UN QUERETANO ILUSTRE EN PUEBLA…

Vista nocturna de la catedral de Puebla.

Un queretano ilustre en Puebla

José Félix Zavala 

Heredero del obispado más antiguo de este país, el llamado: Tlaxcala-Puebla, cuyo primer obispo en 1524, fue Fray Julián Garcés, todo un símbolo, en la historia de esta patria. 

Fue Pedro Vera Zuria, nacido en la ciudad de Querétaro el 14 de enero de 1874, en la antigua calle del Sol Divino número 8, hijo de Pedro Vera y Ma. De La Paz Zuria. 

Fue bautizado en la Parroquia de Santiago el 18 de enero de 1874, por el Cura José Ma. Espinosa; confirmado por el obispo Ramón Camacho, el 20 de septiembre de 1874 e Hizo su primera comunión en La capilla del Santísimo en Catedral, a los siete años, en un 15 de agosto de 1881, apadrinado del P. Esteban G. Rebolledo. 

Entró al Seminario Conciliar de Querétaro en 1885, a los once años de edad y recibió la tonsura y las órdenes menores para un 17 de diciembre de 1892; el Subdiaconado y diaconado el 17 de febrero y el presbiterado el 18 de octubre del mismo año, 1895, por imposición de manos del obispo Rafael Camacho y en el templo de teresitas, ya entonces contiguo al Seminario Conciliar y su canta misa lo fue el primero de enero del año siguiente en el Santuario del Pueblito. 

En 1908 fue parte de la delegación diocesana en peregrinación a Roma y Tierra Santa. 

En 1904 fue representante diocesano para el nombramiento de Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, el santuario mariano del Tepeyac. 

El 20 de septiembre de 1909 fue nombrado Secretario de La Mitra 

En 1911 Vicario Diocesano de Religiosas 

El 11 de octubre de 1912 Canónigo con la cuarta canonjía. 

En 1914 fue clausurado el Seminario Conciliar 

En 1917 Después del  abandono de Ella, por el Canónigo Manuel Reynoso y la muerte del P. Florencio Rosas, fue Vicario Capitular de la Diócesis de Querétaro, en sede vacante. 

“Os tocó, Señor Rector, regir ésta diócesis cuando uno después de otro le habían sido arrebatados quienes la gobernaban y cuando era muy dura la borrasca y las manos y los ojos de todos se alzaban pidiendo socorro…”Ob. Francisco Banegas 

El 17 de NOVIEMBRE de 1917 reabrió el seminario Conciliar dejándose para si la rectoría del mismo. 

Abrió varios templos al culto que habían sido cerrados 

Fue interlocutor político con el Presidente Carranza e incluso asistió a la boda de la hija de este en el templo de La Congregación. 

El 17 de agosto de 1919 llega como obispo de Querétaro Francisco Banegas 

Mons. Salvador Septién sintetiza la estadía de Pedro Vera Zuria en Querétaro así: “Su santificación personal, su predicación, la dirección de las almas, el gobierno de la diócesis como pro vicario capitular y el rectorado del seminario” 

El primero de enero de 1923 celebra sus 25 años de sacerdocio 

Publica las “cartas del p. Florencio Rosas” 

El 17 de mayo de 1924 es preconizado Arzobispo de Puebla, por el Papa Pío once, siendo pedro Zuria, Rector del Seminario de Querétaro. 

El 23 de agosto de 1924 entrega en la Catedral de Puebla en la antesala Capitular el decreto pontificio de su nombramiento al Cabildo de esa Arquidiócesis. 

El 24 de agosto de 1924 es consagrado obispo en la Catedral de Puebla por el obispo de Querétaro, asistido por los obispos: Nicolás Corona de Papantla y Luis Altamirano Bulnes de Huajuapam y con la asistencia del encargado de negocios de la Delegación Apostólica en México, Mons. Tito Crespi. 

 

La Iglesia Católica que peregrina en Puebla es la primera Diócesis de México. Fue en 1518 cuando el Papa León X, mediante la Bula “Sacri apostolatus ministerio”, por petición del Rey Carlos V, erigió la primera Diócesis de la Nueva España, llamada Charólense, en honor al Rey, en tierras de Yucatán…

Más tarde, Su Santidad Clemente VII, con la Bula “Devotionis tuae probata sinceritas”, extendió el Obispado Carolense hasta Tlaxcala, Veracruz, Tabasco, y parte de Chiapas, quedando establecida la sede en Tlaxcala. Posteriormente, mediante Real Cédula del 6 de Junio de 1543 del Regente Don Felipe, se trasladó la sede episcopal a Puebla. 

En 1903, Su Santidad el Papa Pío X convirtió la Diócesis de Puebla en Arquidiócesis, siendo el Excmo. Sr. Dn. Ramón Ibarra y González el primer Arzobispo de Puebla.

 

 

 

La Arquidiócesis de Puebla, constituye actualmente la Región Pastoral Oriente, formada por las Diócesis de Puebla, Tlaxcala, Huajuapan de León y Tehuacán.

 

 

 

La Arquidiócesis de Puebla tiene por Patrona a la Virgen de Ocotlán (cuya Fiesta se celebra el Sábado anterior al Miércoles de Ceniza), San Miguel Arcángel, cuya Fiesta se celebra el 29 de Septiembre, es el Patrono de la Diócesis de Puebla. Los mártires San Sebastián (Fiesta: 20 de Enero), y San Cristóbal (Fiesta: 27 de Julio) son Patronos Secundarios de la Ciudad.

