Frans Bloom y Gertrude Duby

 

En 1950, Frans Blom y Gertrude Duby, decidieron asentarse en Chiapas y crear La Casa del Jaguar “Na Bolom”. A esta casa llegaron muchos y variados personajes, entre ellos en 1954 llegó a hospedarse un escritor rodeado de tantos misterios, como de historias la selva: B. Traven. Otto Feige fue su verdadero nombre, utilizó diversos seudónimos, entre ellos: Traven Torsvan, Hal Croves o Ret Marut.

No se puede hablar de Traven sin caer en el riesgo de lo incierto. Su personaje genera dudas y leyendas en torno al mismo, entre las cuales se encuentra el creer que Frans Blom y Traven fueron la misma persona.

Se cree que B. Traven fue el seudónimo que utilizó Frans Blom para continuar escribiendo sus aventuras y sus críticas sobre la situación de la selva. Los argumentos se basan en textos escritos por B. Traven: La rebelión de los colgados, Puente en la Selva y otros. Algunos de los relatos de los libros de Traven parecieran salir de los diarios de Frans Blom. No es curioso confundirse y que aficionados al misterio lleguen a convencerse de tales supuestos.

A través de los diarios de Frans Blom descubrimos a un explorador con aires de literato, no media sus palabras en el romanticismo, en la construcción de lo mágico y lo fantástico de estas tierras. Además de relatar a fidelidad y de manera viva cada una de las complicaciones en sus visitas a la Selva Lacandona. Una de estas situaciones lo ubica en el momento del misterio con B. Traven, el novelista describe en su libro Puente en la Selva el relato del encuentro con un trabajador en un campamento petrolero quien amenaza y roba las pertenencias de su personaje, esta anécdota se repite en uno de los diarios de Frans Blom con palabras más o palabras menos.

El mismo episodio se ha usado como la piedra angular para relacionar a ambos personajes, lo cierto es que durante la primera mitad del siglo XX y un tanto más, este tipo de situaciones eran comunes para cualquier visitante en la selva, regularmente los peligros iban desde encontrar bandidos, petroleros, saqueadores del oro verde y saqueadores de las zonas mayas antiguas.
El primer contacto de B. Traven y Frans Blom se suscitó en Na Bolom en el año de 1954, Traven llegó a Chiapas y decidió hospedarse en La Casa del Jaguar. En el libro de registro de visitantes firmó con el nombre de Hal Croves y de forma astuta Trudi descifró el seudónimo y dio cuenta de la visita del novelista.

Desde sus inicios en Na Bolom se acostumbraban las charlas alrededor de la chimenea, es posible que en tales charlas nocturnas Frans Blom compartiera sus pasiones literarias y el enigmático novelista las tradujera para sus textos, haciendo de sus escritos más vivos, reales y fantásticos para la imaginación entorno a ambos.

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