Teología, no solo historia: Benedicto XVl


Exégesis teológica, no sólo histórica
para el futuro de la fe

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Durante la XIV Congregación general del Sínodo de los obispos, que se celebró el martes 14 de octubre por la mañana, al reanudar la sesión después del descanso, Benedicto XVI intervino con una reflexión sobre el tema sinodal.

Partiendo de la consideración del trabajo realizado para su libro “Jesús de Nazaret”, el Santo Padre habló sobre los criterios fundamentales de la exégesis bíblica, sobre los riesgos de un enfoque laico y positivista de las Sagradas Escrituras y sobre la necesidad de una relación estrecha entre exégesis y teología. Ofrecemos a continuación las palabras del Papa.

Queridos hermanos y hermanas, el trabajo para mi libro sobre Jesús nos ofrece ampliamente la ocasión de ver todo el bien que nos llega de la exégesis moderna, pero también de reconocer sus problemas y sus riesgos.

La Dei Verbum (n. 12) ofrece dos indicaciones metodológicas para un adecuado trabajo exegético. En primer lugar, confirma la necesidad de la utilización del método histórico-crítico, cuyos elementos esenciales describe brevemente.

Esta necesidad es la consecuencia del principio cristiano formulado en el evangelio de san Juan:  “Verbum caro factum est” (Jn 1, 14). El hecho histórico es una dimensión constitutiva de la fe cristiana. La historia de la salvación no es una mitología, sino una verdadera historia y, por tanto, hay que estudiarla con los métodos de la investigación histórica seria.

Sin embargo, esta historia posee otra dimensión, la de la acción divina. En consecuencia la Dei Verbum habla de un segundo nivel metodológico necesario para una interpretación correcta de las palabras, que son al mismo tiempo palabras humanas y Palabra divina.

El Concilio, siguiendo una regla fundamental para la interpretación de cualquier texto literario, dice que la Escritura se ha de interpretar con el mismo espíritu con que fue escrita y para ello indica tres elementos metodológicos fundamentales cuyo fin es tener en cuenta la dimensión divina, pneumatológica de la Biblia; es decir: 

 1) Se debe interpretar el texto teniendo presente la unidad de toda la Escritura; esto hoy se llama exégesis canónica; en los tiempos del Concilio este término no había sido creado aún, pero el Concilio dice lo mismo:  es necesario tener presente la unidad de toda la Escritura.

2) También se debe tener presente la tradición viva de toda la Iglesia.

3) Es necesario, por último, observar la analogía de la fe.
Sólo donde se aplican los dos niveles metodológicos, el histórico-crítico y el teológico, se puede hablar de una exégesis teológica, de una exégesis adecuada a este Libro.

Mientras que con respecto al primer nivel la actual exégesis académica trabaja a un altísimo nivel y nos ayuda realmente, no se puede decir lo mismo del otro nivel. A menudo este segundo nivel, el nivel constituido por los tres elementos teológicos indicados por la Dei Verbum, casi no existe.

Y esto tiene consecuencias bastante graves.

La primera consecuencia de la ausencia de este segundo nivel metodológico es que la Biblia se convierte en un libro sólo del pasado. Se pueden extraer de él consecuencias morales, se puede aprender la historia, pero el libro como tal habla sólo del pasado y la exégesis ya no es realmente teológica, sino que se convierte en pura historiografía, en historia de la literatura. Esta es la primera consecuencia:  la Biblia queda como algo del pasado, habla sólo del pasado.
Existe también una segunda consecuencia aún más grave:  donde desaparece la hermenéutica de la fe indicada por la Dei Verbum, aparece necesariamente otro tipo de hermenéutica, una hermenéutica secularizada, positivista, cuya clave fundamental es la convicción de que lo divino no aparece en la historia humana. Según esta hermenéutica, cuando parece que hay un elemento divino, se debe explicar de dónde viene esa impresión y reducir todo al elemento humano. Por consiguiente, se proponen interpretaciones que niegan la historicidad de los elementos divinos.

Hoy, el llamado mainstream de la exégesis en Alemania niega, por ejemplo, que el Señor haya instituido la sagrada Eucaristía y dice que el cuerpo de Jesús permaneció en la tumba.

La Resurrección no sería un hecho histórico, sino una visión teológica. Esto sucede porque falta una hermenéutica de la fe:  se consolida entonces una hermenéutica filosófica profana, que niega la posibilidad de la entrada y de la presencia real de lo Divino en la historia.

