Víctor Sandoval, promotor cultural…recordándole con respeto

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La promoción cultural pareciera cosa sencilla o meramente burocrático, pero creo que no es así; es necesario una amplia cultura, una espectro de conocimientos y especializarse en alguna de las Bellas Artes y después demostrar capacidades para organizar esos mismo conocimientos y ponerlos al servicio de la comunidad donde uno se realiza.

Con esta nota informativa de mayo pasado recordamos al gran promotor cultural que comenzara en Aguascalientes y terminara siendo un hombre universal; Don Víctor Sandoval 

Víctor Sandoval  Homenaje al poeta y promotor cultural  Jesús Alejo

Los poetas que eligieron a Víctor Sandoval como ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde tienen un lugar dentro de las letras hispanoamericanas: Juan Gelman, Hugo Gutiérrez Vega, Eduardo Lizalde, Alí Chumacero, José Emilio Pacheco, Emmanuel Carballo y Carlos Monsiváis. “Un jurado de peso”, como lo definió David Eduardo Rivera, director del Instituto Zacatecano de Cultura, para otorgarle el reconocimiento a un poeta y promotor cultural que prácticamente no cuenta con galardones en su biografía, en gran parte porque “siempre ha sido reticente a ellos”, a decir de Alejandro Sandoval, hijo del poeta y también escritor. Para Luis Estrada, director del Seminario de Cultura Mexicana, la promoción cultural desarrollada en México pueda ejemplificarse en su persona y en su labor, al grado que mucho de lo que ahora se hace es el seguimiento de una forma que Víctor Sandoval encontró para hacer partícipe a un gran público de todos los beneficios de la cultura.       La tarea de promoción cultural de Sandoval tiene su culminación con la fundación de la Casa de Cultura de Aguascalientes, espacio que se repitió en otros estados del país, aun cuando la creación de premios literarios también forma parte de su legado. Alejandro Sandoval señaló que “es la primera vez que acepta recibir un premio, lo hizo porque el triángulo que forman Zacatecas, Aguascalientes y San Luis Potosí, el mismo de López Velarde, también está muy cercano a don Víctor.”Desde esa perspectiva, ya resultaba indispensable destacar la faceta de poeta, la cual había sido desplazada por su actividad como servidor público; una deuda que comienza a saldarse con la entrega del galardón literario más importante del gobierno de Zacatecas.      Al darse a conocer el reconocimiento a Víctor Sandoval, Saúl Juárez, ex director del INBA, resaltó la vigencia de sus formas de promover la cultura, aun cuando más allá de los resultados, lo que más le interesaba era hacer amigos y “ahora los tiene a lo largo y ancho del país”. Las Jornadas Lopezvelardeanas se desarrollarán del 14 al 20 de junio, con un programa que incluye presentaciones de libros, lecturas de poesía, conciertos y puestas en escena, siendo el 19 de junio el día más importante con la entrega del Premio Iberoamericano Ramón López Velarde —consistente en una medalla de plata zacatecana y un monto de 150 mil pesos—, de manos de la gobernadora de la entidad, Amalia García, y con palabras de Hugo Gutiérrez Vega.

Celaya: Natha Hi: Lugar de los mezquites

Celaya – Nat Tha Hi- El Mezquital

 

José Félix Zavala                           

Entre el olor a tamales del barrio del Zapote, el olor de panadería del barrio de San Juán; el tambor y el teponaxtle marcan el ritmo de la danza ritual, ejercida entre copal y ofrendas de cucharilla, por los habitantes del barrio de Tierras Negras y las voces  de los mayordomos  del barrio de San Antonio, convocando a los habitantes de este pueblo a la permanencia, por medio de las fiestas patronales. 

Los curtidores y talabarteros de la calle de Cañitos, juegan a la fatiga en el barrio de Santiago, recordando con nostalgia las proezas de este pueblo calificado de indómito. Los hilanderos del barrio de San Miguel  esperan el paso del tiempo, jugando a los colores, sacados de la grana y la cochinilla, mientras en Tierra Blanca, el barrio se vuelve de músicos, que dejando el pito y el tambor, ejecutan las nuevas formas de alabanza, mientras la cera se vuelve procesión y arte, en el barrio antiguo de la Resurrección. 

Así distribuidos en  Capullis, los Gumaraes, los Otomies, los Tarascos,  van dando forma a la ciudad de los mezquites, a la tierra llana, a Celaya, que por decisión de los invasores, nace un doce de octubre de 1570. 

Los bosques de fresnos, sabinos y pirules, van cediendo el paso, se van orillando, para que a los habitantes inmemoriales de esta tierra, levanten la Ciudad Sagrada, comenzando por el Convento Grande de San Francisco;  la Ciudad Española, Que. comienza a partir de las Casas Reales en Plaza de Armas; y una ciudad para la resistencia, desde el barrio del Zapote, es Nat Ha Hi, extendido a todos los barrios. 

Los nopales, el xoconoxtle, los quelites, el amaranto, la chía, los mezquites, los chayotes, los camotes, forman parte de este pueblo y lo heredan a su tiempo a  sus hijos los habitantes de esta ciudad.                         

Sus constructores ya lo fueron de la maravillosa Teotihuacán, Tula y Tenochtitlan, como nos cuentan sus libros que aun quedan, a pesar de la destrucción masiva de sus bibliotecas, ordenada por el invasor, como sucedió en Tlaltelolco o Texcoco. 

Es por eso que la hermosura de El Carmen, San Agustín o San Francisco, la Compañía, San Juan De Dios o el Beaterio, son orgullo y mirada permanente de los hijos de este pueblo, donde las fachadas y la escultura de cantera se vuelven vida y los edificios se levantan piedra a piedra. 

De las manos de los ahora llamados indios y de sus tierras brotan, para prosperidad de estos campos, entre azucenas, nardos, alcatraces, claveles y alhelíes. La sandia, los melones, los higos, los membrillos, los duraznos las nueces, más allá compiten: El maíz y el trigo; el chile y el pimiento; la vid y el maguey. 

Las haciendas enriquecidas de sus contornos, alimentan a las ciudades mineras: Guanajuato, Zacatecas y san Luis Potosí, mientras los creadores de la civilización, mesoamericana mueren por el Matlazahuatl. 

El pueblo de Celaya  se riega con las aguas de los ríos Apaseo y San Miguel, se rodea de los cerros de San Martín, Rincón de Tamayo, Ojo Seco y La Gavia.  

El Señor del Zapote, se esculpe con pasta de caña, al estilo de Tzintzuntzan y la Inmaculada Concepción, traída de España se viste de lujo, mientras sus habitantes esperan de Felipe IV les sea otorgado él titulo de Noble y Leal Ciudad, documento que llega un 20 de Octubre de 1655. 

A la ciudad levítica fueron llegando los frailes: Primero los doctrineros franciscanos, construyéndose la ciudadela, donde junto al Convento; la huerta, el noviciado y el colegio, se levantaron los templos de San Francisco, la Tercera Orden, la de Nuestra Señora del Pilar, la del Cordón, la Capilla  De los Dolores y los espacios abiertos para la expresión  inmemorial  del ritual de los habitantes inmemoriales de estas tierras, obligatoriamente vestidos ahora de manta blanca.  

Después en 1597, un 13 de Julio, llegan los frailes carmelitas, fundando su convento y templo, en lo que fueron las casas de Juan Castillo, Fray Sebastián de Hilaron, viene al frente de los conventuales; para 1609 llegan los agustinos, fundando también convento y templo, al frente de ellos está Fray Diego de Aguila, Para 1659 se levanta el templo de la cruz, ya destruido. 

Con la construcción de un templo dedicado a Nuestra Señora del Tránsito y un hospital de Curaciones, se establecen en 1623 los Juaninos; mientras que los Jesuitas, en 1719 fundan en Celaya, el templo y convento de la compañía de Jesús, ya destruido, traen consigo la enseñanza del cultivo de la vid. 

Se crea la casa para vírgenes pobres, para las nuevas vestales, al frente de este proyecto. Doña Petronila de Santana. Fundan el Beaterio de Jesús Nazareno en 1739.la

Más adelante por 1742 llegan los Mercedarios, precedidos por Fray Fernando Quiroz, levantando un templo. En los rumbos de Cíenega por la Alameda se erige el Santuario de la Virgen de Guadalupe en 1724 y más tardíamente en 1830, se construye el templo dedicado al Señor de la Piedad. 

Queda al paso del tiempo, de los artistas y de los constructores, edificada  una ciudad sagrada, con 20 templos y capillas, custodiando la religiosidad de esta ciudad y dejando atrás un calendario de fiestas rituales, con el olor a cultos inmemoriales, guardados fielmente por sus pobladores. 

El pueblo de San Miguel Octopan, cercano a Celaya, sigue siendo fiel guardián de la tradición mesomericana de la región, las aguas medicinales de Delicias, El Nacimiento y San Miguelito, son la recreación; La Alameda y  Plaza de Armas, sus paseos, mientras que la estación del ferrocarril es ya solo un recuerdo grato de una tradición. El paso del viajero, donde el dulce de leche de cabra, en cajetes, se vendía a los viandantes, envuelto en listones de colores. 

La cajeta como la conocemos, se comenzó a vender por 1860, en el mesón de Loa Arrieros, del Portal de Guadalupe, estaba fabricada por Pedro Figueroa y los cajetes por  Juan Cornejo. 

Dentro del contexto de construcciones religiosas realizadas por el arte y la cultura de los habitantes inmemoriales de la región de Celaya, esta la devoción a una imagen de la Purísima Concepción, asociada desde un principio al origen español de la ciudad y Que. fuera donada por uno de los fundadores españoles Marín de Ortega y su esposa.  

