El rock en español

La Jornada

 

Las bandas protagonistas del apogeo del rock en español se enfocaron hace más de 30 años en abrir espacios y consolidar su música en una época donde no había tantas herramientas tecnológicas. Ahora, algunas de esas agrupaciones continúan la batalla, tocando donde sea, y, a pesar de las difíciles condiciones, no tiran la toalla, porque la razón de su existencia es seguir tocando.

Ante el raropanorama actual, los cambios sucedidos en la industria musical y la nueva forma de consumo de las audiencias, basada en la tecnología y plataformas digitales, las bandas tradicionales siguen tocando puertas, generan proyectos y buscan espacios, lo cual a veces consiguen con esfuerzo y, otras, sin tanta fortuna.

A continuación, La Jornada recuperó las voces de algunos de los protagonistas de esa época del impacto del Rock en tu Idioma, el rock nacional, en especial. Son músicos –vocalistas, compositores, guitarristas, cantautores y líderes de sus agrupaciones– que además realizan actividades alternas a su profesión, con la finalidad de adaptarse a los cambios en la industria, ingresar entre la múltiple oferta (de géneros y grupos) y permanecer en la escena musical y el arte, en general.

Para Ricardo Flores, Abulón, vocalista de Víctimas del Dr. Cerebro, el contraste entre épocas y generaciones se mide en la existencia de dos tipos de bandas: “las que basan su estrategia en números y redes sociales, con la finalidad de dar mayor peso a su proyecto –gracias a las reproducciones o vistas de su música y videos–, y las que creen que ser exitoso significa exigir mejores camerinos, horarios, condiciones, pagos y comodidad para tocar”.

Puntualizó: Por otro lado, hay bandas que tocan donde sea, en condiciones más difíciles y no se han retirado porque la razón de su existencia es tocar. El camino es lo más importante, no la meta.

Antes existía una particularidad generacional: la clara idea de tener identidad nacionalista; representar de alguna forma el entorno, el barrio, la región y al país. Incluso, prosiguió el intérprete, a pesar de que muchas bandas nacieron y se desarrollaron en una época donde el rock en español saltó de ser contracultural a una moda comercial.

Explicó: “Quizás las bandas actuales tienen en contra que el rock –en cualquiera de sus vertientes– es una opción más, por eso sólo algunos grupos nuevos han entendido que la manera de encontrar su camino no se basa en números y estadísticas de plataformas, sino que se trata de buscar que su proyecto tenga identidad, que se pueda presentar en vivo y proponer un punto de vista particular, único e individual alejándose del sonido o sonidos genéricos”.

No obstante, el cantante se mostró optimista: siempre prevalecerán los proyectos que tengan calle, que sean distintos y representen su individualidad; es decir, que tengan algo que decir. Incluso, que además de músicos sean muchas cosas más. Todo esto combinado dará vida a proyectos, más allá de las estadísticas y números de corporaciones que actualmente mantienen adoctrinados a muchos oyentes y sublimados a muchos músicos.

Constancia y valentía

Piro Pendas, cantautor y vocalista de Ritmo Peligroso, explicó: “Definitivamente, creo que a las bandas nos ha afectado el monopolio creado por quienes tienen el control de los festivales y actos masivos, los cuales siempre tienen una lista de bendecidos, que son los mismos invitados a la mayoría de los festivales; incluso, los apoyan para que abran a grupos internacionales. Esto ha perjudicado la escena del rock mexicano.

En el caso de las bandas tradicionales como nosotros, buscamos la constancia, tratar de crecer con nuevos proyectos, nunca quedarnos en una zona de confort y ser más atrevidos.

Gasú Siqueiros, productor y guitarrista de Los Amantes de Lola y de Rock en tu Idioma Sinfónico, comentó que es complicado encontrar espacios, aunque ya llevamos un rato en esto, ha sido bastante difícil, porque se aplican criterios muy extraños; además, los medios difunden lo que consideran atractivo. Vivimos la experiencia de llegar a una disquera donde nos dicen que lo de ahora es el reguetón, y pues es su negocio.

También el consumo es diferente, porque la gente “encuentra a la mano toda la música que quiere; por eso los conciertos quedan al margen, porque ya no existe esa cultura de vivir las cosas, todo es muy cómodo: ‘para qué salgo, si lo tengo en el teléfono o la computadora’. Ahora todo mundo está conectado, al tanto de lo que pueda pasar; traes el teléfono y estás checando mensajes hasta en el cine. La realidad es que estamos viviendo la mitad de las experiencias de lo que deberíamos vivir, en un café, con la familia o en el concierto”.

El contraste entre las bandas nuevas y las tradicionales “se observa en que los actuales, aunque tienen espacios y difusión, tal vez todavía no logran un impacto a escala de contenido; aunque tienen buenas propuestas –y hay cosas muy interesantes pasando–, no son precisamente las que tienen los espacios”.

Para Sergio Santacruz, cantante, bajista y compositor de Neón y actualmente de Los Amantes de Lola, la inmediatez en todos los ámbitos ha marcado a todas las bandas, actuales y pasadas, pero “el rollo de tocar en una banda, toma tiempo, es de mucha paciencia y de desarrollo; además, se deben pulir las rolas durante los ensayos y en las tocadas observar cuáles funcionan; es decir, se hace un autotrabajo de producción entre los integrantes del grupo.

“Antes era más claro o instintivo entender qué parte de las canciones no funcionaba, cuál estaba chida o no; si el coro era bueno o la letra era clara. Entonces, sí hicimos labor de sacrificio –un poco fuerte– de tocar en todos lados, donde nos contrataran, con la intención de darnos a conocer.”

El músico piensa que a algunos grupos les “hace falta flexibilidad y reconocer cuando algo no está bien; como ahora no está de moda el rock, se vuelve como: “hagamos algo no comercial’, lo cual es genuino y se vale, pero también se trata de que el mensaje llegue a la gente”.

–¿Qué haría falta para que regrese otro apogeo del rock?

–Las bandas se tienen que clavar en hacer canciones accesibles para todos. México es un país de canciones, lo cual significa agarrar una guitarra, tener una buena melodía y letra.

Además, si la vistes de rocanrol y tiene buen sonido y energía, la gente podría engancharse, pese a que el mercado actualmente está muy

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