La consecuencia de la ausencia del segundo nivel metodológico es la creación de una profunda brecha entre exégesis científica y lectio divina. Precisamente de aquí surge a veces cierta perplejidad también en la preparación de las homilías. Cuando la exégesis no es teología, la Escritura no puede ser el alma de la teología y, viceversa, cuando la teología no es esencialmente interpretación de la Escritura en la Iglesia, esta teología ya no tiene fundamento.

Por eso, para la vida y para la misión de la Iglesia, para el futuro de la fe, es absolutamente necesario superar este dualismo entre exégesis y teología.

La teología bíblica y la teología sistemática son dos dimensiones de una única realidad, que llamamos teología. Por consiguiente, sería de desear que en una de las propuestas se hable de la necesidad de tener presentes en la exégesis los dos niveles metodológicos indicados en el número 12 de la Dei Verbum, en donde se habla de la necesidad de desarrollar una exégesis no sólo histórica, sino también teológica. Así pues, será necesario ampliar la formación de los futuros exegetas en este sentido, para abrir realmente los tesoros de la Escritura al mundo de hoy y a todos nosotros.

La Escritura Zapoteca

La escritura zapoteca tiene sin duda la historia más larga de Mesoamérica. Desde el momento en que los zapotecos comenzaron a grabar textos en piedras, aproximadamente en 500 a.C., no han dejado de escribir hasta hoy en día. Sin embargo, la forma, la temática y la conceptualización de la escritura han cambiado durante este largo periodo

Los cambios en la escritura zapoteca podemos atribuirlos al contexto en el que se elaboraba un documento, contexto en el que el escriba siempre se adaptaba a la necesidad del momento para elegir la forma en la que lo produciría, sin olvidar la tradición en la que trabajaba.

El Clásico
Desde que los zapotecos empezaron grabar en piedra sus textos glíficos y pictográficos, la escritura estaba relacionada con el poder del Estado y con los señores que lo regían. Cuando Monte Albán, el centro político zapoteco del periodo Clásico, controlaba el Valle de Oaxaca y algunas otras regiones, sus señores erigían grandes “programas” de textos elogiando sus conquistas y el sacrificio de los señores conquistados.

La palabra y el signo

 

En los códices nahuas, los discursos verbales y pictóricos coexistieron sin que la imagen fuera reducida a un simple recurso auxiliar de la memoria para la oralidad.

En tiempos precolombinos la producción, retención y transmisión del saber se realizaba esencialmente mediante dos medios de expresión y comunicación: la oralidad y la imagen. Por un lado, textos de diversa índole, memorialmente conservados en la mente y el corazón de los tlamatinime, “sabios”, se “colaban” en un molde verbal, pero también gestual, dancístico y musical para que fraguara su cuerpo expresivo. Por otro, dichos textos se configuraban en imágenes, generando asimismo aspectos determinantes del pensamiento indígena. La pictografía, el simbolismo ideográfico y la mediación fonética se conjugaban con el tamaño, el trazo, la posición, los colores, la tensión espacial de las formas sobre el papel o la fibra y su composición, para generar un sentido sensible en parte subliminal e ilegible, si bien inteligible mediante la mirada.

Bicentenario de las indepemdecias de América

El Bicentenario de la Independencia

 

 

Carlos Fuentes inaugura en Madrid el Coloquio Internacional del Bicentenario de las Independencias Hispanoamericanas.

 


Carlos Fuentes inauguró ayer, con una conferencia magistral, el Encuentro Internacional Bicentenario de las Independencias Hispanoamericanas en la Casa de América, que tiene lugar los días 7 y 8 de junio en la Casa de América de Madrid.

A dos siglos de que las naciones del continente americano cristalizaron sus procesos de independencia, importantes intelectuales de Iberoamérica se reunirán en Madrid, convocados por la Cátedra Julio Cortázar, la Casa de América, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y Cultura UdeG, para generar una reflexión histórica y contemporánea sobre estos hechos.

Encuentro literario en Cambridge

Homenaje a Carlos Fuentes

 

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El escritor mexicano sera el protagonista de un encuentro literario en la Universidad de Cambridge

 

La universidad inglesa de Cambridge será escenario el próximo 29 de septiembre de un homenaje literario al escritor mexicano Carlos Fuentes con motivo de su ochenta cumpleaños. El evento ha sido coordinado por el Emmanuel College de esa universidad, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la embajada de México en la capital británica.

En el Queens Building del Emmanuel College, Carlos Fuentes  estará acompañado de otros dos destacados escritores, Jorge Volpi e Ignacio Padilla, así como por el agregado cultural de la Embajada, Ignacio Durán. El profesor Steven Boldy, organizador del homenaje y autor del libro ‘The Narrative of Carlos Fuentes’, será el moderador de esa conversación literaria, que contará también con la presencia del embajador de México, Juan José Bremer.

