«Gloria» alude a los cantos religiosos, ambientada en Venecia de 1800. La historia de un orfanato que enseñaba música

La italiana ¡Gloria¡ cautiva al público de la Berlinale
La realizadora italiana Margherita Vicario
Alia Lira Hartmann
La Jornada

Berlín.

Italia no deja de cautivar al mundo y para muchos de sus habitantes, cuando se trata de mostrarse en un escenario, parece ser una impronta en el ADN.

La ópera prima de Margherita Vicario, ¡Gloria! desbordó los ánimos del público asistente al estreno. Habían pasado 10 minutos y los aplausos no cesaban, mientras el equipo completo de la película pasaba al frente de la pantalla gigante del Berlinale Palast. ¡Vieni qua! ¡Vieni qua! (ven acá), animaba la realizadora a todos y cada uno de los que participaron en la cinta, que desbordaba la emociones al ver la reacción del público.

El poder de la música y su impacto en el ser humano, incluso bajo las más difíciles condiciones de vida, queda comprobado en este trabajo.

El contexto histórico son los llamados Ospedali Grandi de Venecia, instituciones de caridad que acogían a niñas huérfanas o abandonadas. Inusitado es el hecho de que grandes compositores italianos como Antonio Vivaldi llegaron a brindar educación musical en algunas de esas instituciones.

¡Gloria!, que alude a los cantos religiosos, está ambientada en la Venecia de 1800. Cuenta la historia de un orfanato femenino, donde se enseñaba música. El extraordinario talento musical de muchas de las mujeres que estuvieron ahí quedó en el anonimato. De hecho, la realizadora dedica su trabajo a estas personas que no llegaron a ser conocidas.

La visita del Papa al orfanato obliga a preparar un concierto especial. El cómico italiano Paolo Rossi encarna de manera magnífica al sacerdote y maestro del lugar, especie de tirano que no cuenta con habilidades musicales para sacar adelante tal compromiso.

La amistad y solidaridad entre cinco de esas jóvenes es parte de la historia. Juntas, durante las noches, derrochan sus talentos musicales en un sótano, donde una de ellas halla un instrumento hasta entonces desconocido: un pianoforte, popular en los siglos XVIII y XIX y que emitía sonidos fuertes y suaves.

El filme culmina con la llegada del Papa y un concierto cuya radicalidad desborda los ánimos del público.

También con tintes de comedia, ¡Gloria! cautiva por el talento musical, humanismo y ambientación de la época, entre otros factores.

Margherita Vicario ( Roma, 1988) es una afamada actriz y cantante italiana ganadora de diversos premios en su país. Su incursión como realizadora la logra con el pie derecho, pues su película compite por el Oso de Oro en la Berlinale.

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