150 años de «El origen de las especies»

Este 2009 el mundo festejará 150

años de El origen de las especies  

La celebración debe ser un canto al México laico, opina el biólogo Antonio Lazcano 

La obra de Darwin representa un parteaguas en la manera actual de concebir la biología, los fenómenos de la vida, la ciencia en Occidente y la cultura, aseveró el científico de la UNAM 

Mariana Norandi  

 

La Jornada 

Cuando el 24 de noviembre de 1859 Charles Darwin publicó su obra El origen de las especies, en menos de 24 horas los mil 250 ejemplares que se pusieron a la venta se agotaron. Con esa obra el biólogo británico sentó las bases de la teoría moderna de la evolución de las especies mediante un proceso de selección natural. Pese a que en aquella época sus ideas causaron intensas discusiones y controversias, especialmente en la comunidad religiosa, sus teorías fueron respaldadas por la mayoría de los científicos y representaron un hito en la historia de la biología. 

En 2009 se celebrará en todo el mundo el 150 aniversario de la publicación de dicha obra y 200 del nacimiento de su autor. Pero, más allá de los festejos, será un año para reflexionar sobre su legado, repensarlo, valorarlo, difundirlo y trasladarlo a nuestro tiempo, en el cual sus teorías recobran vigencia de manera continua. 

En un contexto darwinista, y desde hace muchos años, el investigador Antonio Lazcano Ararujo, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estudia el origen de la vida. Con motivo de estos aniversarios el científico aborda la transcendencia de la obra de Darwin y afirma que en nuestro país estos festejos deben ser entendidos como “un canto al México laico”. 

Catolicismo y teoría de la evolución 

–¿Qué representó la publicación de El origen de las especies? 

–Ese libro marca un parteaguas en la manera en que vemos la biología, los fenómenos de la vida, la ciencia en Occidente y la cultura en general. Contra lo que muchos piensan, no fue tan rechazado al principio, porque el ambiente estaba ya muy maduro para que esa obra se presentara. 

“En México tampoco tuvo problemas, porque es un país fundamentalmente católico, y el catolicismo, a diferencia de otras religiones, no interpreta el Génesis de manera literal. Hay cartas que Darwin envió a curas católicos, con ejemplares del libro, y éstos respondían que si lo que decía era correcto, no podían más que admirar la creación divina.” 

–¿Qué modificaciones ha sufrido esa teoría a lo largo de estos 150 años? 

–Hoy es el marco de referencia de todos los científicos que investigan la ciencia de la vida, y no ha cambiado, sólo se ha complementado. Por ejemplo, Darwin no tenía una buena teoría de la genética y, como muchos otros científicos de su época, no conocía los trabajos de Mendel. Tenía una teoría genética llamada pangénesis, que decía que de cada célula del cuerpo salían corpúsculos con información genética que luego se mezclaban en el embrión. También decía que la cohabitación de una pareja durante mucho tiempo, y el intercambio subsecuente de esta información, hacía que los esposos se parecieran a lo largo de cierto tiempo. Por lo que luego muchos científicos, sin ser antievolucionistas, la han complementado. 

–¿Qué aplicaciones tiene la teoría de la evolución en la vida cotidiana actual? 

–Muchas. Por ejemplo, actualmente tenemos cepas resistentes a los antibióticos, lo cual se ha convertido en un problema de salud pública. Atrás de la resistencia de las bacterias o microorganismos a los antibióticos, lo que tenemos es un ejemplo de evolución. Las bacterias han desarrollado un mecanismo por selección natural para resistir los antibióticos. Otro ejemplo es el problema del sida. No tenemos una vacuna contra esa enfermedad porque el virus evoluciona muy rápidamente. 

–¿El cambio climático va a hacer más evidente la selección natural? 

–Absolutamente. Hay especies vegetales y microbianas que no tienen ningún problema para adaptarse y resistir en medios muy contaminados o a cambios de temperatura. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el destino último de toda especie es la extinción, lo cual no significa que la ayudemos a morir o que contribuyamos a elevar la temperatura del planeta. Pero hay que aclarar que Darwin nunca dijo que las especies más fuertes son las que sobreviven, puesto que hay muchas estrategias de supervivencia, como la asociación entre distintas especies. Por ejemplo, el frijol o el garbanzo tienen éxito evolutivo porque viven asociados con microorganismos que afectan las raíces. Es un ejemplo de un organismo de evolución que va más allá de la idea de que sólo el más fuerte sobrevive. 

–¿Qué opina de las críticas de los darwinistas sociales que aseguran que la teoría de la evolución justifica el racismo, el clasismo o el sexismo? 

Sobre el término raza 

–La teoría es propuesta en una Europa que está en pleno proceso desenfrenado de expansión imperialista, y la teoría fue rápidamente utilizada para eso. Pero, si bien Darwin es hijo de su tiempo, su teoría no justifica el sexismo, el racismo ni el clasismo. Dicha afirmación es una deformación tan absurda como decir que el átomo sirve para generar bombas atómicas. 

“Cuando oigo comentaristas en televisión decir que el presidente electo de Estados Unidos es de ‘raza’ negra me incomoda mucho, porque los biólogos usamos ese término cada vez menos, ya que está cargado de prejuicios y es poco útil para describir una realidad biológica.” 

–¿Qué es lo correcto? 

–Distintos orígenes étnicos, no por ser políticamente correcto, sino porque “raza” es un término biológicamente inútil. 

–En la selección natural ¿la mujer no juega un papel pasivo frente al hombre? 

–Darwin refleja su época, pero a la mujer le da un lugar muy importante cuando dice que es ella la que hace la selección sexual y elige el macho más visible, fuerte y atractivo. En los pavorreales los machos abren la cola para exhibir sus maravillosos colores y ser seleccionados por la hembra. El papel de la hembra no es tan pasivo, porque es ella quien elige a su pareja. 

–¿Qué representan las conmemoraciones? 

–Deben ser una oportunidad para impulsar la enseñanza y la divulgación de la teoría de la evolución en todo el país, la cual aún no se conoce lo suficiente. Además 2009 debe ser como una celebración del laicismo mexicano, un canto a la escuela laica, y reconocer el darwinismo como componente importante del pacto social laico que subyace en la nación. 

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