350 mil despachadores que laboran en gasolineras viven en condiciones laborales deplorables, no perciben un sueldo

Ninguna mejoría trajo la reforma energética de 2013

Nueve de cada 10 despachadores de gasolina, sin salario ni seguridad social
Los recipientes de plástico y el uso de celulares en las estaciones de servicio ponen en riesgo a los trabajadores.
Viven de las propinas miles de despachadores.
Alejandro Alegría
La Jornada

Más de 350 mil trabajadores que laboran en gasolineras como despachadores viven en condiciones laborales deplorables, pues nueve de cada 10 no perciben un sueldo, no cuentan con seguridad social y quienes son remunerados no alcanzan ni el salario mínimo y además son objeto de abusos de los empresarios del sector de estaciones de servicio.

Una de las promesas de la reforma energética impulsada en 2013 por la administración de Enrique Peña Nieto fue mejorar las condiciones laborales de estos trabajadores.

Desde que se hizo la reforma energética hasta ahora realmente no han habido mejoras laborales en ningún sentido, ha seguido siendo lo mismo, dijo en entrevista Jesús Rodríguez, líder nacional de los despachadores, quien representa al comité organizador del Sindicato Único de Trabajadores de Gasolineras.

Este gremio ha estado sufriendo diferentes abusos por parte de la patronal, señaló.

Rodríguez explicó que estos trabajadores no cuentan con un contrato individual de trabajo, menos con uno colectivo.

De todas las gasolineras a escala nacional, puedo decir que de 85 a 90 por ciento no les dan sueldo a los trabajadores y ese 10 o 15 por ciento restante que sí les dan un sueldo, no llegan al mínimo siquiera, acusó.

La vida que le dan a los trabajadores, a los compañeros, es deplorable, resaltó.

Sin prestaciones

De acuerdo con la resolución emitida por el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos en diciembre del año pasado, desde el primero de enero el gasolinero oficial –como se reconoce a los despachadores– debe percibir 214.90 pesos diarios en el país y 312.41 pesos en la zona libre de la frontera norte.

No lo ganan, por mucho las estaciones de servicio que sí pagan les dan 100 o 150 pesos.

–¿Están viviendo de las propinas?

–Es correcto. Ahora ya no se les llama despachadores o gasolineros oficiales, les llaman propineros. Las empresas los contratan como propineros, les dicen, ¿quieres laborar aquí?, bueno, no hay sueldo, es pura propina.

Explicó que quienes trabajan en el despacho de las gasolinas y diésel en las estaciones de servicio, además de no contar con un salario, tampoco disfrutan de un aguinaldo, prima vacacional, seguridad social, seguro de riesgos laborales u otras prestaciones.

Según la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo) los empresarios y grupos que poseen permisos de expendio de petrolíferos destinan hasta 20 mil pesos para capacitar a cada trabajador (https://shorturl.at/twyOR), lo cual también incluye proporcionarles el uniforme.

Eso es falso, porque realmente no hay una capacitación para los trabajadores, refutó Rodríguez.

Son muy pocas las gasolineras en donde se da la capacitación oficial, del 100 por ciento, estaramos hablando de 5 por ciento de estaciones en todo el país donde se les da una capacitación realmente seria. Los capacitan los mismos compañeros en el día a día.

Riesgos

Rodríguez destacó que la capacitación para los despachadores es esencial, pues deben recibir instrucción por parte de Protección Civil por el tema de los incendios.

“Ha habido casos en que se han incendiado gasolineras y los compañeros del gremio han salido perjudicados, han resultado con quemaduras.

Se da mucho que llegan a las gasolineras a cargar con garrafas. Ahí es donde se suscitan los accidentes, también por el tema de los celulares, mucha gente no es prudente en ese momento y han salido perjudicados muchos compañeros y el empresario no se hace responsable.

Aseguró que pese a que los despachadores realizan una actividad de alto riesgo, los empresarios no les proporcionan el equipo adecuado.

Un overol le cuesta al trabajador entre 800 y 900 pesos, porque este uniforme debe de ser de una tela especial para evitar incendios. Apuntó que además de que las empresas cobran el uniforme, no cumple con los requisitos de seguridad. Lo mismo sucede con las botas.

Rodríguez comentó que tampoco cuentan con equipo para evitar inhalar los gases de los hidrocarburos, que provoca enfermedades crónicas y los patrones no se hacen responsables.

Relató que los despachadores son obligados a vender un cierto número de aceites y aditivos, por lo que si no lo hacen los gerentes de las estaciones de servicio los descuentan de su salario o de las propinas y si no pagan son castigados o hasta despedidos.

Agregó que cuando son dados de alta los despachadores ante el IMSS, los patrones lo hacen con otro oficio, para evadir obligaciones.

El líder nacional de los despachadores comentó que con la reforma laboral que se hizo en años recientes la situación tampoco cambió, pues acusó que los funcionarios de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el resto de las autoridades laborales no defienden los derechos de los trabajadores.

Detalló que ante los cambios en materia de subcontratación los despachadores que tenían más de 15 años trabajando sufrieron de hostigamiento laboral para renunciar.

Ha sido un hostigamiento masivo, fatal en contra de ellos, a modo de que se fueran de la estación para evadir la responsabilidad patronal.

Apuntó que han acudido con la STPS e instancias locales para denunciar, pero no hay respuesta.

Te dicen sí, vamos a revisarlo, vamos a trabajarlo. La STPS te dice que no es competencia suya, se echan la bolitacon la local.

Comentó que se han pedido inspecciones, pero cuando las hacen los funcionarios encargados salen de las oficinas de las estaciones bien a gusto con su sobre y los trabajadores bien, gracias.

Hay mucha corrupción. Lo digo con amplio conocimiento, porque así se maneja todo esto. Hablando en cuanto a las leyes, la ley no defiende al trabajador, defiende al patrón.

La situación en los centros de conciliación no es diferente, pues los encargados sólo buscan convencer a los despachadores que acepten el poco dinero que ofrecen los empresarios.

En el estado de México, Ciudad de México y Puebla es donde se concentra el mayor número de gasolineras y también el mayor número de denuncias.

Paro nacional

Queremos hacer un llamado al gobierno federal y a los secretarios del trabajo en los estados, nosotros nos estamos organizando, porque el gremio ya está cansado de tantos abusos y que la ley parece que está ciega, dijo al adelantar un paro nacional.

Quiero hacer un llamado al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para que nos tome en cuenta y haga las recomendaciones necesarias.

Rodríguez subrayó que los despachadores no hablan por miedo, no a los patrones, sino a perder su única fuente de ingresos.

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