Ernesto Cardenal: Poeta

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Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido:

yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,

y tú, porque yo era
el que te amaba más.

Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:

porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,

pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.

Muchachas que algún día
leaís emocionadas estos versos

Y soñéis con un poeta

Sabed que yo los hice
para una como vosotras

y que fue en vano.

La imagen de Ernesto Cardenal está como empequeñecida por los años, su voz tambalea, se concentra y mira hacia el suelo cuando habla, como si sus pensamientos se pudieran escapar.

El poeta ya tiene 82 años y lucha contra la porfiada desobediencia de su cuerpo mientras camina apuradamente

Me pregunto -pero no a él- que lo llevará a hacer a sus años una largísima gira de dos semanas en Alemania junto con el grupo musical “Sal”, casi un día por ciudad.

Pero sus pensamientos son claros cuando recorre su vida, que refleja también la época del nacimiento de la Teología de la Liberación y la búsqueda por lograr un paraíso terrenal con el socialismo.

“La comunidad cristiana, como está relatada en los Hechos de los Apóstoles, es una comunidad comunista” dice, cuando responde por qué decidió formar la comunidad en el Archipiélago de Solentiname.

De esa comunidad saldría “El Evangelio de los Campesinos de Solentiname”, una obra sorprendente: interpretación revolucionaria de la Biblia hecha por él y los campesinos de las islas.

De esos campesinos de Solentiname surgió también un grupo que se integró al Frente Sandinista de Liberación Nacional, que Cardenal apoyó desde sus inicios.

“Al principio le había dicho a los líderes guerrilleros que estaba de acuerdo con sus metas pero no con sus métodos, pero ante la dictadura de Somoza, la única vía posible era la lucha armada”.

Obras:

Catula y Marcial, Ediciones Tácitas, 2004.

Antología Poética, Ediciones Homosapiens, 2004.

La revolución perdida, Editorial Trotta, 2004.

Vida perdida, Fondo cultura económica, 2003.

Salmos, Ediciones Anamá, 2002.

Epigramas, Anamá, 2002.

Del Monasterio al mundo: Correspondencias entre Ernesto Cardenal y Thomas Merton, Editorial Cuarto Propio, 1998.

Antología de Ernesto Cardenal, Editorial Universitaria, 1994.

Cántico Cósmico, Editorial Trotta, 1992.

La imagen de Ernesto Cardenal está como empequeñecida por los años, su voz tambalea, se concentra y mira hacia el suelo cuando habla, como si sus pensamientos se pudieran escapar.

El poeta ya tiene 82 años y lucha contra la porfiada desobediencia de su cuerpo mientras camina apuradamente

Me pregunto -pero no a él- que lo llevará a hacer a sus años una largísima gira de dos semanas en Alemania junto con el grupo musical “Sal”, casi un día por ciudad.

Pero sus pensamientos son claros cuando recorre su vida, que refleja también la época del nacimiento de la Teología de la Liberación y la búsqueda por lograr un paraíso terrenal con el socialismo.

“La comunidad cristiana, como está relatada en los Hechos de los Apóstoles, es una comunidad comunista” dice, cuando responde por qué decidió formar la comunidad en el Archipiélago de Solentiname.

De esa comunidad saldría “El Evangelio de los Campesinos de Solentiname”, una obra sorprendente: interpretación revolucionaria de la Biblia hecha por él y los campesinos de las islas.

De esos campesinos de Solentiname surgió también un grupo que se integró al Frente Sandinista de Liberación Nacional, que Cardenal apoyó desde sus inicios.

“Al principio le había dicho a los líderes guerrilleros que estaba de acuerdo con sus metas pero no con sus métodos, pero ante la dictadura de Somoza, la única vía posible era la lucha armada”.

 

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