En 1527 tomó posesión como primer Obispo Fray Julián Garcés, quien se convertía también en el primer

Obispo de América, hasta que la sede episcopal se trasladó a Puebla en 1543.

A la llegada de los españoles, el actual Valle de Puebla era conocido indistintamente con el nombre de Cuetlaxcoapan (“Lugar donde las víboras cambian de piel”), y Huitzilapan (“Río de colibríes”). Éste lugar fue elegido para fundar Puebla, bajo el patrocinio de los Santos Ángeles, por Cédula Real del 18 de Enero de1531.

El 16 de Abril del mismo año, Fray Toribio de Benavente celebró la Santa Misa de fundación de la Puebla (“población en ciernes”). El primer párroco, y por lo tanto, primera autoridad eclesiástica de la Puebla de los Ángeles fue el P. Alonso Ruíz de Arévalo.

Como la Puebla era ya toda una ciudad, mientras que la Catedral de Tlaxcala no prosperaba con la rapidez requerida, varios canónigos decidieron establecerse en ella, hasta que en 1539 Fray Julián también se aposentó en Puebla, trayendo todos los asuntos para la Iglesia Mayor de esta ciudad, la cual comenzó a funcionar catedraliciamente. Así se solicitó a la Corona que se trasladara la sede episcopal a Puebla, demanda que fue aceptada por el Regente Don Felipe mediante Real Cédula del 6 de Junio de 1543.

En 1552 el Rey Felipe II ordenó, mediante una Cédula Real, la construcción de una nueva Catedral en la ciudad de Puebla, ya que la anterior se hallaba muy deteriorada. La construcción comenzó en 1575 siguiendo la traza del Maestro Mayor Francisco Becerra.

La obra, que había sido suspendida desde 1618, fue reiniciada en 1640 por el Venerable Don Juan de Palafox y Mendoza, quien la consagró el 18 de Abril de1649 en honor de la Inmaculada Concepción. El mismo Palafox  había establecido en 1644 el Seminario de esta Diócesis, según el pensamiento del Concilio de Trento, por Cédula Real de Felipe IV el 14 de Julio de 1643, confirmada por la Bula del 22 de Mayo de 1648 del Papa Inocencio X.

Entre otros libros escribió. “Itinerarios de Viajes”, “Cartas a los seminaristas”, “Diario de su destierro”. 

Fue devoto toda su vida de El Sagrado Corazón de Jesús 

Apoyo a la Peregrinación a pie de Querétaro al Tepeyac 

Reconstruyó La Colegiata a Nuestra Señora de Ocotlán 

Coronó con delegación papal a La Virgen de Los Dolores de Acatzingo. 

Celebró dos Sínodos de obispos 

Promovió Congresos Eucarísticos 

Apoyo al seminario de Puebla 

Recorrió en visita pastoral todo el territorio de su arquidiócesis 

Duró 21 años como tercer Arzobispo de Puebla y tuvo para sus últimos días como Arzobispo Coadjutor a Márquez y Toríz. 

 

La Catedral de Puebla

Se comenzó a construir por mandato de fray Julián Garcés, obispo de Tlaxcala- Puebla, entre 1536 y 1539.

Posteriormente las autoridades virreinales ordenaron la construcción de un templo más grande y vistoso, proyecto que fue encomendado en 1575 al arquitecto Francisco Becerra.

Sin embargo, la falta de dinero y los cambios administrativos hicieron que las obras se detuvieran en 1626.

En 1634 el maestro mayor de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, Juan Gómez de Trasmonte, hizo una adecuación del proyecto, dándole un aspecto más clásico y una planta basilical.

En 1640 una cédula real encomendó al obispo Juan de Palafox y Mendoza terminar la construcción, lo que se logró realizar ocho años y ocho meses después, y el 18 de abril de 1649, siendo dedicada el templo a la Inmaculada Concepción fue consagrada.  En fechas posteriores se concluyeron portadas y fachadas, como la principal, llamada la puerta del Perdón, acabada en 1664, o la lateral de San Cristóbal, que mira hacia el norte, terminada en 1690.

La fachada principal fue realizada en cantera gris procedente del cerro de Guadalupe; en su decoración sobresalen detalles en piedra de villerías, que es una especie de cantera.

En las portadas se aprecian esculturas con las imágenes de San Pedro y San Pablo, San José, Santiago el Mayor, Santa Rosa de Lima, San Miguel Arcángel, Santa Teresa de Ávila y San Gabriel Arcángel.

El interior es de gran belleza por los objetos artísticos que conserva en sus 14 capillas laterales y en el altar mayor, también llamado Altar de los Reyes, en donde destacan esculturas y pinturas con temas religiosos, estas últimas realizadas por Pedro García Ferrer en el siglo XVII.

El altar mayor fue diseñado por Manuel Tolsá y construido entre 1797 y 1818; de bajo de él se encuentran los restos de obispos poblanos; también son de interés las 14 pinturas en forma de medallón con escenas del Viacrucis, atribuidas a Miguel Cabrera, repartidas alrededor de la nave, el coro y los órganos.