«Café Gijón» en Madrid

 

Café Gijón, la gran tertulia de Madrid

Café Gijón

El Café Gijón es uno de los establecimientos para comidas y meriendas con más solera de Madrid. Sede de tertulias literarias, durante una época fue centro de reunión de la intelectualidad.

El Café Gijón, también llamado Gran Café de Gijón, se inauguró en 1888. Desde entonces ha permanecido en su lugar como parte fundamental de la historia de la ciudad, igual que otros locales como Lhardy (1839), Casa Labra (1860), Los Galayos (1894) o la Chocolatería San Ginés (1894).

Este establecimiento ha servido de inspiración a algunos escritores para retratar el Madrid de la postguerra. Y mucha gente identifica el Café Gijón con el escenario de La Colmena, de Camilo José Cela.

Los espacios del Café Gijón
Actualmente el negocio cuenta con su local principal en el paseo de Recoletos 21, cubierto de mesas de mármol y asientos rojos, con las paredes llenas de cuadros y el recuerdo del cerillero Alfonso González Pintor bajo el lema «Aquí vendió tabaco y vio pasar la vida Alfonso, cerillero y anarquista«.

También tiene un comedor en el sótano con los techos forrados de madera de roble, llamado por algunos Cripta Embrujada. Asimismo cuenta con la terraza en medio del bulevar con grandes cristaleras para disfrutar el paseo. A la vuelta, con entrada por la calle Almirante 30, está la Taberna del Gijón.

En el Café Gijón se sirven comidas con un menú variado en el que se suelen incluir platos de la cocina más típica madrileña. Durante la merienda ofrece una gran variedad de bollería para acompañar los cafés. Dispone además de barra de bar.

Junto a la puerta de entrada al Café una placa del Ayuntamiento de Madrid recuerda el centenario del establecimiento.

Historia del Café Gijón

El Café nació cuando el gijonés Gumersindo García (que para algunos no era García sino Gómez) se vino a Madrid a hacer fortuna, con un capital ganado previamente en La Habana. Eligio un local pequeño en una zona poco céntrica para la época pero con bastante éxito en verano. De hecho, era uno de los mejores lugares para el paseo en la ciudad.

Terraza del Gijón en el bulevar

Pronto se formaron tertulias al modo de otros cafés de moda. A sus mesas de mármol empezaron a acudir personajes célebres del momento como Valle Inclán, Santiago Ramón y Cajal, Benito Pérez Galdós, etc. También en esos primeros años se abrió la terraza en el bulevar.

El negocio fue cambiando de dueño y también de apariencia. Las reformas, que se iban haciendo necesarias, no alteraron el sabor a café tertuliano que era del gusto de los madrileños. En los años previos a la Guerra Civil nuevos clientes daban prestigio al local, como Federico García Lorca, Celia Gámez, Enrique Jardiel Poncela o Agustín de Foxa.

Tras la contienda algunos cafés de prestigio fueron cerrando. Pero el Gijon retomó su actividad y algunos personajes influyentes lo eligieron para sus tertulias de sobremesa. Ejemplos destacados fueron César González Ruano y Camilo José Cela, quien describiría años después cómo era la vida de aquel Madrid de miseria y tertulia en La colmena. El poeta Gerardo Diego presidiría la tertulia durante décadas.

En 1949 Fernando Fernán Gómez creó el Premio Café Gijón de novela corta, que todavía se sigue celebrando. También se han escrito libros sobre el establecimiento, como Crónica del Café Gijón (1955) de Marino Gómez Santos, La noche que llegué al Café Gijón (1972) de Francisco Umbral, El libro del Café Gijón (2002) de José Esteban, Julián Marcos y Mariano Tudela y Ronda del Gijón (2007) de Marcos Ordóñez.

Qué ver cerca del Café Gijón

¿Qué puede ver el visitante además del Gijón? En el paseo de Recoletos, andando sólo unos metros desde el Café, hay muchas cosas que ver. Desde la plaza de Cibeles en un extremo, con su Fuente de Cibeles y su Palacio de Cibeles, hasta la plaza de Colón en el extremo opuesto, con sus Jardines del Descubrimiento y su estatua de Colón dirigiendo el tráfico.

Café Gijón
Monumento a Juan Valera

En su longitud encontramos el Palacio de Linares, el Palacio de Ramón Pla Monje, el Palacio del Marqués de Salamanca, el monumental edificio de la Biblioteca Nacional, el Museo de Cera, el Casino Gran Madrid, la sorprendente Rana de la Fortuna, el Café del Espejo, el Palacio de Elduayen, el Palacio de Medina de las Torres, el Palacio de López Dóriga y Salaverria, el Palacio de Alcañices, la Iglesia de San Pascual y el Palacio de Buenavista.

En medio del paseo veremos la estatua de Ramón María del Valle Inclán y el monumento a Juan Valera. Los primeros días de mayo y de octubre, en medio del bulevar, podremos pasear entre casetas de libros. Aquí se celebran las ferias de libros antiguos de Primavera y de Otoño, que suelen congregar gran cantidad de gente.

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