La catedral de San Critóbal… 3/3

San Cristóbal de las Casas, Chiapas.


(Fundada en 1528)
 Enclavada en una hermosa zona de la meseta conocida como San Cristóbal y que forma parte de las montañas del norte de Chiapas, se encuentra San Cristóbal de las Casas.

Hacia 1524 el capitán Luis Marín intentó conquistar la región, pero al encontrar una férrea resistencia de los indígenas optó por la retirada sin dejar establecido ningún asentamiento para colonos españoles.

Posteriormente, con la misión de pacificar el área en forma definitiva, las autoridades virreinales envían al capitán Diego de Mazariegos, quien ataca a los indígenas en la célebre batalla de Tepechtía, en la que los chiapanecos prefirieron arrojarse al Cañón del Sumidero antes de sucumbir ante los españoles.

Más tarde, en el trayecto de un viaje que Mazariegos efectuaba entre la región de los Llanos y Chiapa, pasó por el valle de Hueyzacatlán, vocablo que en lengua náhuatl significa tierra de zacate grande.

En su calidad de capitán general de la provincia y teniente de gobernador por el rey, funda allí el 31 de marzo de 1528, la población de Ciudad Real, llamándola así en memoria de su ciudad natal en España.

Más de 400 años debieron transcurrir para que aquel antiguo asentamiento cambiara su nombre por el de San Cristóbal de las Casas, en honor de fray Bartolomé de las Casas por su extraordinaria labor en defensa de los indígenas.

De los muchos personajes que estuvieron involucrados en la Fundación, cabe mencionar al propio Diego de Mazariegos, a los alcaldes Luis de Luna y Pedro de Orozco; los regidores Pedro de Estrada, Francisco Gil, Francisco de Luitorre, Alonso de Aguilar y al teniente gobernador de la villa, don Alonso de Estrada.

Su edificación siguió un proceso similar al de otras ciudades coloniales que se crearon en el territorio novohispano.

En primer término se trazó la plaza principal, a cuyo entorno se designaron los lugares que ocuparían la Catedral y los edificios públicos con sus calles aledañas. En el programa se incluía desde luego la colocación de una picota en la plaza y de la horca en un cerro al oriente de la población.

Acto seguido, en la periferia del centro se asignaron los solares o terrenos para los españoles y al final se ubicaron los indígenas, entre los que se encontraban aquellos que prestaron algún servicio a los hispanos en la conquista de la región.

Así se encuentran aún diseminados por la ciudad los barrios de Mexicanos, Tlaxcaltecas y del Cerrito.

Hoy día la ciudad de San Cristóbal de las Casas es una de las más bellas y originales de la región de los Altos de Chiapas, aspecto al que hay que agregar la evocadora imagen colonial que ha conservado al paso de los siglos.

Porque amén de ello, cuenta además con una vida cotidiana que casi pudiéramos llamar tradicional, con su mercado y su gente e infinidad de indígenas con sus coloridas vestimentas, provenientes de distintas comunidades y que llegan al sitio a vender o intercambiar sus productos.

La antigua y rescatada vida colonial de San Cristóbal dejó en ella importantes testimonios culturales, principalmente en obras arquitectónicas de incalculable valor histórico y artístico.

Así podemos mencionar su Catedral, ubicada en la actual calle 20 de Noviembre, que fue construida hacia la segunda mitad del siglo XVII, que muestra una bella portada de estilo barroco sobrio, que a decir de los estudiosos corresponde ya a las tendencias artísticas del siguiente siglo, aparte de encontrarse más emparentado con algunos estilos regionales de la zona de Guatemala.

Otro de los conjuntos que constituyen parte fundamental de la historia arquitectónica de San Cristóbal, es el templo y exconvento de Santo Domingo, ubicado en el antiguo barrio del Cerrito; la erección del conjunto data de 1547, aunque hasta dos años después se empezó su construcción dirigida por fray Pedro de la Cruz.

En el siglo XVII el templo fue reacondicionado, principalmente su fachada que es de estilo barroco en su modalidad salomónica.

Su interior es de los más ricos de la ciudad, pues se encuentra ornamentado con retablos de muy buena factura y un bellísimo púlpito tallado sobre madera.

Templos:

Algunos inmuebles más del siglo XVII son el templo y convento de San Francisco, con sus sobrias y sencillas proporciones, el templo y convento de la Merced, que fue el primero en establecerse en San Cristóbal aunque su edificio actual no corresponde a la construcción original y el convento funcionaba como cárcel municipal; también está el templo de San Nicolás de Tolentino, ubicado tras la Catedral y construido por el obispo fray Juan Zapata y Sandoval.

Igualmente atractivo es el templo de San Cristóbal, ubicado en una elevación natural entre los barrios de la Merced y San Antonio, que fue edificado por fray Juan de Ordoñez a finales del siglo XVIII.

Muy cerca se encuentra el templo de San Antonio, cuya estructura data del siglo XVI, aunque fue reconstruido posteriormente en un estilo de aspecto sencillo y pintoresco.

Por último, hay que mencionar al templo del Carmen que tuvo su convento de la Encarnación anexo; de ese conjunto de los siglos XVII y XVIII se conserva una bella torre de estilo un tanto cercano al mudéjar, que se levanta sobre el arroyo de una calle salvándola por medio de un arco.

Además, existen inmuebles que representan a la arquitectura civil y que abarcan diversos estilos, que van desde los platerescos hasta los de orden neoclásico.

Así podemos admirar la portada de la conocida como Casa de Diego de Mazariegos, hoy convertida en hotel, levantada en el siglo XVI en estilo plateresco.

También se encuentra la que fuera residencia del adelantado Francisco de Montejo, con su estructura del siglo XVIII que combina elementos decorativos de los estilos barroco y neoclásico.

Otros monumentos que forman parte de la uniformidad urbana de la ciudad son la casa Núm. 26 de la avenida 20 Noviembre, con su fachada típica con balcón en la parte superior, la casa Núm. 74 de la calle Real de Guadalupe, de sobrio estilo barroco, la Núm. 4 de la calle J.F. Flores con su patio barroco y el de la Avenida Insurgentes Núm. 3 conocida como la Casa Tovilla, de bello estilo neoclásico.