Cesáreo Munguía, canónigo de la Catedral de Querétaro en 1934, describe a la imagen venerada así: 

“Mide de la planta de los pies a la coronilla de la cabeza 1.25 Mts; su actitud es modesta y devota, con aire infantil, aunque majestuoso: El rostro corresponde a una jovencita de quince años; la mirada hacia abajo es apacible y encantadora; La boca risueña con expresión de bondad; La frente despejada; Las cejas, la nariz y la boca son perfectas, como lo es el óvalo de la cara. Es trigueña, viste de túnica y ceñidor y con un manto que cae detrás de ella. La cabellera de color castaño claro y suelta hasta los hombros, mantilla blanca de encaje” 

“Esta colocada sobre un mundo rodeado de nubes, entre las cuales destacan unos serafines, al frente una luna menguante y bajo el pie derecho una serpiente mordiendo una manzana, un angelito blandiendo un dardo, al lado izquierdo el sol, bajo las nubes un plinto de plata con una inscripción” 

Esta imagen ha sido retocada dos veces, después del incendio que sufriera el altar mayor de San Francisco, el 8 de Diciembre de 1904, por los escultores Diego Almaráz y Braulio Rodríguez, además de que hace algún tiempo le fue quitado el vestido que lleva la talla original. 

Así mismo el Convento Grande de San Francisco, con el Convento y su Colegio o Universidad Pontificia, los templos y las capillas anexas, además del panteón, la huerta, la enfermería y el noviciado, hicieron de ese lugar, una ciudadela de donde partió el desarrollo de todo tipo, a la Ciudad de Celaya, aun ahora manteniendo parte de esa monumentalidad y aspecto, aunque dejó de existir mucho de lo que ahí se había hecho y se añadió una plaza.  

Pedro González en su “Geografía local de Guanajuato” nos describe los edificios importantes en Celaya en 1903, sin contar los templos, dice “ hay una plaza de toros, hecha de adobe construida por Don Tiburcio Chimal, en el barrio de la Merced; Un mercado semicircular Que. Está en la plazuela del Carmen y el Que. A hora sé esta construyendo en la Plazuela de la Cruz, (mercado Morelos), el cuartel de policía frente a la Casa Municipal, donde están las oficinas públicas, el cuartel de la espalda de San Francisco, seis mesones o posadas para carruajes y peatones y el moderno, amplio y hermoso Hospital Municipal de la calle de Parra…”. 

Dentro de un informe rendido al Arzobispo de Morelia en 1904, sobre Celaya, le dicen al prelado: “Las dos más grandes vías férreas de la República, la del Central y la del Nacional, se cruzan en esta ciudad, poniéndolo en fácil comunicación con todas las ciudades principales del país; su importancia agrícola, comercial e industrial, el desarrollo de sus grandes empresas, debido en parte al cruzamiento de ferrocarriles, hacen que Celaya prospere con una rapidez que llama la atención a quienes nos visitan” 

Al principio del siglo, sobresale la cantidad de pequeños talleres de hilados, protegidos muy bien por Patricio Valencia y en 1825 se encuentra ya funcionando la fábrica de hilados y tejidos de Lucas Alamán; además de las fabricas de bonetería, cerillera, cigarrera, sombrererías, tenerías, jabones y aguardiente, entre muchas otras, dejando ver el camino de la industria de la región   

También es interesante recordar el reloj puesto en la torre del templo de San Francisco, un 25 de enero de 1910, comprado en la relojería La Esmeralda de la ciudad de México. El cronista describe el reloj así: “Mide tres metros, doce centímetros de longitud y corresponde al número de fabricación 12 bis. Esta maquinaria tiene escape especial de fuerza constante, lo Que. Asegura una marcha invariablemente exacta. La péndula compensadora es de tres varillas y con pirómetro indicando las variaciones del metal. El reloj está acabado con una repetición de bolsa y las paletas del áncora llevan piedras duras. Las carátulas miden un metro cincuenta centímetros y están hechas de cobre esmaltado”. 

Celaya entra a la modernidad del siglo XX, sucede a la ciudad levítica una nueva ciudad que la describe así el cronista: “  Tiene tres teatros, más de diez hoteles y casa de asistencia, cuatro establecimientos de baños con tina, tanque, regadera, turco y ruso; jardines y parques hermosos, calzadas y monumentos vistosos; una sucursal del Banco Agrícola y otra del Banco Nacional; Magníficas tiendas de ropa, calzado y abarrotes; Un mercado bien abastecido…”. 

Celaya no se entiende sin la sensibilidad de sus hacedores, los pueblos mesoamericanos, los otomìes y chichimecas, que pensando en la grandiosidad de su cultura, poco podían hacer para volver a su cultura y sus ritos, pero a mediados del siglo XVll y hasta nuestros días su arte dejado en esta ciudad enorgullece a propios y extraños. 

Son las muñecas de cartón, las monas, los caballitos y las máscaras. Los judas y las mojigangas, predecesoras de las grandes esculturas que adornan fachadas y torres de Celaya. Del carrizo y del cartón del modelado y del yeso han hecho de los mitotes, de las fiestas de Todosantos, de la fiesta del Corpus, de la semana santa, Que. Celaya sea visitado y admirado por el arte del “indio”,  vuelto juego.     

Los frailes carmelitas trajeron el agua a la ciudad en sus fuentes, Longinos Nuñez edificó el Puente de las Monas, como hiciera  poco antes Tres Guerras con el Puente de la Laja, obras de arte donde descansa la vista del celayense. 

Mientras Que. los tranvías tirados por mulas, que recorrieron por años la ciudad, del Jardín a la Estación. Los había de bancas movibles, para pasajeros, para pompas fúnebres o de carga. Recordar el primer sitio de coches de alquiler, las famosas Calandrias, saliendo de frente al templo de San Agustín. 

Esos fueron los pasos tímidos  hacia el progreso, dejando un grato recuerdo para los hijos de este pueblo, evocando el ayer, aumentado el amor por la matria, al conocer y reconocer en sus calles la historia y haciendo recobrar el habla a los edificios y calles con las que topamos. 

Cómo un mero ejemplo, tenemos el templo de San Francisco, siempre majestuoso, en forma de cruz latina, ocho bóvedas de arista, al centro y bajo el tambor cuatro pechinas, cúpula, catorce ventanales, barandales en todo el cornisamento del templo, coro con sillería, un órgano Walker. Once altares y junto a este templo su convento, El Convento Grande, y la Universidad Pontificia, donde sus Lectores comenzaron con la enseñanza de la gramática en un claustro de dos niveles, amplios corredores, elegante arcada, escalera monumental, una fuente cantarina, una magnífica sala De Profundis, El jardín de los Naranjos. Todo un orgullo celayense. 

Otro maravilloso ejemplo es el convento y el templo del Carmen, con sus antiguas capillas llamadas de San José de los Labradores o la de la Madre Santa Teresa o esa arraigada devoción al Señor de la Escalera o la escultura de San Plácido y las grandes esculturas celayenses a lo largo de la nave central del templo: El Apostolado, el Divino Preso, Angeles de adoración, y los santos patrones: San Elías, San Juan De La Cruz y Santa Teresa De Avila, además de las imágenes de la Virgen del Carmen, bellísimas. 

Ya nadie recuerda el día en Que. se inauguró el templo, con aquel paseo con el Santísimo en manos de Dean, seguido por los prelados, el clero y las autoridades, las gentes de los barrios, las cofradías.   

Pasearon por frente al Beaterio, la Parroquia, La tercera Orden, La Compañía, regresaron por la Plaza Mayor y la Calle Real, dando vuelta por la calle de San Francisco Antonio De Linares, dejando un sabor a fiesta inigualable. 

Celaya, donde el soldado de Hernán Cortés construyera su casa, Que. Después fuera de su hijo el Marques Francisco Frías Bocanegra, luego La casa del Diezmo, después el hotel Solís y posteriormente el Banco Agrícola. Hoy en día el Archivo Histórico Municipal y Centro Cultural. 

Celaya, juzgado de letras, curato, escuela para niños y niñas fundada por Emeteria Valencia. Celaya la del dulce envuelto en cajetes, papel de china y listones de colores. Celaya la de las muñecas de cartón. Celaya la de las pacharelas en Tierras Negras. Celaya la del Señor del Zapote, el Señor de la Piedad y la Virgen de la Inmaculada.   

                                                                            

     

En El Pueblito; Dos Santuarios

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En el Pueblito

 

Dos santuarios  

         La Tenanchita

 

                                     José Félix Zavala

 

Otontecutli preside en Tlachco. Desde hace más de mil quinientos años, la vida de este valle de Querétaro, donde los teotihuacanos primero y luego los toltecas dejaron sus huellas, los unos obsidianas y conchas marinas, los otros atlantes y chacmoles. 

Uehueteotl y Amatecutli, han cuidado de este lugar permanentemente y el hombre a cambio levantó un monte, con sus propias manos, para de allí alcanzar los nueve cielos y tener un altar donde ofrecer los frutos de la guerra. 

Los dioses  encargaron a Cihuacoatl, que permaneciera en silencio junto a su pueblo, mientras ellos se reunían a discutir la forma de resistir al nuevo dios venido de lejos, el monte levantado por los hombres del lugar, se llenó de follaje, tratando de pasar desapercibido. 

En el sitio donde se encuentra la gran pirámide o el llamado cerro pelón, el cerrito, existe un pueblo que antes de la invasión española se le nombraba Tlachco, luego se le llamó San Francisco Galileo y finalmente El Pueblito. 

Existe este lugar desde hace muchos años, antes de la llegada del invasor europeo y sobre sus habitantes, residentes inmemoriales del lugar,  ha recaído la responsabilidad de permanecer como pueblo y como cultura, pero sobre todo preservar La Costumbre, volcada principalmente en las fiestas de febrero, donde los tenanches festejan a la Virgen y los naturales las fiestas del Tascame. 

La cultura de Chupícuaro, por el año 300 a. C., la teotihuacana, hacia el año 300 d.C.,  la tolteca, hacia el año 850 d.C., y  la cultura Purépecha y Otomí, contemporánea  a la llegada de los invasores, le han dado a esta población una continuidad de habitación de cerca de los dos mil años. 

Han tenido estas culturas, como común denominador, la veneración por la figura femenina, cuyas deidades han jugado un papel predominante en los pueblos mesoamericanos. 

