¡Fuera los negros de Sudafrica! le gritaba a Mandela y Mandela Resiste

Nelson Mandela

 

Nelson Rolihlahla Mandela, destacado político sudafricano, reconocido mundialmente por su política basada en un socialismo africano: nacionalista, antirracista y antiimperialista.

Nació el 18 de julio de 1918 en Transkei. Fue elegido miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles en el colegio universitario donde estudió, siendo luego expulsado junto con un compañero, por participar en una huelga estudiantil. Se trasladó a Johannesburgo, donde en 1941 completó sus estudios de bachillerato por correspondencia en la Unisa, y luego estudió derecho en la Universidad de Wiswatersrand.

En 1944, Mandela ingresa en el Congreso Nacional Africano (ANC) un movimiento de lucha contra la opresión de los negros sudafricanos. Entre 1952 y 1959, el Congreso sufre una ruptura, y surge una nueva clase de activistas negros, los africanistas, en demanda de acciones más drásticascontra el régimen del Partido Nacional.

El endurecimiento del régimen racista llegó a su culminación en 1956, con el plan del gobierno de crear siete reservas o bantustanes, territorios marginales supuestamente independientes, en los que confinar a la mayoría negra. El ANC respondió con manifestaciones y boicoteos, que condujeron a la detención de la mayor parte de sus dirigentes, Mandela y otros 150 compañeros son arrestados el 5 de diciembre de 1956 y sentenciados a prisión, que cumplen entre 1956 y 1983 hasta ser liberados. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica. Mandela nunca comprometería a su organización a abandonar la lucha armada a cambio de la libertad personal.

En 1961 Mandela fue elegido secretario honorario del Congreso de Acción Nacional de Toda África, un nuevo movimiento clandestino que adoptó el sabotaje como medio de lucha contra el régimen de la recién proclamada República Sudafricana; y se encargó de dirigir el brazo armado del ANC (la Lanza de la Nación). Su estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, excluyendo atentar contra vidas humanas.

Frederik De Klerk, presidente de la República por el Partido Nacional, fue quien finalmente liberó a Nelson Mandela en 1990, convirtiéndolo en su principal interlocutor para negociar el proceso de democratización. Ambos compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993. Un año más tardeMandela se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica. Desde ese cargo Nelson Mandela puso en marcha una política de reconciliación nacional.

A lo largo de su trayectoria política, Mandela ha sido galardonado con diversos premios y condecoraciones.