En los alrededores existen otros bellos testimonios de la época colonial, como en Chiapa de Corzo, con su hermosa y única fuente construida en 1582 por fray Rodrigo de León en un claro estilo mudéjar, y su convento de Santo Domingo, levantado también en el siglo XVI.

Dos lugares más que no pueden dejar de visitarse son el poblado de San Juan Chamula, con su sencillo y místico templo en que se aprecia la mezcla de tradiciones prehispánicas y católicas, y el poblado de Zinacatán con sus templos de San Cristóbal y San Sebastián.  Catedral de San Cristóbal de las Casas

Se ubica al norte de la Plaza 31 de Marzo. Construido entre los siglos XVI y XVII, este templo fue sede de la Diócesis de la provincia de Chiapas. Su diseño frontal integra elementos del barroco, mientras que en su interior, la profusa decoración de argamasa ayuda a resaltar la presencia de sus retablos de estilo salomónico. Abierta todos los días de 8:00 a 19:00 hrs.

 

Plaza 31 de Marzo

Se ubica en el centro de San Cristóbal de las Casas, entre calle Real de Guadalupe y General Urtilla. Es el principal centro de reunión de los habitantes de la ciudad y también el lugar en donde se congregan los principales edificios de las autoridades civiles y religiosas

Cuenta con un kiosco de inicios del s. XX, en donde se llevan a cabo numerosas actividades artísticas y populares.

 

Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán

Se ubica en Av. 20 de Noviembre s/n. Es uno de los templos más bellos y simbólicos de la ciudad, dentro del estilo barroco salomónico que reviste su fachada, se encuentran motivos ornamentales de diseños indígenas realizados en argamasa.

Destacan sobretodo la presencia de dos águilas bicéfalas a los costados de la escultura de Santo Domingo

Templo del Carmen

Se ubica en calle Hermanos Domínguez y Av. Miguel Hidalgo. Construido entre los siglos XVI y XVII, este edificio conserva entre sus atributos originales su fachada de sencilla manufactura y su arco torre, construido en el s. XVIII bajo un diseño de estilo mudéjar.

Casa de La Sirena

Se ubica al sur de la Plaza 31 de Marzo. Construida en estilo plateresco en el s. XVI, esta es una de las edificaciones civiles más antiguas de la ciudad, destaca por las figuras de leones y caballitos de mar que presenta en sus muros y columnas, así como por la sirena que se encuentra en una de sus esquinas.

Arco del Carmen

Erigido en 1680 con el más puro estilo mudéjar, en la época colonial este perteneció al adjunto convento de la encarnación. Este edificio antiguamente servía como puerta de entrada a la ciudad real y en la actualidad ha sido adoptado como símbolo de identidad de la misma.

 Templo de la Merced

Este se funda en el año de 1537 con los frailes mercedarios provenientes de Guatemala. De la antigua construcción quedan hoy en día en su forma original el arco y la columna localizada en el interior de la sacristía, decorada en estuco de vistosos colores, con motivos florales, vegetales y guirnaldas. Al pie de la columna se localizan dos leones como símbolo del dominio español. La iglesia es de una sola nave y corona una bella plaza en el exterior de ella. En la actualidad usted puede visitar el restaurado convento anexo que alberga el museo del Ámbar. 

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CATEDRAL DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

  “Más de 400 años debieron transcurrir para que aquel antiguo asentamiento cambiara su nombre por el de San Cristóbal de las Casas, en honor de fray Bartolomé de las Casas por su extraordinaria labor en defensa de los indígenas. 

De los muchos personajes que estuvieron involucrados en la fundación, cabe mencionar al propio Diego de Mazariegos, a los alcaldes Luis de Luna y Pedro de Orozco; los regidores Pedro de Estrada, Francisco Gil, Francisco de Luitorre, Alonso de Aguilar y al teniente gobernador de la villa, don Alonso de Estrada. 

Su edificación siguió un proceso similar al de otras ciudades coloniales que se crearon en el territorio novohispano. 

En primer término se trazó la plaza principal, a cuyo entorno se designaron los lugares que ocuparían la Catedral y los edificios públicos con sus calles aledañas. 

En el programa se incluía desde luego la colocación de una picota en la plaza y de la horca en un cerro al oriente de la población. 

Acto seguido, en la periferia del centro se asignó los solares o terrenos para los españoles y al final se ubicaron los indígenas, entre los que se encontraban aquellos que prestaron algún servicio a los hispanos en la conquista de la región. 

Así se encuentran aún diseminados por la ciudad los barrios de Mexicanos, Tlaxcaltecas y del Cerrito”. 

“Hoy día la ciudad de San Cristóbal de las Casas es una de las más bellas y originales de la región de los Altos de Chiapas, aspecto al que hay que agregar la evocadora imagen colonial que ha conservado al paso de los siglos. 

Porque amén de ello, cuenta además con una vida cotidiana que casi pudiéramos llamar tradicional, con su mercado y su gente e infinidad de indígenas con sus coloridas vestimentas, provenientes de distintas comunidades y que llegan al sitio a vender o intercambiar sus productos”. 

“La antigua y rescatada vida colonial de San Cristóbal dejó en ella importantes testimonios culturales, principalmente en obras arquitectónicas de incalculable valor histórico y artístico. 

Así podemos mencionar su Catedral, la cual muestra una bella portada de estilo barroco sobrio, que a decir de los estudiosos corresponde ya a las tendencias artísticas del siguiente siglo, aparte de encontrarse más emparentado con algunos estilos regionales de la zona de Guatemala”. 

“El altar central está consagrado a la Virgen de la Asunción y San Cristóbal Mártir, patrono de la ciudad, en la Sacristía se aprecia una gran pintura colonial de la oración en el Huerto del pintor Juan Correa, sobre los muros laterales de la catedral se levantan dos retablos barrocos uno consagrado a la Virgen de la Asunción y el otro a San Juan Nepomuceno, en el interior de la catedral existe una pequeña capilla donde se venera a la Virgen de Guadalupe la cual se encuentra del lado norte”.   