La pirámide que se encuentra allí levantada junto con la zona de la Negreta, formaron un cruce de caminos  de intercambio entre mesoamerica,  la gran chichimeca y el pacífico, creándose allí un centro ceremonial de gran esplendor, alrededor del los años 800 a 1100 d.C. y formado parte ya en el siglo XlV de la frontera entre el pueblo Azteca y el Puerépecha. 

“Ignórase la fecha de su fundación en tiempos de la gentilidad, solo consta que esta población ya existía cuando Querétaro fue conquistado en 1531, por los caciques, Don Fernando De Tapia y Don Nicolás De San Luis de Montañés y que era un pueblo tributario del imperio Azteca”. 

“A la parte norte y muy cerca de la población se yergue una pirámide monumental construída a mano por los idólatras aborígenes, a donde acudían a ofrecer sacrificios y a consultar sus oráculos”. 

Lo anterior lo dijo el canónigo Cesáreo Munguía, sobre El Pueblito y sus habitantes, añadiendo: “Son estos indígenas profundamente religiosos”. Su decir apoya lo que los antropólogos han encontrado sobre el comportamiento de los habitantes del lugar y la arqueología  ha encontrado en los vestigios encontrados en la zona.  

La pirámide monumental que allí se encuentra, demuestra la importancia del intercambio y el asiento de dominio que sobre una extensa zona de la región se daba, debido a su fértil valle y a la sustentada actividad económica y social. 

Esta pirámide tuvo dos èpocas de esplendor, una de ascendencia teotihuacana, por los siglos V, Vl, y Vll de la era cristiana y otra tolteca, por los siglos lX y X de la misma era. 

Este pueblo que durante la época pre hispánica se le conoció como Tlachco, durante la colonia su nombre fue el de San Francisco Galileo y desde 1830 se le conoce como El Pueblito. Aquí se da un fenómeno especial con el culto, que desde niño se aprende a dar muy devocionalmente a la Virgen de los naturales. 

Para esta población, el culto es de una importancia decisiva, alguien dijo “por Ti principalmente es por quien Querétaro vale algo en presencia de los demás pueblos”.   

La cumbre de este rito es en el mes de febrero, mas exactamente en el mes del calendario mesoamericano anthaxmé, son las fiestas del tascame y de Xocotl Uetzi, concordando, como fue la costumbre durante la conquista espiritual, con la pascua católica. 

“Los indígenas de San Francisco Galileo, permanecían fieles a sus creencias tradicionales, aún los que habían sido bautizados y asistían al catecismo, al santo sacrificio de la misa y otras prácticas cristianas. Subían a la pirámide, llamada el gran cue a adorar sus dioses. Esta mezcla de costumbres religiosas se hallaba fuertemente arraigada en la población…” 

“Los otomíes tenían tres sacerdotes, los cuales en algunos bosques espesos y desviados del pueblo, se juntaban de noche con sus discípulos y secuaces en tres jacales de paja o helechos, para celebrar las fiestas de los meses. Para estos días aderezaban las chozas, con juncia, ramos verdes, flores, ramilletes y esteras pintadas,  en medio ponían una mesilla que se cubría con paños de algodón, un bracero con brazas, dos vasos en que echaban su bebida, además incienso y el papel, hecho de esteras muy pintadas…”. Dice Esteban García. 

El fraile Franciscano Sebastián Gallegos, realizó en los albores del siglo XVll una imagen de la Purísima Concepción, en pasta de caña, al puro estilo tarasco de Pátzcuaro y la obsequió al cura de Querétaro Nicolás Zamora.  

Cuenta los que saben. “Había llegado ya en aquel año casi a lo sumo el desconsuelo de su cura, el venerable padre fray Nicolás Zamora por no encontrar el remedio eficaz a tan grave daño, cuando entró por la puerta el reverendo y virtuoso padre fray Sebastián Gallegos, hijo de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán y especialmente diestro en el arte de la escultura, con una imagen formada de su mano, de la Purísima Concepción de Nuestra Señora…”, cita de José Manuel Rodríguez, 1769. 

El fraile Hermenegildo Vilaplana nos  cuenta: “Que por los años de 1632 aún se hallaba aquel partido del Pueblito en tan infeliz estado, que permanecían inflexibles a sus idolatrías, manantial lastimoso de supersticiones y muladar abominable de ídolos. Frecuentísimas eran allí las congregaciones de los indios, en un cerrito fabricado a mano, que aún hoy en día se conserva, a consultar sus oráculos y a tributar incienso al demonio, conservando por este medio el tirano imperio del príncipe de las tinieblas y estorbando la dilatación del reino de Jesucristo…”. 

“Veía con tristeza que el Pueblito de San Francisco Galileo, tenía más de idólatra que de cristiano y con todo y su apostólico celo no había logrado mayor fruto en esos indómitos otomíes, pues sí es verdad que tenían una capilla levantada por los religiosos, en honor a su santo patriarca San Francisco de Asís, pero tenían también, de tiempo atrás, un montecillo con una cueva, único templo de los otomíes, centro de sus cultos idolátricos…”. Nos narra Jesús García. 

“… Convergían al gran cue, por una calzada que los comunicaba con otros centros de población…”. 

Para el año de 1632 el cura doctrinero de Querétaro colocó en las proximidades del gran cue la imagen de la Virgen  logrando con este acto “la conversión” al catolicismo de los indios de San Francisco Galileo y con la construcción de una ermita en el lugar y el asentamiento de personas alrededor de ella comienza el culto a la Virgen de los Naturales. 

El 18 de febrero de 1686 se funda la cofradía de indios, con la autorización del entonces Arzobispo de México Francisco de Aguiar y Seijas. Esta organización social implantada por los invasores les sirve a los indios para mantener cohesión y control sobre su cultura y permanencia. 

La imagen de la Virgen Madre, Cihuacoatl y el Tepostecatl, el hijo de una virgen, permanecieron al paso del gran cue, donde se levantó una ermita que durante 82 años estuvo en el lugar, esperando la sincretización o apropiación indígena de la imagen, su culto y su rito. 

En el año de 1714 fue trasladada a una ermita, levantada ex profeso en el panteón, donde duró 22 años a la veneración del pueblo, lugar escogido probablemente debido al gran culto mesoamericano a los antepasados y de gran ascendiente en la población y mientras se construía el templo, en el lugar donde se iniciara la veneración a la Virgen de los naturales. 

En el año de 1736 se inaugura el templo dedicado a la Virgen del Pueblito, en el mismo sitio de la primera ermita, gracias a la promesa realizada por  el coronel y alférez real Pedro De Urtiaga, de construirlo a su costa y realizado por su hijo, José De Urtiaga, trasladándose la imagen el 5 de febrero de ese año. 

“Los padres franciscanos aprovecharon esta oportunidad para tomar por completo control en el culto que se tributaba a la santísima señora, ya que los naturales tenían una gran injerencia en él, al considerar la imagen como algo propio”. 

“Para esto los frailes ofrecieron una réplica que fue aceptada con cierta resistencia, aunque posteriormente le tomaron un gran cariño”. 

Estas citas de Esteban López F.  Se unen  a los muchos testimonios que sobre los dos cultos o cultos paralelos, se han venido dando desde que los frailes tomaron control sobre la veneración a la Virgen del Pueblito, culto y control ampliados por el ejercido por la sociedad criolla de la ciudad de Querétaro. 

Los indios retomaron su costumbre y siguieron sus tradiciones teniendo como objeto de su devoción la nueva imagen, donde ellos pueden tener dominio, de tal suerte que permanece en la casa del presidente de la mayordomía de cada año, quien a su vez le improvisa una capilla en su domicilio y se preparan las fiestas que celebrarán durante el año. 

En la “Relación de Querétaro”, de Hernando de Vargas dice refiriéndose a los indios del Pueblito: “Otras de sus fiestas principales era el inicio del año, correspondiente al mes de febrero de nuestro calendario. Por último tenían una fiesta principal que se llamaba del Tascame o del Pan Blanco, era muy antigua y de gran solemnidad, todos ofrecían en esta fiesta a la madre de los dioses, el diezmo de los frutos que cosechaban…”. 

“Este duplicado es el que se conoce como la Virgen de los naturales o Virgen de la mayordomía o La Tenanchita (tenanche quiere decir en purépecha, servidora del pueblo). Es probable que en esta época se pueda considerar la formación de la corporación de la mayordomía”. 

“También por esta época (1732), la Virgen de la mayordomía comienza a recibir el culto de los naturales en forma independiente, con una mínima influencia de los padres franciscanos, por tanto, con una mezcla de muchas de sus antiguas costumbres”. 

Las citas anteriores que corresponden a Esteban López, han sido confirmadas por los indios del lugar, lamentándose de que a partir de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito en 1946, se admitió a la Corporación de la mayordomía a “gente de razón”, pero también señalan el triunfo obtenido, ya que la imagen ha recibido nuevamente  culto en la pirámide, después de trescientos años de no tenerlo a partir de 1939.   

El pueblo otomí, tenía varias fiestas principales, las fiestas ordinarias, eran cada veinte días, de acuerdo al calendario mesoamericano. Otra de sus fiestas importantes era la correspondiente al mes de febrero del calendario juliano y la del Tascame o fiesta del pan blanco, muy antigua y de gran solemnidad, dedicada a la Madre de los dioses o Madre Vieja. 

Las fiestas principales de los indios actuales del Pueblito, siguen siendo en el mes de febrero y tienen una gran solemnidad y trascendencia social. 

Los habitantes de Tlachco  o el Pueblito celebran la entrada de la primavera con toda la riqueza cultural de sus antepasados, es la fiesta de la madre Vieja.

 

Se inicia con la Velación, como toda fiesta importante entre el pueblo mesoamericano, es la noche de la purificación, donde las flores,  nube, hinojo, clavel y las velas,  más el sahumador, son los utensilios para “la limpia”. 

