«De risas y lágrimas» por Norma Páez

De risas y lágrimas

Exigir justicia, es nocivo para la vida. El asesinato de Marisela Escobedo frente al supuesto secuestro de Diego Fernández de Cevallos da risa, de esa risa amarga que reseca los labios; Diego, Dieguito llegó con bien a su casa, su familia lo recibió con alegría, le prepararon un buen platillo y éste se dejó consentir, se persignó y dijo “soy un hombre de fe”.

En cambio, Marisela murió por venganza  y por el silencio cómplice de un país de millones de personas que transmiten y reproducen la cultura de la violencia en sus diversas manifestaciones; ella murió por la moral que oculta y niega la violencia que se ejerce en contra de  muchas. Somos los que hay.

¿Por qué Marisela se convirtió en activista de los derechos humanos?

Después del asesinato de Rubí, Marisela encabezó su propia lucha cargando en sus espaldas la impunidad que muchas familias temen denunciar; el ejecutor del asesinato, Sergio Barraza Bocanegra es la cara de miles y cientos de mexicanos  que ejercen su poder para aliviar sus complejos.

Las mujeres no tenemos poder porque se nos enseña a que no tenemos poder. Debilidad, fragilidad, belleza, ternura, minoría de edad, blandura, blandengues, mujer, mujeres, mulier, mulieries, sin pensamientos, se pronunciaron las mentiras y dijeron los hombres, hágase la mujer de una costilla. 

Recordemos que ellas a lo largo de la historia han sido violadas y asesinadas por inquisidores, soldados, sacerdotes, políticos, parientes, vecinos, hombres de fe, etc.

 ¿Quién o quiénes son los asesinos?

Es evidente que los culpables de las muertes de muchas en Ciudad Juárez son los funcionarios que no cumplieron con sus responsabilidades y que cínicamente cobraron sus sueldos; son culpables los ciudadanos que callan frente al asesinato de muchas; son culpables los que reproducen y justifican el machismo y la misoginia, llámese iglesia, ejército, gobierno, sociedad.

No olvidemos que Marisela se convirtió en una piedra en el zapato de las autoridades chihuahuenses y federales, porque ella evidenció la corrupción y la negligencia de los individuos frente a la monstruosidad del hombre que se satisface lastimando y coartando la vida de una persona.

En el desierto Marisela gritó hasta los límites, hasta la muerte, sabía que gritar era un riesgo y se arriesgó. La mataron.

El mensaje fue claro. Las familias en Chihuahua al ser víctimas actúan de acuerdo al mensaje “no hay justicia”; ventanas y puertas se cierran temprano. La justicia murió en nuestras manos, el desconcierto, la desconfianza y el miedo complejizan el proceso reflexivo para buscar una salida frente al enredado laberinto en el que nos encontramos. Ariadna dinos cuál es la palabra.

Las acciones de las autoridades estatales y federales fallan, sus estrategias han resultado a favor de la corrupción; ellos, como aves de rapiña se disputan los restos de la justicia.

¿Monstros o molinos?

¿Don Quijote de la Mancha verdad que son molinos?

México, un país de risas y lágrimas; un país con historias de terror: asesinos en serie y violadores que caminan sin preocupaciones mientras que las víctimas ya nada tienen que decir, la muerte las alcanzó; el resto de los mexicanos siguen creyendo que no hay nada grave que temer ni en qué detenerse a pensar. Más. 

En el camino: México, la ruta de los migrantes que no importan, título del libro de Óscar Martínez, a propósito de personas que no importan, los migrantes que no importan son aquellos que tienen valor o que tienen miedo, que arriesgan lo que tienen, que venden sus tierras porque sin opciones empacan su identidad y dejan atrás el cuerpo inerte de un país en silencio.

Estos hombres marchan por la ruta que los lleva al monstro que elige, discrimina, viola, mata y niega al ser que considera inferior a él. Estados Unidos de Norteamérica es y ha sido una opción a pesar de la LEY SB1070; nosotros somos los que son, la discriminación de los mexicanos hacia los migrantes del sur da para pensar.

Al norte, ellos y ellas viajan a donde la muerte les espera y si pueden correr, se salvan por hoy, mañana “Dios dirá”. Dios marca la vida de muchos y la iglesia cristiana que lo engrandece y que perpetua “su palabra”, enseña a sus feligreses la intolerancia, la falta de respeto al derecho a elegir. Dios dirá: Las madres y los padres de las asesinadas en Ciudad Juárez, luchan solos, caminan gritando, solos.

Que las muertes de Marisela Escobedo y de Rubí Marisol Frayre no queden impunes, y que tampoco se borre de nuestra memoria el asesinato de otras tantas en Ciudad Juárez, y… qué ha pasado con San Juan Copala. Como sociedad tenemos muchos pendientes que discutir y en torno a ellos, pensarlos y construir decisiones que den rumbo a este barco de papel: México, siglo XXI.

Norma Páez

npaezgalicia@yahoo.com.mx

Laberintos, un programa de radio por internet, los jueves de 21:00 a 23:00 hrs. de la noche (hora centro México), por www.radiosapienssapiens.com y www.trovadictos.com

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