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Catedral de San Cristóbal

 José Félix Zavala   “…dichosos fueron aquellos tiempos ya reunidos en el olvido, en que las tradiciones echaban ondas raíces y los cuentos y leyendas eran hermosas realidades… 

En Ciudad Real el día comienza con el tañer de las campanas de sus conventos;  el dominico, franciscano, el de los mercedarios, el jesuita y el de monjas concepcionistas y en Catedral con el cántico de  los maitines. 

“ Y a ti niño te llamarán profetaporque irás delante del Señora preparar sus caminospara iluminar a los que viven en tinieblasy en sombra de muertepara guiar nuestros pasospor el camino de la paz” 

Se llega a Ciudad Real bajando cerros y lomas, hasta ese valle encajonado, asiento de una hermosa ciudad, techos de teja interrumpidos por torres y cúpulas; los cerros de Guadalupe y San Cristóbal marcan el oriente y el poniente. 

La sede de la Diócesis de la provincia de Las Chiapas, está dedicada a La Asunción. Su construcción se inició en 1528 y fue llamada Catedral de San Cristóbal Mártir.  

Su tercer obispo fue fray Bartolomé de las Casas y el primero en tomar posesión del obispado. El edificio original sufrió algunas transformaciones y fue reconstruido en el siglo XVll. Palmetas clásicas, ojivas góticas, torrecillas, almohadillas, estrellas barrocas. 

Pumpos de cedro y teclas de hormiguillo irrumpen con música de Garabaín la tarde del Jueves Santo cuando inicia la misa “In coena domini” 

Su fachada data del siglo XVIII y es de estilo barroco con una profusa decoración a base de motivos vegetales realizados en argamasa, rodeando nichos, donde se aprecian las esculturas de San Pedro y San Pablo, fundadores de la Iglesia, entre otras. 

El interior conserva interesantes piezas de arte como el púlpito, obra del siglo XVI, el altar de los Reyes, dos bellos retablos de estilo barroco salomónico y bellas pinturas con temas religiosos. 

Los frailes dominicos celebraron por primera vez en esta ciudad los oficios de Semana Santa, el Obispo Bartolomé De Las Casas fue el primer Ordinario que las presidió, en 1545. 

Esta tarde las preside Samuel Ruiz García, es el obispo número 38, contando desde aquel Juan de Arteaga y Avendaño, que nunca llegara y preconizado por el Papa Paulo lll, un 19 de marzo de 1538 obispo de Las Chiapas. 

Gisela, América, Marlene y Martha Díaz, alumnas de Adulfo Díaz Zúñiga, golpean frenéticamente los bolillos sobre la marimba construida por el chiapacorzeño Pedro Acuña, luciendo como toda chiapaneca “vuelos y contados”. 

Ciudad Real parece nuevamente integrarse a esa región que se aporta del continente desde el Itzmo hasta Costa Rica formando un solo pueblo: América Central. 

 

 

La Catedral de San Cristóbal de las Casas esta situada en la calle 20 de Noviembre, en el Centro de la ciudad. Su construcción data de la segunda mitad del siglo XVII. “Enclavada en una hermosa zona de la meseta conocida como San Cristóbal y que forma parte de las montañas del norte de Chiapas”. 

Hacia 1524 el capitán Luis Marín intentó conquistar la región, pero al encontrar una férrea resistencia de los indígenas optó por la retirada sin dejar establecido ningún asentamiento para colonos españoles. 

Posteriormente, con la misión de pacificar el área en forma definitiva, las autoridades virreinales envían al capitán Diego de Masariegos, quien ataca a los indígenas en la célebre batalla de Tepechtía, en la que los chiapanecos prefirieron arrojarse al Cañón del Sumidero antes de sucumbir ante los españoles. 

Más tarde, en el trayecto de un viaje que Mazariegos efectuaba entre la región de los llanos y Chiapas, pasó por el valle de Hueyzacatlán, vocablo que en lengua náhuatl significa tierra de zacate grande. 

En su calidad de capitán general de la provincia y teniente de gobernador por el rey, funda allí el 31 de marzo de 1528, la población de Ciudad Real, llamándola así en memoria de su ciudad natal en España”. 

Da comienzo la ceremonia con el canto procesional, es Jueves Santo en Catedral, donde se olvida “el modo de antes” falta el El Dean, El Chantre, El Arcediano, el alto clero y las autoridades civiles. Los indios suplen. 

Viene a la memoria a calles de esta hermosa ciudad donde transitaban los clérigos ensotanados ricamente, los frailes vistosamente vestidos y el Viático se llevaba a la casa de los hacendados, acompañado del tintineo de las campanillas y bajo palio, mientras indios y negros se arrodillaban humildemente. 

Ahora en este canto procesional que da inicio a la misa de Jueves Santo, son los indios quienes llevan la Cruz Alta, los ciriales el incensario de rica plata, brillo de otros tiempos, hijos de aquellos indios que acudían a pagar el tributo, a servir en las casas de los españoles, a comprar o vender en su mercado o para ser “adoctrinados”. 

 La catedral es de tres naves dividida por columnas que sostienen arcos donde descansa el artesonado mudéjar de madera. Iniciada en 1528 bajo el patrocinio de la Asunción, cambiando de patrono diez años después y erigida por Bula “Inter multiplices curas” para convertirla de parroquia en La catedral de Las Chiapas. 

Al final de esa procesión viene el obispo de Las Chiapas y el Soconusco, Samuel Ruiz García, fiel sucesor de Fray Bartolomé de Las casas o de Juan de Zapata y Sandoval, mentes contrarias a aquellos vecinos “tan hidalgos, caballeros y nobles”  “…que nunca han querido vivir de tratos y contratos, compras y ventas, modo común de Las Indias, sino de sus rentas y haciendas y por eso no han tenido forasteros que se les junten, ni mercaderes que por sus ganancias aumenten la ciudad…”   ¿Recuerdan esa sabrosa canción de los años 40 del pasado siglo? Rememorando el sugerente título, hoy voy a hablar de un viaje maravilloso a una de las ciudades más deslumbrantes de nuestro país: San Cristóbal de las Casas, situada en los altos de Chiapas, fue fundada el 31 de marzo de 1528 con el nombre de Villa Real; posteriormente, se le otorgó el grado de ciudad el 7 de julio de 1536, en que el conquistador Diego de Mazariegos cambió el nombre por el de Ciudad Real, en honor a su ciudad natal en España. Tras la anexión de Chiapas a México, el 14 de septiembre de 1824, la ciudad tomó su nombre actual por el patrono de la ciudad, San Cristóbal, y del defensor de los indígenas, Fray Bartolomé de las Casas.

