San Rafael, zona arqueológica en Arroyo Seco

En límites de la Sierra Gorda y San Luis Potosí

DIGNIFICAN SITIO ARQUEOLÓGICO DE SAN RAFAEL, QRO.

A partir de esta semana un nuevo relleno sanitario comenzará a operar en el municipio de Arroyo Seco, Querétaro, lo que permitirá sustituir el uso del vertedero que desde 1994 funcionó en parte de la periferia del sitio arqueológico de San Rafael, ubicado en las inmediaciones de ese ayuntamiento queretano y el de Lagunillas, en San Luis Potosí.

Diego Prieto Hernández, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en Querétaro, dio a conocer que esta acción es resultado de un acuerdo suscrito en noviembre de 2006 por los gobiernos estatal y municipal, y el Centro INAH en la entidad.

El gobierno de Querétaro —a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable—se comprometió mediante la aportación de dos millones de pesos en el acondicionamiento de un basurero que cumpliera con las normas establecidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la administración de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda.

Por su parte, el municipio de Arroyo Seco (en el extremo noroeste de Querétaro, en la Sierra Gorda) gestionó durante 2007 el terreno para reubicar el relleno sanitario, en un área en la que no hubiese afectaciones a vestigios arqueológicos ni al medio ambiente, previa autorización de la Semarnat y del INAH. Y fue en 2008 que se acondicionó el mismo.

Mariano Palacios Trejo, presidente municipal de Arroyo Seco, detalló que el nuevo confinamiento de desechos sólidos se localiza en el kilómetro 42 de la carretera 69, y sus dimensiones son de 250 metros por 300. No obstante, debido a que su adecuación está en un 90 por ciento, la superficie disponible para recibir los residuos es de cinco mil 600 metros, actualmente.

En lo que es el vertedero actual, en el sector de la zona arqueológica de San Rafael, continúa la separación de residuos y el volumen de los mismos se ha reducido considerablemente, luego de lo cual se procederá a las acciones de saneamiento y dignificación del tiradero que habrá de clausurarse.

Por parte del INAH, desde mediados de 2008 se llevan a cabo trabajos para la delimitación y registro del sitio no abierto al público —70 por ciento en territorio potosino, en la localidad de San Rafael, y el resto en Arroyo Seco, Querétaro—, a cargo del arqueólogo Jorge Quiroz Moreno, de la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA).

De acuerdo con el arqueólogo Alberto Herrera, del Centro INAH Querétaro, San Rafael es un asentamiento importante de la región al contar con más de 200 estructuras prehispánicas entre las que se encuentran cuatro juegos de pelota.

El área nuclear es de alrededor 38 hectáreas, 2.8 kilómetros de longitud por 900 metros de ancho; y con base en recolecciones de superficie (sobre todo de muestras cerámicas) el sitio tendría una datación que va del 300 al 1000 d.C., comprendiendo las fases denominadas Pasadita, Río Verde A y Río Verde B.

Así mismo, tiene una ubicación privilegiada en la entrada al Valle del Río Verde, en San Luis Potosí, se comunica con la cuenca del mismo nombre; su conexión con la Sierra Gorda permite suponer que tenía una función de control tanto comercial como político.

Explicó que la instalación del relleno sanitario en Arroyo Seco, Querétaro, se dio hace 15 años y sin previa comunicación al INAH. En los años subsecuentes y pese a los dictámenes del Instituto sobre el caso, la falta de voluntad política imposibilitó que se resolviera la situación a favor del asentamiento prehispánico, lo que se dio hasta 2006 con el citado acuerdo.

Sin embargo, en opinión de Alberto Herrera, “el sitio arqueológico de San Rafael tiene mucho potencial, es tan grande que eventualmente puede darse un esquema de trabajo mixto, de tal suerte que podría haber un acceso del lado del municipio de Arroyo Seco, Querétaro, y otro en Lagunillas, San Luis Potosí.”

“Se ha pensado que en la zona donde se creó el basurero, luego de recuperar el nivel de piso con materiales estériles, podrían instalarse unidades de servicios. Lo anterior, en caso de que la apertura pública del sitio fuera factible.

“En la parte potosina, los terrenos son ejidales y serían susceptibles de expropiación, al parecer hay consenso entre los propietarios para que esto se haga. Mientras, del lado de Querétaro, son terrenos particulares, la negociación sería más larga pero hay posibilidades. Se trata de ver el beneficio común de estos ayuntamientos que tienen poco crecimiento económico”.

Por el momento, concluyó Alberto Herrera, se realizan labores para delimitar la zona arqueológica de San Rafael (ya se cuenta con los límites del área nuclear y se procede a su asentamiento en plano) y posteriormente, será integrado el expediente técnico.