Se prepara una Paranda o mesa hexagonal, con figuras de azúcar y bulbos de orquídeas, simulando vasos de chocolate y rebanadas de fruta, melón, sandía, caña. Que. Será entregada a la mayordomía entrante. Este es uno de los momentos importantes de la celebración 

Existe dentro de las fiestas de febrero, una ceremonia llamada Tratoli, consistente en llamar a la puerta, tres veces, por parte del mayordomo saliente al mayordomo entrante, lo sahúma, mientras la banda de música toca y los cohetes, son lanzados al cielo. 

A la ceremonia de cambio de mayordomía se le conoce como La Remuda, donde se coloca sobre la cabeza de cada tenanche, un paliacate, un sombrero de azúcar y se le entrega un platón con figuras de dulce, son doce los tenanches que dejan el cargo y doce los que lo reciben. 

Para la preparación de la fiesta existe un día llamado “Paseo del buey”, donde dos bueyes adornados con verdura, zanahoria, coles, ajos, cebolla y tortillas de colores, es paseado por  el pueblo y después sacrificado para alimento de los festejados. 

Todas estas ceremonias narradas sucintamente, forman parte de otras muchas  ceremonias ya españolizadas o adheridas en los últimos tiempos, para celebrar las milenarias fiestas de febrero o del Pan Blanco o de la Madre de los dioses en el Pueblito. 

Ahora son dedicadas a la Virgen esculpida por un fraile franciscano y puesta en la pirámide por el cura de Querétaro y retomada como una devoción indígena sincrética, mientras los frailes crearon en la ciudad la devoción castellana u occidental de la misma imagen llamada cariñosamente, La Virgen Del Pueblito. 

Puede considerarse al Pueblito o Tlachco, como síntesis de las manifestaciones culturales de la región, desarrolladas por la población regional vinculados a los grupos naturales de América antes de la llegada de los invasores.

 

Todo aquel espacio sobre la tierra que había más allá de aquella provincia, estaba ocupada por los bárbaros otomíes y chichimecas, los cuales no tenían ocupación, ni obedecían soberano alguno. 

Natha Hi El Mezquital Celaya; su bibliografía

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El Mezquital – Celaya – Natha nahí

 

Bibliografía    

Historia de CelayaLuis Velasco Mendoza1947 

Imagen de CelayaAbigail Carreño1992 

La muy noble y leal ciudad de CelayaAnita Jaramillo1991 

Album conmemorativo de la coronaciónde Nuestra Señora de La Purísima Concepción de CelayaCesáreo Munguía1934 

Convento y templo de San FranciscoPrimer colegio universidadDe la Purísima Concepción de CelayaJorge Aguilar y Anita Jaramillo1992 

Nat Tha HiFulgencio Vargas 

Tesoro escondidoFray Agustín de la Madre de Dios. 

CelayaDavid Reinoso Beltrán     

Libro de las cosas memorables de este convento De carmelitas descalzos de esta ciudad de zelaiadesde el año de 1597 que ha que se fundó.Anónimo 

El Carmen de CelayaFray Pablo A Jiménez 

Archivo Histórico de Celaya

Archivo Histórico de León

Archivo Histórico de Guanajuato

Archivo Histórico de Querétaro

Archivo General de la Nación

Archivo del Museo nacional de Antropología

Biblioteca Nacional de México. U N A M  

Bibliografía de apoyo

  Historia de GuanajuatoFulgencio Vargas Nat Tha Hi – CelayaJosé Félix zavala1998 

La colonización y evangelización de Guanajuato

Wigberto Jimenez Moreno1944 geografía local de GuanajuatoPedro González1903 Efemérides IrapuatensesJ Jesús Félix magaña1970 Efemérides GuanajuatensesLucio Marmolejo Documentos para la historia de San Luis PotosíPrimo Feliciano Velázquez Relaciones geográficas del siglo XVlRené Acuña1982 Noticias de los chichimecas y justicia de la guerraQue. les han hecho los españolesGonzalo De Las casas La sociedad indígena en el centro y occidente de MéxicoPedro carrasco El pasado indígenaAlfredo López Austín La Guerra chichimecaPhillip Powell Los otomíes en el siglo XVlDavid Wight La conquista espiritual de MéxicoRobert Ricard1947 Los recolectores cazadores en el norte de MéxicoPaul Kirschoff Chichimecas en el norte de la Nueva EspañaJoaquín Meade Tira de la peregrinaciónEd. S H C P 1966 

Cronistas religiosos

Crónica hospitalaria y resumen historial de la sagrada religión del glorioso patriarca san Juan De Dios.Juan Santos    Crónica de la provincia de nuestra Señora de la Merced, redención de cautivos en la Nueva España.Francisco Pareja Crónicas del Carmen, reforma de los descalzos de Nuestra Señora del CarmenLuis de Santa Teresa Historia de la Compañía de Jesús en el Nueva España.Francisco Javier Alegre Crónica de la provincia de los santos apóstoles San Pedro y San Pablo de Michoacán de la regular observancia de N P  San Francisco.Pablo Beumont1873 Crónica de la provincia franciscana de MichoacánIsidro Félix De Espinosa1945 ed. Crónica de N S P san Francisco provincia de San Pedro y San PabloAlonso De LarreaEd. 1882 Historia de la provincia de San Nicolás Tolentino de Michoacán orden de N P San Agustín

Diego De Basalenque

Ed. 1886 Crónica seráfica y apostólica del Colegio de Propaganda Fide de la Santa Cruz de los MilagrosDomingo de Arricivita1792 crónica de la provincia de N P San Francisco de ZacatecasJosé De Arlegui1737  

Provincia de los gloriosos apóstoles San Pedro y San Pablo de Michoacán.

 Ed. lV centenario1965

 

Descripción de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán en las indias de la Nueva España. Siglo XVl

Diego Muñoz

 

 

Lecturas para interpretación

 Para entender la historia e interpretar los acontecimientos sucedidos en América después de la invasión española o de occidente es necesario leer y releer los textos y la obra en general de los siguientes autores: Luis Villoro, Guillermo Bonfil Batalla, Miguel León Portilla, Wigberto Jiménez Moreno, Luis González y González, Rodolfo Staveahgen, Slvio Zavala, Jan De Vos, Edmundo O´Gorman.  

Fray Bernardino de Sahagún, Fray Toribio De Benavente “Motolinía”, Bartolomé De Las Casas, Bernal Díaz del Castillo, Hernán Cortes,

 

Coyatomoc, la tierra de Tarumba

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Coyatocmoc, la tierra de Tarumba

José Félix Zavala 

“Quiero quemar en tus altaresEstoraque en astillasQuiero aspirar el aroma del chucamé floridoQuiero saborear el jucané de hierba santaY el sispolá de los zoques. 

Roberto Chanona 

Dice el poeta desde el barrio del Jocotal, mientras te repartes tú Coyatocmoc, en capillas, barrios y fiesta.  Olor y  sabor del jocote curtido, la mistela y el tamalito de milpa nacapitú y de puctzatzé, lo mismo que a los pumpos de la marimba. Te distinguen. Siempre estas vestida de juncia y somés. 

Cada día suenan menos por tus calles “El Rascapetate” y “Noche de Cerro Hueco”, a medio día se extraña en las gargantas los tragos de pozol de cacao, en jícara achiotada, los mordiscos de jucané en tus mercados. 

Coyatocmoc, mi Tuxtlán, te distribuyes en barrios como el Calvario, San Francisco, San Roque, Los Milagros, San Jacinto, San Pascualito, Juy Juy, El Cerrito, El Jocotal, Colón, El Posito y Barrio Nuevo. 

Son tus guardianes La Casa de La Luna –Copoya- y el Cerro de Las Once Estrellas –El Matumactzá-. 

Acuérdate Coyatomoc de tus primeros hombres llegados bordeando el río Quishimbac – Los Sabinos- volviendo tus tierras de algodón y grana. Regresaron río abajo, por el Río Grande, con tus frutos, hasta el Golfo. Eran el algodón vuelto huipil y la cochinilla color. 

Coyatocomoc, eres toda zoque, “…gente muy noble y de muy honrados señores, de muy buen orden y concierto y policía…” Así lo dijeron de ti los frailes: Tomás Casillas, Alonso de Villalba, Tomás Gage, Alonso Ponce, al caminar entre los tuyos. 

Llegó el siglo XVl, con él los invasores españoles -1524- ya entonces eras tributaria de los Chiapas y los Mexicas -1462-. A tu linaje lo obligaron a congregarse en barrios, en ellos nacieron las capillas y los patronos, como San Roque, Santo Domingo,  San Miguel, San Jacinto y la de la iglesia principal –San Marcos-.  

Te cambiaron tu nombre, te llenaste de fiestas y cumplimientos todo el año. Escondiste tus dioses para festejarlos a escondidas, con música de jarana y danzas. Allí estaban las vestales trenzadas con listones que bailan incansables. 

Eres cálida y fértil para tus moradores. Te entregas dos veces al año. Alguien dijo de tus hombres: “…los indios zoques hacen ventaja a todas las demás tierras…” 

“…la gente de ese país es aguda, ingeniosa y de cuerpos bien formados…” –dijo Desideré Cherney. Pero Orgullosos de su pasado  “… desdichado quién pretenda burlarse de ese vizarro espectáculo, pues solo una sonrisa podría herir la celosa susceptibilidad y costarle muy caro el risueño…” 

Entre el Jobo y Copoya, entre Cerro Hueco y Matumactzá esta Coyatomoc –Tuxtlán- ciudad jardín, más que jardín fulgor, más que poblado ambiente. Flor de Zospó, flor de Candocs, flor de Siquité, hoja de Cupapé.  

Sesto 

…Ayer las chozas limpias y honorables

Las puertas entreabiertas

Confiables… 

Tu nombre Coyatocmoc me suena a viejo

Porque tú eres veloz como el conejo 

Cuando llega la fiesta y se incendia la flor del sospó

Danzas entonces

Eres pueblo y marimba 

Mellanes 

Tus hijos estuvieron lejos de conformar un pueblo sumiso. Reorganizar su poder dispersado por los invasores españoles para enfrentarse a la nueva situación colonial. Mantuvieron como objetivo la conservación de su identidad. Así nacieron los priostes y mayordomos, los cargos, quedando estos en medio de la comunidad y el nuevo poder colonizante. 