Con construcciones de todos los siglos, caminar por sus calles estrechas, con banquetas de pulido mármol dorado, constituye un deleitoso paseo por su historia, al igual que sucede en nuestro Centro Histórico. Conserva varias joyas arquitectónicas extraordinarias, entre las que sobresale el templo de Santo Domingo de Guzmán, que fue la primera iglesia barroca construida y la más importante dentro de las edificaciones dominicas en la entidad. Esta orden se encargó de evangelizar a la mayor parte de la población indígena. El arribo dominico se dio el 12 de marzo de 1545, tras un largo viaje desde Salamanca, España. Al poco tiempo se le otorgaron seis solares para la construcción de lo que sería la primera iglesia y convento, los cuales tendrían múltiples modificaciones a lo largo de la época virreinal.

Para fines del siglo XVII, ambas edificaciones ya tenían prácticamente el aspecto que vemos en la actualidad. Tras las leyes de exclaustración, el convento tuvo distintos usos, entre otros, de cárcel. Actualmente, el templo continúa a cargo de la orden dominica y diariamente se ofician ceremonias religiosas.

La exuberante fachada, genuina alhaja barroca, es sin duda una de las mejores de América. Las exquisitas figuras que la adornan se modelaron en argamasa y conjugan elementos arquitectónicos, escultóricos y decorativos en bajo y alto relieve, como un mensaje emblemático para la historia local, ya que éste era el templo dominico de mayor importancia en la entidad, y desde él se decidían los rumbos evangelizadores para las diferentes poblaciones a cargo de la orden.

El interior conserva el ancho y, probablemente, la longitud de la primera nave. Su planta es de cruz latina y conserva partes originales del piso de madera. La bóveda de la nave y el presbiterio poseen siete arcos transversales, así como un sistema de iluminación interior, poco usual, mediante ventanas rectangulares enmarcadas por pilastras y frontones triangulares de estuco. Aún se conserva el órgano virreinal.

Los muros interiores del templo están recubiertos casi en su totalidad por paneles de madera y ocho retablos salomónicos estofados en oro y con soberbias esculturas de origen guatemalteco, así como pinturas religiosas, esencialmente producción de los gremios de artistas locales. Sobresale el bello púlpito que parece surgir de entre los muros y es uno de los pocos ejemplares en su tipo en Latinoamérica; destaca por los motivos vegetales laberínticos y por su forma de cáliz.

Al norte de la iglesia se encuentra el antiguo convento, magnífica construcción que consta de tres crujías de dos plantas, en torno a un patio de doble arquería en los cuatro costados y con un pozo central. Actualmente, este espacio alberga el museo histórico de la ciudad, conocido como Museo de los Altos de Chiapas, que en los años recientes ha tenido un notable renacimiento bajo la dirección de la antropóloga Lourdes Herrasti, quien con verdadera pasión y entrega, ha renovado el inmueble y la museografía. Se muestra la historia de la ciudad con colecciones de tipo histórico, artístico, arqueológico y etnográfico, y constantemente hay magníficas exposiciones temporales y actividades educativas y culturales, convirtiéndolo en un modelo para los museos del país.

Esto sólo bastaría para visitar la prodigiosa ciudad, en donde además se consiguen los más bellos textiles elaborados en telar de cintura y bordados, así como buena cerámica, pero a ello hay que sumarle la cercanía con dos fascinantes poblaciones indígenas, muy distintas entre sí, no obstante compartir la lengua tzotzil: San Juan Chamula y Zinacantán. Los primeros, con sus atuendos de gruesa lana, blanca o negra según el rango en la comunidad, y los segundos con vestimentas bordadas con coloridas flores, que son reflejo de las que siembran en múltiples invernaderos.

Los sábados en el mercado, en donde puede adquirir las velas escamadas, auténtica filigrana en cera y mil cosas más, se puede degustar la famosa sopa de pan, finura gastronómica única de esta ciudad, que requeriría muchas, muchas crónicas, pero mejor hay que visitarla.

El Cristianismo en Querétaro

El cristianismo, en Querétaro.

  

Los Chichimecas sometidos, se pacificaron y admitieron el evangelio que les enseñaron los misioneros y en señal de paz, pidieron que se les colocara una cruz en la cumbre de la loma del Sangremal, que fue el lugar de la rendición y donde se apareció el apóstol Santiago y la Santa Cruz“. 

“Al día siguiente 26 de julio de 1531, mandó construir el cacique Coní, una enramada en la loma del Sangremal, celebrándose allí la primera misa, por Fray Alonso de Rangel, que venía con los invasores y enseguida bautizó a una gran multitud de chichimecas evangelizados con anterioridad por Juan Sánchez de Alanís”. 

De este acontecimiento mítico, de la tradición oral, única forma posible a los vencidos de preservar su religión, fusionando dos concepciones religiosas distintas, se desprende el nacimiento de la Iglesia en Querétaro.  

Tendrá como culminación la Bula Papal de Pío lX “Dei óptimo Máximo”, fechada el 26 de enero de 1863, creándose así la diócesis de Querétaro, siendo su primer obispo Bernardo Gárate de Arizmendi. 

Los primeros evangelizadores, después de la llegada del pochetecatl Conín en 1531, al frente de un numeroso grupo de otomíes y posteriormente junto con el conquistador, Hernán Pérez de Bocanegra, llegaron los tarascos y los españoles al valle de Querétaro,  fueron: 

Fray Alonso de RangelFray Jacobo DacianoDon Juan Sánchez de Alanís 

El primer templo levantado en  la región, parece haber sido, la llamada iglesia Chiquita, de La Cañada, posteriormente  la ermita o humilladero del Sangremal, donde estuvo la Santa Cruz de los Milagros, fundándose posteriormente por 1540, La Doctrina, templo y parroquia de Santiago Apóstol, regida por los frailes franciscanos. 

