“Sobre el pintor Adolfo X Blanco” por Mario Rodríguez

“AQUELLOS TIEMPOS”

Mario Rodríguez Estrada.-

“EL HOMBRE AGRADECIDO GUSTA SIEMPRE EL PLACER DE UN BENEFICIO; EL INGRATO, UNA SOLA VEZ”.-Séneca.-

Mi actual mejor amiga, gentilmente me invitó al cine, entre las varias opciones escogimos, la película que semanas anteriores había recibido los máximos honores de la Academia Cinematográfica de Hollywood, ganando inclusive el Oscar al mejor actor y otras distinciones; la gocé tanto, que se me hizo pequeña, no obstante que dura sus buenos cien minutos,”” The King’s Speech”,” El discurso del Rey”, su guión acerca de las desventuras del Duque de York, futuro Jorge VI, que habiendo sufrido ciertos avatares infantiles, lo convirtieron en tartamudo psicológico, no logrando hilvanar el más pequeño discurso, Colin Firth es el actor, un terapeuta australiano, Lionel Logue, interpretado magistralmente por Geoffrey Rush, le ayuda para superar tal problema, y me llevó a recordar, un guión similar acontecido hace sus buenos sesenta años, cuando un tartamudo nerviosos similar ingresó a la benemérita y gloriosa Secundaria Federal Nocturna para Trabajadores número uno de la ciudad de Querétaro,1953; su nombre jamás se hizo famoso y nunca se convirtió en Rey, ni de su casa, MARIO RE, desde muy pequeño sufrió lo que en términos psicológicos, lo mismo que el Rey, se conoce como afasia, que es la alteración de la capacidad de formular simbólicamente el pensamiento con medios de expresión hablada; procediendo, los anteriores años, de la Universidad de Querétaro, 1951, Instituto Politécnico Nacional,1952, y del Instituto Militarizado “Benjamín N. Velasco”, sus años de primaria los repartió en varias Escuelas, de Queretarín y de Torreón, cambiando, por la movilidad de su familia, encabezada por su señor padre, telegrafista ferrocarrilero, de institución educativa cada año…un poco se estabilizó cuando su señora madre, viendo los problemas que esto acarreaba en sus hijos, se negó a seguir siendo la “soldadera” de su marido, y se estableció firmemente en Querétaro, reanudando su carrera magisterial en la Escuela primaria “Constitución”, ahí le trató a sus compañeros maestros el problema de su hijo Mario Re; muy lentamente y con pocos resultados la excelente maestra Lolita Pérez de Lara en quinto año,1949, el no menos excelente Adolfo Lara y Núñez en sexto año,1950, y la misma Directora del plantel, la recordada maestra Lupita Barrera, trataron de ayudarlo…y ¡nada!…el problema del tal Marito seguía latente…

Como Director de la Secundaria Nocturna fungía un no solo excelente maestro, sino un mago psicólogo…ADOLFO X. BLANCO VENEGAS…al que la maestra María Luisa Estrada Pérez, madre del emproblemado jovencito, le expuso, nuevamente, el caso…en esa maravillosa época, la Secundaria ofrecía a los padres de los alumnos, a los alumnos y al público en general, cada último viernes de mes, lo que el Maestro Blanco bautizó como “Viernes Sociales”, actuando “todos” los integrantes de sus grupos, a “huevo”, como cantantes, declamadores, bailarines, esketches serios y cómicos, entre los que destacaban los simpatiquísimos: “Tres vidriantes”, parodiando a los “Tres diamantes”, así Manuel Troncoso, Antonio Robles, que de ahí salió para convertirse en uno de los mejores y populares locutores de la Radio Queretana, apoyados por el carisma y la gracia sin igual del después Licenciado David Elías Santos, con sus gracejadas hacían las delicias del público asistente…y entonces, al mago, sicólogo, terapeuta, gran maestro Adolfo X. Blanco se le ocurre colocar al tartamudo Mario RE como : ¡MAESTRO DE CEREMONIAS!…Y COMO LA COSA ERA para todos ¡A HUEVO!…el tal Marito no tuvo de otra, por dos años,1953 y 1954, lo obligó a manejar el micrófono, a cantar y a bailar, declamar y a actuar en “El Brindis del Bohemio”, donde el actor principal lo fue el recordado malogrado amigo David Almada Gallardo, de voz y presencia portentosas…el colofón final en la terapia de Mario RE, vino cuando el Maestro Blanco, le encargó presentarse, dentro de la primera y seria parte del programa de clausura de cursos de la Secundaria, diciembre de 1954,que por cierto marcó el primer año de la naciente Secundaria Federal Diurna No. Uno de la ciudad de Querétaro, como Cantante, interpretando en italiano “Torna a Sorrento” y en español, la popular y bella melodía “La Violetera”; de tanto ensayar, el tal artista casi se hallaba sin voz, entonces el Maestro Blanco al ver el problema, le dijo: “no se preocupe Rodríguez, échese un trago de esto”, y me dio una copa de tequila, me cayó tan bien, que ya “reconfortado” y medio “pedernalón” me enfrenté al expectante público, entre las que se encontraban mis nerviosos familiares, mamá, tia Jovis y abuelita; me acompañó al piano el Maestro de música de la Escuela, y así, un” amarrado” y afásico niño de 15 años, logró medio vencer su problema, y recibir en compensación carretadas de aplausos, que resonaron como timbres de gloria y orgullo en las viejas paredes del “Teatro de la República”…desde entonces, el Maestro Adolfo X. Blanco, se convirtió en uno de mis principales y admirados mentores de mi vida…donde quiera que esté usted…¡Gracias MAESTRO!…le saluda y abraza…Mario RE.

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