Además de su 80 aniversario, este año también se cumplen 50 años de la publicación de ’La región más transparente’, que será objeto de una reedición especial y sale a la luz la nueva novela de Fuentes, ‘La voluntad y la fortuna’.

Para celebrar estos acontecimientos, tendrán lugar en México diversas mesas redondas en las que se abordarán temas elegidos por el autor como el cine, la narrativa, el ensayo, la política, la filosofía, la crítica o el periodismo. Entre los participantes en esos actos se encuentran escritores como Gabriel García Márquez, Ángeles Mastretta, Juan Goytisolo, Tomás Eloy Martínez y Nadine Gordimer, el cineasta Arturo Ripstein y figuras políticas, como los ex presidentes Ricardo Lagos, de Chile, y Julio María Sanguinetti, de Uruguay.

Premio a la fotógrafa Graciela Iturbe

Recibe la mexicana

Graciela Iturbide

el premio Hasselblad de fotografía

Tras la entrega del reconocimiento, considerado el Nobel de la fotografía, la artista inauguró una exposición con su obra en el Centro Hasselblad, en Suecia.

Agencias / La Jornada On Line

Por su excepcional fuerza y belleza visual, así como por su profundo interés por la cultura y la vida cotidiana, la artista de la lente mexicana Graciela Iturbide recibió este sábado de manos del príncipe Carlos Felipe de Suecia, el prestigioso premio Hasselblad de fotografía.

Según el fallo de la Fundación Hasselblad, Iturbide ha llevado el concepto de la fotografía documental un paso más allá al hacer visible la relación entre el hombre y la naturaleza, el individuo y la cultura, lo real y lo psicológico.

Luego de la ceremonia de entrega del reconocimiento, además de una medalla de oro y 500 mil coronas suecas (unos 63 mil dólares) en el Teatro Municipal de Gotemburgo, la fotógrafa mexicana inauguró una exposición con su obra en el Centro Hasselblad del Museo de Arte de esa ciudad sueca.

De acuerdo con la información publicada en diversos medios locales, las actividades relacionadas con el premio se abrieron ayer con un seminario sobre el trabajo de la artista mexicana, por ser considerada una de las fotógrafas latinoamericanas más importantes de las últimas décadas.

Luego que en marzo pasado se dio a conocer el fallo de la fundación, la embajadora de Suecia en México, Anna Lindstedt, resaltó la labor artística de Iturbide al señalar que su obra lleva al espectador a ver lo que puede ser muy difícil de descubrir.

“Son imágenes de mucho dolor y tristeza, pero también de alegría y felicidad -como la vida misma. Describes momentos cotidianos o momentos muy especiales en tus fotografías, con una singular poesía, que le da a la imagen una vida propia”, enfatizó entonces.

Nacida en la Ciudad de México el 16 de mayo de 1942, Graciela Iturbide fue alumna del Centro de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde asistió a cursos impartidos por el fotógrafo Manuel Álvarez Bravo, quien también fue galardonado con este mismo premio en 1984.

Según sus críticos, su obra se caracteriza por imágenes que muestran una gran sencillez, donde retratar significa participar de la vida de las personas, así como del ritmo y calidez de su gente y tradiciones.

A lo largo de su carrera como fotógrafa, ha recibido varios reconocimientos, entre los que destacan el premio Eugene Smith 1968, por su reportaje “Médicos sin fronteras”, y en 1988 con el del mes de la fotografía en París. De igual forma, fue miembro del Consejo Mexicano de Fotografía, gracias a su trabajo titulado “Recuerdo de la infancia”.

Asimismo, destacan otras distinciones internacionales como el Gran Premio Internacional de Hokkaido (Japón, 1990) y el de la Bienal Fotográfica del Instituto Nacional de Bellas Artes (1980).

El galardón entregado a Iturbide es un legado del sueco Victor Hasselblad, fotógrafo y creador de la cámara más famosa del mundo, que se usó en la Luna. En 1979, después de su muerte, la fundación que lleva su nombre fue instituida de acuerdo con su último deseo y testamento.

De acuerdo con la embajada sueca en México el galardón se entrega cada año a un fotógrafo por su excepcional trayectoria fotográfica y es considerado uno de los premios fotográficos de mayor prestigio en el mundo, considerado el Nobel de la Fotografía.

Reconoce el valor de una fuerte sensibilidad de estética en la fotografía tradicional y contemporánea; al mismo tiempo destaca la importancia de las personas que dedican su vida a escribir historia a través de las imágenes.

