Muere la soprano Jessye Norman

Sandro Pozzi

Nuava York

 

El País

 

La potente voz de Jessye Norman se apagó para siempre. La cantante de ópera afroamericana, galardonada cuatro veces con el Grammy y la medalla Nacional de las Artes —el premio de honor que entrega el Gobierno estadounidense cada año—, falleció este lunes en un hospital en Nueva York, como consecuencia de una serie de complicaciones por una lesión de médula espinal que había sufrido hace cuatro años. La reconocida soprano estadounidense tenía 74 años de edad.

La familia hizo el anuncio a través de un comunicado, en el que dicen sentirse “muy orgullosos” por los logros musicales que alcanzó durante su carrera y por ser una fuente de “inspiración para la audiencia. “Continuará siendo una fuente de alegría”, señalan. Norman fue una de las figuras más importantes en el mundo de la ópera afroamericana: en un momento en el que eran aún menos que en la actualidad, logró papeles principales en obras como Carmen o Aída y fue una de las primeras en cantar regularmente en la Ópera Metropolitana de Nueva York.

La soprano nació en Augusta (Georgia), durante el segregacionismo racial en Estados Unidos. Su madre y su abuela eran pianistas y su padre cantante. Empezó cantando en la iglesia y estudió canto en la Universidad Horward en Washington DC, gracias a una beca. Tras graduarse siguió perfeccionando en el conservatorio Peabody en Baltimore y en la Universidad de Michigan. Debutó como Elisabeth en Tannhäuser de Richard Wagner en la ópera de Berlín, en 1969.

En la década de los ochenta fue reconocida como una de las principales sopranos en el circuito operístico mundial y un año después de los atentados del 11-S contra las Torres Gemelas cantó en el servicio que se hizo en memoria de las víctimas en el World Trade Center, en el que se revelaron las dos columnas de luz que iluminan el cielo del bajo Manhattan cada año. En 2003, fundó una escuela que lleva su nombre para estudiantes desfavorecidos y en 2014 publicó sus memorias bajo el título Ponte de pie y canta.

Norman obtuvo 15 nominaciones a los Grammy a lo largo de su carrera. El primero de los cuatro que recibió, fue en 1985 a la mejor interpretación solista vocal clásica. En 1997, con 52 años de edad, se convirtió en la persona más joven en recibir la medalla de honor del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas. También obtuvo doctorados honoríficos por las prestigiosas escuelas de Juilliard, Havard y Yale. Era miembro de la British Royal Academy of Music y comandante de la Orden de las Artes y las Letras en Francia.

En el comunicado, su familia destaca los «esfuerzos humanitarios» que hizo en cuestiones como la lucha contra el hambre, la falta de vivienda, el desarrollo juvenil y la educación artística y cultural».

Esta entrada fue publicada en Mundo.