La novela «Aura Ayár» desmitifica muchos estereotipos de felicidad o placenteros

Infancia, maternidad y familia, falsos estereotipos de la felicidad: Lilia Ávalos
Reyes Martínez Torrijos
La Jornada

La novela Aura Ayar propone desmitificar muchos estereotipos que se asumen felices o placenteros, como la infancia, la maternidad o la literatura, dice su autora, Lilia Ávalos, sobre la obra ganadora del del Premio Dolores Castro 2020 Narrativa y recientemente editada por el sello Fondo Blanco.

La escritora e investigadora de la literatura sostiene en entrevista que le interesaba “exponer cómo la infancia no es esta etapa idílica y feliz, que en las relaciones familiares no todo es cordialidad y apoyo, en particular la figura de la madre.

No todo es un marco de pastel y chocolate, sino que hay claroscuros en todo. Lejos de lo que nos han hecho creer de que únicamente lo positivo y bueno es lo que vale, estas partes oscuras, terribles y dolorosas son lo que forman lo que somos.

Afirma que para tener claridad de lo que somos y cómo enfrentarlo, primero tendríamos que saber las partes que nos integran. Me interesa enfrentar estos estereotipos que sí me parecen muy dañinos.

Ávalos menciona que en la novela, la literatura “está planteada como un terreno ambivalente. Esa disciplina padece los estereotipos de que la única literatura que vale la pena es la que habla de cosas moralmente positivas, la que te enseña algo y te hace pasar buenas sensaciones. Creo que no. Puede hacerte sentir cosas maravillosas o terribles. Esa es su riqueza.

“Para la protagonista, Aura Ayar, la literatura ha tenido esta sensación de terreno discrepante, que no termina siendo completamente negativa ni positiva. Tiene una parte muy gozosa, donde hasta parece que la literatura es la que termina dando significado a la vida, pero al mismo tiempo también resulta un vínculo doloroso.”

La escritora sostiene que el arte, y en este caso la narrativa, son semi-llero fértil para las obsesiones personales. En mi caso, siempre ha sido el entender cómo funciona la memo-ria, cómo va perfilando quién somos, cómo va construyendo una especie de historia oficial, aunque sea perso-nal o familiar y cómo las cosas que nos repetimos terminan cobrando validez al paso del tiempo.

En su novela de autodescubrimiento, agrega Ávalos, “la memoria me parecía fundamental para contribuir a este proceso. Aura se encuentra en una circunstancia don-de no entiende cómo ha llegado al momento en el que está ni qué ha influido para que esté en esa situación. Echa un vistazo a su memoria y al volver a vivirlo entender realmente qué fue lo que pasó.

La conciencia de nuestros procesos pasados nos dan mayor posibilidad de decisión sobre el presente, por eso era importante que Ayar entendiera qué había pasado con los dolores de su padres y abuelas, porque las herencias no son sólo materiales, sino también emocionales.

La doctora en literatura histórica explica que el tono de melancolía, frustración y pérdida en Aura Ayar corresponde a la época, pues “muchos mexicanos lo enfrentamos durante la década de los 90 en México, por la crisis económica.

También me interesaba mostrar e integrar todos estos aspectos, que en los informes gubernamentales pareciera que sólo son un conjunto de tablas, gráficas y reportes, pero delimitan la vida que tenemos y la forma en que sentimos y nos relacionamos con los otros. Lo político, social e histórico se vuelve íntimo, personal y familiar.

Ávalos, especialista en literatura de tradición oral, explica que se inclinó por una escritura que “se sintiera lo menos artificial posible y la manera más natural de contarla era justamente a partir de este lenguaje hablado que Aura establece consigo misma, pero también con las voces que sigue recordando en su memoria de las personas que ha conocido, tanto contemporáneos como sus padres y abuelos”.

La narración, continúa la escritora, tiene mucho de mí, no sólo en la protagonista, sino en todos los demás, aún en los más atroces. Concebir que sus acciones podían ser realizadas por ese tipo de personas y que sus pensamientos y dichos podían existir, termina siendo parte de mí.

Para ella, la literatura no tiene que hacer algo o no debe hacer otra cosa. No estoy de acuerdo en las formas prescriptivas de hacerla. Ésta termina dando una versión de cómo puede ser el mundo.

Aura Ayar está a la venta en los formatos impreso y digital en la página web de Fondo Blanco Editorial.

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