El lamento no es el dolorEl canto no es el pájaroEl libro no soy yo, ni es mi hijoEl libro es solo el tiempoUn tiempo míoEntre todos los tiempos 

Jaime Sabines 

La tierra Zoque está extendida desde el Este del Río Grijalva y la sierra de Pantepec hasta Oaxaca, Veracruz y Tabasco, a base de un poder personificado, territorial, político e impositivo. 

  Fábregas Puig 

A Ella perteneces tú Coyatocmoc, Tulum, Tuxtlán, Tuxtla. Eres antigua, precolombina, pero también, para desgracia colonial. Sabemos que existías aunque tus detractores querían ignorarlo. Tuviste un carácter bien definido, de época. 

TarumbaVoy a donde vasDe donde vienes, vengo 

Tarumba, parece que va llover 

Te distinguía el ábside en la fachada del templo de San Marcos, tu patrono sustituto, tan igual al la iglesia Grande de Chiapa, había en tus calles portones tachonados con clavos de bronce, parteluces de madera labrada, puertas en ángulo en tus esquinas, rejas torneadas de madera en tus ventanas, viejos puentes en los ríos de San Roque y El Sabinal, casas solariegas. 

Dejas de ver mujer cuatro díasPorque te gusta desearTe gusta quemarte y revivirte  

Hace menos de treinta años que esto ya no se ve. Los viejos recuerdan los llmadores de bronce de las puertas del Casino. 

El cojo le dice al idiota: Te alcancéEl boticario llora por enfermedadesYo los miro a todos desde la puerta de mi casa 

Tuviste una traza como toda ciudad colonial. Casas Reales, Parroquia, Una Fuente surtidora de agua monumental. Llevaste rango de Alcaldía Mayor y a orillas del río Sabinal se ven pinturas rupestres  que hablan de la expresión de un pueblo. 

Solo tu me gustas TarumbaQue quieres café y que llueva

Algo te tiene que decir el nombre de Juan de Oliver, tu primer Alcalde mayor, nombrado por Pedro Salazar, Presidente de la Audiencia de Guatemala en 1769 y ratificado por El Consejo de indias en 1770, con un sueldo de mil pesos anuales, administraba los partidos de Chiapa, de los zoques, además de los pueblos de Ixtapa, Soyaló y San Gabriel. 

Tarumba ¿En dónde estás?Podrías ser mi hermano o yo mismoO el nieto de alguien que no existió nunca 

Eres prospera, dabas en abundancia grana, cacao y achiote y sobre tus calles pasaron los frailes fundadores de los conventos dominicos de Tecpatan, Chiapa, y Ciudad Real, a fin de creerse buenos. 

Quién sabe en que rincónA que horas pensasteQue la vida era maravillosa 

Habías escondido a Chinax  -El Dios Murciélago-  para festejarlo en abril de acuerdo con el nuevo calendario. Ahora lo llaman San Marcos. 

Miras pasar a los amantes separadosA los sabios del odioA los dueños de la soledad 

Hay fechas que se marcan para recordarse, estas son el año 1813 cuando te nombraron Villa, 1829, ciudad en 1848 Tuxtla Gutiérrez en 1893 cuado te convertiste en la capital de Las Chiapas y El Soconusco.  

Estoy perdido y quebradoY no tengo nada ni a nadie 

No puedo hablar, ni sirve  

N.B. Coyatomoc forma parte del libro “La Costumbre” de mi autoría y que fuera presentado por el Instituto de Cultura de Chiapas, en el auditorio del Museo  del INAH, en compañía de Miguel Alvarez Del Toro. Los miembros del la Asociación de poetas Chiapanecos, Eliseo Mellanes Cronista de Tuxtla Gutiérrez, la marimba “Claro de Luna y el Ballet de la U A CH en febrero de 1991. 

J F Z 

Culto indígena a la Virgen del Pueblito

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El Culto Indígena en el mes de febrero

a La Virgen de Pueblito

José Félix Zavala  

Otontecutli, preside en Tlachco. Desde hace más de dos mil  años, la vida de este valle de Querétaro, donde los de Chupícuaro, después los teotihuacanos  y luego los toltecas, dejaron su civilización, en el centro ceremonial, conocido como El Cerrito, la gran pirámide, donde abundaron las estelas, las cornisas, las esculturas, la obsidiana, las conchas marinas,  los atlantes y los chacmooles. 

Huehueteotl y Amatecutli, Dios Padre y Madre, han cuidado de este lugar permanentemente y los hombres a cambio levantaron un alteptl, con sus propias manos, para de allí alcanzar los nueve cielos y tener un altar donde ofrecer los frutos de la tierra y de la guerra. 

Los dioses  encargaron a Cihuacóatl, la madre, que permaneciera en silencio junto a su pueblo, mientras ellos se reunían a discutir la forma de resistir al nuevo dios venido de lejos, el monte levantado por los hombres del lugar, se llenó de follaje, tratando de pasar inadvertido. 

En el sitio donde se encuentra la gran pirámide o el llamado Cerro Pelón, El Cerrito, existe un pueblo que antes de la invasión española se le nombraba Tlachco, luego se le llama, San Francisco Galileo y finalmente El Pueblito. 

Antes de la llegada del invasor europeo, durante la era post-clásica mesoamericana, ya recaía sobre sus habitantes, residentes inmemoriales del lugar la responsabilidad de permanecer como pueblo y como cultura. 

 Después de la invasión y hasta la fecha sigue siendo importante para sus habitantes originales, preservar las tradiciones, como son las fiestas de febrero, con los homenajes a la Tenanchita y las fiestas del Tascame o del pan blanco. 

La cultura de Chupícuaro, por el año 400 a. C., la teotihuacana, hacia el año 300 al 900 d.C.,  la tolteca, 850 al 1200 d.C., y  las culturas Purépecha y Otomí, contemporáneas  a la llegada de los invasores, le han dado a El Pueblito una continuidad de habitación de más de  dos mil años. 

Han tenido estas culturas, como común denominador, la veneración por la figura femenina, cuya deidad ha jugado un papel predominante en los pueblos mesoamericanos. 

La pirámide  allí  levantada, cercana a  la zona arqueológica de la Negreta, formaron un cruce de caminos, de intercambio entre Mesoamérica,  la Gran Chichimeca y la zona del Pacífico, creándose en este lugar un centro ceremonial de gran esplendor, alrededor del los años 800 a 1100 d.C. y que se encontraba en el siglo XlV en la frontera entre el pueblo azteca y el Purépecha. 

“Ignórase la fecha de su fundación en tiempos de la gentilidad, solo consta que esta población ya existía cuando Querétaro fue conquistado en 1531, por los caciques, Don Fernando De Tapia y Don Nicolás De San Luís de Montañés y que era un pueblo tributario del imperio Azteca”. Dicen. 

“A la parte norte y muy cerca de la población se yergue una pirámide monumental construida a mano por los idólatras aborígenes, a donde acudían a ofrecer sacrificios y a consultar sus oráculos”.  

Lo anterior lo dijo el canónigo Cesáreo Munguía, sobre El Pueblito y sus habitantes, añadiendo: “Son estos indígenas, profundamente religiosos”. Su decir apoya lo que los antropólogos han encontrado sobre el comportamiento de los habitantes del lugar y los arqueólogos  han descubierto vestigios monumentales de la zona.  

La pirámide monumental que allí se encuentra, muestra la importancia del territorio, y el asiento de dominio que sobre una extensa zona de la región se daba, debido a su fértil valle y a la sustentada actividad económica y social. 

Esta pirámide tuvo, cuatro etapas constructivas, la época de Chupícuaro, la teotihuacana, la tolteca y la chichimeca y dos épocas de esplendor, una de ascendencia teotihuacana, por los siglos V, Vl, y Vll de la era cristiana y otra tolteca, por los siglos lX y X de la misma era. 

Este pueblo que durante la época prehispánica se le conoció como Tlachco, durante la colonia su nombre fue el de San Francisco Galileo y desde 1830 se le conoce como El Pueblito. 

Aquí se da un fenómeno especial con el culto o la religiosidad,  desde niño se aprende a conservar  “la costumbre” rendir culto muy devocionalmente a la Virgen de los Naturales. 

Para esta población, el culto es de importancia decisiva, alguien dijo “por Ti principalmente es por quien Querétaro vale algo en presencia de los demás pueblos”.   

La cumbre y celebración de este rito es en el mes de febrero, coincidiendo esta fecha con el mes del calendario mesoamericano anthaxmé, en el que se celebran son las fiestas del tascame y de Xocotl Uetzi, tratando de acercarse a la pascua católica, como fue la costumbre durante “la conquista espiritual”. 

“Los indígenas de San Francisco Galileo, permanecían fieles a sus creencias tradicionales, aún los que habían sido bautizados y asistían al catecismo, al santo sacrificio de la misa y otras prácticas cristianas. Subían a la pirámide, llamada el gran Cue a adorar a sus dioses. Esta mezcla de costumbres religiosas se hallaba fuertemente arraigada en la población…” 

“Los otomíes tenían tres sacerdotes, los cuales en algunos bosques espesos y desviados del pueblo, se juntaban de noche con sus discípulos y secuaces en tres jacales de paja o helechos, para celebrar las fiestas de los meses. Para estos días aderezaban las chozas, con juncia, ramos verdes, flores, ramilletes y esteras pintadas,  en medio ponían una mesilla que se cubría con paños de algodón, un bracero con brazas, dos vasos en que echaban su bebida, además incienso y el papel, hecho de esteras muy pintadas…”. Dice Esteban García. 

Fray Sebastián Gallegos, realizó en los albores del siglo XVll una imagen de la Purísima Concepción, en pasta de caña, al puro estilo tarasco de Pátzcuaro y la obsequió al cura de Querétaro, fray Nicolás Zamora.  