Periodismo cultural

Víctor Roura

 

Víctor Roura

Víctor Roura ha estado desde 1975 al frente de revistas y suplementos culturales, entre los que destacan Las Horas Extras secciones culturales de diversos diarios, como El Financiero; fue fundador de esta última en 1988 y en la actualidad sigue dirigiéndola.

Ha dado clases de periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México y ha impartido cursos en diferentes partes del país. Es autor de más de una docena de libros, entre ellos Reflexión tardía, Apuntes de rock, Polvos de la urbe, Diaria escritura, La luna en la mano, El destino del telegrama y Nombres con mujer adentro

Markus Stokhausen

Markus Stockhausen

Markus Stockhausen - Moving Sounds

El talentoso trompetista, improvisador y compositor de jazz Markus Stockhausen ha sido catalogado como uno de los músicos más eclécticos de nuestro tiempo. Hijo del renombrado compositor Karlheinz Stockhausen -fallecido en 2007-, cuenta a su vez con una prolífica faceta en el terreno de la creación. Nacido en Colonia (1957), realizó estudios de piano y trompeta en la Academia de Música de dicha ciudad. Fue uno de los solistas en Licht: Die sieben Tage der Woche (Luz: Los siete dias de la semana) drama musical compuesto por su padre, y representado en Milán, Londres y Leipzig. Peter Eötvös compuso para él Jet Stream, concierto estrenado en 2002 con la Orquesta Sinfónica de la BBC de Londres.

Los dictadores en la cultura:Poveda

“Aún hay dictadores, en la música, en la cultura”, Miguel Poveda

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Acompañado por su inseparable guitarrista Juan Gómez Chicuelo, Carlos Grilo y Luis Cantarote, (palmas), Sonia Poveda (baile) y Gustavo Llull (piano), Poveda interpretará el programa titulado Flamenco y poemas, integrado con piezas inspiradas en poetas de su tierra o que han escrito en lengua catalana, y recordó que hace cuatro años presentó en esta misma ciudad música flamenca con textos de Rafael Alberti, Luis Cernuda, Federico García Lorca y Pablo Neruda.

El artista, quien se comprometió a presentar poemas musicalizados de escritores mexicanos en su próxima visita a México, comentó en conferencia de prensa, previa a su espectáculo, que selecciona los textos por el contenido de los mismos: expresiones sencillas y directas, como es el poema Boca seca, que habla de algo que afectó a todo su país, la guerra de Irak, y “todos en la calle, con la boca seca, gritábamos no a la guerra”

Otros poemas hacen referencia a la dictadura, a la rabia contenida y a la época del término del franquismo, “situación que no viví pero que me afecta porque aún hay dictadores, en la cultura, en la música”, explicó el cantaor, para quien la grandeza del flamenco radica en que expresa todos los sentimientos humanos: la soledad, el amor, la tragedia, la alegría, el amor, la añoranza, “absolutamente todos los sentimientos, pero llevados al extremo, al límite”.

Una de las características de la interpretación de Miguel Poveda, dicen los entendidos, es su versatilidad. Y es que lo canta todo, sin falsos pudores: coplas, pregones, bulerías, alegrías, malagueñas, cantes abandolaos, soleares, mineras, tientos, tangos y un largo etcétera. La voz de Poveda es así, alegre, bulliciosa, sobrada, como lo es el tono de Jerez.

Poveda recibió en 1993 (a los 20 años de edad) la Lámpara Minera (La Unión, Murcia), el reconocimiento más preciado en el mundo flamenco y el Grammy Latino en dos ocasiones. Ha colaborado con artistas como Santiago Auserón, Enrique Morente, Israel Galván, Eva la Yerbabuena, Martirio, Rodolfo Mederos y Mariza, entre otros, y participado en las películas La Teta y la Luna, de Bigas Luna; Fados, de Carlos Saura, y La question humaine, del francés Nicolas Klotz. Entre sus grabaciones sobresalen Suena flamenco, 1998, Poemas del exilio de Rafael Alberti, 2004 y el más reciente Tierra de Calma, 2006.

Son muchos y sonados sus éxitos: Alfileres de colores y Los Juncales (bulerías), pero también su Pregón del uvero, que lo sitúa entre los grandes de antaño, como Manolo Caracol, que sabían utilizar la modulación y la oscilación de la voz; lo mismo que recreaciones de coplas ya recorridas por otros, como Ojos verdes, La bien pagá ó María de la O.