Los santos patronos de Querétaro son: 

 

 

La Santa Cruz de los Milagros, con su fiesta anual del 12 al 15 de septiembre, con un verdadero sentido prehispánico. 

 

 

La Virgen de los Naturales o del Pueblito, con sus fiestas de Febrero o del Pan Blanco, lo mismo con una fiesta de fuerte e indisoluble lazo mesoamericano. 

 

 

La Virgen de los Dolores de Soriano, traída por los frailes dominicos a la Sierra Gorda, primero a Huichapan y luego a Maconí, destruidas estas misiones por los jonaces fue rescatada para su culto, en la misión dominica de Soriano. 

Santiago Apóstol, traído por los españoles como Santiago Matamoros, según relieve en la portada principal del templo de San Francisco y la tradición de la batalla del Sangremal, es el  santo patrón principal, en la refundación del pueblo indio de Querétaro, posteriormente, patrono de la ciudad y después de la Diócesis. 

Las esculturas de Santiago Apóstol, tanto en Catedral, como en la parroquia primada de Querétaro que lleva su nombre, en el altar principal, están, sendas esculturas de una gran factura de los escultores queretanos, en posición de un humilde peregrino y no como un guerrero. 

 

 

La Virgen de Guadalupe, inicia su culto católico en esta ciudad, en el templo del Hospital de los hermanos Hipólitos, actual templo  de San José de Gracia y posteriormente, en su Santuario, construido expresamente para su veneración, por la Congregación de Clérigos de Guadalupe. 

La fiesta  a esta devoción es el 12 de diciembre y se prepara con los famosos 48 días rosarios igual al número de estrellas que tiene su manto, además se realiza multitudinariamente una peregrinación anual a pie al Tepeyac, con más de cien años de llevarse acabo. 

Sus primeras capillas o templos son: 

 

 

La Iglesia Chiquita de La CañadaLa Ermita y después humilladero en la cima del SangremalTemplo, Doctrina y convento  del Señor SantiagoParroquia y templo del Señor Santiago.La capilla de indios de San FrancisquitoLa capilla de indios del Espíritu SantoLa capilla de indios de San AntoñitoLa Capilla de indios de San SebastiánLa Capilla de indios de Santa AnaTemplo y hospital para indios de La Inmaculada Concepción 

Sus misiones en la Sierra Gorda son:

Las misiones agustinas en Xilitla, instalándose la primera en Jalpan. 1550.Las  primeras misiones franciscanas en 1540.Las 8 misiones Dominicas -1687- en el semidesierto, entre los jonaces.Las misiones franciscanas fernandinas, a partir de 1750  entre los pames.

Los grandes conventos de religiosos son:

El Convento Grande de San Francisco en QuerétaroSede de doctrina, parroquia de Santiago, sede de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, colegio, noviciado y centro colonizador europeo,Hospital Real de San José de Gracia. 1586.El Convento de recolección y Santuario en el Pueblito. 1632.El Colegio de Propaganda Fide. 1683.El Convento de franciscanos descalzos, los dieguinos, llamado  de San Antonio.1613El Convento agustino de Nuestra Señora de los Dolores. 1602.El Convento Carmelita de Santa Teresa de Jesús. 1614El Convento Dominico de Santo Domingo. 1686. El Convento de los Mercedarios. 1736Oratorio y convento de San Felipe Neri. 1755, actual sede catedralicia Templo y colegios de la Compañía de Jesús. Siglo XVllCongregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe. 

Los Grandes monasterios femeninos son:Real Convento de santa Clara de Jesús.1607Real Colegio de Santa Rosa de Viterbo. 1670.Convento de San José de Gracia para Monjas Capuchinas Pobres.1718Real Colegio del Señor San José de hermanas Terceras Carmelitas Descalzas. 1736.Convento del Dulce Nombre de Jesús para Carmelitas Descalzas Reformadas de Santa Teresa de Jesús.1803. 

El Pleito grande. 

El obispado de Michoacán con sede en Tzintsuntzan y el Arzobispado de México, encabezados por Vasco de Quiroga y Juan de Zumárraga, respectivamente, pelearon por cerca de 40 años, por la pertenencia de Querétaro, como parte de su jurisdicción religiosa. Pleito resuelto a favor del Arzobispado de México, posteriormente pasó a ser parte del Arzobispado de Michoacán. 

Varias veces durante el apogeo económico y religioso de Querétaro se buscó que fuera sede episcopal, hecho que nunca se logró. 

Las Cofradías religiosas con autorización real y pontificia fueron otras formas de organización social y religiosa que tuvieron fuerza durante el apogeo del virreinato español en tierras mexicanas y Querétaro, no fue la excepción. 

Sobresalieron la Cofradía de la Inmaculada Concepción y la Cofradía del Santísimo Sacramento 

Lo mismo las obras pías y las famosas capellanías, que no fueron otra cosa que donaciones en tierras y dinero, a los religiosos, con propósitos de salvación de sus almas. Este  tipo de donaciones fueron copiosas durante la invasión española. 

Es importante tener presente que en el concilio mexicano de 1585, se estableció el sistema de parroquias, a cargo del clero secular, de acuerdo a las resoluciones del Concilio de Trento. 

La entrega secular de la parroquia de Santiago, por parte de los franciscanos, fue el 7 de febrero de 1759, después de 200 años de tenerla a su cargo. 

Cambió también de sede en 1771, al templo de la Compañía de Jesús, cerrado entonces por la expulsión de los jesuitas de la Nueva España. 

Es en 1863 cuando el Papa Pío lX establece la diócesis de Querétaro y quién ejecuta esa orden es el obispo de León a su vez mandado por el Arzobispo de Morelia, fue Clemente de Jesús Diez de Sollano y fue un 7 de febrero de 1864. 

El territorio de la diócesis comprende el actual estado de Querétaro y siete municipios del estado de Guanajuato, con una extensión de mas de 15 mil kilómetros. 

Actualmente esta dividida en cuatro regiones geográficas, como son Los Valles centrales, la región sur, el semidesierto y la Sierra Gorda. 

La forman 86 parroquias, en doce decanatos. 