Cuentan los que saben: “Había llegado ya en aquel año casi a lo sumo el desconsuelo de su cura, el venerable padre fray Nicolás Zamora por no encontrar el remedio eficaz a tan grave daño, cuando entró por la puerta el reverendo y virtuoso padre fray Sebastián Gallegos, hijo de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán y especialmente diestro en el arte de la escultura, con una imagen formada de su mano, de la Purísima Concepción de Nuestra Señora…”, cita de José Manuel Rodríguez, 1769. 

Fray Hermenegildo Vilaplana nos  cuenta: “Que por los años de 1632 aún se hallaba aquel partido del Pueblito en tan infeliz estado, que permanecían inflexibles a sus idolatrías, manantial lastimoso de supersticiones y muladar abominable de ídolos. Frecuentísimas eran allí las congregaciones de los indios, en un cerrito fabricado a mano, que aún hoy en día se conserva, a consultar sus oráculos y a tributar incienso al demonio, conservando por este medio el tirano imperio del príncipe de las tinieblas y estorbando la dilatación del reino de Jesucristo…”. 

“Veía con tristeza que El Pueblito de San Francisco Galileo, tenía más de idólatra que de cristiano y con todo y su apostólico celo no había logrado mayor fruto en esos indómitos otomíes, pues sí es verdad que tenían una capilla levantada por los religiosos, en honor a su santo patriarca San Francisco de Asís, pero tenían también, de tiempo atrás, un montecillo con una cueva, único templo de los otomíes, centro de sus cultos idolátricos…”. Nos narra Jesús García. 

“… Convergían al gran cue, por una calzada que los comunicaba con otros centros de población…”. 

“A este Santuario regional, la pirámide, acudían señores y caciques a legitimar su poder. 

Los Otomíes y Tarascos llegaron los primeros con Conín y los segundos con el conquistador Hernán Pérez de Bocanegra. 

El Fraile Capuchino Francisco de Ajofrín en su visita a esta ciudad en 1764 señala la veneración que los naturales tiene a un ídolo en El Cerrito. Dibuja a pluma y tinta esta pirámide. 

Hacia 1777 por órdenes del entonces cura de Querétaro, esta pirámide sufre una excavación, de la que da testimonio el fraile  franciscano Fray Agustín Morfi, señalando una serie de piezas escultóricas muy hermosas que fueron enviadas al arzobispado de México y el acompañante del fraile Morfi, el ingeniero Carlos Duparquet, dibuja la pirámide y algunas de las esculturas encontradas. 

La pirámide tiene cuatro reconstrucciones y hasta la fecha se han descubierto, un altar llamados de los cráneos, una plaza llamada de Las esculturas, otra plaza llamada de La Danza, una plataforma hacia el oriente, enterramientos, cornisas, atlantes y muchas otras obras de arte, como almenas en forma de caracol, flechas cruzadas, motivos florales, frisos y enmarcamientos, que formaron parte de este centro ceremonial.   

Para el año de 1632 el cura doctrinero de Querétaro, Fray Nicolás Zamora, colocó en las proximidades del gran cue, la imagen de la Virgen, obsequio del fraile escultor Sebastián Gallegos,  logrando con este acto “la conversión” al catolicismo de los indios de San Francisco Galileo. 

Con la construcción de una ermita en las cercanías del centro ceremonial prehispánico, Cerro Pelón y el asentamiento de población alrededor de ella, se da comienzo el culto a La Virgen de los Naturales. 

El 18 de febrero de 1686, se funda la cofradía de indios, con la autorización del entonces Arzobispo de México, Francisco de Aguíar y Seijas. 

Esta organización social creada e ideada por los invasores españoles, les sirve a los indios para mantener cohesión y control sobre su cultura y permanencia. 

La imagen de la Virgen Madre, Cihuacóatl y el Tepostécatl, el hijo de una virgen, coherente con su cosmogonía, permanecieron al paso del gran cue, donde se levantó una ermita, que durante 82 años estuvo en ese mismo lugar, dándose entre tanto la sincretización o apropiación indígena de la imagen, su culto y su rito. 

En el año de 1714 fue trasladada a una ermita, levantada ex profeso en el panteón, donde duró 22 años expuesta a la veneración del pueblo, lugar escogido probablemente debido al gran culto mesoamericano a los antepasados y de gran ascendiente en la población natural, mientras se construía un templo, en el lugar donde se iniciara la veneración a la Virgen de los Naturales o del Pueblito. 

En el año de 1736, se inaugura el templo dedicado a la Virgen del Pueblito, en el mismo sitio de la primera ermita, en las cercanías de la pirámide tolteca, gracias a la promesa realizada por  el coronel y alférez real Pedro De Urtiaga, de construirlo a su costa y realizado por su hijo, José De Urtiaga, trasladándose la imagen a su santuario el 5 de febrero de ese año. 

“Los padres franciscanos aprovecharon esta oportunidad para tomar por completo control en el culto que se tributaba a la santísima señora, ya que los naturales tenían una gran injerencia en él, al considerar la imagen como algo propio”. 

“Para esto los frailes ofrecieron una réplica que fue aceptada con cierta resistencia, aunque posteriormente le tomaron un gran cariño”. 

Estas citas de Esteban López,  se unen  a los muchos testimonios que sobre los dos cultos o cultos paralelos, se han venido dando desde que los frailes tomaron control sobre la imagen de la Virgen del Pueblito, culto y control ampliados, por  la sociedad criolla y mestiza de la ciudad de Querétaro. 

Los indios retomaron “su costumbre” y siguieron sus tradiciones teniendo como objeto de su devoción “la nueva imagen”, donde ellos pudieran tener dominio, de tal suerte que permanece, la Virgen de los Naturales, en la casa del presidente de la mayordomía en turno, quien a su vez le improvisa una capilla en su domicilio y se preparan las fiestas que celebrarán durante el año. 

En la “Relación de Querétaro”, de Hernando de Vargas dice refiriéndose a los indios del Pueblito: “Otras de sus fiestas principales, era al inicio del año (mesoamericano), correspondiente al mes de febrero del calendario juliano. 

Por último tenían una fiesta principal que se llamaba del Tascame o del Pan Blanco, era muy antigua y de gran solemnidad, todos ofrecían en esta fiesta a la madre de los dioses, el diezmo de los frutos que cosechaban…”. 

Este duplicado de la imagen de La Virgen del Pueblito, es el que se conoce como la Virgen de los Naturales o Virgen de la Mayordomía o La Tenanchita (Tenanche, quiere decir en purépecha, servidora del pueblo). 

Es probable que en esta época se pueda considerar la formación de La Corporación de la Mayordomía”. 

“También por esta época (1732), la Virgen de la Mayordomía comienza a recibir el culto de los naturales en forma independiente, con una mínima influencia de los padres franciscanos, por tanto, con una mezcla de muchas de sus antiguas costumbres”. 

Las citas anteriores que corresponden a Esteban López, han sido confirmadas por los indios del lugar, lamentándose de que a partir de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito en 1946, se admitió a la Corporación de la mayordomía a “gente de razón”, pero también señalan el triunfo obtenido, ya que la imagen ha recibido nuevamente  culto en la pirámide, después de trescientos años de no tenerlo a partir de 1939.   

El pueblo otomí, tenía varias fiestas principales, las fiestas ordinarias, eran cada veinte días, de acuerdo al calendario mesoamericano. Otra de sus fiestas importantes era la correspondiente al mes de febrero del calendario juliano y la del Tascame o fiesta del pan blanco, muy antigua y de gran solemnidad, dedicada a la Madre de los dioses o Madre Vieja. 

Las fiestas principales de los indios actuales del Pueblito, siguen siendo en el mes de febrero y tienen una gran solemnidad y trascendencia social. 

Los habitantes de Tlachco  o el Pueblito celebran la entrada de la primavera con toda la riqueza cultural de sus antepasados, es la fiesta de la Madre Vieja. 

En la actualidad, La Virgen del Pueblito, tiene  tres celebraciones; la más antigua y autóctona, es la que culmina el domingo llamado de carnaval; la litúrgica, que se realiza el sábado anterior al cuarto domingo de pascua y el 17 de octubre por el aniversario de su coronación pontificia, nos dice el fraile Eulalio Hernández en su “Síntesis histórica…”.  

 

La Fiesta 

Se inicia con la Velación, como toda fiesta importante entre el pueblo mesoamericano, es la noche de la purificación, donde las flores,  nube, hinojo, clavel y las velas,  más el sahumador, son los utensilios para “la limpia”. 

Se prepara una Paranda o mesa hexagonal, con figuras de azúcar y bulbos de orquídeas, simulando vasos de chocolate y rebanadas de fruta, melón, sandía, caña, que será entregada a la mayordomía entrante. Este es uno de los momentos importantes de la celebración. 

En las fiestas de febrero existe una ceremonia llamada Tratoli, consistente en llamar a la puerta, tres veces, por parte del mayordomo saliente al mayordomo entrante, lo sahúma, mientras la banda de música toca y los cohetes son lanzados al cielo. 

A la ceremonia de cambio de mayordomía se le conoce como La Remuda, donde se coloca sobre la cabeza de cada tenanche, un paliacate, un sombrero de azúcar y se le entrega un platón con figuras de dulce, son doce los tenanches que dejan el cargo y doce los que lo reciben. 

Para la preparación de la fiesta existe un día llamado “Paseo del buey”, donde dos bueyes adornados con verdura, zanahoria, coles, ajos, cebolla y tortillas de colores, son paseados por  el pueblo y después sacrificados para alimento de los festejados. 

Todas estas ceremonias narradas sucintamente, forman parte de otras muchas  ceremonias ya españolizadas o adheridas en los últimos tiempos, para celebrar las milenarias fiestas de febrero o del Pan Blanco o de la Madre de los dioses en el Pueblito. 

Estas fiestas ahora son dedicadas a la Virgen esculpida por un fraile franciscano y puesta en la pirámide por el cura de Querétaro y retomada como una devoción indígena sincrética, mientras los frailes propagaron en la ciudad la devoción castellana u occidental de la misma imagen llamada cariñosamente, La Virgen Del Pueblito. 

