El arte es ajeno a la mentira: Carmen Parra

Si el arte no es espejo de la vida, carece de función: Parra Velasco

Antes que a la experiencia estética se debe acercar a los niños a sí mismos, propone la pintora

Convencida de que el arte es ajeno a la mentira, Carmen Parra Velasco fue la primera mujer reconocida con el premio Bienal de Pintura Alfredo Zalce (2007).
Mónica Mateos-Vega
La Jornada

Si el arte no es un espejo de nuestra vida, carece de función, dice la pintora Carmen Parra Velasco (Ciudad de México, 1970), quien a los 14 años descubrió en los pinceles y lápices de dibujo las herramientas para hacer visible lo invisible y descubrir las cosas más allá de su apariencia, como planteaba el artista alemán Paul Klee (1879-1940).

Egresada de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, con maestría en Artes Plásticas en la Academia de San Carlos, Parra Velasco considera necesario que antes de acercar a los niños al arte hay que sensibilizarlos a la vida, “pues desde pequeños se nos enseña a acercarnos al arte pero no a nosotros; es decir, crecemos ajenos a lo que somos.

“Por eso, cuando a los niños se les impone el arte muy pocos entienden las imágenes, no hay un eco, no pueden ver las metáforas ni apreciar la poesía porque no están vinculadas a su experiencia de vida. No hay contemplación del arte si no hay desde dónde ver.

“La tragedia del arte viene por la tragedia que significa no asimilar la vida en todas sus posibilidades. Desde niños cada día se hace más grande la brecha entre la realidad de la experiencia sensible y la idea impuesta de ‘te tiene que gustar el arte, no sabemos por qué, pero es importante’.

“El arte es un pulso de vida complejo, pero en tanto no se reconozca y fortalezca el víncu-lo que se puede establecer dentro de cada niño, será muy difícil que la experiencia estética tenga lugar. Es una situación que no favorece el sistema educativo que tenemos.

Es decir, no hay un auténtico diálogo de los niños con el arte, incluso se violenta la rela-ción con el uso de colores artificiales en algunos juguetes. Todo ello merma nuestro derecho al natural goce estético, puntualiza.

Luego de casi cuatro décadas dedicada a la pintura, Carmen Parra Velasco, quien en 2007 ganó la Bienal de Pintura Alfredo Zalce (la primera mujer en obtener este galardón), dice que todos los días, frente al lienzo, le sigue sorprendiendo la veracidad con la que esa herramienta habla de ella, “más allá de las ideas que tengo de mí misma; porque la experiencia estética no conoce la mentira. La pintura es un proceso vivo, abierto, que en mi caso significa un problema a resolver cada día, lo cual me lleva por los caminos de la experimentación.

Puedo iniciar un cuadro con una idea y afortunadamente no llegar a ella, sino a lo que en ese momento soy, y eso, siempre, es una sorpresa. Puedo hablar de mi vida, pero no se verá la verdad hasta que miren lo que he pintado estos años, y son cosas que a veces no se pueden verbalizar. Hay un lenguaje ahí, quizá no tan intelectual, que me enseña que una cosa es lo que soy, otra lo que sé y una más lo que imagino ser.

El abrazo que no nos hemos dado

En la actualidad, la también docente trabaja en tres temas: ciudades, ventanas y rebozos, estos últimos como una metáfora del nudo y sus múltiples lecturas, detalla la artista, “pues uno mismo es como un bucle, la parte anudada de un conflicto, pero también es la idea noble de atar algo bien, de unir y conciliar extremos. Un rebozo cubre, es un tramo de algo que protege, nos abarca, nos da el abrazo que no nos hemos dado; puede ser una cruz anudada en permanente tensión, intentando conciliar los opuestos.

“En la serie de ventanas, que se llama Abre pinturas, enfatizo todas las posibilidades visuales matéricas que da la pintura. Las ventanas truenan los muros para que entre aire y entre luz, en ese sentido metafórico tomo este objeto. Esos temas serán parte de mis exposiciones a corto plazo.

He transitado por la pintura de una manera muy intuitiva, experimento con acrílico en formatos grandes, pero lo mío es el óleo, por la plasticidad y versatilidad, es una materia más orgánica, con más posibilidades.

La pintora radica en la actualidad en Pachuca, Hidalgo, donde a la par de su producción plástica continúa con las actividades de su Taller Estudio Arte y Pensamiento, donde no ha dejado de realizar cada seis meses un encuentro temático creativo con colegas y artistas de otras disciplinas para intercambiar proyectos y estimular la creatividad.

La obra de Carmen Parra Velasco se puede apreciar en su página de Instagram: https://www.instagram.com/carparrav/

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