Sus obispos han sido:Bernardo López Arizmendi. 1865-1866Ramón Camacho García. 1869-1884Rafael S. Camacho García. 1885-1908Manuel Rivera Muñoz 1908-1914Francisco Banegas Galván. 1919-1932Marciano Tinajero y Estrada. 1933-1957Alfonso Toríz Cobián. 1958-1988Mario Gaperín Gasperín. 1989-

Teotihuacan,: La Gran Obra Mesoamericana

Teotihuacán es la excepción en Mesoamérica

 

“Teotihuacán se erige como la gran obra de la cultura de

 Mesoamérica”

 

Croquis de la Ciudad Sagrada, hoy al Poniente de la Ciudad de Querétaro

 

En Querétaro, a ocho kilómetros del centro de la ciudad, en el Pueblito, se encuentra una Ciudad Sagrada, con una pirámide de las mismas dimensiones de la de La Luna, en Teotihuacán y una gran influencia tanto teotihuacana como tolteca, que merece mucha atención de los habitantes de esta ciudad y luego, la podemos platicar al mundo, sus dimensiones, lo estudiado sobre ella, más sus hallazgos nos impelen a ello.  Fue un Estado fuerte, pero lo afectaban pugnas entre jefes locales, se Asegura.

No se sabe prácticamente nada de cómo se gobernaba la ciudad y el Estado teotihuacano.

En 2004 fue encontrado un sepulcro en la Pirámide de la Luna. De acuerdo con la arqueóloga, Linda R. Manzanilla, sólo se ha estudiado ocho por ciento de la superficie de la ciudad  

Aunque en la Pirámide del Sol no se han encontrado sepulcros, aún no ha sido explorada en su totalidad. 

Teotihuacan,  un estado fuerte, con una su sociedad que era multiétnica, con sus tlatoanis de los barrios y un cogobierno central para esa gran urbe Mesoamericana considerada, por los elementos estudiados hasta ahora, la gran ciudad del periodo Clásico.

Con un área de 20 kilómetros cuadrados y 125 mil habitantes, Teotihuacán fue una ciudad gigantesca para su tiempo y aportó a otras culturas la idea de una traza urbanística ortogonal, el establecimiento de un sistema de drenaje y la vida compartida en conjuntos multifamiliares.

 

 

La Ciudad de los Dioses,  ha sido excavada hasta ahora en ocho por ciento de lo que abarcaba su extensión hasta ahora conocida.

La antigua ciudad que desapareció sin dejar evidencia de quiénes fueron sus gobernantes y de las causas que ocasionaron su declive.

Teotihuacán es la excepción en Mesoamérica.

Linda R. Manzanilla Naim, consejera de El Colegio Nacional y  primera mujer mexicana en ingresar a la  Academia de Ciencias de Estados Unidos.

Entre sus publicaciones destacan La constitución de la sociedad urbana en Mesopotamia, Akapana, Una pirámide en el centro del mundo y Teotihuacán, un libro tridimensional, ha realizado investigaciones sobre el surgimiento y transformación de las sociedades urbanas en Mesoamérica.

Las pirámides del Sol y de la Luna, el templo de Quetzalcóatl, La Ciudadela, el Palacio de los Jaguares, la célebre calzada de los Muertos y su pintura mural identifican hoy día a la antigua civilización y, el enorme rompecabezas que significa armar su historia, sin embargo, apenas ha sido develado en un ocho por ciento, tras las excavaciones realizadas durante años en esa zona arqueológica.

Teotihuacan  tiene muchas caras y para develar sus misterios los especialistas han realizado durante décadas numerosas excavaciones y utilizado innovadoras tecnologías.

Aparatos geofísicos como magnetómetros, resistivímetros, gradiómetros, gravímetros, radares, para detectar estructuras y oquedades sepultadas, además de estudios geoquímicos, palinológicos, paleobotánicos, paleofaunísticos, citolíticos, osteológicos, genéticos y cronológicos que se suman a las investigaciones de campo y de laboratorio ejecutadas por un cúmulo de expertos.

“La tecnología de punta se utiliza al interior de la Pirámide del Sol, precisamente en el túnel prehispánico que está bajo la superficie donde se edificó el monumento, y que consiste en un detector de partículas cósmicas, construido por el  Instituto de Física de la UNAM“.

¿Que estudios  faltan por realizarse en esta zona de cultura Mesoamericana?

Teotihuacán es una ciudad gigantesca para su tiempo, de los 20 kilómetros cuadrados que la integraban, sólo se ha excavado muy poco. Aún falta mucho por saber de su composición social, pese a que sabemos que era una sociedad multiétnica donde además de los teotihuacanos, coexistían con los zapotecos, veracruzanos, michoacanos y quizás otros grupos de los ahora estados de Puebla, Tlaxcala, Hidalgo y Guerrero.

No se sabe prácticamente nada de cómo se gobernaba la ciudad y el Estado teotihuacano.

Pero se saben sus aportaciones a otras culturas. Teotihuacán aportó la traza urbanística ortogonal, la planificación urbana, el sistema de drenaje muy bien planeado, la vida en conjuntos multifamiliares, la concepción de la tollan arquetípica o ciudad primigenia de artesanías  y la organización corporativa.

En tiempos recientes se ha vislumbrado que Teotihuacán aparentó ser un Estado fuerte, pero parece no haber sido así. El Estado teotihuacano hizo todo lo posible para atraer mano de obra foránea para el trabajo en las artesanías y la construcción, y por eso invirtió mucho tiempo en embellecer la ciudad, en ordenarla en una retícula urbana, en decorarla con murales esplendorosos.

Atrajo a mucha gente, pero dado el carácter multiétnico de esta sociedad, había contradicciones fuertes entre la organización de los barrios y la del gobierno central.

Al parecer el gobierno central estaba basado en una estructura corporativa de cogobierno, pero los barrios parecen estar regidos por familias poderosas y ricas, que se comportaban como señores feudales. Había quizá mucha tensión entre estas dos formas y escalas de gobierno.”

Hasta ahora nadie ha encontrado  entierros de gobernantes teotihuacanos, y quizá las pirámides no fueron tumbas, sino templos dedicados a las deidades.

Sin embargo, dado que no se han hallado esas tumbas reales, se están asegurando de que no estén en la Pirámide del Sol.

