Homenaje a “Sax” en el virtual de La Castañeda “Lo Cura”

Homenaje a “Sax” en el virtual de La Castañeda “Lo Cura”

El conjunto hizo gala de buen rock, así como de su inherente teatralidad y performances.

Por César Muñoz Valdez

(apro).-

En el ritual de rock y artes escénicas del grupo La Castañeda, intitulado “Lo Cura”, sus integrantes rindieron una ofrenda musical en tributo al recientemente fallecido saxofonista Eulalio Cervantes Galarza, Sax.

Justo en el ápice del concierto virtual, Salvador Moreno, líder de la insigne banda de rock La Castañeda, honró a su camarada, Sax, a quien dedicó la rola “Ángel de las sombras” y el emotivo mensaje:

“Para un inolvidable hermano, que nos llena de dolor, de tristeza y de gratitud también por todo lo que nos dio, esta rola queremos dedicarla en un pequeño homenaje para nuestro hermano ‘Sax’… Carnalito: gracias por acompañarnos, por ser, por todo lo que nos que nos diste y por todo lo que vibraste con nosotros.”

El ensamble conformado por Moreno (voces), Oswaldo de León (guitarra), Omar de León (teclado), Felipe Maldonado (batería), Eduardo Aguilar (saxofón) y Misael Ortiz (bajo), emergió con demora a las 21:30 –debido a las afinaciones tecnológicas en la plataforma digital–, lo que fue olvidado por la “Gran Fraternidad Pelona” o “fans del rock pelón”, como se denominan sus seguidores, al primer acorde y ante la atractiva producción.

“Contra las profecías” y “La cabeza” marcaron la apertura del primer streaming de la agrupación con más de 30 años de carrera, misma que rinde culto al antiguo y desaparecido manicomio de La Castañeda. Rápidamente, como es tradición, el conjunto hizo gala de buen rock, así como de su inherente teatralidad y performances. Atmósferas oscuras brillaron sobre el escenario con efigies fantasmales en un desfile de entes enloquecidos, vampiresas espectrales y frenéticos arlequines.

La excelsa producción enaltecía la demencial vibra de los artistas escénicos, a la par de la perfecta sonoridad e instrumentación de los músicos. El carismático vocalista exclamaba que, a pesar del covid?19, “esto es un nuevo cambio, un inicio, un nuevo switch mental, así que los exhortamos a que cambiemos todo lo necesario para que empiece esta nueva etapa de purificación y de sanación para todos”.

“Eterna noche” y “Secta de extraños” dieron continuidad al vistoso aquelarre, seguidos de las rolas “Gris normal” y “Gitano de mente”.

El repertorio incluyó “Ciudad psicótica”, “Lo demonio” y “Transfusión”, para hilar la mencionada “Ángel de las sombras” en homenaje a “Sax”, viéndose en las pantallas de telón de fondo retratos de los momentos que compartió “La Casta” con el saxofonista de La Maldita Vecindad sobre el escenario.

 

Ángel de las sombras
Espero que aparezcas hoy
Cuando en mi depresión me hundo
Ángel en penumbras
Inspírame, ilumíname, cuando en la desesperación
No me puedo mover,
Ángel invisible, percibo cuando estás aquí
Y tu presencia astral me cubre…

El público reconocía el acto con emoticones en el chateo, así como “arrumacos” hacia Salvador y su grupo en una incesante catarsis que sobrevoló cuando rasgaron las clásicas “Viejo veneno” y “La espina”, sin faltar “Tloque-Nahuaque”, “Cautivo de la calle” y, vislumbrando el ocaso, “Misteriosa”.

 

Para deleite de la audiencia sumaban para el cerrojazo inexorable las aclamadas “Noches de tu piel” y “Cenit”.

Salvador Moreno se ciñó a una musa en especie de pacto amoroso astral, para englobar conceptualmente el show de ensueños y fantasía. El éxtasis de sus fans borboteaba de gozo y buenas vibraciones en el chat para agradecer a La Castañeda, cuyos miembros correspondían del mismo modo sobre el escenario tras su exitosa presentación.

Fue una satisfacción compartida demostrando cómo la “Gran Fraternidad Pelona”, junto al rock y el arte, “Lo Cura” todo.

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