Premio Nacional de Música 2007, en la modalidad de interpretación, “por su gran calidad y versatilidad y por el interés que ha generado en otros ámbitos de la creación”, Poveda comenzó a cantar a los 15 años en el entorno de las peñas flamencas de Cataluña. Son muchos y sonados sus éxitos: Alfileres de colores y Los Juncales (bulerías), pero también su Pregón del uvero, que lo sitúa entre los grandes de antaño, como Manolo Caracol, que sabían utilizar la modulación y la oscilación de la voz; lo mismo que recreaciones de coplas ya recorridas por otros, como Ojos verdes, La bien pagá ó María de la O.

Provisto de una voz privilegiada y un sentido del oído fuera de serie, el cantaor catalán se colocó en los primeros sitios del competido, y celoso, Olimpo del flamenco, a lado de potencias como Enrique Morente y Rancapino, figuras que, por cierto, ya han pisado los escenarios cervantinos de Guanajuato.

Sin renunciar a sus raíces, Poveda innova el cante, hace fácil lo difícil, literalmente pone al público a reír y a llorar. Ha participado en los principales festivales de música nacionales e internacionales, cantando en auditorios como el Odeón de París, el Liceo de Barcelona, el Teatro Real de Madrid, el Carneggie Hall y el Lincoln Center de Nueva York, el Auditorium Parco della Musica de Roma, el Sadler’s Wells de Londres.

El guitarrista Juan Gómez Chicuelo, pese a su juventud, ya acompañó a cantaores de la talla de Morente, Rancapino y El Cigala. Ha compartido escenario con músicos reconocidos como Chano Domínguez, Carles Benavent y Jorge Pardo; además, ha tocado con las compañías de flamenco de Antonio Canales, Joaquín Cortés o Israel Galván, entre otras.

Allí Volveré; dice Augusto García Ramírez

ALLI VOLVERE

augustogarciaramirez@hotmail.com

 

Allí volveré a la belleza a la que Dios me envió. Allí volveré porque nadie puede decir que de allí no volvió a nacer. Allí volveré a donde suenan las trompetas, truenan tambores, cantan los árboles, suenan los címbalos. Ya se oyen los claros clarines. Allí volveré por supuesto con entrada libre. Allí volveré no con el derecho de la sangre sino con el derecho de suelo. Allí volveré aunque me hubieran expulsado de ella hacia más de cuatro siglos. Allí volveré por fuertes que sean los ríos. Allí volveré que quererte es mi destino. Allí volveré gracias a esta tierra. Allí volveré por amor aquí nacido. Completamente de amor volveré.

 

 

Allí volveré porque los que vinieron a dar aquí dieron y los que no fueron tomados por ti. Allí volveré porque aquí es la base del éxtasis y no la base de la que esta sangrando. Allí he de volver para partir de nuevo con el cuerpo colmado de calor solo de los dos. Allí he de volver a las ventanas de la resurrección. Allí he devolver por que hay un lugar que me espera con la paciencia de todos los siglos y el corazón lo sabe. Allí he de volver porque he sido saciado con el vino de la vida. Allí volveré hasta el fin, hasta el fin. Allí volveré a encontrar un refugio acogedor. Allí volveré, puede ser, y como veremos la próxima vez, así ha sucedido. Allí volveré, allí donde la sangre derramada jamás será olvidada. Allí volveré, que es cuando, según algunos, comienza la vida. Allí volveré porque no hay más verdad y nada por decir que no conozca. Allí volveré porque allí se encuentra la raíz de nuestra etnicidad.

 

 

Allí volveré porque soy llevado por una corriente. Hijo del latín vulgar, allí volveré. Allí volveré irremediablemente, como si transpirase; de primera intención, sin correcciones. Allí volveré sin provocar, sin motivar, sin escandalizar a mis contemporáneos. Allí volveré porque tengo tiempo, y no me alcanza el tiempo, por el pasar del tiempo. Ayer y hoy allí volveré. Allí volveré no es una obsesión. Es así porque es así. No tengo explicación. Allí volveré, donde varias veces he sentido el roce de los peces en mi nariz. Allí volveré y beberé el último trago cuando al fin mi alma busque el fondo arenoso para dormir. Allí volveré porque allí reina la paz  de la naturaleza. Allí volveré porque allí está lo maravilloso. Allí volveré porque no me gustan las novelas platicadas. Allí volveré a lamer esa miel inmediata y dulcisima que me espera. Allí volveré satisfecho de estar solo pero bien acompañado en tu sexo. Allí volveré a provocar unos terremotos espantosos. Allí volveré, no hay escapatoria posible. Lo se por experiencia. Allí volveré como un acto de resistencia contra el envilecimiento de un mundo que está cada día más mercantilizado. Allí volveré de donde un día partí.

 

 

Allí volveré, amor hasta pudrirnos.