Es interesante conocer  la articulación de los barrios,  élites intermedias que los rigen y administran, con el gobierno central, y por supuesto, interesa detectar a los representantes de los diversos niveles de gobierno.

Se está excavando en Teopancazco y Xalla, pero también se estudia una ‘tomografía, para lo que se está utilizando la tecnología de los muones, que se esta haciendo en la Pirámide del Sol, con el fin de entender  su interior en un futuro cercano.

La tollan teotihuacana fue la primera en su género, y también la única sepultada en el mito de su creación.

Sin embargo, la característica más excepcional frente a sus contemporáneos fue,  la organización corporativa del gobierno, y el hecho de ser la excepción en Mesoamérica.

“Quiénes gobernaron sucesivamente Teotihuacán por seis siglos escondieron sus caras y tumbas, no revelaron sus nombres, no hicieron patentes sus hazañas, disimularon sus moradas en el mar de conjuntos arquitectónicos”.

Singular reto intelectual, comprender cómo estuvo regido el Estado teotihuacano y su capital.

Marcel Marceau: La sonrisa Blanca

El Maestro del estruendo silencioso Marcel Marceau

 

Al morir dejó su última máscara; murió a los 84 años

 Con su personaje emblemático, Monsieur Bip, sintetizó en gestos la creación del mundo.Su arte sintetizó la pantomima, el teatro kabuki, la comedia del arte y la danza katakhali-Mantuvo una relación de cercanía con México, donde se presentó en muchas ocasiones

Como parte de su gira de despedida, Marcel Marceau se presentó en el teatro Emilio Rabasa, de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Sus manos como flamas desvendaron las heridas con una sonrisa blanca, acariciaron una flor que tiembla, hicieron aparecer objetos apretando un botón blanco en medio de las tinieblas sin voz y sin sombra y el latido de sus manos encendidas convirtieron el tiempo en una caricia que magulla. Al fabricante de máscaras se le quedó atorada en el rostro la sonrisa de la alegría y murió.

Marcel Marceau, uno de los más grandes artistas en toda la historia de la humanidad, falleció en París, a los 84 años de edad.

Nació como Marcel Mangel el 22 de marzo de 1923 en Estrasburgo. Su padre, judío de oficio carnicero, fue capturado por la Gestapo durante la ocupación nazi de Francia y ejecutado en Auschwitz.

A los 17 años de edad, Marcel Mangel logró escapar junto a su madre y su hermano a la ciudad de Lille, en el norte de Francia.

En la resistencia francesa se apropió del apellido Marceau, que tomó de un general de las guerras revolucionarias y luego se incorporó al ejército. Fue enlace entre las tropas francesas y las fuerzas al mando del célebre general estadunidense George Patton.

Esas experiencias bélicas marcaron su trabajo de humanista. En 1947, por ejemplo, creó su personaje emblemático, Monsieur Bip, nombre derivado de aquel protagonista de la novela Grandes esperanzas, de Charles Dickens. Un descendiente de Pierrot, pero con conciencia social.

Fue considerado como el mimo mayor de todo el siglo XX, pero en realidad su trabajo rebasa el territorio de la pantomima, oficio que aprendió de Etienne Decroux, en 1944.

Marceau soñó y trocó el sueño del antiguo teatro japonés kabuki, de la milenaria danza de la India, el katakhali, de la commedia dell’arte italiana.

Soñó el sueño del cuerpo y sus pasos sonaron en otra calle donde alguien lo deletreó.

En 1993 fue declarado “miembro inmortal” de la Académie des Meaux-Arts en París. Japón, a su vez, lo declaró “tesoro nacional viviente”. En 2001 se convirtió en embajador para la tercera edad de la ONU.

Marcel Marceau mantuvo una relación directa con México, donde se presentó innumerables veces. Hace 15 años, por ejemplo, el 25 de agosto de 1992, llenó de sueños el Teatro de la Ciudad, donde las jóvenes tinieblas tendieron venas como luces temblorosas bajo las cortinas de los párpados inquietos y una música de metales del barroco dibujó los contornos de un arlequín ensimismado, un heraldo que anunció los títulos de las muchas historias de los sueños como una serie de preludios.

Abrió allí el artista las persianas invisibles de la boca de la escena y entró la luz de las constelaciones y sus manos descoyuntaron sus ataduras, besaron los labios de la lluvia, hicieron nacer el corazón de su mano que volaba y construyó con él el universo entero.

Con sus manos y el prodigio de su cuerpo, ese señor de cara blanca y pies desnudos edificó el cosmos en fracciones de segundo y lo pobló con sus hombres y sus sentimientos y sus plantas y sus animalitos.

Así era en escena Marcel Marceau: otro flop del sueño y ahora estamos en un tribunal y las manos góticas de Marcel ponen en materia la verborrea de un fiscal, eleva el decibel, el estruendoso clamor de los silencios y tiene dentro del sueño otro sueño: es Pygmalion y junta arabescos y cristaliza la expresión de la vida con su alimento: la muerte, y vuelve a la ternura y la inocencia porque Bip sueña que es un artista de circo y luego viaja por el mar, que siempre recomienza, con el aroma de su rosa roja y luego sueña que es Don Juan y luego es David que vence a Goliath y ahora es un fabricante de máscaras y cambia en milésimas de segunda de la carcajada al llanto, del llanto a la carcajada y de pronto se le atora la máscara de la risa y se la intenta zafar, se la intenta sacar, se la intenta quitar y cuando lo logra, muere.

Sus manos, semafóricas, abrigaron el aplauso entrechocando corazones. Voló, soñó, llegó al punto estático/dinámico de las manos suspendidas ilusoriamente en: un cristal, una flor, un árbol y de sus manos a lo alto se desgrana un caudal de agua brillante de diamantes, un ala verde esmeralda de colibrí, otra ala, muchas alas. Vuela.

Esplenden en algún lugar del tiempo sus pantomimas de estilo, las secuencias del cinematógrafo de su cuerpo: una jaula de cristal donde sucede la creación del mundo (primero fue el mimo, luego el huevo y por último la carcajada), un sable de samurai. Caminó, rio, se abrazó a sí mismo, volvió a reír y se arrancó la máscara final.

