Con máscaras y sin palabras se desarrolla «Los olvidados: Una tragedia para jóvenes audiencias»

Los olvidados…, desde una partitura escénica silente, aborda historias desgarradoras

Basada en el guion de Luis Buñuel, la obra realiza temporada en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque

Buscamos despertar en los jóvenes aprecio por el cine nacional, afirma Asur Zágada, codirectora del montaje.
Ana Mónica Rodríguez
La Jornada

Con máscaras y sin palabras se desarrolla Los olvidados: Una tragedia para jóvenes audiencias, que es un retrato silencioso de niños que buscan un lugar donde tomar existencia y manifestarse en el mundo, lo cual une sus desgarradoras historias.

El montaje, dirigido por Quy Lan Lachino y Asur Zágada, basado en el guion cinematográfico Los olvidados, de Luis Buñuel, inició temporada este fin de semana en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque.

Con sonidos cotidianos, música y una escenografía que remite a rincones olvidados de la urbe, se narra desde una partitura escénica silente, la historia de chicos nacidos en medio de la pobreza que quedan unidos por un crimen y en una infructuosa búsqueda por un lugar al cual pertenecer y volver a ser niños.

Asur Zágada, también adaptadora y actriz, se refirió al teatro de máscaras. Señaló: “En el proceso creativo descubrimos que la nobleza y generosidad de la máscara silenciosa no requiere de un discurso racional que, a veces, pudiera parecer moralista o aleccionador; sin embargo, ésta nos ofrece una forma para entrar a lugares del cuerpo donde hay palabras para expresar lo que sucede.

La música es parte de la interioridad de los personajes, de entrar a un universo poco palpable sobre todo tratándose de papeles que, generalmente, en la sociedad están invisibilizados. Es decir, tanto las máscaras como la música tienen que ver con el alma, sufrimientos, decisiones, la voluntad de seguir existiendo y de salir adelante de los seres que aparecen en la trama, sostuvo.

En escena aparecen 12 personajes, de los cuales sobresalen los cuatro protagonistas que también lo son en el guion de Luis Buñuel; tratamos de ser fieles a la investigación que realizó el cineasta, pues indagó en los separos y registró casos reales de delincuencia juvenil.

Ojitos, Pedro, El Jaibo y Meche

En ese sentido “nosotros le dimos protagonismo a las historias de niños como Ojitos, Pedro, El Jaibo y Meche, quienes tienen la condición de estar en el límite de la niñez perdida y una adultez confusa y complicada; incluso, ante la carencia de una figura materna o paterna buscan con gente extraña un lugar o refugio, pero no siempre son guiados con rectitud y respeto, sino al contrario, reciben abusos y son esclavizados para trabajar”.

Subrayó: Exponemos estos temas para visibilizar problemáticas ante las jóvenes audiencias; lo cierto es que tratamos de ser fieles a la investigación de Buñuel y a la que también nosotros hicimos durante un año para recopilar imágenes, testimonios y videos, incluso parte del diseño sonoro es música que llamamos enlatada, pues son extractos tomados de los sonidos reales de la ciudad.

Otro de los aspectos, destacó Asur Zágada, es que en la compañía aunque somos actores de teatro, tenemos un pie metido en el mundo cinematográfico y buscamos generar entre las nuevas generaciones, de 12 a 17 años, el aprecio por el acervo fílmico nacional.

El reparto, integrado por Lan Lachino, Zágada, además de Carlos López Tavera, Frida María, Rosaura Pérez Sanz y Abigail Pulido, no busca ofrecer un discurso moralista ni aleccionador, porque pensamos que la poética y el arte, tanto de la máscara como del silencio es más poderosa en estos casos y problemáticas.

Para la obra, que se estrenó en el Centro Dramático de Michoacán y en el teatro Sergio Magaña en 2019, los actores elaboraron las máscaras con la técnica de cartonería. “Hicimos una escultura sobre barro fresco, el cual después sirve para sacar un molde negativo de yeso –como si se hiciera una piñata– y al final, utilizamos puro material orgánico y textil. De hecho, toda nuestra obra está hecha a mano y con el corazón”.

Los olvidados: Una tragedia para jóvenes audiencias tendrá funciones sábados y domingos a las 18 horas en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández del Centro Cultural del Bosque, ubicado junto al Auditorio Nacional.

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