Pueden considerarse a las fiestas de El Pueblito o Tlachco, como síntesis de las manifestaciones culturales de la región, desarrolladas por la población local o grupos naturales de América.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Querétaro Visto por sus visitantes

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Querétaro Visto Por Sus Visitantes

 José Félix Zavala

“…Querétaro es una ínsula extraña, donde sus silenciosos habitantes han levantado una muralla impenetrable que conserva sus costumbres… está dividida en dos bandas populosas, en donde el tañido salido de las torres congrega a los fieles en torno a los Cristos trágicos que dan protección…” se dijo de la Ciudad en 1922. 

“…Querétaro desde la Cuesta China, se ve de improviso, dando principio al Bajío; San Francisquito emerge entre los organales, mientras parecen afiladas las chimeneas de San José De La Montaña y San Antonio, el Cerro de Pathé está lleno de garambullos, los caminos a San Pablo, Tlacote, La Cañada y Huimilpan la recortan…” se dijo de la ciudad en 1943.

Muchos y muy importantes han sido los visitantes que a través de los siglos han estado en Querétaro, todos narran lo mismo, sólo que a los lectores de estos tiempos, nos extrañan las descripciones que en algunos párrafos no coinciden con nuestra experiencia, parece que mucho ha cambiado, al mismo tiempo que mucho permanece. 

“…es Querétaro hermosa,  opulenta y amena, háyase situada a la falda de una loma que se nombra de la Santa Cruz, donde está fundado el Colegio de los padres Crucíferos, la desigualdad del terreno en declive no permite que las calles sean perfectamente delineadas. La  banda del norte esta defendida por un cerro muy elevado y en sus profundidades hay un valle extendido y capaz, que llaman la Cañada...” lo dijo en el siglo XVll Francisco de Ajofrín. 

En el siglo XVlll se dijo esto: “…Es ciudad amenísima,  fértil y abundante en todo tipo de frutas y hortalizas, antigua frontera inexpugnable de nación Chichimeca…”. 

Juan Agustín Morfi dijo de Querétaro en el siglo XVlll: “…las casas de cabildo son nuevas y altas, las demás son la mayor parte entrelazadas y de adobe aunque ya hay alguna de cal y canto, el río que divide a las dos parroquias es de poco caudal, se pasa por el puente de piedra, se hace aquí un razonable comercio por los mercaderes que de los lugares interiores vienen a hacer sus compras de géneros…”. 

Falta por ahora que los nuevos cronistas y visitantes vayan dejando su huella definiendo el gran rescate patrimonial que en Querétaro se está dando, revitalizando la traza urbana, comenzando desde la Plaza de Arriba, hasta el antiguo Obispado, recobrando el dominio el paseante sobre los carros y dejando al descubierto, aquel Querétaro descrito por tantos cronistas y durante varios siglos. 

“…Querétaro es una ciudad grande y bien construida, al recorrerla a pié, vimos muchos edificios públicos y privados muy hermosos, un número superfluo de templos y conventos. Los indios y el pueblo bajo usa pantalones de cuero sujetos en la rodilla y una chamarra de cuero, también observé que las aceras son de laja…” lo dijo  J. R. Poinsett en 1822. 

“no hay vecino que no sea creador y señor de muy grandes haciendas, que según parece, haciendo la cuenta mayor es mas de un millón el ganado menor que tiene aquella república, de trato ordinario con que se ha enriquecido con grande opulencia, su concurso es numeroso, su comercio asentado, por estar en medio de México y las minas de San Luís Potosí, Zacatecas y Guanajuato…”. 

“…Querétaro situado en una pequeña cuesta, dividida mitad arriba y mitad abajo rodeado de huertas y labores, sólo su fertilidad puede sustentar tan numerosa población…” dijo el gran cronista franciscano Isidro Félix De Espinosa.  

Querétaro fue centro industrial al principio del siglo XlX, antes de su gran silencio de más de 150 años, había en la ciudad en ese entonces más de 32 obrajes y trapiches, mil telares donde se hacían ponchos y sarapes, sombreros y artículos de piel, lo mismo que un gran centro comercial, por su cruce de caminos de tierra adentro.  

“…el camino de Querétaro que llaman garganta de tierra adentro, pasa por Cuautitlán Huehuetoca y el Puerto de Reyes,  transponiendo colinas,  ochenta metros más altas que el  centro de la ciudad de México…” dijo Humbolt. 

“…en otro tiempo Querétaro con sus batanes, con sus sarapes, con sus fábricas de sombreros,  despertaba al ruido de sus mil talleres y tenía ese aire de fiesta, esa respiración enérgica del pueblo que vive del trabajo…” lo dijo Guillermo Prieto en su estancia en el estado.  

Diría Alfonso De La Rea en el siglo XVlll: “…el trato con que se enriquece y autoriza su república, es el más generoso que se reconoce en el reino…” Es el siglo de oro para Querétaro, por su prosperidad y sus hombres ilustres. 

“…no se ve patio alguno que no esté poblado  de macetas, que si la vistosa hermosura de claveles, paños de holanda, flores de china, romero, tomillo, Artemisa y además florida variedad alegran y divierten los ojos a los que pasean por sus calles…” dice Navarrete. 

“…nace Querétaro para la diversión, porque no hay  convento que no sea un paraíso, casa que no sea un jardín, barrio que no sea una primavera, ni salida por rumbo alguno que no sea una deliciosa amenidad…”.  

“… al ver solo las azoteas de las casas,  empinarse sobre los árboles y las flores,  imagina la fantasía que lo enmarañado y tupido de la arboleda es ondeado mar de verdes esmeraldas,  que mantienen sobre su enhojada espalda una grande flota de navíos…” sigue diciendo Navarrete. 

“… Querétaro creció hacia el poniente, donde se levantaba la fábrica real de tabaco. Denominaban los criollos y siempre se ha mantenido en su carácter de centro de concertación y distribución de comunicaciones”. Un 7 de abril de l934 se reglamenta la conservación y protección de tantas obras urbanas como se habían construido en la ciudad a través de los siglos. Es la primera vez.  

“… Querétaro que tiene el pan sobrado y trajina con más de media Nueva España. Así siempre tiene lo necesario…Querétaro es una antigua población de otomíes…lo primero que asombra al encontrarse en ella es su historia, mientras se levanta gallardamente sobre la colina del Sangremal; en la Otra Banda abundan las huertas, mientras en el sur se da el comercio y se levantan los mejores edificios…”. Dice Cardona. 

Se puede seguir citando infinidad de decires sobre las grandezas de esta ciudad, que despertó al nacer el siglo XVI, para verse rodeada de prosperidad y grandeza  durante los siglos XVII y XVIII y volver a dormir un largo sueño ya vestida de hermosura e historia durante el siglo X1X y parte del presente, solo azorada cuando la historia la llamó como escenario. 

“…Querétaro es una ciudad de templos, es la ciudad santa del mediterráneo, los siglos se leen en sus monumentos…”. 

“…gran parte de las casas son bajas con sus amplios patios sombreados de naranjos, de granados y de flores que le dan un aspecto extremo risueño. Las  rasgadas ventanas de esas casas ofrecen pintoresco el interior de las habitaciones y aseo de la ciudad…”. Guillermo Prieto  

Sigue diciendo el gran Fidel: “…Querétaro es un pueblo devoto por excelencia, los varios conventos de religiosos, las fundaciones piadosas y sus tradiciones, los indios de los pueblos cercanos, que vienen a la ciudad,  a celebrar a sus santos, todo atrae a la actividad de las iglesias en determinadas horas del día, establece relación más que doméstica entre ovejas y pastores, lo que es ciertamente benéfico…”. 

Gracias  a los conventos levantados en la ciudad, más de catorce, se deben las bases de la cultura queretana, fueron célebres en ellos  sus bibliotecas, sus clases de retórica, matemáticas y física, siendo así la cuna de la cultura barroca de su tiempo en la Nueva España. 

La muy noble y leal ciudad de  Querétaro, la más florida, amena y vistosa; cada casa una maceta, cada huerta un paraíso, cada barrio una jaula, diría Francisco A Navarrete, jesuita y maestro de gramática.  

“Suficiente producción de alimentos en el país” dicen..

Suficiente producción de alimentos en el país: ACJ

 

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación

Ciudad de México

  • 21,500 millones de pesos ya están en manos de los productores agropecuarios y pesqueros.

  • Interviene el estado para sanear las deudas con los productores de caña de azúcar.

 

Al término del año agrícola 2008, México estima obtener una producción de 195 millones 460,000 toneladas de alimentos, al mes de agosto se tiene un avance de 129 millones 348,100 toneladas, cantidad que representan el 66.2 por ciento de la meta establecida.

Así lo informó, en conferencia de prensa, el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, quien destacó que de cumplirse con las expectativas, al término de 2008, se tendrá un índice de seguridad alimentaria del 94.5 por ciento de acuerdo al método de definición de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

De acuerdo con la expectativa anual de producción, el sector agrícola aportará 175 millones, 551,500 toneladas de granos, frutas y hortalizas; el sector pecuario aportará 18 millones 228,500 toneladas de carne, leche, miel de abeja y otros productos, mientras que el sector pesquero contempla una contribución de un millón 680,000 toneladas de productos pesqueros y acuícolas.

Al 31 de agosto pasado, el avance de la  producción agrícola fue del 66.3 por ciento al sumarse 14 millones de toneladas de granos y oleaginosas; 6.4 millones de hortalizas; 31.5 de forrajes, 52.6 millones de productos industriales y 11.5 millones de toneladas de frutas, en una superficie de 21.4 millones de hectáreas.

La producción pecuaria registra un avance del 66.6 por ciento al obtener 6.7 millones de litros de leche de bovino y 107,680  litros de leche de ganado caprino; 1.6 millones de toneladas de carne de ave; un millón de toneladas de bovino; 742,632 porcino; 32,940 de ovino; 27,625 toneladas de carne de caprino. Asimismo, se tiene un avance de producción de un millón 508,250 toneladas de huevo para plato y 33,106 toneladas de miel de abeja.