De entre sus muchas obras maestras, cintilan en el tiempo algunas de ellas en la memoria: La creación del mundo, que dura lo que dura el Adagio del Concierto 21 de Mozart; Adolescencia, madurez, vejez y muerte, que sólo dura tres minutos, porque así es la vida, breve.

Y El fabricante de máscaras, su gran final: luego de cambiar en menos de un parpadeo de la máscara de la felicidad a la del llanto, finalmente se le quedó atorada la sonrisa. Al despegarla de su rostro falleció. 

Fuente: Agencias y Pablo Espinosa

Tus Derechos Niño…

Tus Derechos, Niño…   Cecilia S. de Loría* 

Tus derechos niño, son los derechos

 De todos los niños del mundo… 

¡Afloran vibrantes!¡Afloran pujantes! ¡Viva esencia de tu serEn su devenir fecundo! 

Tus derechos niño,Están custodiadosEn los arcones doradosDe las conciencias. 

¡Eres materia y espíritu, niño,Eres espíritu y materia! 

Semillas viriles y tiernas semillasEn perfecta amalgama germinan, creando el milagro de tu aliento,El prodigio de tu pensamiento. 

¡Quedando en ti por siempre plasmados, Ancestrales rasgos y sensibilidades! 

Cálida fuente argentada,Con vivos tonos bermejos,Te da a la vida entradaEntre clamores y rezos. 

¡Tú,  infantil fanfarria, lanzas,Hermosa vital clarinada! 

¡Un nuevo ser ha nacido,Se estremece el universo! 

Se escuchan suaves arrullos maternalesDe frondas y de manantiales.Alternan gozosas con trinos las avesSellando los sanos amoresEn regio tapiz de flores 

¡Cintila majestuoso el firmamento! 

Tibio líquido néctar es tu alimento;Fuerzas vitales ignotasSe esparcen por tu aposento,Cuando entre arrullos y besosHeroico surge el diálogo materno: 

¡Sublime enternecedor momento,En el que en labios de cada madre,Gana un rey el universo…! 

Mas regir es servir, niñoY habrás de servir reinando,Habrás de reinar, sirviendo ,¿Tu decálogo?… ¡Tus derechos! 

Mas, aún estos, no son gratuitos, niño:Frutos de la humana concienciaExigen correspondencia.Tú ya habrás de saberlo: 

¡El niño es del mundoY el mundo es del niño! 

Esplendorosamente bello; Rodeado de infinidad de cuerpos celestes 

Y en sí propio dotadoDe vibrantes estructuras naturalesPortadoras de los elementos esencialesPara conservar toda clase de existencia:En la atmósfera, en el aire que respiras;En el suelo y subsuelo, la riqueza que sustenta. 

Y, a flor de tierra,Extensos bosques con fauna prodigiosa,Imponentes cascadas con majestuosos torrentes,Flora extraordinaria, en coloridos vergeles,Vastos mares poblados de ricos tesoros…Y, en la altura: “Una lámpara incandescente de oro,Que te da luz y calor, energía…vida”. 

En este tu Hábitat generoso y pródigoTe esperan, a lo largo de tu existencia,Artes, nobles valores, técnicas, ciencias;Con qué realizar tu más conciente tareaCon qué responder a tu reto más profundo: 

CUMPLIR DIGNAMENTE TU MISION EN EL MUNDO…COMPARTIR FRATERNAL TU AMOR Y RESPETO A LA TIERRA. 

Para lograr tú valiosa meta, niño,Habrás de defender y hacer fructificar,Tus derechos de hoy, que el día de mañana,Te corresponderá otorgar: 

Tu derecho a ser amado, custodiado y respetado,Libre de abusos, de explotación o de engaños;Independientemente de tu raza o condición,Nacionalidad o religión. 

Tu derecho a un nombre y apellidoHeredado o elegidoEl que habrás de respetarY dignamente continuar. 

Y del suelo que te vio nacer,O que amablemente te acoge,El derecho a su BanderaSímbolo de nacionalidad. 

Tu derecho a un buen cobijoDigno de todo fiel hijo,En el que habrás de encontrarAlimento, vestido, medicamento: 

Educación física y mental.Disciplina, formación moral y social.Además de oportuno y válido recreo… 

Mas precediendo a todo esto,Tienes derecho a encontrar y compartir,- esencia espiritual de tu vivir-,El testimonio sano y honestoDe amorosa y responsable vida familiar, 

La que diligente te habrá de conducir,Hacia el ideal que encarna en todo ser,Por el solo hecho de existir;Y es el derecho inalienable de crecerEn armonioso, vibrante contexto,Integrado por todas las razas,Por todos los pueblos, cual dignos miembrosEnarbolando unidos, la dorada banderaDe justicia, de amor y de paz.  

Estos tus humanos derechos, niño…Mas, espera: que proveniente de un lugar lejano,Triste escucho, el llanto de un niño…Quizás esté sufriendo de fríoO de hambre o de soledad,O se encuentre mortalmente heridoEn el alma o en el cuerpo. 

Quizás paria, vive sin derechos…Sin alimento ni abrigo, sin humanos afectosSin deseos cumplidos;Sin Dios, sin educación, sin PatriaSin edad, nombre o apellido. 

En un gesto de solidaridad,A que le hables, te invito: 

Me han dicho que sufres, niñoPenas que yo desconozcoMe han dicho que lloras, niño,Siempre en un rincón muy solo;Mas si los hombres no lloran,Yo quiero entender tus sollozos,Curar tus heridasArrancar los abrojosQue sangran tus plantasPor dónde tú  pisas. 

Yo tengo tu edad,  amigo,Y mis derechos, quiero compartir contigo.Deseo transformar tu débil mente suicida;Rescatar tu mirada perdida,Trocar esa tu mueca en sonrisaDe aceptación a la vida 

Cambiar tu torpe trastabilleo En seguridad y aliño… 

¡PORQUE QUERIDO COMPAÑERO,TAMBIÉN TÚ,  ERES UN NIÑO!      *Cecilia Saviñón de Loría. Poeta Mujer artista de 87 añosNacida en la ciudad de RomaMexicana28 años dedicada a la atención de niños en situación de calleFundadora de 3 casas hogarMaestra de teatro, danza a la fecha