autoridad que busque consenso. Lo que cuenta es el poder sin ambages, la arbitrariedad en toda su crudeza. El que tiene el poder manda. El que manda predomina. El que predomina impone sus normas a la sociedad.  

     –Un caso de impunidad es una afrenta grave. Una estrategia de impunidad corroe todo.  

     –No castigar los ilícitos cometidos agravia en el presente, deja un daño en el pasado y permite el surgimiento de circunstancias para nuevos delitos en el futuro. Tolerar el mal comportamiento es consentir, previamente, el acto indebido. Con la “política” de impunidad que han adoptado los grupos que detentan el poder, están fomentando las condiciones ideales para los próximos ataques al Estado. El impune ha dejado de ser un simple caso aislado. Se ha convertido en un modelo, en un prototipo, en una manera de ser. ¿Cómo pretendemos que las cosas cambien y mejoren, si los que deben ser ejemplo de ese cambio y de esa mejoría no lo hacen?  

     –Hablar de impunidad es una terquedad, porque ella habla de sí misma todos los días. (Y lo peor), tristemente, es que ya nos acostumbramos a ella.  

     –Tres formas de impunidad: la impunidad cultural, la impunidad legal y la impunidad de facto.  

     –Cuatro causas de la impunidad: 1- La imposibilidad material por parte de los órganos del Estado para acreditar al infractor como un transgresor de la ley. 2- La astucia del infractor para evitar la sanción que merece. 3- La negligencia por parte de los órganos de gobierno para demostrar la culpabilidad del infractor de la ley. 4- La decisión para evitar que el infractor sea sancionado, esto es, la complicidad entre la autoridad y el delincuente. (Impunidad. La quiebra de la ley, México, Grijalbo, 2009, pp. 9, 128-129, 35 y 39).  

     Caso BMW Querétaro (sucedido la madrugada del sábado 27 de noviembre de 2004): 15 minutos de impunidad que se han multiplicado por 63 meses 63. Y que involucran a dos administraciones de gobierno: una del PAN, Francisco Garrido Patrón, y otra del PRI, José Calzada Rovirosa. El PRIAN. 

     –¿Qué es la impunidad? Dejar sin juicio ni castigo a los culpables de un delito. El total incumplimiento de la ley por parte de los responsables de aplicarla. 

     ¿Qué hacer frente a la impunidad? Julio Scherer Ibarra: No perder el valor moral de la indignación y exigir la restitución del orden legal y el equilibrio que es deber del Estado de derecho sostener, contra el desorden y la desigualdad que propicia el régimen de impunidad y que nos afecta a todos como sociedad (Ibíd., p. 38). 

     Por eso protesto y protesto contra la impunidad y el amasiato del poder.      Qro. Qro.Sábado 27-II-2010. juliofime@hotmail.com