En materia de producción pesquera y acuícola, al 31 de agosto se lleva un avance en la producción y captura del 58.4 millones de toneladas. En el periodo enero agosto destaca la producción de 54,358 toneladas de calamar; 49,806 de camarón y 48,375 toneladas de atún.

En materia de gasto del presupuesto, Alberto Cárdenas Jiménez explicó que   en 2008, la SAGARPA ejerce un presupuesto de 65,110 millones de pesos, de los cuales al mes de agosto, se registra un avance en el gasto del 95.6 por ciento. De  los 49,090 millones de pesos que la Secretaría de Hacienda programó entregar al octavo mes, ya se canalizaron a los productores 21,532 millones de pesos, cantidad que representa el 52.7 por ciento.

El Secretario de Agricultura destacó que los recursos públicos del gobierno federal están blindados por lo que difícilmente se puede desviar este  dinero para otros fines que no sea la producción de alimentos. Aseguró también que de acuerdo al calendario de pago de recursos a los productores, al término de 2008 se alcanzará un 98 por ciento de gasto del presupuesto.

Sobre la producción nacional de leche, Cárdenas Jiménez dijo que se tiene un hato de 2.2 millones de vacas en 750,000 establos y al término del presente año se estima  una producción superior a los 10,400 millones de litros. En esta actividad se generan 200 empleos anuales.

Por la importancia del sector, el gobierno federal destina un presupuesto de 2,800 millones de pesos, de los cuales 200 millones serán destinados al Fondo de Estabilización para la Comercialización, con los cuales se atenderán las recientes peticiones de los productores lecheros del país.

El secretario Alberto Cárdenas informó que hoy se publica en el Diario Oficial de la Federación el Programa Complementario de Apoyo al Pago de los Productores de Caña de Azúcar de la Zafra 2007-2008, a través del cual se atenderá a esta actividad que se desarrolla en 15 estados del país y de la que dependen más de 500 mil familias rurales.

A través de este programa se dispone de un apoyo complementario y, por única vez, de 145 pesos por tonelada de caña de azúcar producida. El origen de los recursos para este pago será a través de una mezcla de presupuesto con dineros federales y estatales; los dueños de los ingenios deberán asumir su obligación de complementar el pago total de la liquidación de la zafra 2007-2008.

Los apoyos serán entregados directamente a los productores a través de la SAGARPA y sus entidades auxiliares como el Fideicomiso de Riesgo Compartido (FIRCO) y el organismo Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (ASERCA).

Para accesar a estos recursos, los ingenios deberán presentar ante FIRCO el listado de abastecedores de caña, junto con el comprobante de pago de las pre-liquidaciones de cada uno de ellos, así como la respectiva solicitud. La fecha límite de presentación será el 30 de septiembre.

 

Nuevo diálogo entre la palabra y otros leguajes

Abren de nuevo un diálogo entre la palabra y otros lenguajes artísticos

Martes, 23 de Septiembre de 2008

La Jornada
Ciudad de México

El festival reúne una pluralidad de estilos para explorar lo interdisciplinario, adelanta el director del recinto Veinte invitados de nueve países presentarán sus textos en idioma original.

La Casa del Lago será el hogar, por cuarto año consecutivo, de artistas con propuestas que conjugan la palabra hablada con otras artes o con tecnologías nuevas, durante el festival Poesía en Voz Alta, que comenzará el 25 de septiembre y terminará el 11 de octubre.

En versiones pasadas se ha abierto un rico diálogo entre artistas de distintos caminos, generaciones y países: jaraneros, poetas indígenas, hiphoperos, estridentistas…

En esta ocasión habrá más de 20 invitados, de Francia, Uruguay, España, Argentina, Alemania, Chile, Japón, Estados Unidos, además de México.

Estarán presentes algunos conocidos de años anteriores, como el mexicano Juan Pablo Villa y Verbobala (México-Estados Unidos).

“Poesía en Voz Alta es ya un vértice de diversas herencias vigentes, una plataforma donde confluyen múltiples tradiciones poéticas en varios idiomas, en una muy bienvenida pluralidad de estilos y voces con los que la actual poesía explora lo transdisciplinario, reuniendo a la palabra con otros lenguajes artísticos de manera integral, como lo hizo desde sus más antiguos orígenes”, escribió José Luis Paredes Pacho, director de Casa del Lago Juan José Arreola, (bosque de Chapultepec, primera sección), organizador del ciclo.

Conferencias y talleres

Las presentaciones serán en el idioma original, sin traducción simultánea, para no perder cadencia y ritmo. Se entregarán al público folletos con las traducciones al español.

Además de las sesiones poéticas, se llevarán a cabo talleres y conferencias.

También se proyectará el documental Los peces del viento (Francia, 2008), de Wilfrid Massamba, sobre el slam en la ciudad de México. Éste será exhibida el domingo 5 de octubre a las 19 horas en la Casa del Lago.

En años pasados, algunas de las sesiones más “sabrosas” se han realizado en el Zinco Jazz Club (quizá influya la noche y un trago). Este año, en el club, habrá un torneo de slam poetry, el 7 de octubre, a partir de las 21 horas. Participarán Lafaillette y Zèdesse (colectivo Slam Connexion, de Rennes, Francia).

Entre los invitados extranjeros estarán el estadunidense Gary Lucas, reconocido guitarrista (de Jeff Buckley y Captain Beefheart), que compartirá escenario con el escritor español Bruno Galindo, quien participó anteriormente en Poesía en Voz Alta.

Lucas y Galindo se presentarán como parte de una gira que, luego de México, los llevará a Nueva York, al mítico Bowery Poetry Club.

También participará Sulaiman Masomi (Afganistán, 1979), radicado en Alemania, quien tiene fuerte presencia en el mundo del slam poetry en ese país europeo, además de un grupo de hip hop.

De de México participarán el poeta Martiniano Pérez Angulo y Tumben K’ay, grupo que anuncia una “mezcla poesía y canto en maya de Quintana Roo”, cuyos integrantes “construyen sus propios instrumentos”.

Nuevas perspectivas estéticas

Las sesiones comenzarán en la Casa del Lago, este jueves a las 19 horas, con Zèdesse, Héctor Bardanca (Uruguay) y Accidents Polipoètics (España).

El día siguiente, a las 16 horas, en el Centro Cultural de España, se efectuará el primer taller: Polipoesía eres tú, impartido por Xavi González, Xavier Theros y Rafael Metlikovez (Accidents Polipoètics).

La primera conferencia del ciclo, Poesía e hiperclorhidria. Teoría y práctica de la polipoesía, será en la Casa del Lago, el sábado 27, a las 13 horas. La impartirá Accidents Polipoètics.

Habrá algunas interesantes combinaciones, por ejemplo, ese día, a las 19 horas, estarán en la Casa del Lago, Lafaillette, Francia; Déjà Vu Avenue: Kiwao Nomura, con Tetsu Saitoh (Japón), y Ricardo Castillo (México).

En la Plaza de la Santísima (Centro Histórico) se llevará a cabo el 8 de octubre, a las 19 horas, una sesión poética en la que participarán Daniel Malpica y No somos rusos (México); Sociedad Anónima: Mónica de la Torre (Estados Unidos), y Son de Madera (México).

“Inmersos en esta dinámica era cibernética, con soportes tecnológicos que, creativamente utilizados, abren nuevas perspectivas estéticas, nos interesa traer hasta aquí, a estos escenarios, y a nuestro público, lo que hacen hoy los poetas en diferentes rincones del mundo, no sólo para ponernos ‘al día’ sino para que ‘el futuro’ se haga aquí presente, tal y como acaso lo concibieron los poetas que engendraron Poesía en Voz Alta, allá en los años 50 y 60”, explicó Paredes Pacho.

Para la realización del ciclo, Casa del Lago se coordina con diversas instancias, entre ellas la Alianza

Participan los empresarios en “la seguridad” en Querétaro

Querétaro

 

Participan empresarios en seguridad

Diario de Querétaro

28 de septiembre de 2008

Laura Banda 

 En unos días más quedará definida la operación del Observatorio del Delito en el estado de Querétaro, que permitirá focalizar con precisión las áreas delictivas así como su gravedad e incidencia.

De acuerdo con el presidente de la Coparmex, Alejandro Espinosa Medina, este observatorio que impulsa el Gobierno del Estado con sectores de la sociedad, entre ellos las cúpulas empresariales, será un instrumento de gran importancia porque la autoridad estará en condiciones de diseñar los dispositivos específicamente orientados a la información que provoca.

Manifestó que en el corto plazo el observatorio podría estar listo con el compromiso de los empresarios de trabajar en favor de la seguridad, “pues debemos tener claro que es el único camino que tenemos para que la sociedad organizada se comprometa con su gobierno”.

Aunque subrayó que hoy Querétaro se mantiene como una entidad segura, consideró que debe haber un trabajo sobre todo coordinado con las autoridades para evitar hechos de violencia como los que ya se registran en otras entidades del país.

En el estado hoy en día los delitos de mayor incidencia tienen qué ver con robo a casas-habitación y automóviles, además de pequeños comercios o pleitos entre pandillas, pero en suma “son situaciones menos complicadas”.

Espinosa Medina, expuso la preocupación por el clima de inseguridad que se vive en el país, “hoy, acotó, hemos dado pasos a situaciones inéditas para México y nos hemos encaminado hacia una dirección no recomendable”.

Al abundar sobre los hechos de violencia el Presidente de la Coparmex dijo que después de esto hay varios factores, “los empresarios y la sociedad junto con el gobierno tenemos que empezar a tomar acciones para varios aspectos no solamente para la seguridad como tal, con el equipamiento, la capacitación, los dispositivos y los operativos; esa parte está allí y deberá mejorarse”.

De manera simultanea, indicó, deberá hacerse efectivo el compromiso con los más pobres de este país porque se atacan los efectos que son la violencia, pero no las causas que la motivan como es la gran desigualdad social que se padece en el país.