La puesta «El ocaso de los dioses» de Valentin Schwarz, en Bayreuth, fue intensamente abucheada

El ocaso de los dioses recibe un intenso abucheo

El final del llamado “Anillo de Netflix”, de Valentin Schwarz, se presentó en el Festival de Bayreuth

A pesar de que la obra no agradó a muchos, tanto Foster como Andres Schager, quien encarna a Sigfrido, recibieron ovaciones individuales de pie.
Dpa
La Jornada

Bayreuth.

La puesta de El ocaso de los dioses, del director austriaco Valentin Schwarz, en el Festival de Bayreuth no tuvo buena acogida entre gran parte del público y fue intensamente abucheada el lunes por la noche, como ocurrió el año pasado.

Tras la recepción favorable de las tres primeras partes: El oro del RinLa valquiria y Sigfrido, las buenas reacciones del público alentaban la creencia de que El Anillo tendría mejor acogida este año.

Si se compara con la presentación en 2022, la composición del público parecía haber cambiado para esta edición. Al comenzar el festival aún quedaban muchos boletos disponibles, cuando tradicionalmente las entradas se agotaban.

Esto se debió también a que la Sociedad de Amigos de Bayreuth, a la que se considera de gustos conservadores, había devuelto varios miles de entradas para El Anillo. Así, es probable que este año hayan acudido a la Colina Verde muchos visitantes de última hora, junto con algunos que tuvieron su debut como público en Bayreuth.

Para retomar esta controvertida producción, Schwarz y su equipo trabajaron significativamente la puesta en escena. Por ejemplo, Catherine Foster (un gran acierto como Brunilda) derrama gasolina y se levanta una cortina de luces de la que se balancea ahorcado Wotan, rey de los dioses.

El director también incluyó pequeños pasajes explicativos de sus numerosas ideas. “Para mí, El Anillo es un drama del aquí y ahora”, comentó Schwarz sobre su producción.

Antes de su estreno, la puesta se describió como “El Anillo de Netflix”, debido a que el director puso en escena las cuatro partes como una serie melodramática y, por ejemplo, dota a los personajes de historias de fondo.

Varias de las ideas de la puesta parecieron no agradar a muchos, a diferencia de los cantantes en escena. Tanto Foster como Andres Schager, quien encarna a Sigfrido, recibieron ovaciones individuales de pie. Schager este año cumple un maratoniano desempeño en Bayreuth, ya que en realidad sólo iba a estar en la tercera parte de El AnilloSigfrido.

Pero como remplaza a Stephen Gould, asimismo aparece en El ocaso de los dioses y a la vez se sumó como suplente a Parsifal. Un esfuerzo tremendo, pero que no se nota en su voz en El ocaso de los dioses ni en la entrega de su interpretación.

El lunes también hubo ovaciones de pie para el debut de Mika Kares en la Colina Verde como Hagen, el asesino de Sigfrido. Al igual que Schager, el cantante finlandés es suplente y asumió el rol a corto plazo para suplantar al bajo Dmitri Belosselskiy.

De igual modo el director de orquesta Pietari Inkinen fue celebrado con entusiasmo. El año pasado había tenido que ceder sus funciones a Cornelius Meister con poca antelación debido a una enfermedad relacionada con el coronavirus. El año que viene dirigirá Philippe Jordan.

De esta manera, con El ocaso de los dioses llegó a su fin la puesta de El Anillo. El festival dedicado a la obra de Richard Wagner continúa con El holandés errante, en una puesta en escena del director ruso Dmitri Tcherniakov.

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