Hiromi Kawakami: historias de muerte, amor y desamor

Nuevas narradoras japonesas | Hiromi Kawakami: historias de muerte, amor y desamor

Alejandro García Abreu

Nacida en Tokio, en 1958, Hiromi Kawakami es una de las escritoras japonesas más destacadas de la actualidad y ha recibido los más importantes galardones literarios. Aquí se exploran tres cuentos incluidos en su libro ‘Abandonarse a la pasión. Ocho relatos de amor y desamor’, y se indagan sus vínculos con el concepto de la muerte.

———-

Me da miedo la oscuridad. Antes creía que de la oscuridad podía salir cualquier cosa, por eso me daba miedo. Ahora la temo porque sé que no hay nada en su interior.

Hiromi Kawakami

La trayectoria

Hiromi Kawakami (Tokio, 1958) es una de las escritoras japonesas contemporáneas más trascendentes, elogiada por el público y la crítica. Estudió biología en el Colegio de Mujeres de Ochanomizu, mientras escribía relatos de ciencia ficción. Es autora, entre otros libros, de Kamisama (1994), El cielo es azul, la tierra blanca (2001), Algo que brilla como el mar (2003), Los amores de Nishino (2003), El señor Nakano y las mujeres (2005), Manazuru (2006), Vidas frágiles, noches oscuras (2006) y De pronto oigo la voz del agua (2014). Ha recibido diversos galardones, como el Premio Tanizaki 2001 y el Premio de Literatura de Asia 2012. También es reconocida como una gran crítica literaria y una ensayista provocadora.

Abandonarse a la pasión. Ocho relatos de amor y desamor (publicado originalmente en 1999, traducción de Marina Bornas Montaña, Debolsillo, Ciudad de México, 2018) incluye tres cuentos en los que la muerte adquiere extraordinaria relevancia.

Un instante helado

En el relato que da título al libro desarrolla personajes paradigmáticos: Mori y Komaki, caracterizados por sus pensamientos mortuorios. Hiromi Kawakami escribió: “Una vez, sólo una, Mori y yo estuvimos hablando de morir juntos. Si estuvimos pensando en la muerte, debía de ser un día frío y nublado.” Continuó: “–Es un buen día para morir./ –Quizá demasiado bueno, ¿no crees?/ Mientras hablábamos de la muerte, dimos un largo paseo por la playa.” La escritora afirmó a través de un personaje de “Abandonarse a la pasión”: “La muerte debe de ser muy fría.”

Sobre el significado de la finitud

En “Pobrecita” trata las posibilidades de la finitud: “Sólo con pensar que podía estar al borde de la muerte, los ojos se me llenaron de lágrimas que empezaron a resbalar por mis mejillas, a pesar de que ni siquiera había tenido tiempo de reflexionar sobre el significado de la muerte y sobre cómo me sentiría si él muriera.”

Un espectro suicida

Un espectro suicida adquiere voz en el relato “Cien años”:

Después de morir, empecé a reflexionar sobre mi vida. Flotaba constantemente alrededor de Sakaki. Se me hacía raro verlo vivo. Era un misterio que continuara vivo habiendo muerto yo. Cuando mueres, todo desaparece. Te quedas vacío por dentro. Eso no lo sabía antes de morir. como llevaba una vida que no me hacía feliz, no me resultó difícil suicidarme. Pero ¿por qué quería morir él? Cuantas más vueltas le daba, menos lo entendía. Que esté muerta no significa que pueda adivinar los pensamientos de la gente, así que, por mucho que flotara a su alrededor, no podía saber qué le pasaba por la cabeza.

Se trata de un conjunto de meditaciones sobre el recuerdo, la soledad, el amor y la muerte voluntaria.

La escritura

La periodista Ann Tashi Slater entrevistó a Hiromi Kawakami para The Huffington Post. La autora de Abandonarse a la pasión contestó:

¿Qué te obsesiona en tu escritura?

–Cuando escribo, estoy obsesionada con las relaciones entre las personas y con las conexiones entre las personas y los lugares.

¿Prefieres escribir ficción larga o ficción corta?

–Cuando escribo cuentos largos, tengo ganas de escribir cuentos cortos, y cuando sólo escribo piezas cortas, anhelo escribir algo más largo.

¿Cómo es tu proceso creativo?

–Empiezo a escribir por la mañana. También escribo por la tarde. Pienso en el relato que estoy escribiendo mañana y noche. Pienso en historias todo el día. Excepto que no pienso en la escritura cuando bebo. Las mejores ideas se me ocurren cuando no pienso en el asunto.

La presencia de la muerte

En la primavera de 2014 Hiromi Kawakami conversó con Anne Meadows, editora de Granta Books, sobre el descubrimiento de una lesión pancreática y sobre la presencia de la muerte en su obra. La escritora japonesa aseveró:

Realmente nunca pensé en la muerte o la mortalidad, pero al aceptar este diagnóstico, o la probabilidad de este diagnóstico, me di cuenta de que, médicamente hablando, siempre se puede pensar en la muerte no como una certeza, sino como una probabilidad. Mirando hacia atrás, nunca fui consciente de sentirme tan cerca de la muerte, pero en realidad, si lo piensas, sólo viviendo todos los días hay una posibilidad muy pequeña pero definitiva de morir, hagas lo que hagas, estés donde estés.

Su obra trata asiduamente la fragilidad que nos caracteriza. “Escribir es enfrentar a la muerte”, dijo en una ocasión.

Esta entrada fue publicada en Mundo.